Auto de medidas cautelares uso vivienda
Expongo la situación por si alguien puede orientarme legalmente.
Mi hijo tiene un hijo de 5 años con su expareja. Desde hace aproximadamente 4 años, la relación entre ellos se limita exclusivamente a lo relativo al menor. Existe custodia compartida, aunque en la práctica la madre entrega al niño cuando quiere, llegando mi hijo a pasar meses sin verlo.
La relación es muy conflictiva. Ella tiene además otro hijo, y va alternando estancias en domicilios de familiares (hasta que la echan) o en centros sociales, de los que igualmente acaba saliendo.
Mi hijo estaba en el domicilio de su madre (la propietaria).
Hace unas tres semanas, aprovechando que la propietaria estaba de viaje por motivos médicos, la madre del menor apareció a las 2:00 de la madrugada en dicho domicilio con los dos niños, manifestando que no tenía dónde ir. Mi hijo le permitió entrar de forma puntual, indicándole que no podía quedarse y que al día siguiente debía buscar una alternativa.
Sin embargo, fue prolongando su estancia mediante amenazas e insultos. Finalmente, mi hijo abandonó el domicilio y se vino conmigo, manifestando que ella estaba siendo agresiva y que volvía a amenazarle con denunciarle. Durante esos días constan mensajes en los que mi hijo le pide reiteradamente que abandone la vivienda, recibiendo como respuesta que no se iba.
Transcurridos unos diez días, la propietaria regresó por la noche con la intención de hablar con esta mujer y pedirle que abandonara el domicilio, ofreciéndole incluso que los menores pudieran quedarse si fuera necesario. Al llegar, no había nadie en la vivienda. Sobre las 00:00 horas regresó esta mujer y, al no tener llaves (la cerradura no tiene resbalón), intentó acceder utilizando una tarjeta.
En ese momento, mientras la propietaria se encontraba dentro, comenzaron golpes muy fuertes en la puerta: eran agentes de policía que preguntaban por mi hijo. La propietaria les abrió y los agentes informaron de que esta mujer había denunciado a mi hijo y que iban a detenerlo.
Finalmente, los agentes indicaron a la propietaria que debía entregar las llaves del domicilio a esta mujer y que, al estar acompañada de menores, ella se quedaría en la vivienda. Uno de los agentes llegó a decirle, en tono elevado: “tú no te preocupes, que de aquí no te echa ni Dios”. Tras esto, la policía se marchó, dejando a ambas en la casa.
Debido al carácter conflictivo de esta mujer, se inició una discusión, la propietaria se sintió en peligro y volvió a llamar a la policía. Cuando regresaron los agentes y la propietaria explicó que había intentado que abandonara el domicilio, fue acusada de coacciones, teniendo que ir yo personalmente a recogerla.
Mi pregunta es:
¿Puede la policía obligar a la propietaria de una vivienda a permitir la entrada de un tercero, entregarle las llaves y decidir que dicha persona se quede en el domicilio?
