Como lidiar con mi suegra?

Les platico que desde hace un año me encuentro casada, todo bien con mi marido, pero se está volviendo todo un tema la convivencia con mi suegra. Durante los 3 años que duramos de novios, jamás dio indicios de ser una suegra entrometida, pero en cuanto nos casamos todo cambió. Buscaba pretextos, para tenernos metidos de viernes a domingo en su casa, y ahí se nos iban los fines de semana. Mi esposo ya tenía 3 años de no vivir con ellos cuando nos casamos, por lo tanto yo pensé que ella ya estaba acostumbrada a que él fuera independiente, pero me equivoqué. Tuve que hablar con él, para que esta situación parara, a lo cuál, él accedió, ya que le dije que no era sano, que también necesitábamos tiempo para nosotros durante los fines. Después de esto, la empecé a notar rara conmigo, me daba miradas como feas, pero no le di importancia, seguíamos yendo a visitarlos, pero sin taaaaaaaaaaanta frecuencia como en un principio. De hecho yo le he sugerido a él, que vaya solo también con ellos un día, y al siguiente ya vamos acompañados. Después de que pasara esto, ella cambió en cuanto a mí, ya no me hablaba para la invitaciones, sólo se dirigía a mi marido, o a veces incluso delante de mí, le dice en voz bajita sobre otra invitación. La verdad pienso que lo hace, porque no vaya a ser que yo diga que no.

Cuando llevábamos aprox 6 meses de casados, intentó que nos fuéramos a vivir a una casa que se encuentra a 3 casas de con ella. Con el pretexto de que heredarían en vida a mi marido, y que viviríamos en mejor zona, para cuando tuviéramos hijos. Nosotros nos negamos, y no le pareció. Después nos tiraba indirectas sobre que la hija de otra vecina sí se iría a vivir en la misma cuadra, que qué dicha era eso para una madre. Al tiempo, uno de mis cuñados se llevó a vivir a su novia ahí con ellos, porque según esto la novia no soporta a su propia madre, y desde hace 5 meses que no la ve, pues mi suegra encantada de la vida, incluso le lava la ropa a esta muchacha, y le hace de comer, porque los tiene para ella solita. Conmigo se queja porque voy a visitar a mis padres que no viven en la misma ciudad, los veo 3 veces al año. Estas fiestas, pasé Navidad con mis suegros, y año nuevo con mis padres, aproveché para quedarme 1 semana con ellos. Una prima de mi marido me contó que dijo que iría a pasar mil días con mis papás, y que con ella nunca me he ido a pasar una semana entera. Yo creo que ni punto de comparación. Pero lo que realmente me tiene muy molesta, es que me contó la prima, que como nadie soporta a la novia de mi cuñado que vive con ella, porque la verdad que tiene un carácter un tanto extraño. Mi suegra se puso a defenderla, y en su intento de hacer eso, habló muy mal de mí. Dijo eso de que yo sólo quería estar con mis padres, cuando por Diooooss, ellos ni siquiera están aquí! Dijo que era una delicada que no me gustaba ir al pueblo donde viven los abuelos de mi marido, que les había exigido un boiler en su casa, que porque no me pensaba bañar a "cubetazos", como decimos en México cuando te bañas con un balde de agua, y que era por míiiii que no pasaríamos la Noche Buena en el rancho donde viven los abuelos, porque yo no estaba dispuesta a dormir ahí. Les explico, los abuelos viven en un rancho, y mis suegros tienen otra casa cerca del rancho en otro pueblo, esa casa la acaban de terminar, y mi suegra se moría por presumir su casa, y por eso quería pasar Noche Buena en esa casa del pueblo. Pero cuando sus hermanos la cuestionaron de por qué no pasar Noche Buena en el rancho, ya que había hecho el viaje hasta allá! Me echó a mí todaaa la culpa. Yo jamás me quejaría de algo así, mi familia también viene de un pueblo a los cuales estoy acostumbrada, y me encantan!... El caso es que según esto, cada que tiene oportunidad me trata de dejar en mal con su familia de fuera, para que tengan una idea errónea mía. Siempre que voy todos se preguntan qué tanto será cierto de lo que dice mi suegra, ya que ella les dice una cosa, y cuando me ven, perciben otra muy diferente. Ah, pero no es nada tonta, a mi marido siempre le habla bien de mí, pero mi marido no se la cree, ya que ha querido manipular muchas cosas más en nuestra relación, como el cumpleaños de él, que yo le hice su festejo, y ella se molestó porque no fue en su casa, ni compré el pastel que ella siempre le compra a todos sus hijos y su marido.

El punto es que yo sé que no me puedo deshacer de ella, es la madre de mi marido, y futura abuela de mis hijos, Pero cómo hacer para convivir con ella. Cada que la visito, sólo pienso HIPÓCRITA, HIPÓCRITAAAA! Y no quiero poner a mi marido entre la espada y la pared, pero me cuesta ya estar en el mismo lugar que ella, ya que lo que más me molesta es que haya inventado cosas mías.

