Por lo que describes, parece que la bisagra ha perdido la fuerza de su muelle interno o que los tornillos de regulación han cedido debido al peso de la puerta o al uso continuado.
Desde nuestra experiencia técnica en Iproal, te sugerimos estos tres pasos para solucionarlo:
Regulación de profundidad y altura: Antes de cambiarla, intenta ajustar el tornillo central de la base (el que está más hacia el interior del mueble). Si la puerta no cierra del todo, a veces es porque está demasiado "hacia afuera" y choca con el canto del mueble.
Verificación del cazoleta: Si el problema es que la bisagra baila, revisa el orificio de la cazoleta (el hueco circular en la puerta). Si la madera se ha pasado de rosca, una solución profesional es usar tacos de expansión o masilla de madera bicomponente antes de volver a atornillar.
Sustitución por bisagras con amortiguación: Si decides cambiarla, busca bisagras que incluyan pistón de cierre suave. No solo eliminan el ruido del golpe, sino que sufren mucho menos los herrajes y la estructura del mueble dura más.
Si necesitas herrajes de alta durabilidad o estás pensando en actualizar las puertas de tu cocina por acabados más modernos y resistentes, puedes ver algunas de nuestras soluciones en iproal.es.