Problemas con mi suegra

Hola mclaffi, tengo diferencias con mi suegra por asuntos de mi matrimonio, pero ami no me gusta dialogar con ella de estos temas porque no me párese que sea lo adecuado sin embargo ella busca cualquier pretexto para hacerlo y creo que yo no tengo por que explicárselos a ella, por que mis problemas se basan en que mi esposa no ha podido romper el cordón y esto me genera conflicto con ella. Sus papas siempre le están recordando que ella puede regresar al seno materno cuando lo desee si hay motivo o sino lo hay y aparte se toma atribuciones que no le corresponden como la educación en nuestros hijos o la manera de como se debe llevar un matrimonio si el esposo debe ser de tal o cual manera pero eso si siempre habla sobre la obligación de los hombres y nunca sobre el de la mujer. Que me recomienda de antemano le agradezco su atención y espero su respuesta gracias.
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Gracias por contarme tú problema (xxxxxx) antes tengo que saber alguna información, como puede ser la formación que tubierón tanto tus suegros y tú esposa, dime tu esposa es hija única, ¿tiene más hermanas casadas? Que edad tienen tú y tú cónyuge,
Mientras lee detenidamente y medita este material para que después comparemos y coentemos. El papel del esposo y de la esposa en el matrimonio, que fundo nuestro maravilloso y glorioso padre celestial Jehová:
Cómo tener una vida familiar feliz
JEHOVÁ DIOS desea que las familias sean felices. Por eso, en su Palabra, la Biblia, ofrece pautas a cada uno de sus miembros y explica lo que espera de ellos. Cuando se siguen sus consejos, se obtienen muy buenos resultados. Como dijo Jesús: "¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la guardan!" (Lucas 11:28).
2 Para tener una vida familiar feliz, debemos reconocer que fue Jehová quien creó la familia. Jesús mismo dijo que Dios es nuestro "Padre" (Mateo 6:9). En efecto, todas las familias de la Tierra existen gracias a nuestro Padre celestial, y por eso él sabe lo que las hace felices (Efesios 3:14, 15). Pues bien, según la Biblia, ¿qué espera Dios de cada miembro de la familia?
El origen divino de la familia
3 Jehová creó a los dos primeros seres humanos, Adán y Eva, y los unió en matrimonio. Les dio como hogar un hermoso paraíso terrestre -el jardín de Edén- y les mandó que tuvieran hijos. Les dijo: "Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra" (Génesis 1:26-28; 2:18, 21-24). Este relato no es un cuento ni una leyenda. Jesús mostró que la explicación que da el libro de Génesis sobre el comienzo de la vida familiar es cierta (Mateo 19:4, 5). Ahora tenemos muchos problemas y la vida no es como Dios quería al principio, pero aun así es posible que las familias sean felices. Veamos por qué.
4 Todos podemos poner de nuestra parte para que nuestra familia sea feliz. Para ello, debemos imitar a Dios y demostrarnos amor (Efesios 5:1, 2). Pero ¿cómo vamos a imitar a Dios, si ni siquiera lo vemos? Aunque es cierto que no lo vemos, podemos saber cómo actúa, ya que envió a su Hijo primogénito a la Tierra (Juan 1:14, 18). Este Hijo, Jesucristo, imitó tan bien a su Padre celestial que ver y escuchar a Jesús era lo mismo que estar con Jehová y escucharlo (Juan 14:9). Así que todos podemos contribuir a que nuestra vida familiar sea más feliz si nos fijamos en el amor que demostró Jesús y seguimos su ejemplo.
El modelo para los esposos
5 La Biblia dice que el hombre debe tratar a su mujer tal como Jesús trató a sus discípulos. Fíjese en este mandato bíblico: "Esposos, continúen amando a sus esposas, tal como el Cristo también amó a la congregación y se entregó por ella [...]. De esta manera los esposos deben estar amando a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama, porque nadie jamás ha odiado a su propia carne; antes bien, la alimenta y la acaricia, como también el Cristo hace con la congregación" (Efesios 5:23, 25-29).
