Pensamientos negativos

A veces fantaseo sobre situaciones negativas sobre mi misma, no sé si esto es natural o no.
También hago a veces asociaciones mentales del tipo, si logro hacer esto antes de un lapsus de tiempo, no ocurrirá por cosa por poner un ejemplo.
Pensar en situaciones negativas, ¿puede provocar que ocurran?.
Gracias.

1 Respuesta

Respuesta
1
Siempre debes ser positivo ante la vida
Aunque sientas el cansancio, aunque el triunfo te abandone, aunque un error te lastime, aunque una ilusión se apague, aunque el dolor asome a tus ojos, aunque ignoren tus esfuerzos, aunque todo parezca nada... debes ser siempre Positivo, si te acostumbras a ver siempre,
el lado positivo de las cosas.
En las dificultades
Te superarás con más facilidad, en los desaciertos.
Te sobrepondrás con voluntad;
EN LAS DUDAS
Sabrás discernir con mayor seguridad;
EN LOS PROBLEMAS
La solución te resultará más fácil,
en los momentos de soledad,
el pesimismo no te doblegará;
EN LA ENFERMEDAD
Sabrás luchar con Fe;
ANTE EL DESPRECIO
Tu ánimo no decaerá;
En las horas difíciles
Una luz interior te guiará y por sobre todas las cosas,
un bello mañana hoy, Amanecerá y comenzará
a ser positivo todo con inmensa realidad.
Ser positivo es la solución
Sonríe
Las calles de cualquier ciudad están llenas de gente seria. Caminamos entre entes de rígida expresión que, inconscientemente, transmiten una actitud negativa. Propongámonos sonreír. Pensar en las personas que queremos, que aportan alegría a nuestras vidas o en alguna anécdota que un día nos arrancó una carcajada es una buena técnica para endulzar nuestro gesto. Imaginemos, por un momento, un mundo feliz. Los problemas son inevitables pero, depende de la forma en que decidamos afrontarlos, tendrán una solución más o menos fácil. Intentemos llevar a la práctica este ejercicio y veremos como, aunque parezca una tontería, si sonreímos a la vida dificultaremos a otros sus amargos propósitos.
Saluda
En la cola del autobús, en la sala de espera del médico, en el banco y en todos aquellos lugares donde, sin previa elección, nos vemos obligados a compartir nuestro espacio vital con desconocidos, saludemos. Decir <<hola, ¿Qué tal?>> Es un gesto que no implica un enorme sacrificio y, sin embargo, aporta amabilidad a cualquier situación. La tensión latente en un área ajena a nuestra rutina ocupada por individuos también ajenos puede romperse con el simple hecho de derrumbar el frío muro que nos separa. Un saludo afable puede sembrar un ápice de camaradería entre sujetos con un objetivo común, llámenlo ser atendidos por un doctor, un frutero, el taquillero del cine o el señor del quiosco donde habitualmente, o no, compran la prensa. Si hay que esperar, esperemos cómodos.
Dar las gracias no es ser cumplido sino educado
El camarero de la cafetería donde desayunamos está cansado de hacer tostadas para clientes malhumorados. Pedir las cosas <
<por favor>> o dar las gracias al recibirlas tampoco cuesta trabajo. Alguien que nos pone un café no es nuestro sirviente, está llevando a cabo una tarea que le da de comer y que no es ni más ni menos digna que la que nosotros realizamos con el mismo fin. Siendo agradables conseguiremos buen sabor de boca y haremos que la persona que hay detrás de la barra lo sienta también y atienda a su siguiente consumidor de una forma más positiva. Pasa exactamente igual cuando alguien que conocemos, o no, nos hace un cumplido, un piropo o un regalo. Siempre hay que dar las gracias, eso se llama educación. No debemos caer en la errónea reacción de decir <<¿Por qué te has molestado?>> o << No tenías por qué hacerlo>> o estaríamos restando valor a una ilusión y un esfuerzo que dicho sujeto ha llevado a cabo esperando despertar un brillo en nuestros ojos, una sonrisa o, simplemente, una actitud positiva.
El pensamiento opuesto. A palabras necias.
Robin S. Sharma creó un método que puede resultar muy útil en nuestra búsqueda del positivismo, se llama "Pensamiento opuesto" y lo dio a conocer en su libro "El monje que vendió su Ferrari". Nunca dejes que nadie consiga romper tus sueños. Somos lo que pensamos, lo que hacemos y lo que nos proponemos. Si, por ejemplo, nos estamos planteando aprender inglés, jamás diremos << Voy a intentar aprender inglés el año que viene>> sino << Voy a aprender inglés y el año que viene podré hablarlo con fluidez>>. La seguridad en uno mismo es fundamental a la hora de conseguir metas. Robin. S. Sharma propone pensar lo opuesto cada vez que nos viene a la mente un pensamiento negativo o nos hagan un comentario destructivo hacia nuestra persona, pensamientos, trabajo o forma de ser. Piensa lo contrario y valórate. Si no te quieres tú, nadie podrá hacerlo.
Esfuerzo
Los objetivos no se alcanzan solos. Lucha. Desde hoy, cada noche escribiremos en un cuaderno todas las cosas positivas que nos hayan pasado a lo largo del día y nos dejaremos influenciar por ellas. Llevaremos a cabo los pasos para alcanzar nuestros objetivos de forma evolutiva y sin paréntesis. Confiaremos en nuestras posibilidades y nos propondremos metas que lograremos a base de esfuerzo. Las cosas que no dependen de un previo sacrificio no se valoran de igual manera que las que necesitan de nuestra voluntad. Ánimo y adelante. Al mal tiempo, buena cara.

Añade tu respuesta

Haz clic para o

Más respuestas relacionadas