En Facebook hay una diferencia entre amigos, seguidores y personas que sigues. Si alguien te envía una solicitud de amistad y tú la aceptas, esa persona pasa a ser tu amigo. Pero eso no significa necesariamente que aparezca como seguidor, porque la opción de seguir depende de la configuración de privacidad y de si esa persona sigue tus publicaciones públicas.
También puede pasar que tú estés siguiendo a esa persona, pero ella no te esté siguiendo a ti. Para revisarlo, entra en la configuración de seguidores y contenido público de Facebook, y comprueba quién puede seguirte y ver tus publicaciones públicas.
Si tu objetivo es hacer crecer una página, perfil profesional o presencia de marca en Facebook, una opción complementaria puede ser comprar seguidores reales de Facebook. Esto puede ayudarte a mejorar la apariencia inicial de tu perfil o página, pero conviene acompañarlo siempre con publicaciones activas, contenido útil y una estrategia real de crecimiento.