Parches anticonceptivos

Hola, quisiera saber que contraindicaciones tienen los parches anticonceptivos, si se venden sin receta medica en México y algunas marcas que me recomienden.
Es la primera vez que voy a usar un método anticonceptivo y quiero saber si es forzosamente necesario que consulte un ginecólogo, también quiero saber en que consiste el reconocimiento y que estudios me va a hacer el medico, aclaro que nunca he tenido relaciones sexuales, pero necesito saber que plan seguir porque próximamente me voy a casar. Gracias.

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El parche anticonceptivo es un nuevo método para evitar el embarazo. Al igual que la píldora anticonceptiva, usada por muchas mujeres desde hace ya más de 40 años, funciona inhibiendo la ovulación y tiene una efectividad del 99% si es usado correctamente.
Estos parches tienen el nombre de Evra y forma de parche que se adhiere al cuerpo. Con forma cuadrada, contiene las mismas hormonas que las píldoras, aunque la dosis resulta más baja para la mujer, debido esto a que la vía de penetración de estas hormonas es cutánea.
Las pastillas a diferencia de los parches son suministradas por vía oral, por lo que antes de llegar a la sangre deben pasar por el aparato digestivo. Por el contrario, la administración cutánea de las parches presenta ventajas ya que los vómitos, diarreas,... no afectan a su capacidad anticonceptiva. El envase costará unos 6 euros por ciclo menstrual y su presentación será en envases de una unidad y de tres unidades.
Como funciona
En la capa de estos parches hay unas hormonas (combina el estrógeno etilinil estradiol con la progestina norelgestromina), que se liberan poco a poco al adherirse a la piel. Estas hormonas son absorbidas por la piel y pasan al flujo sanguíneo, por donde son transportadas hasta el cerebro. Cuando llegan a él, interfieren en la producción de hormonas que son responsables de la ovulación.
Donde hay que pegarlo
El lugar del cuerpo donde se ha de adherir el parche no es uno especifico, sino que hay cuatro alternativas: Nalgas, parte inferior del abdomen, antebrazo o la parte superior del cuerpo. Cada semana, la colocación del parche se ha de hacer en un lugar diferente, para evitar que la piel se irrite. El parche no puede colocarse en los senos pero no supone ningún impedimento para bañarse, hacer deporte o soportar altas temperaturas.
Un parche a la semana
Los parches se han de administrar durante tres semanas (21 días) consecutivas, dejando la cuarta de descanso para que se produzca la ovulación, y la correspondiente menstruación. Si por alguna casualidad el parche se despegase (algo poco probable) se debería de poner otro inmediatamente en la misma zona donde estaba el otro, sin necesidad de tener que utilizar otro método adicional, puesto que la efectividad de éste perdura.
Este método anticonceptivo no está recomendado para todo el mundo. En principio está contraindicado para las mujeres de más de 90 kilogramos, o las fumadoras de más de 35 años. Otros factores como padecer tener cierto tipo de cáncer, coágulos de sangre o antecedentes de ataque cardíaco, dificultarían su uso.
Aunque los efectos secundarios del parche anticonceptivo son similares a los de la píldora, (pueden provocar dolor abdominal, nauseas, síntomas en el pecho, dolor abdominal,...), a ellos se les une más . Es posible que se produzca cierta reacción en la zona donde se ha colocado el parche, a la vez que irritación.
Del mismo modo, y al igual que la pastillas, no protegen de las enfermedades de transmisión sexual. Este método anticonceptivo no es recomendable para todas las personas sino otra posibilidad más dentro del abanico de métodos anticonceptivos. Para que la mujer sepa cual el método que más se adecua a ella, lo mejor es que acuda a un ginecólogo. Juntos, podrán buscar el mejor método para ella.
Cuando acudes por primera vez a la consulta el/la ginecólogo/a te hará una serie de preguntas (historia clínica). Te pedirá información sobre tu anticoncepción, sexualidad, embarazos y problemas ginecológicos. Así se recogen básicamente datos como tu edad, antecedentes médicos de nuestra familia y nuestros, como han sido y son nuestras menstruaciones, etc.
Con estos datos se hará una idea de donde tiene que insistir en la prevención o en el diagnóstico de determinadas enfermedades.
Independientemente del motivo de consulta la/el ginecólogo/a te pedirá que te desvistas y te sientes en el sillón de exploración. En este separas los muslos, los levantas y apoyas los talones en unos soportes. La postura no es muy cómoda, pero es la única en la que los genitales externos están accesibles a la vista y se puede introducir un especulo para ver la vagina y el cuello del útero.
Es importante estar relajada y confiada, pensando que no tiene por qué ser una exploración dolorosa o demasiado molesta. El especulo (instrumento tubular que se parece al pico de un pato), se introduce en la vagina cerrado y cuando llega al cuello del útero se abre. El especulo introducido con cuidado no tiene por qué hacer daño, por ello no debes tener miedo y recuerda que todo es por tu salud.
En algunas consultas se aprovecha que el especulo está ya introducido en la vagina para hacer una citología vaginal, que consiste en recoger con una espátula de madera algunas células semidesprendidas de la vagina, el cuello del útero y el canal que comunica la vagina con el interior del útero. Estas células se depositan en un cristal, se tiñen y miran al microscopio. La información que nos da esta prueba es hormonal, infecciosa y morfológica (como están nuestras células). La citología vaginal cumple todos los requisitos exigibles a una prueba diagnostica en las campañas de prevención del cáncer.
Después de cerrar y retirar el especulo el/la ginecólogo/a nos hará un tacto vaginal: introduce en el vagina los dedos y con la otra mano presiona sobre el abdomen, y delimita el útero, su forma, su situación, su consistencia, si tiene algún problema y si es doloroso. Los ovarios no siempre se tocan.
La exploración de los pechos debe estar incluida en la revisión periódica. Para explorar el pecho es mejor que acudamos a la consulta después de terminar la regla. En este momento la glándula mamaria está en las mejores condiciones para que la información obtenida en la exploración sea clara. En la exploración mirará si las mamas son iguales, si hay alteraciones en la piel, en el pezón, en la areola, si hay secreción por los pezones, si se tocan bultos y sus características.
Nadie puede conocer el pecho de una mujer que ella misma. Por eso se aconseja que sea la propia mujer la que autoexplore sus pechos todos los meses después de la regla, y ante cualquier cambio acuda a su ginecólogo/a. Anímate a preguntarle como debes realizar correctamente la autoexploración de mamas.
No olvidemos que el diagnostico y el tratamiento adecuado dependen de el/la medico/a y de nosotras. Esta responsabilidad compartida nos hace participes de nuestro bienestar y de nuestra salud

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