Masturbar a mi novia

Hola! Antes de nada me presento. Me llamo Helena y tengo 14 años, soy bisexual y ahora mismo estoy muy bien con mi chica. Es una de mis amigas que vive en Valencia, y este veranito voy a ir a pasar unos días a su casa, junto las otras amigas. Es la primera vez que nos vamos a ver después de gustarnos y tal, así que nos besaremos, nos acariciaremos y cave la posibilidad de que pueda haber algo de masturbación.. Yo me masturbo y disfruto mucho en ello, ella en cambio aunque lo a probado nunca ha tenido un orgasmo, y me serviría de ayuda que me dijeras como poder masturbarla para que disfrute y poder excitarla, porque tal vez mi método no le sirve..
Muchas gracias de antemano.

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Primero y antes de nada... olvidate del coño. Para comenzar, eso es lo más importante, no obsesionarse con bajar a degustar las delicias íntimas de una mujer y olvidarse del resto de su cuerpo... Lo más importante para comer bien un coño es que cuando lleguéis a él, su propietaria esté deseando sentir vuestros labios en la zona más resguardada y delicada que posee... y eso no es posible si nos ponemos como si estuviésemos delante de una mesa servida y con comida esperándonos para darnos el gran atracón... no, primero hay que crear el ambiente necesario para que el objeto de nuestras fantasías culinarias esté perfectamente en su jugo...
Personalmente recomendaría que después de un romántico calentamiento comencéis a comer el coño por la parte más alejada del mismo... aquella que se olvida tan a menudo... LA ESPALDA... Es algo fantástico recorrerla y descubrir los distintos caminos de placer que se pueden trazar en ella... Pero un consejo MUY IMPORTANTE... no os limitéis a trabajar como los profesionales del sexo, lengua para arriba y para abajo, maquinalmente, no, así no vale... es mucho más gratificante ir recorriendo la espalda por las sendas que va marcando el placer de vuestra pareja y SINTIENDO lo que ésa persona siente, disfrutar de cada estremecimiento, de cada vello que se eriza, de cada poro que se abre al paso de vuestros labios o vuestra lengua... buscad la forma de acariciarla como si cada movimiento fuese un trago de buen vino que paladear, como si cada beso fuese ésa gota de agua que separa la vida de la muerte para un sediento... así... con avidez pero sin precipitación, pensad que se os escapa una oportunidad única cada vez que desperdiciáis una sola de vuestras caricias, besos o lametones...
No olvides en éste camino de placer hacer una parada en la parte externa de los omóplatos de ella... allí donde la piel es tan suave como en los costados y por encima del hueso, junto al hombro; os sorprenderéis gratamente de la reacción y nunca más olvidareis pasar por allí...
Cuando vuestro camino haya sido recorrido en su totalidad y os vayáis acercando a las caderas (quitar las braguitas o el tanga debería ser asignatura obligada en la escuela primaria, o sea, que el que no aproveche ésa ocasión para acariciar con rotundidad las caderas de su pareja que se dedique a la música, que para esto no vale) usad vuestros labios para peinar el fino vello que crece justo al final de la columna vertebral. Si esto no sirve para que ella abra las piernas y eleve el culo como una gata en celo... lo habéis hecho muy mal.
Bueno... ya es el momento de realizar la primera aproximación... comenzar con lametones y besos en la cara interna de los muslos, por la parte cercana al final de los glúteos, cuando ella aún está de espaldas a mí. Así compruebo que la humedad es la adecuada y que lo está deseando de verdad...
Obligadla (es un decir, claro) a que se dé la vuelta... Ahí está, delante el mejor manjar que la naturaleza a puesto a disposición de hombres y mujeres... el principio y el objetivo de todo ser humano que sepa apreciarlo... a través de él nacemos todos; y solo unos pocos tenemos el privilegio de degustar con auténtico anhelo... y yo personalmente... bueno, si habéis leído hasta aquí ya sabréis que vuelvo a él siempre que puedo, que puedo pasar sin follar, pero sin comérmelo... preferiría quedarme ciego.
