Niño de 8 años que no trabaja en clase

Tengo un hijo de 8 años que esta haciendo 3º de primaria. Se pasa las horas en el colegio sin hacer nada. Cuando llega a casa le toca hacer todo lo que no ha hecho durante la jornada. La técnica de la escuela es si no lo hace en clase que lo haga en casa. Pero nosotros creemos que se puede permitir tener un niño que no hace nada y no buscar de solucionar el problema.
Tenemos previsto cambiar de escuela para el curso próximo pero nos gustaría que no tuviera que estar hasta las 9 ó las 10 horas haciendo deberes cuando lo podría hacer en la jornada escolar.
Los exámenes son de sobresalientes y notables. Los profesores lo amenazan que le bajaran las notas si no hace los deberes pero no sirve de nada.
Que podemos hacer desde casa para motivar al niño. Los castigos no hacen nada, los premios tampoco. El dice que no le gusta y sigue en sus trece.
Espero vuestra respuesta pronto. Si necesitáis más datos no dudéis en pedirlos.
Tiene un hermano de dos años, pero en P4 y P5 ya teníamos problemas con las fichas de pintar, etc... Tampoco las quería hacer.
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Dado que vuestro hijo saca buenas notas, es obvio que no hay problemas con su inteligencia. Cuando un niño deja de prestar atención en clase, pueden influir varios aspectos:
1- Problemas con algún maestro particularmente exigente. Los niños más inteligentes y sensibles son los que antes se bloquean ante amenazas o castigos.
2- Problemas con compañeros de clase o de otras clases. La hora del patio o la del comedor a veces son una tortura para niños que se sienten humillados por conductas abusivas de algunos compañeros.
3- El niño siente que pasa demasiado tiempo en el colegio, especialmente si se queda a comer. Si además, al regresar a casa hay deberes, realmente no desconecta nunca.
4- El niño siente que su hermanito recibe atención, mientras a él se le exige un comportamiento un poco por encima de lo que es: un niño de 8 años.
Aún en el caso de que no hubiera manera de encontrar la causa, hay unas pautas que siempre dan buen resultado. Seguro que ya las aplicáis, pero a veces verlas escritas o expresadas de otra forma ayuda:
1- La edad de 8 años es especialmente frágil, en el sentido de que los niños necesitan sentir un afecto constante por parte de la familia, necesitan saber que se les quiere, que no se les valora por su rendimiento escolar.
2- El primogénito suele pagar la ansiedad de los padres primerizos. Los hermanos mayores necesitan ver que se les perdonan sus errores tanto como a los pequeños. De una manera inconsciente, los padres los convierten en pequeños adultos, y los cargan de responsabilidades impropias de su edad. Es conveniente para los padres imaginar que tienen un hijo de 14, y que vean a su hijo de 8 como un niño... de 8 años.
3- Cuando los niños comen en la escuela, y además están cargados de deberes, los fines de semana son especialmente importantes. Estar en casa y jugar con ellos es mejor que televisión y videojuegos.
4- Finalmente, frutas, verduras y mucho movimiento físico. Velas por la noche, cuentos, relatos suaves y tiernos. Y, quizás, estar con ellos hasta que se duermen. A veces la noche les da miedo. Permanecer junto a ellos hasta que se duermen no los convierte en cobardes, todo lo contrario. Les hace saber que sus padres están ahí, y les dota de una seguridad afectiva que les acompañará para toda su vida.
Recibid un saludo.
Hola y gracias por responder:
Te contesto punto por punto.
1-Creo que los maestros no son nada exigentes, sino lo haces en clase lo haces en casa. Lo bueno es que en casa si que lo hace. Es un niño muy sensibe! Y creo que la exigente soy yo. Estoy educada en la cultura del esfuerzo y creo que mi hijo también ha de esforzarse. Su respuesta es no me gusta y me distraigo.
2-Ha tenido problemas con un niño, pero eso ya paso. Cuando hablo con el me dice que no le molesta.
3- El niño siente que pasa demasiado tiempo en el colegio, especialmente si se queda a comer. Si además, al regresar a casa hay deberes, realmente no desconecta nunca.
3- Mi hijo come en casa. Si tiene deberes es porque no hace nada cuando esta en la escuela. Cuando me refiero a nada es nada. Como mucho copia el titulo y ya esta.
4- No me creo la mejor madre y seguro que fallo en este aspecto.
    1- Es un niño muy querido, besado, abrazado. Pero su tozudez al respecto de los estudios me esta haciendo repudiarlo. Es duro que te digan que cada día por escrito todos los profesores que no hace nada.
2- No digo que no falle pero no creo pedir demasiado para su edad. Recoger su ropa sucia, que cumpla en la escuela, que ayude a poner la mesa. El pequeño ya ayuda a poner la mesa.
3- Tiene deberes porque no hace el trabajo en la escuela. Jugar con el es imposible dado que lo que no hace en 6 horas de escuela lo ha de hacer al regresar a casa.
