Esclerosis múltiple

¿Qué tal? Soy entrenador personal, y estoy trabajando con mi padre que padece esclerosis múltiple, he estado trabajando sobre la parte aeróbica de forma muy moderada ya que tiene problemas de coordinación general y problemas con el equilibrio, si bien insisto sobre la corrección de la marcha aun no logro que automatice la mecánica...¿qué actividades puedo realizar para mejorar principalmente esas dos cualidades?

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Un problema muy que se suele infravalorar, pero que es de gran importancia en los pacientes con esclerosis múltiple es la sensación general de fatiga. No se trata de un cansancio normal por esfuerzo físico, es de una calidad diferente, más desagradable y limitante y cuyo origen se desconoce. Cualquier plan de entrenamiento que organices con él debe tener esto en cuenta.
También es importante que sepas que la tolerancia a cualquier sobrecarga, tanto aeróbica como anaeróbica será menor y, por otra parte, se debe ser muy cuidadoso, por cuanto un estrés excesivo podría empeorar el pronóstico a largo plazo.
Con respecto a los dos problemas específicos que comentas:
Los problemas de coordinación y de la marcha pueden surgir en la esclerosis múltiple por lesión en estructuras muy dispares. Según cuales sean se pueden generar las manifestaciones serán distintas y, por lo tanto el planteamiento también.
En mi opinión no deberías dirigir tú por ti solo su preparación. Deberías recabar la opinión de un médico rehabilitador o, cuando menos, un fisioterapeuta y guiarte por sus consejos.
Respecto a la marcha, el transtorno más frecuente que aparece a largo plazo en los pacientes con EM es la espasticidad. Consiste en una alteración del tono estático y dinámico de los músculos. En reposo aparece una hipertonía que se denomina en hoja de navaja, debido a que cuesta vencerla, pero una vez que cede a una fuerza es fácil que lo haga por completo. Durante la marcha aparece un exceso de tono en músculos antigravitatorios de extremidad inferior (tríceps sural, cuádriceps) y aductores con pie equino (punta hacia abajo) supinado y, frecuentemente, aducido, adución del muslo y rotación interna de la cadera. Se trata de una alteración que, una vez establecida no tiende a la mejoría espontánea. De hecho, suele aparecer como complicación tras la recuperación de la marcha, más o menos normal después de un brote (y también aparece en otras enfermedades). No existe ningún ejercicio físico que corrija este problema, pues implica una incapacidad de remodelación de los patrones motores. Podría ser útil, no obstante, que efectúe ejercicios en musculatura antagonista de la se ha comentado para evitar las deformidades articulares a largo plazo, pero tampoco está claro que por sí mismo esto sea efectivo. Sin embargo, el ejercicio físico tras terapia efectiva con la espasticidad es sumamente eficaz. Si este es el problema de tu padre te recomiendo que se someta a infiltración con toxina botulínica asociada con antiespásticos orales, si no existe contraindicación para ello.
En cuanto a la incoordinación, sería necesaria mayor precisión en la descripción de sus características. En los casos en los que se debe a lesión cerebelosa, dependiendo de las proyecciones dañadas aparecen diversas alteraciones y en regiones distintas. Lo más habitual es dismetría y adiadococinesia que comportan un cálculo equivocado del recorrido e intensidad de la contracción muscular en el primero de los casos y una dificultad para coordinar movimientos alternantes en el segundo. Quizás el problema más limitante que suele condicinar y que es difícil de percibir es la "ataxia troncular" que genera una descoordinación entre los músculos de la faja abdominal y los erectores de la espalda y entre estos y los de las extremidades, lo que condiciona una marcha torpe y bamboleante. Dependiendo de la integridad de ciertas estructuras el pronóstico en este caso puede ser mejor o peor. Un aspecto fácil de comprobar es si los reflejos inconscientes de posición y marcha funcionan o no, independientemente de si lo hacen con precisión y coordinación. Por ejemplo, si se le empuja por sorpresa ¿proyecta una extremidad inferior y utiliza las superiores como balancín de contrapeso? La inexistencia de estos automatismos dificulta mucho la recuperación.
En definitiva cada caso es muy dispar y es tan difícil dar consejos generales como particularizar.

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