Problemas con mi suegra

Hola, necesioto me ayuden con lo siguiente, la verdad no se como reaccionar, ya que estos nos esta afectando como pareja.
En estos momentos estoy de novia, con mi pareja, nos vamos a ir a vivir juntos en unos días.
Pero tengo problemas con mi suegra y no se como enfrentarla o que hacer.
Ella acostumbra a entrometerse mucho en mi relación con su hijo, esta pendiente si discutimos y que hacemos, pese a estar en ciudades distintas, cuando estamos todos juntos, se molesta si mi novio tiene un detalle conmigo.
Ahora ultimo a mi suegra le ha dado por llamar a la casa de mi madre, para hablar de su hijo y de mi, lo peor es que solamente se dedica a hacer comentarios desagradables hacia mi, incluso me compara constantemente con la ex polola de su hijo, cuando voy a su casa solamente hace comentarios, sobre las cosas que ella no ha podido hacer con su hijo, por el hacer las conmigo, por ejemplo salir de vacaciones.
Lo que más me complica aparte de sus comparaciones, es que al yo hablar con mi novio sobre este tema, me dice que yo soy mal pensada, porque siento que me atacan.
Que su madre no hace con mala intensión las comparaciones, es solo un tema de conversación, ni tampoco hace con mal intensión el decir que ella ve que la relación va a terminar pronto. El me hace sentir como si fuera yo la que tiene problemas en la cabeza, por sentir que es una falta de respeto lo que su mamá hace.
¿Qué puedo hacer? ¿Estoy mal yo?
Por favor ayúdenme, ya que esto nos esta haciendo tener problemas como pareja, yo estoy pensando en terminar mi relación.
Espero sus respuestas.
GRacias.
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Respuesta de
Estimada (xxxxxx) vives el conflicto que muchas mujeres viven. En esas condiciones es muy difícil que puedas vivir bajo el mismo techo con tú suegra pero el que tiene que hacer el arreglo es tú esposo. Lee esta ilustración:
LEYENDA CHINA
Hace mucho tiempo, una joven llamada Lili se casó y se fue a vivir con el marido y la suegra.
Después de algunos días, no se entendía con ella.
Sus personalidades eran muy diferentes y Lili fue irritándose con los hábitos de la suegra, que frecuentemente la criticaba.
Los meses pasaron y Lili y su suegra cada vez discutían más y peleaban.
De acuerdo con una antigua tradición china, la nuera tiene que cuidar a la suegra y obedecerá en todo.
Lili, no soportando más vivir con la suegra, decidió tomar una decisión y visitar a un amigo de su padre.
Después de oírla, Él tomó un paquete de hierbas y le dijo: "No deberás usarlas de una sola vez para liberarte de tu suegra, porque ello causaría sospechas.
Deberás darle varias hierbas que irán lentamente envenenando a tu suegra.
Cada dos días pondrás un poco de estas hierbas en su comida.
Ahora, para tener certeza de que cuando ella muera nadie sospechará de ti, deberás tener mucho cuidado y actuar de manera muy amigable.
No discutas, ayúdala a resolver sus problemas.
Recuerda tienes que escucharme y seguir todas mis instrucciones".
Lili respondió: "Sí, Sr. Huang, haré todo lo que el señor me pida".
Lili quedó muy contenta, agradeció al Sr. Huang, y volvió muy apurada para comenzar el proyecto de asesinar a su suegra.
Pasaron las semanas y cada dos días, Lili servía una comida especialmente tratada a su suegra.
Siempre recordaba lo que el Sr. Huang le había recomendado sobre evitar sospechas, y así controló su temperamento, obedecía a la suegra y la trataba como si fuese su propia madre.
Después de seis meses, la casa entera estaba completamente cambiada.
Lili había controlado su temperamento y casi nunca la aborrecía.
En esos meses, no había tenido ni una discusión con su suegra, que ahora parecía mucho más amable y más fácil de lidiar con ella.
