La somatizaciones por ansiedad desaparecen?
Hace poco más de un año que tengo la cabeza como embotada y sobretodo unas molestias en los ojos que van desde dolor, sensación de tensión tanto en estos como en las cejas y entrecejo. Es una sensación como cuando te molesta la luz y cuando después de un día cansado tienes un sueño terrible y te duelen los ojos. Es difícil de llevar ya que me acompaña todo el día desde enero del 2015. Siento que a veces cambia de intensidad aunque no se identificar de que depende. A veces me siento mejor por la noche que por la mañana y creo que es por afrontar el día a día.
Yo nunca quise tener hijos pero al final, por motivos más racionales que emocionales como el futuro arrepentimiento o el reloj biológico..., y pese a tener una relación insatisfactoria me quedé embarazada. Cuando tuve a mi hija en el 2012 me sentí fatal nada más bajar de quirófano pues me hicieron cesárea. Me sentía totalmente angustiada y arrepentida. Con miedos sobre que hacer con un ser tan frágil. Perdí 20 kilos, no tenía apetito y estaba muy triste. En mi entorno nadie entendía nada pues un nacimiento es por norma algo que celebrar. Estuve en terapia y la psicóloga me dijo que no tenía depresión postparto si no algo que tenía que ver con mi historia vital. Yo tuve una infancia con muchas ausencias de las figuras parentales y un poco complicada. Tenía dificultades de vinculación con mi hija. Poco a poco me fui encontrando bien y empecé a reconciliarse con el hecho de ser madre... Aunque hoy día creo que lo he vivido como una prisión aunque adore a mi hija. Mirando atrás creo que a partir de ahí no volví a ser la misma. La tristeza pasó pero creo que he estado como más apática que antes aunque nada exagerado. Seguí con mi relación de pareja que creo me hacía sentir miserable y que ha minado mi autoestima de forma notable. Con un ritmo de vida complicado. Trabajando y haciéndome cargo de mi hija y de todas las tareas domésticas. Mi pareja no se ha levantado ni una sola noche para atender a nuestra hija. Así han pasado casi cuatro años y en septiembre del 2014 empecé a sentir un dolor en la ingle que no se iba. No respondía a ningún movimiento en particular, solamente dolía y a veces i rradiaba a la pierna. Cada médico me decía una cosa y yo seguía igual. Empecé a preocuparme pensando que me pasaba algo grave. Me dolió tres meses y una noche cuando me acosté me angustié pensando en lo que me pasaba y empecé a sentir acontecimiento en la pierna y brazo izquierdo. Después de que me mirara un neurólogo me dijo que no tenía nada. A partir de ahí todo fue a peor. Un par de días después se me entumeció media cabeza por delante y detrás del lado izquierdo.. Y de ahí en más tensión muscular extrema. Me levantaba bien y conforme avanzaba el día cada vez me dolía más todo el cuerpo. De repente un día se fueron los dolores y me apareció esta sensación de sueño en los ojos y el embotamiento de cabeza. A partir de ahí fue horroroso. No se me iba. Mi médico insistía en que era ansiedad pero yo me negaba a creerlo. Y así fui pasando los días hasta que fue insoportable porque interferia totalmente en mi vida. En el trabajo no me podía concentrar, me costaba prestar atención y conectar con mi entorno. Es como si viera con una nebulosa a través de mis ojos.
Para colmo va y me quedo embarazada, accidente! Y decido no abortar. A las ocho semanas de embarazo decido dejar a mi marido ... La relación no me hacía bien y yo no me sentía fuerte como para lidiar con eso también. Y todo de mal en peor me agustié aún más y empezaron hormigueo en brazos y piernas, mareos sensación de inestabilidad al andar, vértigo, debilidad en las piernas... Yo, habiendo superado hacia más de diez años episodios de ataques de ansiedad ya sabía que hacer y no dejé de hacer nada aunque me sentía una autómata. No disfrutaba de nada, no tenía ganas de nada y era una angustia con patas. Perdí peso y todo esto estando embarazada. No he disfrutado ni un día de mi embarazo. Luego estaban los miedos a sentirmebigual de mal cuando tuviese a mi segunda hija. Llevo mal la dependencia de los primeros años. Y llegó el día. Mi hija nació el pasado noviembre. Yo me sentía mejor aunque el embotamiento y las molestias en los ojos persisten. Pero a los pocos días de estar en casa me sentí vencida, triste incapaz con dos niñas y separada, sin ver la luz.
Tengo que aclarar que llevo unos nueve meses en terapia con una psicóloga perinatal, formada en MDMR y de rama cognitivo-conductual. A demás me hacen seguimiento en el CSMA derivadas por mi médico de cabecera, psicóloga y psiquiatra porque hace tres semanas me estoy medicando con sertralina ya que aunque yo no he querido nunca medicarme, finalmente la pedí porque veo que sola no puedo.
Ahora de ánimos estoy mucho mejor. Ya ño tengo ganas dellorar ni angustia aunque noto que estoy todo el día como tensa no me relajo. Me duele mucho el cuello por la parte de las cervicales y el embotamiento y lo de los ojos no remiten.
No estoy ilusionada ni me siento satisfecha ni feliz. Siempre he sido una persona activa y alegre aunque de personalidad ansiosa, me preocupo demasiado y me anticipó. Siempre siento que lo mejor está por venir y no vivo el momento.
Lo que me preocupa es sinmis síntomas remitirán porque aunque mejoró las molestias no se van y es agotador vivir así.
Tengo miedo de no volver a sentirmebigual bien y quiero disfrutar de mis hijas y de la vida y no puedo.