Yo te recomendaría ir a la raíz del asunto, no quedándote en la superficie o en la última conducta o manifestación; y en este sentido poner los medios para que eso no vuelva a ocurrir, lo cual sin duda exigirá de ti también una mejora, ya que la persona humana siempre se puede mejorar, lo cual no es malo, sino bueno.
Dices que tu esposo está dedicado a su trabajo a sus hijos, a tí. Por supuesto que es obligación de tu esposo mirar por su familia, pero el objetivo prioritario por el que uno se guíe en la vida tiene que ser hacer el bien de verdad, y de hecho ayudar a cada uno de los miembros de la familia a lo mismo, ya que la familia no está para vivir meramente para sí misma, sino que hay que ayudar a cada uno de los miembros a dirigirse hacia Dios. Y esto por supuesto que lleva a unas familias más unidas, ya que la caridad, el amor de verdad es lo que las une.
No se puede vivir para uno mismo; y yo te recomendaría enfocar tu vida hacia hacer todo el bien de verdad que puedas, y ayudar a tu esposo a lo mismo. Esto también lo ayudará en su relación con las personas, al pensar en su bien de verdad, y no en sus particulares intereses, como en su mera complacencia, etc. Te recomiendo ayudar a tu esposo a anteponer siempre el bien de verdad a los intereses particulares.
Lo que te recomiendo es estar en gracia de Dios, cumplir con los Mandamientos de Dios, frecuentar los Sacramentos y hacer oración, ayudando a tu esposo a lo mismo. Ayuda por ejemplo a tu esposo a hacer una buena Confesión Sacramental (si está bautizado, por supuesto, como supongo), y una vez en gracia de Dios, animarlo a vivir el amor de verdad en todas las situaciones, y en su vida en general, para lo cual tiene la guía de los Mandamientos de Dios, y la ayuda de la gracia de Dios, etc.