Las actitudes de la suegra también cambiaron y ambas pasaron a tratarse como madre e hija.
Un día Lili fue nuevamente en procura del Sr. Huang, para pedirle ayuda y le dijo: "Querido Sr. Huang, por favor ayúdeme a evitar que el veneno mate a mi suegra.
Ella se ha transformado en una mujer agradable y la amo como si fuese mi madre. No quiero que ella muera por causa del veneno que le di".
El Sr. Huang sonrió y señaló con la cabeza: "Lili no tienes por qué preocuparte.
Tú suegra no ha cambiado, la que cambió fuiste tú.
Las hierbas que le di, eran vitaminas para mejorar su salud.
El veneno estaba en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y sustituido por el amor que pasaste a darle a ella".
En la China existe un adagio que dice: "La persona que ama a los otros, también será amada"
La mayor parte de las veces recibiremos de las otras personas lo que les damos y por eso ten cuidado!
Acuérdate siempre: "El plantar es opcional, pero la cosecha es obligatoria, por eso ten cuidado con lo que plantas"
Autor desconocido por mí.
Debe reconocerse el nuevo vínculo
En las Santas Escrituras se da una descripción muy clara de la institución bíblica del matrimonio. Después de crear a la primera pareja humana y unirlos en matrimonio, Dios estableció el siguiente principio: "El hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne". (Génesis 2:24.) De modo que los recién casados deben reconocer que han establecido un nuevo vínculo. Ahora, aunque vivan con los padres de uno de ellos, deben adherirse el uno al otro como una unidad independiente.
No obstante, el hecho de que al casarse los hijos dejen al padre y a la madre no significa que puedan volverles la espalda y que ya no tengan que mostrarles respeto ni honra. "No desprecies a tu madre simplemente porque ha envejecido", aconseja la Biblia. (Proverbios 23:22.) Sin embargo, al contraer matrimonio, se produce un ajuste en la relación entre padres e hijos. Si cada miembro de la familia tiene bien presente esto, la pareja joven podrá beneficiarse de la experiencia y sabiduría de los padres.
Timoteo, joven respetable a quien el apóstol Pablo llevó consigo en sus viajes misionales, fue criado por su madre judía Eunice. No obstante, parece que su abuela Loida también intervino en su educación. (2 Timoteo 1:5; 3:15.) Con esto no se quiere decir que las abuelas tienen derecho a interferir en la crianza de un niño y establecer normas que difieran de las de los padres. Es cierto que los mayores pueden ayudar a los jóvenes a criar a sus hijos, pero de la manera apropiada. (Tito 2:3-5.)
"La mujer verdaderamente sabia"
Si dos generaciones van a cooperar en una cuestión tan delicada como la crianza de los hijos, ambas deben comportarse con sabiduría. "La mujer verdaderamente sabia ha edificado su casa -dice un proverbio bíblico-, pero la tonta la demuele con sus propias manos." (Proverbios 14:1.) ¿Cómo puede una mujer edificar su propia casa? Tomiko dice que fue la comunicación lo que la ayudó a mejorar la relación con su nuera Fujiko. "Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial", aconseja la Biblia. (Proverbios 15:22.)
El que haya comunicación no significa que se pueda decir todo lo que se piensa sin tomar en cuenta los sentimientos de los demás. Aquí es donde entra en juego la sabiduría. "El sabio escucha" lo que los demás tienen que decir. A veces puede que los suegros tengan algo que decir, pero no se atrevan a expresarse. Manifieste discernimiento y 'extraiga sus pensamientos'. Luego, 'medite' antes de hablar. (Proverbios 1:5; 15:28; 20:5.)
