Ingresos por alquiler en IRPF

Buenos días,
me gustaría saber si debo declarar en IRPF los ingresos por alquilar de una vivienda en propiedad. El contrato fue redactado por una inmobiliaria, firmado por ambas partes y establecido un alquiler mensual. El inquilino me paga mensulamente la renta por transferencia. No hay ningún otro documento que se haya firmado.
En caso de incluirse en el IRPF, creo que tengo derecho a una reducción del 50%, ¿es así?. Además como gasto deducible ¿puedo incluir las cuotas de amortización de la hipoteca?
Un saludo y muchas gracias,

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Efectivamente, tienes la obligación de declarar en renta los ingresos por arrendamientos incluso cuando se trata de vivienda. DE hecho, tu inquilino lo hará y consignará la referencia catastral del inmueble, con lo cual Hacienda te tiene pillado.
Además, al realizarse los ingresos por transferencia, de nuevo Hacienda tiene constancia de esos ingresos, por lo que además de la obligación de declarar, todo ello ya lo conoce la Administración, por lo que si no declaras, te lo requerirán y con sanción.
Incentivos y ventajas fiscales para el Arrendador de Inmuebles
En primer lugar, los propietarios están exentos de pagar el IVA. Es decir, no deberán repercutir el IVA en las facturas que remitan al inquilino, aunque si están obligados a declarar los beneficios que obtienen por el arrendamiento del inmueble. Para calcular estos beneficios basta con retar los gastos deducibles a los ingresos obtenidos. Y es que muchos de los costes de alquiler para vivienda habitual se pueden después deducir en la declaración de renta.
¿Cuáles son estos gastos deducibles en la declaración de 2009 y 2010? En principio todos los costes que origine el alquilar la vivienda a un tercero. Esto es:
Intereses y gastos de financiación de los capitales invertidos en la adquisición o mejora de la vivienda.
Intereses y gastos de financiación de los enseres cedidos con la vivienda (mobiliario, calderas.).
Impuestos y tasas estatales que repercutan sobre la vivienda como es el IBI, las tasa por limpieza, recogida de basuras o alumbrado, por ejemplo, así como los gastos de comunidad.
Gastos por la formalización del arrendamiento.
Gastos por la defensa de carácter jurídico de la vivienda y su rendimiento.
Gastos de conservación y reparación.
Gastos de servicios y suministros.
La amortización del inmueble y los bienes que contenga (cerca del 3% del valor de construcción por el desgaste del mismo). Gastos de administración, vigilancia, portería y otros servicios relacionados con la finca.
Las primas de contratos de seguro de la vivienda.
Lo que no se puede deducir son los pagos por siniestros ocurridos dentro de la casa y que devalúen el valor de la misma, así como el importe de las mejoras mejoras efectuadas en los bienes inmuebles. Una vez sumados los gastos deducibles, sólo hay que restarlos a los ingresos netos, que suele ser el dinero que el inquilino paga por el alquiler. Sobre este rendimiento neto se practicará las reducción por arrendamiento de vivienda, que es una minoración de la cantidad a declarar o, dicho de otra forma, un aumento de los beneficios para el arrendador.
La reducción de carácter general es del 50% y se puede aplicar a todos los inmuebles arrendados destinados a vivienda. Sin embargo, se puede alcanzar una reducción del 100% si se alquila a personas entre 18 y 35 años y con unos rendimientos netos del trabajo superiores a 7.236,60 euros, importe del indicador público de renta de efectos múltiples para el ejercicio 2008 (IPREM).
Para poder beneficiarse de la reducción del 100% deben aportarse los siguientes documentos por parte del arrendatario antes del 31 de marzo:
Nombre, apellidos, domicilio fiscal y NIF del arrendatario.
Referencia catastral o, en defecto de la misma, dirección completa del inmueble arrendado objeto de la presente comunicación que constituyó su vivienda en el período impositivo ante­rior.
Manifestación de tener una edad comprendida entre los 18 y 35 años durante todo el pe­ríodo impositivo anterior o durante parte del mismo, indicando en este último caso el número de días en que cumplió tal requisito.
Manifestación de haber obtenido durante el período impositivo anterior unos rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas superiores al indicador público de renta de efec­tos múltiples (IPREM).
Fecha y firma del arrendatario.
Identificación de la persona o entidad destinataria de dicha comunicación.
Hay que recalcar que la deducción por alquiler es incompatible con otras deducciones por vivienda habitual, ya que se entiende que si la vivienda está alquilada no se puede utilizar como vivienda habitual al mismo tiempo.
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