Un Yorkshire con demasiado caracter

Desde hace unos 8 meses tengo un Yorkshire macho en mi piso, en Madrid. Ahora tiene 1 año y la convivencia con él es buena, pero tenemos 2 problemas con su comportamiento que no somos capaces de corregir:
-Uno es que ladra de forma compulsiva en algunos momentos del día, sobre todo por la tarde, ansioso mientras le preparamos su comida, pero también en otros momentos: cuando nos preparamos para bajarle a la calle, cuando hablamos por teléfono o cuando pide que se le saque un juguete de algún rincón de donde él no ha sido capaz de sacarlo. El resto del tiempo es tranquilo y sociable, pero en los 3 o 4 momentos a lo largo del día en que se pone a ladrar, se sobreexcita, muestra su lado más dominante y no acepta que se le mande callar: va retrocediendo, pero ladra aun más, enfrentándose a cualquiera.

-El otro tiene que ver con el control de esfínteres. A pesar de su edad aun no hemos conseguido que lo haga sólo en la calle o en el sitio elegido en casa. Le ponemos papeles de periódico en un rincón y hace lo allí bastante a menudo, pero muchas otras veces también fuera de esa zona. Hace 1 mes esto era todavía más frecuente y orinaba solo unas gotas, pero marcando por todas partes. Decidimos castrarlo y hace 3 semanas que lo llevamos a una clínica veterinaria. Desde entonces ya no lo hace por todos lados, pero sigue orinando y defecando muy a menudo fuera del sitio marcado. Aunque le premiamos cuando lo hace en la calle y le reñimos en casa (las pocas veces en que le pillamos “in fraganti”), esto no parece surtir mucho efecto.
¿Me puedes aconsejar cómo actuar ante estos 2 problemas de comportamiento?

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El primer caso, el del ladrido, por cómo me lo cuentas se trata de un ladrido de demanda de atención. El perro ladra para conseguir lo que quiere. La mejor forma de corregirlo es no hacer caso al perro hasta que se calle. No regañarle, no decirle nada, ni siquiera mirarle, como si no existiera. Y en cuanto se calle, felicitarle y premiarle, y darle lo que pedía. Debe ir aprendiendo que sólo conseguirá lo que quiere si está en silencio. Esto va a requerir tiempo y paciencia, pero a la larga será satisfactorio para vosotros. No falléis nunca, porque si una sola vez le hacéis caso cuando ladre, le estaréis dando a entender que necesita redoblar sus esfuerzos, es decir, ladrar y ladrar hasta conseguir su objetivo. En cambio, si ve que no le sirve de nada, acabará por cambiar de estrategia. Y si vosotros premiáis el silencio y la tranquilidad, irá entendiendo que esa es la estrategia correcta.

En cuanto a lo de los pises... en fin, en principio parece que lo estáis haciendo bien, y sería cuestión de tiempo. Regañarle sólo cuando le pilléis in fraganti, y premiarle en la calle. También, además de regañarle, podéis sacarle inmediatamente a la calle, para que vaya entendiendo que "en casa no, pero en la calle sí". También deberíais ir quitándole el sitio marcado en casa, para que empiece a entender que el pis y la caca sólo se hacen en la calle y nunca en casa. Darle paseos largos, y obligarle a hacer mucho ejercicio. Todo esto, y un poco de paciencia, debería corregir el problema del perro.

Ánimo, y suerte.

Hola. Muchas gracias por tu rápida respuesta. Voy a intentar de nuevo hacer eso que me dices con los ladridos. El problema es que ya he intentado ignorarle y en algunos casos, como por ejemplo cuando le ponemos la comida, no sirve de mucho, pues sigue ladrando con insistencia y cada vez más fuerte. Eso ocurre cuando esta muy excitado, Cuando no ha llegado aún a esa excitación tan fuerte, a veces SI que ha dado resultado y se termina callando, pero después de un buen rato, cuando ya nos tiene al límite de la paciencia. También tengo que reconocer que no todos en casa somos tan "duros". Yo lo intento, pero mi mujer se ablanda y acaba cediendo...y claro, el perro ya sabe a quien tiene que pedir...

En cuanto a los pises, es difícil para nosotros sacarle más de 2-3 veces al día como mucho, por los horarios de trabajo (normalmente solo lo hacemos 2 veces: una muy breve a primera hora de la mañana y otra más larga, de 30-45 minutos por la tarde). Yo comprendo que es poco y por eso asumimos que también haga pis en casa e intentamos que sea en el sitio elegido, sobre periódicos o empapadores. Le reñimos cuando lo hace fuera de allí (las pocas veces que le pillamos) y le premiamos en la calle, pero ¿que hacer cuando mea en los periódicos? ¿ignorarle? ¿premiarle? Supongo que será difícil hacerle entender que dentro de casa hay sitios permitidos y otros no. Si se te ocurre como corregirlo, dímelo, por favor.

Por cierto, para corregirle ¿sirve de algo darle una voz, o decir "chssst", o dar golpes en el suelo con un periódico, o echarle un chorrito de agua en el morro? ¿o si no, cual es la mejor manera, de que entienda que algo esta mal? (aparte de lo que nos has dicho sobre los ladridos en que es mejor no hacerle caso)

Muchas gracias de nuevo por tu excelente atención.

Un saludo

En primer lugar, es imprescindible que todos en casa sigáis los mismos criterios. Si uno es más blando, la hemos fastidiado. Y es que entonces lo que haces es reforzar al perro. Si ve que ladrando, al final alguien cede, entenderá que cuanto más ladre mejor. Le estaréis enseñando que debe ladrar mucho para conseguir lo que quiere, que eso es lo que os gusta.

Si en casa queréis tener una zona donde haga sus cosas, ésta tendrá que estar perfectamente delimitada y entonces sí, tendréis que premiarle también si lo hace ahí, y regañarle (sólo si lo pilláis in fraganti) si lo hace fuera.

Lo de echarle agua en el morro, nunca. Lo de dar un golpe en una mesa (por ejemplo) al tiempo que decís un rotundo NO, sí podéis hacerlo. No hace falta echar grandes broncas. Simplemente "No, ahí no", acompañado si quieres del golpe. Y llévalo inmediatamente a donde sí pueda hacerlo.

¡Suerte!

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