Forrar pared madera y moldura de escayola

Me planteo forrar unas paredes de mi casa con madera para intentar asislarlas un poco mejor, ya que son muy frías, el problema que tengo es que todas las habitaciones tiene molduras de escayola en el techo sin dejar separación respecto a la pared.
¿Cómo hago para que me quede estéticamente bien y me aísle?

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El acabado de madera te quedará estéticamente bien, y no es complicado hacer el remate para que quede aseado. Simplemente deberás tener cuidado en elegir adecuadamente las piezas de remate para tapar las juntas perimetrales de esa pared de madera y el tratamiento final.
Me imagino que estarás pensando en tablas de madera machihembradas de pino para montar sobre rastreles, luego podrás aplicar cualquier tipo de protección y acabado que desees, aunque sea totalmente transparente (no lo dejes natural).
Te cuento un poco el proceso:
Debes disponer rastreles de madera, que son unos listones de unos 2-3cm de ancho y el espesor que quieras, en función del aislante que quieras poner, es decir, coge el mismo espesor de rastrel que de aislante térmico. La madera es aislante, pero si quieres asegurarte lo mejor, te recomiendo que pongas un aislante específico entre los rastreles, como lana de roca o copopren, que además son aislantes acústicos, poliestireno expandido, ... Todos estos son buenos aislantes térmicos. Quizá te recomiendo la lana de roca, tiene un precio adecuado, mejora también el aislamiento y además no desprende gases tóxicos en caso de incendio. Su único problema es que no debe mojarse, se apelmaza y pierde propiedades aislantes.
Tienes esquemas de montaje de este sistema con explicaciones gráficas o fotografías en la red, pero básicamente consiste en montar los trastreles en dirección perpendicular a la que van a llevar las tablillas, con una separación de unos 40cm entre ellos, según te venga el reparto en la pared. Si vas a colgar elementos de mucho peso, dispón rastreles adicionales para cogerte a ellos. Puedes corregir errores de la pared poniendo relleno detrás de los trastreles antes de atornillar, como chapas finas de madera o cartón prensado. Para eso te montas el primero y el último a plomo, y con una lienza entre ellos te regulas los demás. Rellenas el espacio entre rastreles con el aislante, fijado según el tipo que elijas (cola, clavos...), intenta ajustar bien el aislante sin dejarte huecos. Tras esto, se procede a realizar el montaje de las tablillas por claveteado, de manera que los clavos quedan ocultos en el machihembrado, si las tablillas son horizontales, montarás de abajo hacia arriba, y si es vertical, según te venga mejor la mano o de forma que la junta quede al otro lado de la dirección principal desde la que se va a ver. Es fundamental que dejes una pequeña separación entre la madera y las paredes laterales para permitir algunas dilataciones debidas a cambios de humedad o temperatura. Finalmente se taparán esas juntas con piezas especiales de la misma madera. Las tienes en cuarto de caña, en L, ...
En cuanto a la moldura, lo más fácil es localizar una moldura de escayola idéntica a la que tienes antes de roperla. Si no la encuentras, puedes desmontarla con una espátula de inox rígida y un martillo, soltándola poco a poco y procurando que no haga fuerza por un lado para no partirla, incluso puede que salte golpeándola con el martillo, para lo que interpondrás un listón de madera para no partir o marcar la moldura, luego podrás volver a pegarla con cola de escayola o incluso masilla de poliuretano, que es mucho más limpio. Si tus molduras están clavadas es un poco más laborioso pero también salen. Las juntas se pueden repasar con aquaplast y lijar cuando está seco para un perfecto acabado. Los encuentros en esquina se hacen cortando las piezas en inglete, como verás cuando desmontes, con una sierra de costilla y una ingletadora es muy fácil. Mi consejo al volver a montar la moldura es que te separes como un centímetro respecto a la pared de madera, permites ventilar la madera, evitas encuentros entre materiales diferentes, que nunca quedan bien, y te simplificas un montón la faena de pintura (esto es lo que se llama un oscuro). Para el remate al suelo, se suele disponer un rodapié de la misma madera.
Otro punto conflictivo es si tienes huecos en la pared, como ventanas o puertas. Te las tienes que ingeniar con los perfiles especiales de que dispones, incluso poniendo rastreles detrás para hacerlos fuertes. Ten todo claro antes de comprar (espesor de rastreles, perfiles de remate), para que te cuadre todo.
No te sigo contando de momento que así parece más de lo que es. Cualquier ampliación que necesites, no dudes en preguntar.

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