Cuando se dé la vuelta para quedar de cara a vosotros, poned las manos en el nacimiento de sus muslos y presionad suavemente, pero con firmeza; no dejéis que abra aún las piernas del todo. Si aún tiene puestas las braguitas, no las quitéis todavía... esperad... así será más interesante. Acercaos lentamente, que pueda sentir vuestra presencia ahí abajo. Aspirad el aroma que llega a vuestro olfato. Cada mujer tiene el suyo propio. Empapaos de él... guardadlo... no lo olvidéis nunca, os servirá para recordar qué es lo que más le gusta a ésta mujer en particular (el sentido del olfato es el más relacionado con la memoria) embriagaros con el perfume que desprende y apreciad cada matiz que la diferencia del resto de las mujeres del mundo... acercaos lentamente a su coño... ella sentirá ésa aproximación tan intensamente como si ya estuvieseis comiéndolo... podréis comprobarlo en la tensión de los muslos... aaaaaaahhhhhhhh!... si os acercáis lo suficiente a su ropa interior incluso podrá sentir vuestro aliento caliente junto a su sexo...
Pasad de largo... buscad una línea de vello muy fino que comienza justo en el centro del elástico de sus braguitas... haced lo mismo que en el vello de la columna... si queréis podéis llegar al ombligo y hundir vuestra lengua en él... pero no os distraigáis de vuestro objetivo... un beso en el pubis (no muy cerca del clítoris) a través de la braguita es lo más adecuado para llamar a la puerta del placer. Ella comenzará a levantar las caderas casi sin sentirlo... ya podéis dejar vagar vuestras manos por donde os apetezca, ya no es necesario seguir sujetándola, al contrario, la libertad de movimientos ahora es fundamental.
Usad un truco: si la braguita es alta, comenzar a lamer entre ésta y el hueso de la cadera... allí la piel es tan suave como la nata pastelera y sus movimientos os permitirán colar las manos entre la ropa interior y los glúteos para ir quitándola poco a poco a medida que avancéis con vuestra lengua. Si por el contra, la braguita es de tirante caído, id abriéndola desde el elástico superior con vuestra lengua y llegad al mismo sitio. Es importante que lo hagáis hacia los dos lados, ya que los movimientos de ella irán al compás que marque vuestra boca, y así llevar a cabo el movimiento de ambas manos...
Cuando tengáis a la vista el vello del pubis es el momento propicio para cambiar de lugar. Ir bajando por las ingles es la mejor manera de descubrir en su totalidad el sexo de vuestra compañera. Los lametones y besos húmedos tienen que ser intensos, pero no denotar ansia, que no entorpezcan el sentir de ella... OJITO! A muchas mujeres las corta mucho mucho que la braguita se quede a medio muslo... las hace sentir especialmente desnudas, así que para no cometer ése error, es mejor lamer la cara interior de los muslos mientras vuestras manos la despojan de ésa prenda; Si además aprovecháis el camino de vuelta para acariciar desde la punta del pié, por el empeine, el tobillo y el resto de las piernas... muchísimo mejor; no olvidéis que al contrario que los hombres, las mujeres pueden sumar las sensaciones de ambos tipos de caricias...
Bien, ya estamos de nuevo en el coño... si vuestras manos y vuestra boca han sido hábiles, el flujo vaginal probablemente se haya desbordado perlando toda la zona contigua a la vagina, e incluso los glúteos cerca del ano... hummmmmmmmm. Ahora es el momento de demostrar de verdad nuestro dominio de la situación... si lo hacéis bien... bueno, esto no es seguro, pero a mí ya me ha pasado en alguna ocasión... a veces basta con soplar ligeramente el clítoris de la chica para que ya tenga un miniorgasmo... no es muy intenso, ni muy largo, pero sirve para que nuestro ego crezca mil enteros sin pasar por La Bolsa... ja ja.