4- Finalmente, frutas, verduras y mucho movimiento físico. Aquí si que estamos a nivel. Practica deportes ( escojidos por el) y llevamos una alimentación equilibrada.La verdad que cuentos y todo eso no lo hacemos. Acabamos agotados de luchar con el.
Se lo hemos explicado de todas las maneras; si trabajas en clase cuando llegues a casa tendrás todo el tiempo para ti y podremos hacer actividades.
No se si lo mejor será que no haga caso de que no trabaja en clase, ni de si luego trabaja o no en casa. En definitiva dejarlo por imposible.
Gracias de nuevo
Sólo quería añadir algo que seguramente conoces, y es que los niños suelen expresar la sombra de los padres. Si los padres valoran mucho el esfuerzo, es posible que el niño capte que ahí existe un problema no resuelto en los padres, y entonces simplemente se decanta por lo opuesto.
Este decantamiento por lo opuesto no se efectúa, por descontado, "por fastidiar", sino porque el niño ha captado que los padres han reprimido una parte importante de su ser, la capacidad de SER, simplemente, sin tener que demostrar rendimiento o valía. Y los niños fundamentalmente SON, y lo demás muchas veces son imposiciones adultas que les son ajenas.
Realmente, quizás sí sea una buena idea el "dejarlo estar", como dices. Pero yo iría un poco más lejos. Puesto que una parte importante de los problemas de los hijos son en realidad problemas de los padres, quizás iría bien que te plantearas si puedes permitirte a ti misma que tu hijo sea un niño de aprobados. ¿Puedes pasarte el resto del curso recibiendo notas medias o bajas, en vez de notables y sobresalientes? ¿Puedes mirarle a los ojos y transmitir tranquilidad, confianza y empatía cuando veas un aprobado justo, o un suspenso? Es muy probable que una actitud así descargue al hijo de la presión a la que se siente sometido. Pero esto exige un trabajo de tu parte, que no siempre es sencillo.
Al niño no le ocurrirá nada si termina el curso con notas más bajas, ya ha demostrado que tiene la capacidad suficiente. Si en casa no va a hacer deberes, quizás haya un poco de tiempo para juegos, y, perdona que insista, para algún ritual para dormir.
Te dejo con un par de enlaces, espero te sean útiles:
Laura Gutmann (si no la conoces, sus libros sobre la proyección de la sombra materna son iluminadores)
Crianza natural, una web que te presenta alternativas a las ideas clásicas sobre crianza y educación.
Recibe un saludo cordial
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Mi consejo es que te relajes y no lo presiones más. Ya eres consciente de que lo que has hecho hasta el momento se ha ido por el drenaje con él. Cuando te relajes encontrarás una solución acertada al asunto. Mientras estés tensionada las cosas no mejorarán porque trasmites tus propios temores creando una respuesta negativa en él hacia sus deberes escolares. Retomo lo del "ritual del sueño": Con mis hijos, después de terminar sus tareas escolares, hacíamos sesiones de cuentos, lecturas de historias y juegos+batallas con fichas de lego (armo-todo). Adicional a eso teníamos un "cuaderno de tareas para la casa" y en él colocábamos tareas para desarrollar por si uno de ellos traía muchos deberes de la escuela e incluso el menor ponía tareas al otro. Gracias a esa estrategia llegaban con poca o nada para hacer de la escuela porque les era mas interesante esas actividades que hacer los deberes en la casa.

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Me siento muy identificada contigo y a veces pienso que hay muchas mujeres en el mundo que estamos pasando por lo mismo y creemos que estamos solas. Tenemos un hijo de 7 años y una niña de 2 años y medio. Mi hijo mayor es muy inteligente cuando lo evaluan saca notas sobresalientes y de hecho va muy bien academicamente pero desde que inicio primaria no le gusta escribir y trabaja poco en clase le va bien por que en las evaluaciones si responde y sobre todo materias como Lenguaje son las mas pesadas para el aunque tambien lee mucho pero se niega a escribir. Yo estoy de acuerdo que debe haber un equilibrio y pues ante todo ellos son niños y esta es la etapa para que sea feliz. En la noches oramos en familia con el y leemos la biblia es un niño muy noble pero yo veo que lucha mucho con su voluntad y por eso te recomiendo entrgrarselo a Dios pues el unico que le puede dar fuerzas y dominio propio. Bendicelo y cuando este dormido bendicelo con palabras de amor y fortaleza su cerebro en ese momento su cerebro esta mas dispuesto.

Algun dia podremos ayudar a otras madres a salir de este laberinto pero estoy segura que tu hijo y el mio estan hechos para grandes cosas por eso no debemos desfallecer.

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