Compañeros Criticones que hacen difícil trabajar.

Trabajo con 11 compañeros más y aunque todos en algún momento criticamos por detrás, me vengo dando cuenta desde hace algunos años que hay dos de esos compañeros que las criticas que hacen sobre el resto, son dolorosas y tienen connotaciones negativas.

Son de esas personas que parecen que nunca han roto un plato, que aparentemente son dinámicas y alegres. Me encuentro en medio de ellas, al escuchar como hablan de los demás o cuáles son sus finalidades a la hora de proponer ideas o de parecer que les gusta su trabajo y entre los demás que creo que son ajenos a todo esto.

Posiblemente, haya compañeros que piensen que no son tan " guays", pero, no imaginan hasta qué punto llegan.

Realmente me esta empezando a superar tanta falsedad, el aguantar esta situación me hace estar de mal humor y estoy empezando a ser como no soy. No se cómo hacer.

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A la hora de afrontar bien la situación te recomiendo dos cosas; en el exterior, hazte el propósito de responder siempre de la forma más correcta posible; y en el interior, no veas el asunto desde tus particulares intereses o los de un grupo, sino que piensa en el bien de verdad de todos los intervinientes, y esto por encima de los intereses vanos o desordenados.

Y, por cierto, que en relación con lo que dices en el primer párrafo, a veces la conducta de los demás, ayuda a reflexionar también sobre la propia. Generalmente las cosas, si no se corrigen, van agravándose aunque sea poco a poco.

No te recomiendo empezar por ejemplo por la posibilidad de recriminar su conducta, sino que te recomiendo comenzar por mejorar tu parte, lo cual siempre es posible, por supuesto que estando en gracia de Dios, y preferiblemente viéndolo todo en la oración.

¡Gracias! Me podrías poner un ejemplo a esta situación que se me dio hace dos días?.

Una de las compañeras criticó bruscamente al jefe y después le fue a decir q le parecía bien lo que había propuesto.

Me encontré desubicada.

Ante esas situaciones que me sientan mal, me desorganizo.

No hice nada sé seque lo mejor es no hacerme" mala sangre" como se suele decir.

Muy bien que no quieras hacerte “mala sangre”; entonces, la solución es lo contrario, el amor de verdad.

Ante esta situación que refieres, como te decía, conducta externa correcta en sí misma, y con auténtica buena intención hacia todos.

Tienes que pensar en el bien de verdad de tu jefe, de esta persona, y de ti.

Ante el ejemplo que pones, tienes que hacer tu parte, tu trabajo; y si presencias que critica a tu jefe, por supuesto que eliminar lo que sea malo, ni siquiera con un asentimiento de cabeza (tampoco con miradas a otros compañeros, si fuera el caso, etc.); si vieras que podía ser beneficioso y pertinente, ver si podías dar tu opinión, etc. Y si no, callar, y seguir con tu trabajo (que no se puede resentir de esto, ya que entonces ya sería tu parte). Si luego ella va a decirle al jefe que le parece bien, bueno pues tienes que pensar si quieres hacerle tú algún comentario a lo que él propone, etc.

En el caso de que no sea así, sino que solo se trate de que te sienta mal eso, pues, como te decía pensando en el bien de todos, y no puedes juzgar a nadie. Por ejemplo si más bien te da rabia la conducta de esta compañera, no la juzgues, es decir, no le atribuyas una responsabilidad sin tener elementos de juicio para ello. Y piensa en si puedes hacer algo para mejorar su conducta. Piensa que generalmente las cosas no mejoran desde la superficie. Por ejemplo si tú le dices, no hagas eso, etc., pero siguen los intereses que han dado lugar a eso, pues no haces nada. Lo que tienes que hacer es darle siempre buen ejemplo, y ayudarla a guiarse siempre por el bien de verdad, y no por meros intereses particulares, lo cual por supuesto que ya da lugar a descartar lo malo como la mentira. Que ante cualquier contrariedad que se le presente no piense meramente en sus intereses, sino que piense en hacer el bien de verdad hacia todos. Por ejemplo si no le gusta alguna medida del jefe, que vea generosamente lo que tiene que hacer, y no que esté pensando en no tener más tarea, o quedar bien, o similar; como te decía esto incluye el descartar lo malo en sí mismo, como la mentira, y también la crítica si no es constructiva, y encaminada a un bien.

Piensa que ella también puede estar sufriendo al recibir una medida que le contraría, y reacciona de esa manera. Ayúdala a verlo generosamente, pero para eso tienes que darle ejemplo, incluyendo el quererla de verdad, buscar su bien de verdad, y eso por encima de intereses vanos o desordenados.