6 El amor que Jesús mostró a su congregación, es decir, a sus seguidores, es un ejemplo perfecto para los esposos. Aunque los discípulos eran imperfectos, Jesús "los amó hasta el fin", pues sacrificó su vida por ellos (Juan 13:1; 15:13). Por eso a los casados se les pide que "sigan amando a sus esposas y no se encolericen amargamente con ellas" (Colosenses 3:19). ¿Qué ayudará al esposo a poner en práctica este consejo, sobre todo si a veces su mujer no actúa con buen juicio? Recordar que él también comete errores y que para que Dios lo perdone debe hacer algo. ¿De qué se trata? Debe perdonar primero a los que pecan contra él, lo que incluye a su esposa. Por supuesto, ella tiene que hacer lo mismo (Mateo 6:12, 14, 15). Por esa razón se dice que un matrimonio feliz es la unión de dos personas que saben perdonar.
7 Los esposos también deben fijarse en que Jesús fue siempre considerado con sus discípulos. Tuvo en cuenta sus limitaciones y sus necesidades físicas. Por ejemplo, en una ocasión en la que estaban cansados les dijo: "Vengan, [...] en privado, a un lugar solitario, y descansen un poco" (Marcos 6:30-32). La esposa merece la misma consideración. La Biblia se refiere a la mujer con la expresión "un vaso más débil" -lo que quiere decir que es un ser más delicado- y manda al esposo que le dé "honra". ¿Por qué? Porque tanto él como ella recibirán por igual el "favor inmerecido de la vida" (1 Pedro 3:7). Los esposos deben recordar que lo que nos hace valiosos a los ojos de Dios no es el hecho de que seamos hombres o mujeres, sino de que seamos fieles (Salmo 101:6).
8 La Biblia dice que el hombre que "ama a su esposa, a sí mismo se ama". La razón es que "ya no son dos, sino una sola carne", como señaló Jesús (Mateo 19:6). Por lo tanto, los casados solo deben demostrar interés sexual en su pareja (Proverbios 5:15-21; Hebreos 13:4). Para lograrlo, cada uno de ellos debe preocuparse por satisfacer las necesidades del otro, y no solo las suyas (1 Corintios 7:3-5). Es interesante que se diga que "nadie jamás ha odiado a su propia carne; antes bien, la alimenta y la acaricia". El esposo debe amar a su esposa como se ama a sí mismo y debe recordar que tendrá que rendir cuentas a su cabeza, Jesucristo (Efesios 5:29; 1 Corintios 11:3).
9 El apóstol Pablo mencionó el "tierno cariño [...] de Cristo Jesús" (Filipenses 1:8). La ternura de Jesús hacía sentir bien a los demás. A sus discípulas les resultaba muy agradable la manera como las trataba (Juan 20:1, 11-13, 16). Del mismo modo, las mujeres casadas sienten la necesidad de que sus esposos les muestren ternura y cariño.
Un ejemplo para las esposas
10 Como toda organización, la familia necesita que alguien la dirija para funcionar bien. Hasta Jesús tiene alguien que está por encima de él y a quien se somete. "La cabeza del Cristo es Dios", tal como "la cabeza de la mujer es el varón" (1 Corintios 11:3). Jesús siempre se somete a su Cabeza, Dios. De esa manera nos da un buen ejemplo, porque todos tenemos un cabeza a quien debemos someternos.
11 Debido a la imperfección, los esposos cometen errores y en muchas ocasiones no son cabezas de familia ideales. ¿Cómo debe reaccionar la esposa en esos casos? No debe hablar con desprecio de su marido ni intentar dirigir la familia. Tiene que recordar que Dios valora mucho el espíritu tranquilo y apacible (1 Pedro 3:4). Si tiene esa actitud, le costará menos trabajo ser sumisa a su esposo, incluso en las situaciones más difíciles. Además, las Escrituras dicen: "La esposa debe tenerle profundo respeto a su esposo" (Efesios 5:33). Pero ¿y si él no acepta a Cristo como su cabeza? La Biblia les aconseja a las casadas: "Estén en sujeción a sus propios esposos, a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto" (1 Pedro 3:1, 2).
