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La temperatura de la caldera en principio tendría que estar al máximo de temperatura, para asi poder satisfacer la demanda de calor que pueda hacer el termostato de ambiente; Ahora bien, en régimen normal de funcionamiento si ponemos la temperatura de la caldera tan fuerte se verá mermado el confort de la vivienda pues las oscilaciones de temperaturas en el ambiente se dejarán sentir por ser muy acusadas y me explico: cuando el termostato de ambiente demanda calor se pone en marcha la caldera, haciendo que suba la temperatura del agua hasta los 90ºC, cuando en termostato de ambiente corta la demanda de calor, los radiadores están muy fuertes, lo que origina que la temperatura ambiente tenga que seguir subiendo por el calor que hay acumulado en los radiadores; por el contrario, despues de una fuerte subida de temperatura la caldera se para y los radiadores se enfrían, cuando el termostato de ambiente vuelve a demandar calor el agua de la instalación está muy fria y aunque la caldera haya arrancado no tendrá temeperatura hasta que pase un rato, por lo que la temperatura seguirá bajando algunas décimas aún.
Por todo esto lo más sensato no apagar la caldera y poner su termostato a una temperatura baja de 50 ó 60 ºC, siempre y cuando con esta temperatura veamos que el termostato de ambiente para, de vez en cuando, por temperatura
si vemos que no para es que a esta temperatura la instalación no puede satisfacer la demanda de la instalación, por lo que deberemos subir un poco más la caldera.
De esta forma los radiadores estarán más tiempo calientes a una temperatura más baja lo que repercutirá en un mayor confort.
En cuanto al segundo problema que me comenta lo único que hay que hacer es cerrar la llave de reglaje del todo y abrir solo dos vueltas, aunque lo más efectivo es que cierre del todo el detentor y lo abra dos vueltas; con esto seguro que se le quitará ese ruido que en el argot profesional decimos que los "radiadores llueven"
!!!Feliz Año 2m6!!!
Un saludo.
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