El que tú actúes bien no te garantiza ningún resultado. No pretendas controlar lo que ya no depende de ti, sino que sigue procurando mejorar tu parte, por supuesto que estando en gracia de Dios.

Por ejemplo cuando ella está me imagino que enfadada por una medida del jefe, mira a ver si puedes decir algo para ayudarla a ver el asunto de forma diferente, bien haciendo alusión a los derechos del jefe para disponer ese asunto, dentro de lo bueno se entiende, o bien ayudándola a fijarse en que haga su parte, y no se deje llevar por su comodidad, etc.

Por supuesto que tú tienes que dar buen ejemplo de afrontar bien la vida y las situaciones, por supuesto que estando en gracia de Dios. Tienes que anteponer el bien de todos, desde como están, desde como se comportan; y tienes que anteponer hacer el bien, a los intereses vanos o desordenados, propios o ajenos.

Tú tienes que seguir con tu vida mejorando siempre, ya que esto siempre es posible y conveniente; procura hacer todo el bien de verdad que puedas, sin perder el tiempo juzgando lo que veas, sino que procurando mejorarlo en lo que respecta a tu parte. La oración te puede servir para organizarte de la mejor manera, para adelantarte a los acontecimientos previsibles, y ver cómo quieres responder según Dios y para Dios.

¡Gracias!

Esto que me dices me ayuda a reflexionar, y, vera, le cuento.

Yo antes era como usted dice, siempre viendo las cosas en positivo; intentando hacerle ver que quizá el jefe u otro compañero al que también criticaba y critica, tengan sus razones para decir ciertas cosas o que estén pasando por un mal momento y hay que disculpables...en fin...siempre evitando la negatividad y seguirle el rollo de ella.

Conseguí dos cosas, que se alejara de mi y llevara a su terreno a otra compañera, que ahora piensa igual q ella y además, que me llamen " la tonta" , por creerme que la gente no actúa para su propio beneficio.

Las dos compañeras siguen hablandome, pero, sigo oyendo los mismos discursos de crítica, hacia mí y hacia los demás. Son muy sutiles porque lo lanzan como si fueran broma.

Una de ellas hizo un grupo de wasap con las tres y yo ya no pude más con tantas cosas que allí se decían y me quité. 

Yo pienso que , como en todos los trabajos, hay unos compañeros con los que se tiene mas filing o menos y al final, cada uno se va a su casa y sigue con su vida. Sin embargo, me duele que se hable tan mal de ellos, cuando, además el jefe es una gran persona, muy humano, sencillo y muy dedicado a su trabajo, yo aprendo mucho.

Me duele que se hable tan mal, porque acaban influyendo y amargandote el día, ya que no lo entiendo. 

Un mal día lo tiene cualquiera y, ese día todos nos alteramos, sin razón con cualquiera, pero, estas dos compañeras todos los días tienen cosas que decir.

Esto agota y te hace cambiar a mal.

Ya son diez años así.

Me podrías decir?

Y gracias

Como dices, siempre está bien el no juzgar, y ayudar a ello; esto no quita para ver que hay ciertas cosas que objetivamente están mal (quedando para nosotros sin determinar la responsabilidad de esa persona en ese asunto). Esto tiene que estar dentro de querer mejorar lo que se ve, y no está cuando uno se limita a condenar o a juzgar, sin querer hacer el esfuerzo de mejorar nada, o utilizando esa crítica para otros intereses, como disculparse de la dejación de su propia acción, etc.

Como te digo, no es solo no juzgar, e intentar disculpar, dentro de lo posible, al menos en la intención (cuando no se pueda otra cosa; ya que uno no va a decir que lo que es malo, es bueno), etc.

Dices que se han alejado algo, pero por lo que veo no mucho.

Yo te diría que por un lado no agrandar el problema. Piensa que en la convivencia siempre hay dificultades, y así como para ti son de una manera, para ellas son de otra. Si a ti por ejemplo te molestan ellas con su comportamiento; a ellas les puede molestar algo que a ti no te molesta en absoluto, por ejemplo.

Por otro lado, lo fundamental, es depurar y rectificar tu propia intención. Dices que esto te agota, te enfada, te amarga, etc. Debes reforzar el hecho de no vivir para ti misma, sino que piensa en hacer todo el bien que puedas en la vida. Intenta evitar esos sufrimientos en lo posible, intentando depurar tu intención hacia todos; y en lo que no se pueda evitar, ofrécelos a Dios (esto sirve incluso para pagar por pecados).

Siempre hay contrariedades y sufrimiento en esa vida. El caso es ir haciendo uno lo que tiene que hacer.