12 En ocasiones puede que la esposa no esté de acuerdo con su marido, sea cristiano o no. Pero si le expresa su opinión con tacto, no le estará mostrando falta de respeto. Puede que ella tenga razón y que toda la familia se beneficie si él le hace caso. La Biblia relata que Sara le recomendó a su esposo, Abrahán, una solución práctica para un problema que tenían en su hogar. Aunque a él no le gustó la idea, Dios le dijo: "Escucha su voz" (Génesis 21:9-12). Sin embargo, cuando el esposo toma una decisión final que no va en contra de las leyes divinas, la esposa se somete a su autoridad y apoya su decisión (Hechos 5:29; Efesios 5:24).
13 La labor de la esposa es fundamental para que la familia esté bien atendida. Por ejemplo, la Biblia les dice a las casadas que "amen a sus esposos, amen a sus hijos, sean de juicio sano, castas, trabajadoras en casa, buenas, sujetas a sus propios esposos" (Tito 2:4, 5). La esposa y madre que así lo hace se gana el cariño y el respeto de su familia (Proverbios 31:10, 28). Sin embargo, todos los matrimonios están formados por personas imperfectas. Por eso, puede que en algunas situaciones extremas terminen separándose o divorciándose. La Palabra de Dios permite la separación en ciertos casos. Pero nadie debe tomar el asunto a la ligera, pues la Biblia aconseja: "La esposa no debe irse de su esposo; [...] y el esposo no debe dejar a su esposa" (1 Corintios 7:10, 11). Además, las Escrituras solo autorizan el divorcio si uno de los miembros de la pareja ha cometido fornicación, es decir, inmoralidad sexual (Mateo 19:9).
El secreto de la felicidad familiar
20 Cuando surgen problemas en el hogar, es más fácil resolverlos si se siguen los consejos de la Biblia. De hecho, como ya hemos visto, poner en práctica esos consejos es el secreto de la felicidad familiar. Así pues, esposos, amen a su esposa y trátenla como Jesús trató a su congregación. Esposas, sométanse a la autoridad de su esposo e imiten a la esposa ejemplar de Proverbios 31:10-31. Padres, eduquen a sus hijos (Proverbios 22:6). Cabezas de familia, "presida[n] su propia casa excelentemente" (1 Timoteo 3:4, 5; 5:8). Por último, hijos, obedezcan a sus padres (Colosenses 3:20). Ningún miembro de la familia es perfecto; todos cometen errores. De modo que seamos humildes y pidamos perdón a los demás.
21 Sin duda alguna, la Biblia contiene muchísimos consejos valiosos para la vida familiar. Además, nos habla del nuevo mundo de Dios y del Paraíso terrestre que estará lleno de siervos felices de Jehová (Revelación [Apocalipsis] 21:3, 4). ¡Qué futuro tan maravilloso nos espera! Pero aun ahora podemos disfrutar de una feliz vida familiar si seguimos las instrucciones que Dios nos da en su Palabra, la Biblia.
Espero tú respuesta y continuamos
Hola mi esposa tiene 29 años, yo 34. En su familia son 5 su mama, papa, dos hermanos y ella
ella es la de en medio su hermano el más grande también esta casado y él es un poco más alejado de su familia porque su esposa no es bien vista por sus papas y por que dicen que tiene un muy mal carácter y él para no tener problemas trata de estar más alejado. Y el más chico tiene 24 años él es muy alejado de su familia con decirle que en su cumpleaños no invito a nadie de su familia a su fiesta aunque su papa lo trata como a un niño. De hecho para que el no se gaste todo el dinero de lo que gana trabajando le quita la mitad de lo que gana y mi suegro lo guarda claro no se adueña de ese dinero.
