¿Qué especies reintroducir?

Buenas,
me gustaría saber que criterios hay que seguir para saber que especies son las más adecuadas para introducirlas o reintroducirlas en una área determinada.
Muchas gracias

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Perdona el retraso, pero he estado fuera. ¶La formulación de tu pregunta implica que primero decidimos introducir-reintroducir especies en un hábitat determinado para luego preocuparnos de elegir las apropiadas. No es el caso más normal. ¶Está justificado ese orden en al menos dos casos. ¶Primero, cuando apreciamos una falta de equilibrio en el medio y pensamos que tiene que ver con la ausencia de cierta clase de organismos; por ejemplo, cuando hay superpoblación de ciertos herbívoros, como ciervos o topillos, y calculamos que la introducción-reintroducción de un depredador, como el lobo o diversas aves rapaces, es conveniente. ¶Segundo, cuando una especie valiosa se encuentra falta de recursos, lo que justifica por ejemplo la introducción activa de conejos donde la mixomatosis los barrió en detrimento de depredadores como el lince. ¶Además de depredadores (que controlen las poblaciones) o presas (que cubran un vacío de recursos), es posible imaginar otras relaciones ecológicas perturbadas que puedan beneficiarse de operaciones de reintroducción, por ejemplo, de agentes polinizadores apropiados, allí donde haya déficit, para plantas cuyas poblaciones queremos proteger-promover.
¶En general, las introducciones de especies ajenas al ambiente, exóticas, implica muchos riesgos, porque siempre cabe esperar que además del efecto deseable y calculado, se van a producir otros no previstos y a menudo verdaderamente imprevisibles. Por ello la introducción nueva sólo se debe hacer después de muchos cálculos y cuando el beneficio es muy pero que muy claro. Por ejemplo, eliminar el vector de una enfermedad infecciosa o parasitaria, salvar de una plaga la economía de una población campesina, o salvar de la destrucción a una especie forestal de peso en caso de epidemia, salvando así un ecosistema entero. Para ejemplos de introducciones insensatas y criminales tenemos la del conejo en Australia o la de la mixomatosis en Europa. La introducción de especies no nativas es un crimen, y uno de los mayores riesgos para la naturaleza; los que sueltan visones americanos en Galicia son del mismo signo, para el ambiente, que la industria nuclear.
¶Otra cosa es la reintroducción, justificada por razones éticas-estéticas y prácticas, como el restablecimiento de una dinámica pérdida en el territorio por la extinción local, más o menos remota, de esas especies. En este caso, para saber si una reintroducción es adecuada, la pregunta fundamental es si se dan ahora condiciones distintas que cuando la especie desapareció, casi siempre por una extracción excesiva o por destrucción de su hábitat. Para corregir lo primero hacen falta leyes, cuerpos de vigilancia o un cambio cultural, que haga ahora querida una especie antes rechazada. Para lo segundo, que la extensión del área y sus condiciones ecológicas sean apropiadas para mantener una población viable (con un número suficiente de individuos, sin el cual las fluctuaciones naturales conducen enseguida a una nueva desaparición). Entre las condiciones que deben verificarse están las relativas a la economía local; no basta con una aceptación psicológica, sino que deben ordenarse los incentivos o las compensaciones necesarias para que la reintroducción no choque con las necesidades básicas de la población, que tiene el derecho a ganarse su pan sin que crezcan por encima de lo tolerable sus preocupaciones. Todo es más fácil en aquellos casos en que la reintroducción (o para el caso la protección) favorece por ejemplo el turismo, engendrando más recursos que los que consume.
No soy un especialista, y aunque he buscado respuestas concretas en la literatura ecológica científica, no he encontrado nada a medida. Así que lo anterior es una elaboración personal, que espero te sea de alguna utilidad.

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