¿Cómo debo entrenar a mi yaco cola vinagre?

¿Dana qué tal?,
Soy Chiquiteje otra vez, el del yaco cola vinagre.
Me gustaría que me dijeras que ejercicios puede emplear para que me vaya coguiendo confianza. Lo abro la puerta para que salga pero me gustaría saber que más puedo hacer.
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El primer paso es que se sienta seguro a tu lado y no te tenga miedo, para eso se tiene que creae un vínculo fuerte entre los dos.
Lo primero es invitarlo a salir de la jaula y que pase largos ratos encima de ti o bien simplemente contigo tranquilo o jugando. Lo puedes dejar en el suelo e irlo llamando para que te siga y ofrecerle el brazo para que se suba, todo esto mientras le vas hablando para que se acostumbre a tu voz. Le tienes que ofrecer alguna golosina que le guste como por ejemplo una nuez, almendra, cacahuete, un grano de uva, etc hay muchas frutas que les gusta. Que se de cuenta de que lo premias.
Yo ahora tengo un pollito de 3 meses de Eclectus, es exactamente lo que estoy haciendo con él. Lo saco de la jaula dos ratos al día, a veces simplemente lo acurruco encima mio y se queda casi durmiendo mientras lo voy acariciando y dándole besitos que le encanta!. Lo dejo en el suelo y me sigue como un perrito, cuando lo llamo viene hasta mi mano para que lo coge. Estoy intentando que se acostumbre a una serie de palabras a ver si logro que las repita. Lo he criado a papilla desde pequeño y es un encanto! Si quieres lo puedes ver en este minireportaje que he puesto en este foro:
http://www.loroweb.com/modules.php?name=Forums&file=viewtopic&t=943
Te paso este artículo que está relacionado con lo que preguntas:
El adiestramiento de todas las psitácidas sigue una sistemática más o menos general, pero hay que tener en cuenta ciertos puntos de interés. En primer lugar, el adiestramiento es mucho más simple cuando el animal es joven, y aun más si se le crió a mano. Esto no quiere decir que un ave adulta o no criada a mano no pueda ser domesticada, simplemente requerirá más esfuerzo y dedicación. Otro detalle es que a ningún ave le gusta ser aprisionada con las manos rodeándola. Si la cogemos así el ave perderá su confianza en nosotros, pues lo considerará una agresión. Por último todas las psitácidas desarrollan un mayor vínculo hacia alguno de sus dueños o cuidadores. Este vínculo no está relacionado con el sexo del ave y el cuidador (es decir, las hembras no desarrollan mayor vinculo hacia los hombres y los machos hacia las mujeres) pero si es cierto que el ave tendrá preferencia por un sexo respecto al otro (si su persona de confianza es una mujer, su relación será siempre mucho mejor con estas que con los hombres).
La primera fase de la domesticación consiste en que el ave se acostumbre a la presencia de seres humanos. Para esto ha de situarse la jaula en una habitación en la que siempre o casi siempre haya gente, respetando por supuesto las normas básicas en lo que a la ubicación de la jaula se refiere. Cuando el ave se haya acostumbrado a los seres humanos podemos pasar a la fase dos. Tendremos que ofrecer golosinas al animal a través de los barrotes de la jaula para que las recoja de entre nuestros dedos. Es importante ser paciente y no hacer movimientos bruscos. Parece que el hablar suavemente al pájaro lo tranquiliza. La natural curiosidad del loro hará el resto. La siguiente fase consiste en ofrecer golosinas al animal introduciendo la mano en la jaula. Al principio el pájaro se mostrará arisco y es posible que nos pique. Hay que soportar los picotazos con estoicismo y no retirar bruscamente la mano o todo nuestro trabajo se irá al garete, pues el ave interpretará este gesto de debilidad y no nos dejará volver a meter la mano en la jaula. Una vez que el ave se ha adaptado a ver nuestra mano en el interior de la jaula podemos pasar al siguiente punto; tenemos que introducir la mano con el puño fuertemente cerrado y acercarla a la percha del ave, si nos pica, la mano cerrada evitará que nos haga demasiado daño. Poco a poco el loro se acostumbrará y dejará de picarnos. Será el momento de utilizar un dedo como percha para que el ave se suba en él. Una vez conseguido esto la siguiente fase es sacar el animal de la jaula posado en nuestro dedo y dejarlo en un posadero desde el que pueda observarnos. Un buen lugar es el techo de su propia jaula. Poco a poco el ave se acostumbrará a esta nueva situación y disfrutará de su libertad. Para volver el ave a su jaula basta con recogerla con el dedo e introducirla en esta de nuevo. Si se resiste el método más fácil es echarla una tolla encima y capturarla. No hay que intentar acariciar al animal hasta que este haya desarrollado una gran confianza hacia nosotros. Al principio habrá que hacerlo poco y solo cuando lo permita. Al final será el mismo pájaro el que nos pida que lo acariciemos. El proceso puede durar mucho o poco según sean las características y el carácter del animal, pero no hay que desanimarse y es necesario seguir el entrenamiento con disciplina.
Es importante saber que las aves que son adiestradas de este modo desarrollan un vínculo especial hacia los humanos. Requerirán a partir de entonces siempre unas horas diarias de atención por parte de su cuidador y que este asuma que el ave suelta va acausar ciertos destrozos. Si no se respeta esto el ave desarrollará graves alteraciones en su comportamiento. El domesticar a un loro requiere que su cuidador este dispuesto a prestarle atención, o mejor dejar las cosas como están.
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Como te dije la primera vez ante todo mucha constancia, paciencia y cariño, es lo más importante!
Ya me contarás los progresos.
Un cordial saludo
DANA
Feliz navidad !

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