Mi suegro no termino la primaria, mi suegra fue maestra preescolar ya esta jubilada. De hecho los dos tiene ya bastante tiempo de jubilados. El tiene 66 años ella 60, ella es de un pueblo cercano a guadalajara jalisco méxico y el es de guadalajara los papas de él murieron cuando él era muy joven y los de la señora el papa era dice ella muy machista y ojo alegre la mama de ella todavía vive y es una señora super linda nunca se entromete en los problemas de los demás. No se si esto le de alguna idea de lo que pasa. Le agradezco su ayuda y me gusta todo lo que escribe.
LEYENDA CHINA
Hace mucho tiempo, una joven llamada Lili se casó y se fue a vivir con el marido y la suegra.
Después de algunos días, no se entendía con ella.
Sus personalidades eran muy diferentes y Lili fue irritándose con los hábitos de la suegra, que frecuentemente la criticaba.
Los meses pasaron y Lili y su suegra cada vez discutían más y peleaban.
De acuerdo con una antigua tradición china, la nuera tiene que cuidar a la suegra y obedecerá en todo.
Lili, no soportando más vivir con la suegra, decidió tomar una decisión y visitar a un amigo de su padre.
Después de oírla, Él tomó un paquete de hierbas y le dijo: "No deberás usarlas de una sola vez para liberarte de tu suegra, porque ello causaría sospechas.
Deberás darle varias hierbas que irán lentamente envenenando a tu suegra.
Cada dos días pondrás un poco de estas hierbas en su comida.
Ahora, para tener certeza de que cuando ella muera nadie sospechará de ti, deberás tener mucho cuidado y actuar de manera muy amigable.
No discutas, ayúdala a resolver sus problemas.
Recuerda tienes que escucharme y seguir todas mis instrucciones".
Lili respondió: "Sí, Sr. Huang, haré todo lo que el señor me pida".
Lili quedó muy contenta, agradeció al Sr. Huang, y volvió muy apurada para comenzar el proyecto de asesinar a su suegra.
Pasaron las semanas y cada dos días, Lili servía una comida especialmente tratada a su suegra.
Siempre recordaba lo que el Sr. Huang le había recomendado sobre evitar sospechas, y así controló su temperamento, obedecía a la suegra y la trataba como si fuese su propia madre.
Después de seis meses, la casa entera estaba completamente cambiada.
Lili había controlado su temperamento y casi nunca la aborrecía.
En esos meses, no había tenido ni una discusión con su suegra, que ahora parecía mucho más amable y más fácil de lidiar con ella.
Las actitudes de la suegra también cambiaron y ambas pasaron a tratarse como madre e hija.
Un día Lili fue nuevamente en procura del Sr. Huang, para pedirle ayuda y le dijo: "Querido Sr. Huang, por favor ayúdeme a evitar que el veneno mate a mi suegra.
Ella se ha transformado en una mujer agradable y la amo como si fuese mi madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le di".
El Sr. Huang sonrió y señaló con la cabeza: "Lili no tienes por qué preocuparte.
Tú suegra no ha cambiado, la que cambió fuiste tú.
Las hierbas que le di, eran vitaminas para mejorar su salud.
El veneno estaba en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y sustituido por el amor que pasaste a darle a ella".
En la China existe un adagio que dice: "La persona que ama a los otros, también será amada"
La mayor parte de las veces recibiremos de las otras personas lo que les damos y por eso ten cuidado!
Acuérdate siempre: "El plantar es opcional, pero la cosecha es obligatoria, por eso ten cuidado con lo que plantas"
Autor desconocido por mí.
