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El síndrome de Ménière es una enfermedad del oído interno, de causa desconocida, que afecta al oído interno, caracterizada principalmente por vértigo, que suele manifestarse acompañada de acúfenos o tinnitus, hipoacusia y náuseas, siendo el acúfeno o tinnitus y la hipoacusia previos al vértigo. Las crisis vertiginosas(mareos)El tratamiento es variado, principalmente orientado a bajar la presión del oído interno. Principalmente se intenta controlar la ingesta de sal para minimizar la retención generalizada de líquidos.[2] Si hay infecciones respiratorias, alergias o sinusitis, se intentará aliviar los síntomas con antihistamínicos, anticoligénicos, esteroides o incluso diuréticos. Para los síntomas directos y como alivio inmediato, se podrán usar antieméticos y benzodiazepinas. En casos resistentes, puede servir la aplicación intratimpánica de gentamicina. aparecen casi siempre en episodios repentinos que pueden durar incluso horas; sin embargo, el acúfeno y la sensación de mareo pueden permanecer días en quienes padecen esta enfermedad. En ocasiones, debido a la similitud de síntomas, periodos y crisis de ansiedad son diagnosticados, por error, como Síndrome de Ménière.
Fue descrito por primera vez por el médico francés Prosper Ménière en 1861, la primera vez que se señala una lesión en el oído interno como la causa de una crisis vertiginosa, es decir, de clara etiología laberíntica y que se manifiesta con la triada característica: crisis rotatoria, hipoacusia y acúfenos.
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