Algunos condones contienen substancias que matan los espermatozoides, llamadas espermicidas.
Después de que se libere el semen durante el clímax, retire el condón de la vagina. La mejor manera de realizar este procedimiento es sujetar el condón en la base del pene y sostenerlo mientras el pene se retira. Evite que algo de semen se derrame dentro de la vagina.
Hay un poco de controversia con respecto a la efectividad sobre los condones con espermicida. Contracept.com dijo que este tipo de condónes no han demostrado ser más eficaces mientras que Planned Parenthood recomienda el uso de espermicida con condónes para obtener efectividad. Un folleto de la Universidad de Harvard indica que la efectividad del condón correctamente usado es del 98 por ciento, mientras que el condón con espermicida utilizado de manera correcta es entre un 95 a 97 por ciento efectivo debido al potencial del espermicida de dañar el látex.
Una investigación hecha por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) indicaron que el nonoxinol-9 puede incrementar el riesgo de contraer alguna infección de transmisión sexual, incluyendo el HIV. Esto es posible debido al potencial del espermicida para irritar y causar microabrasiones en la vagina. Adicionalmente, un artículo del American Journal of Epidemiology, sugiere una conexión entre los condones con espermicida y las infecciones en el tracto urinario de las mujeres. Los condones con espermicida utilizados para sexo anal también pueden irritar tejidos e incrementar el riesgo de sufrir infecciones de transmisión sexual. Algunas mujeres reportaron sensibilidad o alergias, tanto por el látex como por el espermicida.