¿Narcisista?

Tengo un gran problema: mi ex compañera creo que sufre este transtorno, complicado con histrionismo y antisocial. A lo largo de 4 años de convivencia he sufrido todos los síntomas que le pueden ser aplicables. El diagnostico lo hice yo mismo, leyendo mucho sobre el tema. Luego he descubierto que hace años ya le fue diagnosticado el narcisista.
Es una mujer que no comprende los sentimientos de los demás, para ella solo existe su mundo y sus necesidades. Al principio yo para ella era un dios, lo mejor que había conocido, pero ahora soy un perro. Jamas ha reconocido sus errores, siempre encuentra una excusa para defenderse. Ejemplo: durante casi dos años ha estado engañándome con un amigo, se escribían y se veían, incluso se habían planteado una vida juntos y cuando lo descubrí, ella lo niega, dice que eso no es engaño porque no estaba enamorada de el. Tengo cartas donde le dice que le quiere, donde queda clara la relación y aun así continua negándolo¡ Ella me ha abandonado y se ha llevado a mi hija y tengo miedo que le pueda afectar psicológicamente (a la niña)
esta señora esta absolutamente convencida que no existe nadie mejor que ella, que ella lo merece todo solo por el hecho de ser ella, esta obsesionada con el dinero y el poder social, y antepone sus necesidades por encima de cualquier persona, incluida su familia y su hija. No permite que se la juzgue y acusa de cosas sin fundamento, para después cometer ella el mismo error y en su caso disculparlo. No se que hacer, tengo entendido que este transtorno no es curable. ¿Podría aconsejarme y aclararme algo más?
Gracias
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1 Respuesta

17.775 pts. Juan Chacón Fernández Movíl: 696 07 49 89 e-mail :...
espero que te encuentres bien, paso a responderte a continuación;
La manifestación esencial de un Trastorno de la Personalidad es un patrón duradero de conductas y experiencias internas que se desvía marcadamente de lo que culturalmente se espera del individuo, y que se manifiesta en por lo menos dos de las siguientes áreas: cognición o pensamiento, afectividad, funcionamiento interpersonal o social, o control de los impulsos que es lo que se denomina autocontrol. Este patrón es inflexible y desadaptativo en un amplio rango de situaciones personales y sociales, y conduce a una perturbación cínicamente significativa o a deterioro social, ocupacional, o de otras áreas del funcionamiento. El patrón es estable y de larga duración, y su comienzo puede ser rastreado por lo menos desde la adolescencia o la adultez temprana. No puede ser interpretado como una manifestación o consecuencia de otro trastorno mental y no se debe, al efecto fisiológico directo de una sustancia (p. Ej.: Drogas de abuso, medicación, o exposición a toxinas) o a condición médica general (p. Ej.: Trauma craneoencefálico). Existen criterios específicos de diagnostico para cada Trastorno de la Personalidad.
Lo que define de manera más exacta a los Trastornos de la Personalidad es su incapacidad para funcionar de una manera efectiva dentro del contexto social, con la consiguiente perturbación para los que están a su alrededor.
Personalidad narcisista
Las personas con una personalidad narcisista tienen un sentido de superioridad y una creencia exagerada en su propio valor o importancia, lo que los psiquiatras llamamos "grandiosidad". La persona con este tipo de personalidad puede ser extremadamente sensible al fracaso, a la derrota o a la crítica y, cuando se le enfrenta a un fracaso para comprobar la alta opinión de sí mismos, pueden ponerse fácilmente rabiosos o gravemente deprimidos. Como creen que son superiores en las relaciones con los otros, esperan ser admirados y, con frecuencia, sospechan que otros los envidian. Sienten que merecen que sus necesidades sean satisfechas sin demora y por ello explotan a otros, cuyas necesidades o creencias son consideradas menos importantes. Su comportamiento es a menudo ofensivo para otros, que les encuentran egocentristas, arrogantes o mezquinos.
Tratamiento
Aunque los tratamientos difieren de acuerdo con el tipo de trastorno de la personalidad, algunos principios generales se pueden aplicar a todos. La mayor parte de las personas con un trastorno de la personalidad no sienten la necesidad de tratamiento y, probablemente por esta razón, suelen acudir a la consulta acompañadas de otra persona. Generalmente el paciente puede responder al apoyo que se le presta, pero suele mantenerse firme en cuanto a los patrones de pensamiento y de comportamiento propios de su desadaptación. Generalmente, el apoyo es más eficaz cuando intervienen en él otros pacientes o un psicoterapeuta.
El terapeuta destaca repetidamente las consecuencias indeseables de la forma de pensar y de comportarse de la persona, algunas veces fija límites a este comportamiento y también repetidamente enfrenta a la persona con la realidad. Resulta útil y a menudo esencial la implicación de la familia de la persona afectada, puesto que la presión del grupo puede ser eficaz. Las terapias de grupo y familiares, vivir en grupo en residencias especializadas y la participación en clubes sociales terapéuticos o en grupos de autoayuda pueden ser útiles.
Estas personas a veces tienen ansiedad y depresión, que esperan aliviar con fármacos. Sin embargo, la ansiedad y la depresión que resultan de un trastorno de la personalidad son raramente aliviadas con fármacos de modo satisfactorio y tales síntomas pueden indicar que la persona está realizando algún autoexamen saludable. Más aún, la terapia farmacológica se complica frecuentemente por el mal uso de los fármacos o por los intentos de suicidio. Si la persona padece otro trastorno psicológico, como depresión mayor, fobia o trastorno por pánico, la toma de medicamentos puede resultar adecuada, aunque posiblemente producirán sólo un alivio limitado y no muy duradero.
Cambiar una personalidad requiere mucho tiempo. Ningún tratamiento a corto plazo puede curar con éxito un trastorno de la personalidad pero ciertos cambios pueden conseguirse más rápidamente que otros. La temeridad, el aislamiento social, la ausencia de autoafirmación o los exabruptos temperamentales pueden responden muy bien con la terapia de modificación de la conducta. Sin embargo, la psicoterapia a largo plazo (terapia cognitivo-conductual), con el objetivo de ayudar a la persona a comprender las causas de su ansiedad y a reconocer su comportamiento desadaptado, es la clave de la mayoría de los tratamientos. Algunos tipos de trastornos de personalidad, como el narcisista o el obsesivo-compulsivo, pueden tratarse mejor con técnicas cognitivas. Otros, como los tipos antisocial o paranoide, hay que combinar terapia de conducta con fármacos y responden bastante bien.
Por tanto los trastornos de personalidad sin son tratables y curables.
Espero haberte ayudado, recibe un cordial saludo y espero que no olvides puntuarme.

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