Es muy importante escoger el momento oportuno. "Como manzanas de oro en entalladuras de plata es una palabra hablada al tiempo apropiado para ella", dice otro proverbio bíblico. (Proverbios 25:11.) Tokiko y su nuera dicen que siempre esperan el momento oportuno antes de expresar una opinión que pueda irritar a la otra. "Cuando quiero hacer notar algo a mi nuera, trato de pensar antes de hablar -dice Tokiko-. Pienso en lo que quiero decirle y le hablo cuando veo que está de buen humor y no tiene hambre, ya que cuando se tiene hambre es más fácil irritarse."
La mujer sabia evita hablar mal de su suegra o de su nuera. "Seamos suegras o nueras, deberíamos darnos cuenta de que si hablamos mal de la otra, a la larga lo sabrá", dice Sumie Tanaka, una escritora japonesa que vivió con su suegra durante treinta años. Lo que ella aconseja es hablar siempre bien de los padres o hijos políticos, sea directa o indirectamente.
Pero, ¿y si los demás no responden a sus esfuerzos?
Sepa perdonar
Los problemas serios que surgen entre padres e hijos políticos suelen provocarse por cosas que no tendrían importancia si las hubiese hecho o dicho otra persona. Como todos somos imperfectos y 'tropezamos en palabra', a veces puede que hablemos "irreflexivamente como con las estocadas de una espada". (Santiago 3:2; Proverbios 12:18.) De todas formas, el proceder sabio es no disgustarse por cada palabra irreflexiva que nos digan.
Los que han sabido superar los problemas entre padres e hijos políticos han obedecido el consejo bíblico: "Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente unos a otros si alguno tiene causa de queja contra otro". (Colosenses 3:13.) Es cierto que quizás no resulte sencillo soportar y perdonar a los suegros, a una nuera o a un yerno, sobre todo cuando existe causa de queja. Sin embargo, la seguridad de que Dios, como recompensa, también nos perdonará nuestras faltas, nos dará un firme incentivo para hacerlo. (Mateo 6:14, 15.)
Hasta en países orientales, donde la gente es tradicionalmente budista, taoísta, confucionista o sintoísta, hay muchos que han estudiado la Biblia y han llegado a apreciar la verdad acerca del benévolo Creador. Dicho aprecio les ha ayudado a vencer sentimientos de amargura que parecían insuperables.
"El amor nunca falla"
Para que exista una buena relación entre padres e hijos políticos ha de haber un fundamento firme. Ayudar a una suegra (o a un suegro) de edad avanzada y enferma por un sentido de obligación no siempre fomenta la mejor relación. Haruko aprendió esta realidad cuando su suegra estaba muriendo de cáncer. Además de pasar la mayor parte del día en el hospital atendiéndola, cuidaba de su propia familia. Era tanta la tensión a la que estaba sometida que con el tiempo perdió casi todo el cabello.
Un día, mientras le hacía la manicura a su suegra, no se dio cuenta y, al cortarle una uña demasiado a ras de piel, le hizo daño. "¡Yo a ti no te importo en absoluto!", dijo con brusquedad la suegra.
Herida por esas palabras faltas de aprecio, Haruko no pudo evitar que se le saltaran las lágrimas. Luego se dio cuenta de que la razón por la que se sintió tan herida era que el motivo que la había impulsado a hacer lo que estaba haciendo por su suegra era un sentido de obligación. Decidió que a partir de entonces la atendería motivada por amor (Efesios 5:1, 2), decisión que la ayudó a superar sus sentimientos heridos y a restablecer una buena relación con su suegra que duró hasta que esta murió.
No cabe duda de que el amor tal y como se define en la Biblia es la clave para apaciguar la discordia familiar. Lea lo que el apóstol Pablo dijo al respecto y vea si no concuerda con ello. "El amor es sufrido y bondadoso -escribió Pablo-. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño. No se regocija por la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta." No es de extrañar que Pablo añadiera: "El amor nunca falla". (1 Corintios 13:4-8.) ¿Cómo puede usted cultivar esta clase de amor?