Se inteligente y siempre cuida tú espacio es decir tu familia y el de los papas de t{u esposa tus suegros, eso lo tienes que conversar con tú esposa de buena forma y llegar a un arreglo en que quede clara la linea que divide tu familia de la de ellos. Y ustedes toman sus propias decisiones como familia eso ustedes lo deben conversar y esta información te lo pondrá más claro:
Una relación suegra-nuera afectuosa
AUNQUE Fujiko, la angustiada nuera mencionada en el primer artículo de esta serie, finalmente logró convencer a su marido para trasladarse del apartamento de sus padres a otro justo al lado, la situación no mejoró mucho. Sus suegros seguían entremetiéndose en su vida y ella no podía superar su abatimiento. Entonces, un día la visitó una persona desconocida.
Aquella visita puso a Fujiko en camino a un cambio de personalidad, lo que mejoró su relación con los demás. Empezó a estudiar la Biblia con los testigos de Jehová. Con el tiempo, su actitud había cambiado tanto que su suegro quiso asistir a los estudios para ver por sí mismo 'qué clase de religión era esa que había logrado cambiar tanto su personalidad'.
Debe reconocerse el nuevo vínculo
En las Santas Escrituras se da una descripción muy clara de la institución bíblica del matrimonio. Después de crear a la primera pareja humana y unirlos en matrimonio, Dios estableció el siguiente principio: "El hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne". (Génesis 2:24.) De modo que los recién casados deben reconocer que han establecido un nuevo vínculo. Ahora, aunque vivan con los padres de uno de ellos, deben adherirse el uno al otro como una unidad independiente.
No obstante, el hecho de que al casarse los hijos dejen al padre y a la madre no significa que puedan volverles la espalda y que ya no tengan que mostrarles respeto ni honra. "No desprecies a tu madre simplemente porque ha envejecido", aconseja la Biblia. (Proverbios 23:22.) Sin embargo, al contraer matrimonio, se produce un ajuste en la relación entre padres e hijos. Si cada miembro de la familia tiene bien presente esto, la pareja joven podrá beneficiarse de la experiencia y sabiduría de los padres.
Timoteo, joven respetable a quien el apóstol Pablo llevó consigo en sus viajes misionales, fue criado por su madre judía Eunice. No obstante, parece que su abuela Loida también intervino en su educación. (2 Timoteo 1:5; 3:15.) Con esto no se quiere decir que las abuelas tienen derecho a interferir en la crianza de un niño y establecer normas que difieran de las de los padres. Es cierto que los mayores pueden ayudar a los jóvenes a criar a sus hijos, pero de la manera apropiada. (Tito 2:3-5.)
"La mujer verdaderamente sabia"
Si dos generaciones van a cooperar en una cuestión tan delicada como la crianza de los hijos, ambas deben comportarse con sabiduría. "La mujer verdaderamente sabia ha edificado su casa -dice un proverbio bíblico-, pero la tonta la demuele con sus propias manos." (Proverbios 14:1.) ¿Cómo puede una mujer edificar su propia casa? Tomiko dice que fue la comunicación lo que la ayudó a mejorar la relación con su nuera Fujiko. "Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial", aconseja la Biblia. (Proverbios 15:22.)
El que haya comunicación no significa que se pueda decir todo lo que se piensa sin tomar en cuenta los sentimientos de los demás. Aquí es donde entra en juego la sabiduría. "El sabio escucha" lo que los demás tienen que decir. A veces puede que los suegros tengan algo que decir, pero no se atrevan a expresarse. Manifieste discernimiento y 'extraiga sus pensamientos'. Luego, 'medite' antes de hablar. (Proverbios 1:5; 15:28; 20:5.)
Es muy importante escoger el momento oportuno. "Como manzanas de oro en entalladuras de plata es una palabra hablada al tiempo apropiado para ella", dice otro proverbio bíblico. (Proverbios 25:11.) Tokiko y su nuera dicen que siempre esperan el momento oportuno antes de expresar una opinión que pueda irritar a la otra. "Cuando quiero hacer notar algo a mi nuera, trato de pensar antes de hablar -dice Tokiko-. Pienso en lo que quiero decirle y le hablo cuando veo que está de buen humor y no tiene hambre, ya que cuando se tiene hambre es más fácil irritarse."
