Agresividad pastor alemán

Tenemos un pastor alemán de casi dos años, en casa desde cachorro, es cariñoso nunca ha dado un problema, salvo este: se ha acostumbrado a subir a la cama de mi hijo de 17 años y cuando mi mujer entraba en la habitación la gruñía levemente, hasta hoy, que la ha enseñado los dientes con el belfo levantado y gruñendo profundamente, mi hijo le ha regañado pero mi mujer tiene miedo y no es miedosa( tenemos 3 perros más). Se que es un problema de dominancia, pero no se qué hacer.

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Lo que está claro es que el perro se siente superior a tu mujer, en lo que ha liderazgo se refiere. El pastor alemán obedece a tu hijo, pero vé a tu mujer débil, y por eso es capaz de enfrentarse a ella. Vais a tener que hacer ejercicios de liderazgo con el perro, y vais a tener que implicaros todos, sobre todo tu mujer y tu hijo. Para empezar deberíais prohibirle al perro, subir a la cama de tu hijo. Cuando se suba, que tu hijo lo eche al suelo, que le ponga una alfombra o mantita, y que el perro duerma en el suelo, en algún rincón de la habitación que pueda dedicarle al perro. Este punto es muy importante, puesto que es el más conflictivo por lo que me cuentas, así que el perro ya no va a poder subir más a la cama de tu hijo, ni a ninguna cama de la casa ni al sofá, ni a ningún sitio, que no sea exclusivamente suyo. Esto se hace para que el perro vea que tiene limitaciones en cuanto a comportamiento, que tu mujer no tiene, y entienda que ella tiene privilegios que el no tiene, porque ella es más líder que el. El pastor alemán es una raza celosa, dominante, y agresiva, pero también son muy inteligentes y nobles, pero hay que saber que es lo que queremos potenciar de él con un buen entrenamiento. Intenta que sea tu mujer la que le dé de comer, pero dándole una orden primero. Es decir, que primero le tiene que dar una orden, como siéntate, o dame la pata, (pero se la tiene que dar ella) y hasta que el perro no la obedezca, tu mujer, no le dará la comida. También intenta que sea tu mujer quien saque al perro a pasear, siempre que pueda, ya que el paseo entre perro y persona, fortalece mucho la relación y la union entre ellos dos. Siempre que pueda, tu mujer tendrá que ir dándole órdenes al perro, que el perro deberá obedecer en el acto. (Si le cuesta, también puede ayudarse, usando chuches, como premio, aunque no debería acostumbrarse a eso). De momento empezar con estas pautas durante algunas semanas. Esto no va a cambiar al perro de la noche a la mañana, hace falta tiempo y dedicación, sobre todo dedicación y complicidad de todos los miembros de la casa, ya que si por ejemplo, tu hijo "parece" que no deje subir al perro en la cama, pero después en plena noche, le deja subir sin que vosotros lo sepáis, pues tampoco servirá de nada. Tenéis que trabajar juntos en esto.
Sigue estas pautas durante algunas semanas, si ves que mejora, quizás sea suficiente, pero si ves que nada cambia, entonces vuelve a consultarme.
1- El perro no puede volver a subir a ninguna cama, ni sofá de la casa.
2- Tu mujer le dará de comer, dándole antes una orden que el perro deberá obedecer si quiere conseguir su comida.
3- Que tu mujer saque a pasear al perro, siempre que pueda, para entablar una relación más sólida con el perro.
4- Que tu mujer vaya dándole órdenes al perro a lo largo del día, que éste tendrá que obedecer.
Hola Dragonlaysa: Gracias por la respuesta, pero ayer el perro( que sólo se sube a la cama de mi hijo-nunca me ha gustado eso-, no sube a ningún sofá, etc) me gruñó a mi: te cuento: pase por la puerta de mi hijo por el pasillo, el perro estaba echado a la entrada dentro de la habitación, no tenía intención de pasar, pero al pasar a su altura, gruñó; entonces retrocedí y le regañe, el perro que estaba echado y con las orejas erectas, me enseñó los dientes de manera permanente, ante lo cual le regañe y le lancé una patada al hocico, nunca lo había hecho antes, el perro continuó gruñendo y enseñando los dientes, entonces me retire un poco y le ordene que saliera con voz decidida y gesto del brazo, el perro salió todo erizado de cabeza a cola y sin mirarme y con las orejas en mi dirección hacia atrás, a los tres metros se paró y se quedo tal cual sin moverse pese a mis órdenes, entonces llamé a mi hijo- el perro dejó de erizarse y miró hacia atrás-y él lo sacó fuera. Al cabo de dos horas entró mi mujer en nuestra habitación y el detrás todo sumiso y jugetón... El perro nunca me había hecho esto a mi. Por lo demás y en cualquier otra circunstancia: comida, agua, paseo... el perro no ha dado problema alguno de dominancia, o resistencia a nuestra autoridad. Mi hijo juega mucho con él, fuera y dentro de su habitación, y me ha contado que también jugando le gruñe, sin enseñarle los dientes, pero que puede con el perro, que nosotros somos un poco flojos con el animal, cosa que no comparto, pero mi hijo sólo tiene 17 años... por muy bien que se le den los perros. En fin, dime tu opinión. Gracias