No juzgues tú a estos compañeros que sin duda sufren por otros motivos, y a lo mejor esto les sirve de un poco de alivio, aunque no sea por la vía correcta, Piensa también que si se manifiestan, a lo mejor es más fácil el intentar mejorar.

Tú no puedes dejarte afectar por las críticas hacia ti, sino que puedes oírlas por si en algo puedes mejorar, pero procura actuar bien no por lo que digan de ti, sino que por hacer el bien de verdad.

Yo lo que te diría es que hicieras una hora de oración al día (podría ser en principio media hora antes del trabajo y media hora después); y aquí, ante Dios, verlo todo como Dios lo ve, no para que estemos cómodos y meramente sin sufrimiento, sino que lo ve de cara a nuestro auténtico bien, y salvación eterna.

Hay circunstancias que obligan a uno a mejorar, ya que la prueba es más dura. Ya con todo esto cuenta Dios para nuestro bien.

Piensa que a tu jefe no le perjudican las críticas en sí realmente. Y si fuera recomendable que tuviera conocimiento de algo, siempre podrías ver qué tienes que hacer por el bien de todos. Por lo que dices, parece que finalmente esos compañeros terminan aceptando el trabajo, etc. Y ya sabrá el jefe que si manda algo, lo podrán criticar, si manda algo que no gusta. Y claro que cualquier intervención en esto siempre sería muy delicada, ya que hay muchos factores a considerar. Piensa que sin duda la situación podría ser mucho peor.

Tienes que pensar en el bien de verdad de todos, ir pensando diariamente lo que puedes hacer para mejorar tú, sin agobios por supuesto, y ya confiar en que los resultados sean los mejores que pueden ser en lo que a tu parte respecta. Por supuesto que no esperes que la incomodidad necesariamente desaparezca al mejorar tú, sino que por un lado la podrás ver de otra manera, aunque haya cuestiones que cuesten más; y por otro lado te irá obligando la situación a mejorar (quizá más que si no existiera esa incomodidad). Y en lo que no pueda mejorar, acéptalo, y ofrécelo a Dios.

Por supuesto que, como te decía, tienes que estar en gracia de Dios, no vivir para ti misma, sino que pensar en hacer todo el bien que puedas en tu vida. La Confesión ayuda mucho en todo esto. El caso es que tú vayas haciendo tu parte lo mejor posible, según Dios.

Si me permites; como ves, no existe una varita mágica para que las dificultades desaparezcan; y hay que pensar que tampoco sería bueno realmente que así fuera, o que todo se resolviera según el inicial gusto de uno; tal como son las cosas, aunque cueste en principio un poco más; realmente se puede sacar mucho más.

¡Gracias! Siempre apuesto por el bien, pero, no por estar siempre tragando con los malos humores de los demás.

A veces también creo que hay que alejarse de esas personas  o pasar. No se puede cambiar a la gente y menos si estas no quieren y se aprovechan de los demás.

Si uno siempre soporta, los demás pensaran que es su obligación tratarles así y lo seguirán haciendo.

Uno con recta intención tendrá que ir viendo lo que tiene que hacer: si alejarse, etc. Pero nunca hacerlo por mero interés personal, ya que de esa manera, donde había un problema podría aparentemente taparse ese, y surgir otros más, y quizá más graves (y a veces uno piensa que su situación es muy grave, pero no piensa lo mismo cuando se agrava de verdad, en cuestiones quizá más dolorosas). El actuar con recta intención no lleva a que se aprovechen de uno, ya que no es guiarse por mera complacencia, sino que por el bien.

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Te entiendo perfectamente, en mi empresa hay 2 mujeres que son terribles, muy malas personas toxicidad al máximo.

Lo peor es que una de ellas es la tía de mi jefe o sea familia política no directa, pero ya me entiendes... La solución a mi problema similar al tuyo no fué fácil pasé por ataques de ansiedad, ira, etc incluso me parecía a ellas al estar todo el día criticándolas. Finalmente, me di cuenta y empecé por cambiar mi actitud (incluso no quería ni saludarlas con el buenos días) comencé a saludarles, a ser como soy! Las ignoro compleatamente, solo le hablo de temas relacionados al trabajo que hacemos si es que coincidimos en equipo, pero ni una palabra más! No quiero saber nada de ellas, pero eso no significa que sea mal educada o descortés. Cuando me dirijo a ellas les hablo con nornalidad ni pelota ni borde, cero hipocresía! Espero que te haya servido mi consejo y ánimos. Piensa que ese tipo de personas deben tener una vida social reducida e incluso muy triste por la falta de estímulos, lo que hace que se centren en las personas del trabajo.

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