La mujer sabia evita hablar mal de su suegra o de su nuera. "Seamos suegras o nueras, deberíamos darnos cuenta de que si hablamos mal de la otra, a la larga lo sabrá", dice Sumie Tanaka, una escritora japonesa que vivió con su suegra durante treinta años. Lo que ella aconseja es hablar siempre bien de los padres o hijos políticos, sea directa o indirectamente.
Pero, ¿y si los demás no responden a sus esfuerzos?
Sepa perdonar
Los problemas serios que surgen entre padres e hijos políticos suelen provocarse por cosas que no tendrían importancia si las hubiese hecho o dicho otra persona. Como todos somos imperfectos y 'tropezamos en palabra', a veces puede que hablemos "irreflexivamente como con las estocadas de una espada". (Santiago 3:2; Proverbios 12:18.) De todas formas, el proceder sabio es no disgustarse por cada palabra irreflexiva que nos digan.
Los que han sabido superar los problemas entre padres e hijos políticos han obedecido el consejo bíblico: "Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro". (Colosenses 3:13.) Es cierto que quizás no resulte sencillo soportar y perdonar a los suegros, a una nuera o a un yerno, sobre todo cuando existe causa de queja. Sin embargo, la seguridad de que Dios, como recompensa, también nos perdonará nuestras faltas, nos dará un firme incentivo para hacerlo. (Mateo 6:14, 15.)
Hasta en países orientales, donde la gente es tradicionalmente budista, taoísta, confucionista o sintoísta, hay muchos que han estudiado la Biblia y han llegado a apreciar la verdad acerca del benévolo Creador. Dicho aprecio les ha ayudado a vencer sentimientos de amargura que parecían insuperables.
"El amor nunca falla"
Para que exista una buena relación entre padres e hijos políticos ha de haber un fundamento firme. Ayudar a una suegra (o a un suegro) de edad avanzada y enferma por un sentido de obligación no siempre fomenta la mejor relación. Haruko aprendió esta realidad cuando su suegra estaba muriendo de cáncer. Además de pasar la mayor parte del día en el hospital atendiéndola, cuidaba de su propia familia. Era tanta la tensión a la que estaba sometida que con el tiempo perdió casi todo el cabello.
Un día, mientras le hacía la manicura a su suegra, no se dio cuenta y, al cortarle una uña demasiado a ras de piel, le hizo daño. "¡Yo a ti no te importo en absoluto!", dijo con brusquedad la suegra.
Herida por esas palabras faltas de aprecio, Haruko no pudo evitar que se le saltaran las lágrimas. Luego se dio cuenta de que la razón por la que se sintió tan herida era que el motivo que la había impulsado a hacer lo que estaba haciendo por su suegra era un sentido de obligación. Decidió que a partir de entonces la atendería motivada por amor (Efesios 5:1, 2), decisión que la ayudó a superar sus sentimientos heridos y a restablecer una buena relación con su suegra que duró hasta que esta murió.
No cabe duda de que el amor tal y como se define en la Biblia es la clave para apaciguar la discordia familiar. Lea lo que el apóstol Pablo dijo al respecto y vea si no concuerda con ello. "El amor es sufrido y bondadoso -escribió Pablo-. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño. No se regocija por la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta." No es de extrañar que Pablo añadiera: "El amor nunca falla". (1 Corintios 13:4-8.) ¿Cómo puede usted cultivar esta clase de amor?
La Biblia menciona el "amor" como parte del "fruto del espíritu" de Dios. (Gálatas 5:22, 23.) Por lo tanto, es esencial que quien desee cultivar esta clase de amor, además de esforzarse personalmente en esa dirección, tenga el espíritu de Dios. También puede pedir a Jehová, el Dios de la Biblia, que le ayude a que un amor de ese tipo forme parte de su personalidad. (1 Juan 4:8.) Por supuesto, todo ello requiere que usted aprenda de Él por medio de estudiar Su Palabra, la Biblia. Los testigos de Jehová tendrán mucho gusto en ayudarle, al igual que hicieron con Fujiko y con muchas otras personas.
