Visión de mi gato

Tengo un gato recién nacido y no se si ve bien. Tiene 3 semanas y aveces parece que nos sigue solo por los ruidos, aunque otras veces si le podemos la mano delante y la movemos creemos que si que la sigue.
Querría saber como puedo averiguar si es ciego o si ve mal, o por el contrario ve perfectamente. No se a que edad más o menos, empiezan a ver bien los gatos, igual es porque es demasiado pequeño.
Si puedes ayudarme te lo agradecería mucho, pues estoy algo preocupada.
Respuesta
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Perdona por mi tardanza en contestarte, es que he estado de vacaciones. En lo referente a tu pregunta, decirte que los gatos al nacer no pueden ver ni oír, pero si pueden tocar y oler, reconocen a su madre o a su nueva familia por medio de estos dos sentidos, de hecho, el sentido del olfato jugará un papel primordial en sus vidas.
Dependen de la madre o de la familia adoptiva de una forma vital, no sólo por el alimento sino también por el abrigo, dado que los gatitos recién nacidos no pueden controlar su propio calor corporal, por lo que sin el contacto y el calor materno morirían en menos de una hora.
Los cachorros abandonarán el seno materno en cuatro semanas. A las cinco semanas tienen perfectamente desarrollado el oído. La vista la desarrollan plenamente a los cinco meses. No conocen el miedo hasta las seis semanas de vida.
A los cinco meses un gato es adulto y autosuficiente. Al año, todos los sentidos, fuerza muscular y coordinación física están plenamente desarrollados.
Las características del cuerpo de un gato serían la envidia de cualquier deportista. Tienen 40 huesos más que el hombre repartidos entre la columna y la cola principalmente, lo que le da una flexibilidad excepcional. También los discos entre las vértebras son más gruesos que los humanos y se estiran, giran y contraen mucho más, lo que les posibilita adoptar posturas casi imposibles. Pueden aumentar la longitud de su cuerpo en un 11%, recorren cinco veces la longitud de su cuerpo de un salto, lo que equivale a cruzar de un salto el equivalente humano del ancho de una piscina y, mientras las patas de atrás ejecutan el salto por medio de un estallido de fuerza bruta, las delanteras recuperan el equilibrio en una décima de segundo. El torso es estrecho, lo que posibilita que las patas delanteras puedan colocarse muy juntas, utilizando la cola para mantener el equilibrio, si este equilibrio se pierde tienen un sistema exclusivo de alarma: el líquido del oído interno chapotea y desencadena un reflejo autocorrector que les asegura casi siempre caer de pie, una vez en el suelo, vuelven el líquido a su sitio con un rápido movimiento de cabeza.
Los sentidos
En cuanto a sus sentidos, tanto el de la vista como el del oído están bastante más desarrollados que en los humanos. Por ejemplo, en el oído de un gato el tictac de un reloj suena cuatro veces más fuerte. Su oído también puede diferenciar a hombres y mujeres, dado que es especialmente sensible a las altas frecuencias, de hecho también sienten más agrado por los tonos altos y en cuanto a voces, tonos femeninos. Pueden oír simultáneamente cientos de sonidos que ni el hombre ni el perro podrían ser capaces de detectar y analizar por separado y ni mucho menos juntos. Poseen más de veinte músculos en cada oreja, lo que les permite moverlas independientemente a fin de localizar sonidos con total precisión, son incluso capaces de oír la corriente eléctrica residual, esa que va por los cables eléctricos incluso con los electrodomésticos apagados. Toleran una cacofonía de sonidos que a nosotros nos resultaría ensordecedora. Su oído es tan fino que pueden localizar la posición exacta de una presa en tan sólo 1/16 parte de segundo
Su otro sentido especialmente desarrollado es la vista. Para ellos la vista es crucial para la caza, tanto como el oído. Sus ojos se concentran en la presa excluyendo todos los demás objetos. En ese momento es lo único que ve con total nitidez. Lo demás es una masa borrosa. Sus ojos funcionan casi con la misma eficacia de día que de noche. La visión nocturna de los gatos es 5 veces mejor que la humana. Poseen gran cantidad de células receptoras de luz, el precio sin embargo es una cierta pérdida de nitidez. La visión se ve mejorada por un mecanismo de reflexión, en la parte posterior del ojo tiene una capa de cristales reflectores que envían de nuevo a la retina la luz no utilizada. Cuando la oscuridad es total los bigotes sustituyen a los ojos. Todos los objetos producen perturbaciones en el aire que los rodea, aun en las noches quietas los bigotes pueden percibir imperceptibles cambios en la atmósfera. Este radar le permite caminar entre objetos que apenas ve, como si sus bigotes fueran otro par de ojos y a pesar de no ver a su presa, pueden determinar por este medio y sobre todo por el oído su posición exacta con un error de solo unos centímetros a una distancia de decenas de metros.
