Para corregir ese desnivel sí hay solución, siempre que no sea excesivo. Una opción bastante buena —y que suele dar buen resultado— es nivelarlo con microcemento, ya que se adhiere bien, es impermeable y queda limpio visualmente.
En casos de desnivel pequeño, el proceso sería más o menos así:
Limpieza y preparación del plato
El plato debe estar completamente limpio, sin restos de jabón, cal o siliconas. También conviene lijar ligeramente la superficie para mejorar el agarre.
Imprimación y puente de unión
Se aplica una imprimación específica para mejorar la adherencia del microcemento. Este paso es importante para que no se despegue con el tiempo.
Aplicación de microcemento base
Se extiende una primera capa que permite corregir el desnivel. Esta base se puede trabajar para conseguir una superficie plana y uniforme.
Aplicación de microcemento de acabado
Una vez seca la base, se aplica una o dos capas del microcemento final, que es más fino y queda estético.
Sellado impermeable
Es fundamental aplicar un sellador o barniz específico para zonas húmedas. Esto deja el conjunto impermeable y resistente a detergentes, humedad y agua caliente.
Si el desnivel no es muy grande, es algo que incluso podrías hacer tú mismo con un poco de paciencia. Si el desnivel es mayor, ya conviene valorar otras soluciones como volver a nivelar con mortero o ajustar el plato.