Después de la ruptura con mi ex, me pidió que cuidara a su hija.

Quisiera recibir algo de orintación. Hace pocas semanas terminé una relación de pareja (y convivencia) de 8 meses. El término se dió muy en paz. Más allá del profundo dolor, ambos tenemos 26 años y nos tomamos el asunto con altura de miras (a pesar de que fue mi primera relación, creo que en ese sentido supe actuar con prudencia). Aún amándonos, decidimos darnos un tiempo, ya que veníamos peleando a diario y las circunstancias eran desventajosas. Transcurridos algunos días de la ruptura, mi ex me escribió, abrumada porque le preocupaba su hija (de la que yo no soy su padre, pero a quien quise y cuidé como tal; nuestra relación fue muy armónica y como padre putativo, mi ex novia sólo me estaba agradecido). El asunto es que mi otrora pareja recibió, días antes de nuestra ruptura, una muy buena oferta de trabajo en otra ciudad, muy lejana por lo demás. Yo, tras la separación quedé sin hogar, por lo también opté por trasladarmea a mi ciudad de origen (ambos convivimos en la capital). Unos de los motivos de nuestras continuas desaveniencias fue que ella no podía encontrar trabajo dentro de su profesión (lo que la frustraba mucho) y yo estoy ad portas de dar mi examen de grado para recibirme de abogado. Aunque ambos luchamos mucho por salir adelante, nuestras condición nos impedía estar bien, sobre todo, económicamente. Quise ayudarla y hacerme cargo del cuidado de la niña, por el tiempo que fuera necesario, sin que ello implicase que volviésemos, pero al hablarlo con mi entorno más cercano, me sugirieron que no lo hiciese. Durante la relación entregué mucho al punto de olvidarme de mí mismo. Acepté sus circunstancias con todo mi amor, pero con el tiempo me aplomé. La carga de tiitularme y las responsabilidades para con la relación y la niña se tornaron de suyo pesadas. Asimismo, dasde hace unos meses entré en una vorágine de sumisión y baja autoestima ( que arrastro desde años) y eso dañó enormemente la relación . Le hice ver lo compejo de la situación. Quiero hacer algo por mí, por estar bien y crecer, tal como ella me lo pidió. El proceso de titulación para ser abogado (en Chile) es muy complejo, implica mucho estudio y dedicación y lo que me pidió, la verdad, estaba fuera de mis posibilidades (actuales).

Yo las amo, quisiera volver con ellas, pero reparado y habiendo cumplido con mi proceso de titulación (que es muy importante, quiero mucho mi carrera). Sin embargo, no dejo de recriminarme no haberle entregado esa ayuda. Objetivamente fue un acto egoísta y aquello no es algo que sea parte de mi personalidad. Me siento muy mal y tengo mucho miedo por, tal vez, no volver a verlas, nunca más. En este momento no tenemos contacto, ella me eliminó de todas las redes.

Mi pregunta es ¿hice bien en velar por mis intereses? ¿Actué con egoismo? ¿Es recriminable lo hecho? La niña, dicho sea de paso, está bien y cuenta con el apoyo de toda la familia de mi ex (es una excelente familia, sin embargo de su padre no se conoce su paradero hace 1 año)

Si pudieran ayudarme, les estaría enormemente agradecido.

Un caluroso abrazo.

1 Respuesta

Respuesta

Deduzco que tu personalidad es generosa de por sí. En absoluto creo que actuaras mal. Por lo que comentas, no era una situación de tal riesgo que necesitara tu ayuda indispensable, y sin embargo, sí que influía negativamente en un aspecto importante de tu vida. Quizás por las consecuencias que ha tenido esta decisión (conducta de tu ex de no tener contacto contigo), sientes algo de culpa, pero a veces no hay una relación proporcional entre la conducta de una persona y la respuesta de la otra, sobre todo cuando hablamos de personas vinculadas emocionalmente.

Por otro lado y en general, los humanos tendemos a darle una importancia atroz a nuestras decisiones, cuando realmente hay una infinidad de factores influyentes que nada tienen que ver con nuestra decisión y que escapan a nuestro control, teniendo también éstos influencia en la situación. Nuestra decisión es solo un factor más, no tan decisivo como pensamos en ocasiones. Por tanto, te aconsejo no darle más vueltas a dicha decisión, a fin de cuentas, es difícil emitir juicios sobre las mismas, puesto que estas situaciones son bastante complicadas. Trata de no tener esa presión de comportarte bien en todo momento. Es algo positivo que dice mucho de ti, pero siempre controlándolo, pues todo en demasía es peligroso. Ánimo.

Muchas gracias, Alberto.

El impacto que esta situación -tan reciente- ha tenido en mi conciencia aún no me permite extraer un juicio que no sea punitivo y autocrítico. Valoro enormemente tus palabras y no dejaré de pensar en lo que me dices. Es muy interesante lo que abordas sobre las decisiones. El peso de las circunstancias suele ser mayor que el de éstas o, al menos, no son términos aislados.

Te agradezco mucho.

Añade tu respuesta

Haz clic para o

Más respuestas relacionadas