Por lo que me cuentas el problema es más serio de lo que me pensaba. Cuando me contaste lo de tu mujer, lo veía como algo poco problemático, que se puede solucionar con algunos ejercicios de liderazgo, pero lo que acabo de leer, ya no tiene nada que ver. Lo que acabo de leer, me hace pensar que el perro es capaz de lanzarse a morder.
Que gruña cuándo juega con tu hijo, no es amenazador. La mayoría de los perros gruñen cuando juegas a "pelea" o a hacerles rabiar, pero en un perro que empieza a comportarse como una amenaza, habría que evitar los juegos de ese tipo, y fomentar los juegos en los que corra y gaste energía, como tirarle la pelota, y que vaya a buscarla, y cuanto más se canse, mejor. Si puede, que se la tire a algún estanque en donde el perro tenga que nadar hasta conseguir la pelota, y que juegue mucho de esta manera, hasta que el perro no pueda más. También sirve, que si tu hijo hace deporte, que se lo lleve a correr. Si en algún momento el perro gruñe, aunque sea jugando, entonces se acaba el juego, y volvemos a casa.
Lo que me explicas, me da que pensar, que al perro solo respeta a tu hijo, y considera que tu mujer y tú estáis por debajo de ellos en mandato, y piensa que el cuarto de tu hijo, es su territorio, y no solo la cama, por eso te amenazó, porque te acercastes demasiado a su territorio.
Que después estuviera sumiso y juguetón, es por dos cosas:
1.- El perro puede sentirse amenazado, como por ejemplo, sentir una invasión a su territorio, y atacarte, e incluso hacerte mucho daño, pero después de un rato, si ya no se siente amenazado, por varias razones, (cambio de escenario, o que tu hijo "lider" está con vosotros...) entonces puede volver a ser tu mejor amigo y volver a pedirte caricias, pero eso no significa que se arrepienta de haber hecho lo que ha hecho, ni que no lo vuelva a hacer.
2.- Al estar en vuestra habitación, ya no estabais en su territorio, sino en el vuestro (de tu mujer y tuyo) y él lo entiende como que tu mujer, al ir delante, y él ir detrás, es que tu mujer, le estaba dejando entrar, por eso él está contento y sumiso en ese momento.
Los perros no tienen rencor, con lo cual, él no entiende que después de un ataque, puedas seguir enfadado, miedoso, o decepcionado con el perro. Es como cuándo regañas o castigas a un niño pequeño, para que aprenda, una vez se acabó la hora del castigo, entonces se supone que el niño ha aprendido la lección, y podéis volver a jugar juntos. Así lo vé el perro, al pensar que tu estás por debajo de él en mandato, él tiene que regañarte, cuándo pasas por su territorio, para enseñarte que sólo puedes pasar por ahí si él te deja.
La verdad que es un tema complicado, ya que esto no se debería solucionar por email. Puedo darte algunos consejos, pero lo más seguro para tu familia, es buscar un entrenador que conozca al perro personalmente, y lo adiestre antes de que el perro coja más poder del que ya tiene en tu casa.
De momento te diría que si vivís en alguna casa con terreno, que le pongáis una casita al perro fuera, y que haga vida fuera durante un tiempo, que duerma fuera, coma fuera, beba fuera, todo fuera. Que comprenda que vosotros sois los dueños de la casa, y no le dejáis entrar.(Esto sería perfecto aprovechar que estamos en verano (si sois de España), para que le haya cambiado el chip en invierno, y le podáis dejar entrar en casa, con las nuevas normas de convivencia. Si vivís en un piso, entonces cambiarle su cama de lugar, por ejemplo, ponerlo a dormir en el recibidor, o en el pasillo, o en cualquier sitio que esté solo, para que entienda, que se le está prohibiendo la entrada a "su territorio" ya que no es suyo.
También decirte que tengas mucho cuidado con intentar solucionar la agresividad de tu perro con más agresividad. Cuándo le pegaste esa patada en el hocico, se te podría haber tirado encima, así que mucho cuidado con usar la violencia contra un perro amenazador.
Entiendo que a veces la frustración nos den ganas de pegarle, pero tenemos que comprender que la mente de los perros funciona distinta de la nuestra, y no podemos esperar que entiendan las cosas, como lo hacemos nosotros. Él actúa como se lo dice su ADN, y cree que lo que hace está bien, y no es a base de golpes que se le va a corregir.
Esto solo son consejos, para ir restándole poder al perro, pero no es la solución. Creo que deberíais ver a un entrenador personalmente.
Por lo de que tu hijo tiene 17 años, no te preocupes. El perro vé a tu hijo como su líder y sería muy muy muy poco probable, que lo atacara.
Siento no poder ser de más ayuda, pero creo firmemente que deberíais ver a un entrenador. Espero que todo se solucione. Cualquier otra cosa, aquí estoy!

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