Tengo 16 años y hace 3 que no conozco a nadie con quien tener una relación. ¿Será así toda la vida?

Hola, soy nuevo en este sistema solo quería decir mi enquitud y recibir un buen consejo. Yo tengo 16 años y soy chileno, hace unos 3 años que no conozco a nadie que me haga sentir bien, es decir, encontrar mi pareja ideal, yo creo por que soy muy exigente ya que creo en la pareja perfecta y algo tímido con las mujeres, pero de un carácter fuerte cuando se trata de otras situaciones hacia mi persona, familia y amigos.
Yo tengo muy claro lo que voy hacer en mi futuro, pero ese problema de encontrar pareja me tiene muy inseguro ya que no me atrevo a enamorarme ya que le temo al rechazo, también al termino de las relación, ya que soy muy romántico y sentimental, y me engancho muy fácil a personas que me brindan su cariño, por eso que me cuesta dar cariño ya que le temo al poraso que me voy a dar en la relación cuando termine por que lo puedo entregar todo pero, temo que yo no sea correspondido, ya que yo doy muy fácil mis sentimientos a las personas que me interesan. También creo que soy muy aburrido para tener una relación y por eso no me atrevo...
HELP!
Espero que se entienda y recibir luego una respuesta. También tengo otras inquietudes que después enviare si esta es respodida luego.
Respuesta
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Lo primero que debes tener en cuenta que eres muy joven para ver a tu pareja ideal, pero no es malo que pienses así tampoco. Lo que si no vas a saber nunca cual es tu pareja ideal si no das amor, pero lo tienes que dar a esas personas que confías tu y que crees que ellas también te van a dar amor. Pero no puedes esperar así toda la vida... tienes que aprender que el dar amor familiar es distinto a dárselo a tu pareja.

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Búscate un amante
Oye una duda, ¿Tú tienes un amante?
Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo...
Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo
perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi
consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos
síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o
los más diversos dolores.
Cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin
expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que
no saben en que ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras
menos, están verdaderamente desesperanzadas.
Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en
los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: Depresión, y
la infaltable receta del antidepresivo de turno.
Si yo he llegado a conocer a estas personas es porque
obviamente, no mejoraron y vinieron a verme buscando soluciones a su
rosario de dolencias.
Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que
no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ¡Es un
amante!
Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi
veredicto. Están las que piensan: ¿Cómo es posible que un profesional te
despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!? Y también
están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más. A las
que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la
siguiente definición:
Amante es:
- Lo que nos apasiona.
- Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y
es también quien a veces, no nos deja dormir.
- Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al
entorno.
- Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.
A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en
otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos
hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música,
en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la
necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena
mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby.
En fin, es alguien o algo que nos pone de novio con la vida y
nos aparta del triste destino de dudar.
¿Y qué es dudar? Dudar es tener miedo a vivir. Es
dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión,
deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores,
alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva
arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la
humedad, del sol y de la lluvia. Dudar es postergar la posibilidad de
disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que
quizás podamos hacerlo mañana.
Termino este relato con una sugerencia; más que una sugerencia;
una suplica:
Por favor no te empeñes en dudar, búscate un amante, sé tú
también un amante y un protagonista... de la vida. Piensa que lo
trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y
nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras
tanto y sin dudar, búscate un amante... Y si ya lo(s) tienes,
valóralo(s) y disfrútalo(s)!)
La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió
algo trascendental: Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay
que estar de novio con la vida.
Actitud ante todo!
Cuando tu te hayas encontrado con lo que te he escrito te aseguro que veras la vida de otra forma y los miedos se alejaran poco a poco de ti y eso atraerá a otras personas a tu vida.
Comienza a hacerlo. Tienes mucha tarea.

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