No os ceguéis ahora... ella está deseando vuestro contacto... hacédselo desear aún más, merece la pena. No vayáis directos al clítoris, lamed primero los labios mayores, peinando el posible vello hacia fuera, despejando el camino... jugad con la humedecida entrada, sobre todo por la parte de atrás... allí donde puede quedar parte del virgo (o todo entero). La punta de la lengua es ahora vuestra mejor amiga... sentid cómo vuestra pareja trasmite su propio placer a través de tan escaso trozo de lengua... recorred el camino a la inversa por el otro lado del coño... bien... a estas alturas los labios menores ya se deben haber separado tanto que podríais ver la luz que entra por su garganta cuando suspira... el clítoris debe estar hinchado y fuera de su refugio... sé que os está llamando... podéis tocarlo ligeramente, pero de forma breve, intermitente... sin que sea el centro de atención... ella tiene que llegar a la exasperación, desearlo tanto tanto que se vea obligada a coger vuestra cabeza en sus manos y empujaros hacia allí... luchad... pero dejadla ganar... tomad los labios menores entre los vuestros y recorredlos mamando suavemente, como si estuvieseis tocando un instrumento musical muy muy delicado... rozad con la comisura de vuestra boca el clítoris, con los labios, con la lengua... procurad que el movimiento de vuestra cabeza no sea muy exagerado... meted la lengua dentro de la vagina... recorrer varias veces el camino que separa esta del clítoris... lentamente... con ritmo... cuando notéis que el orgasmo está cerca... centraos sólo en el botón del cielo.. tomadlo en vuestra boca... no mordáis, no seáis bestias, pero tomadlo con firmeza rozando con fuerza y ritmo vuestra lengua con él... y ahora sí...
Dejaos llevar... esta parte ya no tiene técnica recomendable... lo mejor es que sintáis lo que ella siente, que vuestra voracidad la lleve allí donde ella desee... hay mujeres que se pegan y apenas dejan que nos movamos... otras levantan tanto las caderas que amoratan nuestros labios... Unas desean sentir una penetración, aunque sea con un solo dedo... a otras las llena más una lengua húmeda; pero todas, todas te llenan la cabeza de energía, del placer que sienten, del amor (sí, aunque suene raro ahora)que desprenden cuando por fin alcanzan uno o varios orgasmos.
Alto ahí... si pensáis que ya se ha terminado, estáis equivocados. Esta es la parte más importante. Hay muchas mujeres que no soportan el sabor de su propio sexo después de un orgasmo. Otras en cambio se ponen a mil si las besas después de haberlas comido el coño. Pero todas, las que solo han tenido un orgasmo, o las que han tenido mil al teneros entre sus piernas NECESITAN AHORA MISMO UN ABRAZO. Un abrazo, un beso (aunque sea en la frente), una caricia tierna, una mirada dulce y el soporte de una persona a la que forzosamente tienes que sentir ahora mismo muy cerca os asegurarán que otro día seréis vosotr@s los que estaréis en el mismo sitio que ahora...
YeEeEeEeEe!!Muxiiisimass asiasss!!De verdad k sabes dar wenos consejossss!Muxas asias x poner empeño en tu respuesta,ya k me va a servir de muxxooo!;)
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¿Dónde aprendiste tu a correrte?. Supongo que probando de una forma y otra hasta que viste cual te daba más gusto, pues lo mismo con tu chica, háblalo con ella sin corte, explicale como te gusta a ti que te vaya indicando como le excita más a ella, probad el sexo oral (con buenos lametones) las zanahorias están muy a mano (bien lavadas) y son fabulosas (por delante y por detrás), en fin a probar...
Solo hay una regla, no puedes hacer nada que ella no quiera y viceversa y hay que procurar disfrutar al máximo (eso incluye reírse, cosquillas, juegosetc.
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