A medida que usted aplique lo que aprenda de la Biblia, verá que no solo mejora su relación con Dios, sino también su relación con todos los que le rodean, incluso con sus padres o hijos políticos. Tal como lo promete la Biblia, usted experimentará "la paz de Dios que supera a todo pensamiento". (Filipenses 4:6, 7.)
Fujiko y las demás personas mencionadas en estos artículos han llegado a disfrutar de esa paz, y usted también puede gozar de ella. Sí, acudiendo a Jehová y siguiendo el consejo de su Palabra, la Biblia, usted también puede crear y mantener una relación afectuosa con sus padres o hijos políticos.
El marido, ¿siembra paz o discordia?
Cuando dos o tres generaciones viven bajo un mismo techo, no debe pasarse por alto el papel que desempeña el marido en mantener la paz de la familia. Respecto al marido típico que evade su responsabilidad, Tohru Arichi, profesor de la universidad de Kyushu especializado en Sociología familiar, escribe:
"Cuando la pareja vive con [la madre], ella nota las necesidades de su hijo y, sin querer, cuando las percibe, cuida de él. El hijo acepta tales cuidados sin vacilación. Si el hijo pensase un poco más en la situación de su esposa y colocase a su madre en su lugar en lo que respecta a intervenir en sus asuntos, el problema se solucionaría. Es de lamentar que con demasiada frecuencia el hijo no se da cuenta de ello."
Entonces, ¿cómo puede un marido desempeñar un papel activo en sembrar la paz en el hogar? Mitsuharu dice que algo que ayudó a su familia fue el que él aplicase los principios bíblicos. "Aunque el hijo ya sea adulto -admite Mitsuharu-, el vínculo entre madre e hijo es muy fuerte, por eso el hijo debe hacer un gran esfuerzo por 'dejar a su padre y a su madre y adherirse a su esposa'." Él aplicó este principio tratando todo lo relacionado con el cuidado y la educación de los hijos solo con su esposa, y no comparándola con su madre en lo referente al modo de desempeñar las tareas domésticas. "Ahora -continúa él-, entre mis padres y nosotros existe respeto. Cada uno sabe cuándo su intervención en cierto asunto provocará resentimiento y cuándo será bien recibida su ayuda y cooperación."
Además de "adherirse a su esposa", el marido debe actuar de mediador entre ella y su madre. (Génesis 2:24.) Necesita ser un buen oyente y dejar que ellas le abran su corazón. (Proverbios 20:5.) Cierto marido que ha aprendido a manejar con tacto diferentes situaciones, primero averigua los sentimientos de su esposa. Luego, en presencia de ella, le habla a su madre acerca del asunto. Si un hombre desempeña bien su papel de sembrar paz en el hogar, podrá contribuir a que las dos mujeres que él ama mantengan una relación afectuosa.
Ya sabes que hacer los puedes ganar y con buyenas palabras hacerlos que respeten su punto de vista que previamente acordaron como familia, es decir tu ya hablaste con tú esposa y ella te tiuene que apoyar en eso y planterceo a tus sugros y conversar las cosas de otro modo peligra su vida de familia
Saludos
Gracias. Hoy en la amñana escuche un programa de radio que hablaban del desprendimiento, a lo material, a cualquier cosa. Platicaron sobre san francisco de asís que se desprendió de todo lo que su padre le ofrecía, para seguir a dios y hablaron del desprendimiento que devén de tener los padres a sus hijos precisamente para no causarles daño con sus acciones, creo que como consejero que usted es debería también hablar sientificamente sobre los problemas, claro lo que dice la biblia es la base, los simientos pero creo que le falta demacido de su concocimiento en psicología y no solo hablar sobre lo que dice la biblia. Gracias
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