3 respuestas

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Esta situación es bastante habitual. Muchas suegras, no dan por válido el hecho, que les hace suponer que han perdido a su hijo. Naturalmente esto depende, de la mentalidad de cada persona y de su grado de dependencia hacia los demás. La táctica seguir es la siguiente : .."Cuando no puedas con tu enemigo, únete a él"... En vez de evitar a tu suegra, debes hacer lo contrario, vete constantemente a su casa, dile que se prepare y se ponga guapa, que vais a ir a comer o a cenar, o a donde sea y que ella es imprescindible. Dale constantemente la pelmada, para que vaya con vosotros a este o a otro sitio. Agobiala, para que sea ella la que quiera escapar de vosotros y no al revés. Sonriela y no pares de hablar y de contarle cosas. Cuando vayas por la calle vete del brazo de ella, para que se sienta querida y deseada. Dile que te encanta estar en su casa y que debería pedir presupuesto para hacer algunas reformas. Si os vais de vacaciones, a la vuelta le dices, que la habéis echado en falta y le llevas unas flores. Resumiendo, que te coja miedo de que vayas por su casa. Todos los compañeros del foro, te vamos ayudar y preguntanos cualquier duda que te surja.

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En este conflicto entre suegras y nueras está en juego un sentimiento un tanto irracional. “Hablando en términos psicológicos —explica el doctor Saito—, a la madre le parece que su nuera le ha arrebatado a su hijo. Por supuesto, ella no lo dice, pues sería demasiado infantil. Sin embargo, en su subconsciente tiene muy arraigada la idea de que le han robado el cariño de su hijo.” Esto provoca, si no una verdadera rivalidad entre ambas, por lo menos una relación tirante.
Esta tendencia parece intensificarse al disminuir el tamaño de las familias. Al tener menos hijos que atender, la madre siente una relación más estrecha con su hijo. Después de vivir durante muchos años con él, conoce muy bien lo que le gusta y lo que le desagrada. Aunque la recién casada está deseosa de complacer a su marido, no le conoce tan a fondo, al menos al principio. Por eso es fácil que se desarrolle un espíritu de competencia entre suegra y nuera al tratar de ganar el afecto del mismo hombre.

El que haya comunicación no significa que se pueda decir todo lo que se piensa sin tomar en cuenta los sentimientos de los demás. Aquí es donde entra en juego la sabiduría. “El sabio escucha” lo que los demás tienen que decir. A veces puede que los suegros tengan algo que decir, pero no se atrevan a expresarse. Manifieste discernimiento y ‘extraiga sus pensamientos’. Luego, ‘medite’ antes de hablar.

Es muy importante escoger el momento oportuno. “Como manzanas de oro en entalladuras de plata es una palabra hablada al tiempo apropiado para ella”, dice en Proverbios 25:11. Tokiko y su nuera dicen que siempre esperan el momento oportuno antes de expresar una opinión que pueda irritar a la otra. “Cuando quiero hacer notar algo a mi nuera, trato de pensar antes de hablar —dice Tokiko—. Pienso en lo que quiero decirle y le hablo cuando veo que está de buen humor y no tiene hambre, ya que cuando se tiene hambre es más fácil irritarse.”
La mujer sabia evita hablar mal de su suegra o de su nuera. “Seamos suegras o nueras, deberíamos darnos cuenta de que si hablamos mal de la otra, a la larga lo sabrá”, dice Sumie Tanaka, una escritora japonesa que vivió con su suegra durante treinta años. Lo que ella aconseja es hablar siempre bien de los padres o hijos políticos, sea directa o indirectamente.

Sigue esforzándote por no tener discusiones con ella ni con tu esposo por cusa de ella. Dale a cada uno su espacio y sigue tratándola bien. Procura complacerla en cosas que le gustan, por ejemplo tener conversaciones de las cosas que ella hace, ayudar en la casa cuando la visitas, apartar tiempo para escucharla. En fin trata de que la relación mejore porque siempre he dicho que no nos casamos con una persona, sino con una familia.

Llevo 21 años de casado y eso es lo que he hecho con mi suegra, me llevo muy bien con ella, de hecho, la quiero como mi madre. Gracias por tu tiempo y aprecio. Me dejas saber qué hiciste.

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Por lo pronto tienes que relajarte y disfrutar los fines de semana en la casa de ella y sabes que puedes ir a visitarla entre semana llevándole postrecitos o detalles de mínima cuantía para pasar una tarde hablando de todo menos de tu relación matrimonial porque eso si es un gravísimo error. Tienes que mantener la cabeza clara en que no debes colocarle quejas de su hijo y más bien que te cuente sobre su infancia y cosas por el estilo.

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