La Biblia menciona el "amor" como parte del "fruto del espíritu" de Dios. (Gálatas 5:22, 23.) Por lo tanto, es esencial que quien desee cultivar esta clase de amor, además de esforzarse personalmente en esa dirección, tenga el espíritu de Dios. También puede pedir a Jehová, el Dios de la Biblia, que le ayude a que un amor de ese tipo forme parte de su personalidad. (1 Juan 4:8.) Por supuesto, todo ello requiere que usted aprenda de Él por medio de estudiar Su Palabra, la Biblia. Los testigos de Jehová tendrán mucho gusto en ayudarle, al igual que hicieron con Fujiko y con muchas otras personas.
A medida que usted aplique lo que aprenda de la Biblia, verá que no solo mejora su relación con Dios, sino también su relación con todos los que le rodean, incluso con sus padres o hijos políticos. Tal como lo promete la Biblia, usted experimentará "la paz de Dios que supera a todo pensamiento". (Filipenses 4:6, 7.)
Fujiko y las demás personas mencionadas en estos artículos han llegado a disfrutar de esa paz, y usted también puede gozar de ella. Sí, acudiendo a Jehová y siguiendo el consejo de su Palabra, la Biblia, usted también puede crear y mantener una relación afectuosa con sus padres o hijos políticos.
[Fotografía en la página 9]
Sepa escuchar y comuníquese
[Fotografía en la página 10]
El amor, y no un sentimiento de obligación, es lo que crea buenas relaciones
[Recuadro en las páginas 8, 9]
El marido, ¿siembra paz o discordia?
  Cuando dos o tres generaciones viven bajo un mismo techo, no debe pasarse por alto el papel que desempeña el marido en mantener la paz de la familia. Respecto al marido típico que evade su responsabilidad, Tohru Arichi, profesor de la universidad de Kyushu especializado en Sociología familiar, escribe:
  "Cuando la pareja vive con [la madre], ella nota las necesidades de su hijo y, sin querer, cuando las percibe, cuida de él. El hijo acepta tales cuidados sin vacilación. Si el hijo pensase un poco más en la situación de su esposa y colocase a su madre en su lugar en lo que respecta a intervenir en sus asuntos, el problema se solucionaría. Es de lamentar que con demasiada frecuencia el hijo no se da cuenta de ello."
  Entonces, ¿cómo puede un marido desempeñar un papel activo en sembrar la paz en el hogar? Mitsuharu dice que algo que ayudó a su familia fue el que él aplicase los principios bíblicos. "Aunque el hijo ya sea adulto -admite Mitsuharu-, el vínculo entre madre e hijo es muy fuerte, por eso el hijo debe hacer un gran esfuerzo por 'dejar a su padre y a su madre y adherirse a su esposa'." Él aplicó este principio tratando todo lo relacionado con el cuidado y la educación de los hijos solo con su esposa, y no comparándola con su madre en lo referente al modo de desempeñar las tareas domésticas. "Ahora -continúa él-, entre mis padres y nosotros existe respeto. Cada uno sabe cuándo su intervención en cierto asunto provocará resentimiento y cuándo será bien recibida su ayuda y cooperación."
  Además de "adherirse a su esposa", el marido debe actuar de mediador entre ella y su madre. (Génesis 2:24.) Necesita ser un buen oyente y dejar que ellas le abran su corazón. (Proverbios 20:5.) Cierto marido que ha aprendido a manejar con tacto diferentes situaciones, primero averigua los sentimientos de su esposa. Luego, en presencia de ella, le habla a su madre acerca del asunto. Si un hombre desempeña bien su papel de sembrar paz en el hogar, podrá contribuir a que las dos mujeres que él ama mantengan una relación afectuosa.
Como veras te puedes ganar a tú suegra pero tienes que tener el apoyo de tú esposo
Imprime este material y se lo das a leer a tú esposo es se caso con usted y no puede permitir divisioners por lo celos de su madre.
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