Reclamar lo que me corresponde

Necesito saber ya que a la hora de hablar meto mucho la pata, como
reclamar lo que es mio sin acusar ni poner verde a nadie así como sin
tampoco quedar mal por ello, es decir hablar con delicadeza. Si he de
comenzar con unos ejercicios, cuales, y si me puedes poner un ejemplo
de pedir algo que corresponde sin tampoco descalificar y claro caso de
que se ponga feo el tema que ell poner un plazo no resulte ser una
amenaza, sino delicadez y con muuchisimo tacto cosa que reconozco me
falta bastante, gracias
1

1 respuesta

Respuesta
-1
Parece ser que lo te falta es lo que se llama asertividad, defender tus derechos, opiniones, etc, sin que el interlocutor se sienta ofendido (lo cual no es siempre posible porque hay quien se ofende por cualquier cosa, aunque se lo digas con la máxima delicadeza). La asertividad forma parte del conjunto de Habilidades Sociales, las cuales como su propio nombre indica, suelen ser útiles para tratar con los demás. Las habilidades sociales, y la asertividad por tanto, se pueden aprender (de hecho, se aprenden, nadie nace con ellas ya puestas obviamente: los niños, por ejemplo, primero se pegan y luego aprenden formas más correctas socialmente de resolver sus desacuerdos).
Para aprenderlo tu sola, te recomiendo, por un lado, leer algún libro de esos de autoayuda sobre asertividad y habilidades sociales, que seguro que encontrarás un montón porque está de moda este tema. En segundo lugar deberías observarte y definir con claridad las distintas dificultades en función del contexto. Por ejemplo: un contexto puede ser estar en una cola, se te cuelan, y tú o no dices nada (ausencia de asertividad), o increpas bruscamente a la persona que se ha colado (demasiada o agresiva); otro puede ser pides un café con leche en un bar y te ponen un cortado, y tú, o no dices nada aunque te disguste (ausencia de asertividad), o le dices al camarero con malos modos que no habías pedido eso (demasiada agresividad). Una vez definidos por ti los distintos contextos, la respuesta que das, y la que quisieras dar, empiezas por los que te resulten más sencillos. Puedes hacer rol playing con una amiga, ensayando distintas respuestas más adecuadas, antes de darlas en las situaciones reales. Así, poco a poco (no se re-aprende en dos días) irás teniendo mejores habilidades a la hora de relacionarte con los demás.
Tengo varios asuntos entre manos, y si bien "el decir lo que pienso"
Parece la solución ideal justamente decir lo que pienso puede echar más
a perder las cosas, es el caso de una sociedad que tengo formada con
varios socios más donde cada vez que digo lo que pienso la relación se
enfría más y más. Como había una buena relación de principio, no me
podía imaginar que quien se encontrara en el éxito se iba a olvidar del
resto y ahora lo que me queda es saber hablar con cierta diplomacia
para al menos recuperar el dinero invertido en la sociedad ya que como
sabrás, el tema de sacar dinero lo tengo muy mal sobre todo cuando las
cuentas no las lleva una precisamente... y lo que hay por decir lo que
pienso es ni más ni menos que una relación casi inexistente -yo hablo,
pero o no recibo respuesta, o si se me da respuesta es para cuando a la
otra parte le parezca bien, o bien pasa y pasa el tiempo mientras los
problemas siguen creciendo más y más- Si huir parece razonable el
hecho es que me quedo más desnuda aun, y poner a la Justicia en medio
no hay razón de ser puesto que en principio "todo marchaba bien"...
El
Segundo de los aspectos es de una persona muy allegada, que en
principio yo ayudaba porque creí que era necesario, hasta que descubrí
la enorme dependencia que traía hasta mi y posteriormente el daño que
me ha causado dicha dependencia sobre todo económica -ni trabajaba, ni
estudiaba, etc...- una persona aparentemente muy noble pero a la vez
muy pasiva, que hoy en día me sigue acarreando problemas su dependencia
hacia mi pero que "quitármela de encima" me trae más problemas por
tener que pagar más dinero por ello... lo ideal seria hablar de buenas
maneras, o quizá ignorar pero sobre todo que se de cuenta que así no se
puede ir por la vida venga pedir dinero o venir a mi solo para que le
resuelva la papeleta.
Los otros aspectos ya tienen alguna
Relación con ambos, puesto que mantengo varias sociedades, también me
metí en una agrupación financiera mancomunada y al final después de las
buenas palabras parece que cada uno vuela como guste trayendo problemas
al resto, esto es lo que hay, si quieres me orientas paso a paso y si
no, me encantaría ser derivada para que esto se arregle de buena manera
porque con la Justicia no hay nada que hacer.
Saludos y gracias por leerme.
Este último planteamiento es completamente distinto al primero, y no me extraña que no te sirviera mi respuesta.
Lo que planteas son dos conflictos, uno con la sociedad que montaste y uno con esa persona "parásita". Para el primero crees que puede solucionarse con diplomacia, y quizá sea así o quizá no: la capacidad de una persona para cambiar a otras es limitada, obviamente. No hay una receta que yo pueda darte ahora para ser más diplomática, incluso a lo mejor ya lo eres y son los demás los que, buscando su propio interés, no están dispuestos a solucionar las cosas diplomáticamente.
El conflicto personal, tal como lo defines, es distinto, puesto que no parece que no seas capaz de apartarlo de tu vida sino que ello te costaría dinero; tendrás que valorar qué es lo menos costoso para ti, si perder el dinero al apartar a esa persona de tu vida, o dejar que ella siga cerca de ti aprovechándose como hasta ahora.
Para ambos conflictos podrías pedir consejo a un consultor psicológico, o incluso, para el primero, a un abogado; ellos, conociendo todos los detalles de cada uno de los conflictos quizá puedan ayudarte a encontrar una solución que te resulte adecuada para ti.

Añade tu respuesta

Haz clic para o

Más respuestas relacionadas