Un sentido que tienen poco desarrollado es el gusto, que es bastante inferior al humano, de hecho poseen un 25% menos de papilas gustativas que nosotros y, al revés que los perros, no son golosos. En cuanto a la comida, detestan la comida fría de la nevera, lo que más les gusta es que se encuentre a la temperatura de la presa, en torno a 36 grados. Poseen no obstante un sentido a medio camino entre el gusto y el olfato, tienen un órgano en el paladar que no tiene el hombre, los olores entran por la boca y ascienden por dos orificios situados detrás de los dientes delanteros y que conducen a una diminuta cámara donde se concentran y se absorben, lo que significa que los olores pueden, literalmente, saborearse.
Su olfato, por otra parte, es 14 veces más sensible que en los humanos, si bien está menos desarrollado que en los perros. Este es un sentido que utilizan para comunicarse, no para cazar. Es más probable pensar que nos reconocen más por el olfato que por la vista, de hecho, ellos no reconocen su imagen en el espejo porque carece de olor. En comparación con el hombre, un gato posee doscientos millones de células olfativas, mientras que el hombre sólo cinco millones, además el área de cerebro reservada al olfato es también mayor que en el hombre. Pueden saber quien ha estado en una habitación y cuando se ha ido sólo olisqueando el aire.
Otro fino sentido que poseen es una especie de tacto, pero no de la forma que nosotros lo entendemos. Las sensibles almohadillas de sus patas registran cualquier vibración. Esto lo utilizan ellos como un sistema de alarma. Los gatos, por este medio, son capaces de percibir un terremoto días antes de que suceda, registran incluso los que no son capaces de registrar los modernos aparatos científicos de medición. Todavía no se ha encontrado explicación a esta peculiaridad. En cuanto al resto de su piel, el pelo les protege del exceso de calor, por ello toleran temperaturas extremas, es fácil verlos durmiendo plácidamente muy juntos a estufas, chimeneas, etc. a una distancia que a nosotros nos resultaría insoportable o cuando menos incómoda, mientras que ellos perciben un agradable calorcillo.
También toleran en gran medida el dolor, debido a un elevado número de endorfinas que generan cuando les son necesarias.
Tienen un excepcional sentido de la orientación, muchos han recurrido cientos de kilómetros para volver a su territorio. Se cree que se orientan por una combinación del sol y el campo magnético de la tierra. Más difícil es explicar cómo algunos datos han recorrido distanciados enormes para reunirse con sus dueños tras una mudanza cuando ellos no han estado aquí nunca.
Espero haberte ayudado después de que te hayas leído todo esto que te he contado. Te he explicado todo sobre los sentidos de los gatos para despejarte cualquier duda que pudieras tener más adelante.
Muchas gracias por tu respuesta!
Por lo menos me alegra saber que el gato no va a sufrir mucho. Lo de que procreen creo que en principio si que quieren tener algún gatillo más, pero claro, tendrán que hacer algo, porque sino como tu dices, se les llenara la casa de gatos!
Y lo de quedármelo... pues no creo. Ya tuvimos uno que no hizo más que destrozos y mi padre acabo hasta las narices de él, por eso no quiere otro... Y a parte lo entiendo, porque encima tenemos parqué y a poco que arañe o se mee o algo, es una puñeta.
Bueno, muchas gracias por tu ayuda! Y te voy a incluir en mi lista de favoritos por si tengo más dudas. Gracias!
Pues menuda papeleta que tienes. Es difícil encariñarse con un animal y luego dárselo a quien sea por muy bien que sepas que le van a tratar.
Evidentemente cuanto antes se lo des a sus nuevos dueños, será mejor. Se dará cuenta del cambio, pero como sabrás los gatos son muy independientes y si encima tiene una gatita para jugar... no debes preocuparte por la relación entre ambos, por lo menos ahora. Los que sí deberán de preocuparse por esta relación serán sus nuevos amos que tendrán que pensar en algún medio para que cuando ambos estén en época de procrear, no lo hagan (a no ser, claro, que quieran la casa llena de gatitos en menos de un año!)
Y si la opinión de tus padres es inamovible... poco más puedo decirte. Lo único que intentes ser todo lo responsable que puedas con él y que les digas que tener una mascota te hará ser más responsable, que sacarás mejores notas... haz que jueguen con él, a ver si así se encariñan y te dejan quedártelo.
Mucha suerte.

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