Impuestos de sucesiones

Buenos días, me gustaría que alguien me pudiera ayudar con un tema de herencia.
Mi abuela murió en 2008, y dejo una vivienda, no hizo testamento, y se llevaron los tramites por un abogado, que hizo un escritura de manisfestacion de herencia.
La vivienda se quiere vender y tenemos alguien interesado, entonces quisimos ir al registro a inscribir para vender y nos dicen que no se puede que hay que hacer otros tramites no hechos, vamos a un notario y nos dice que hay que hacer un acta notarial, o algo así, ¿y pagar impuestos que nos puede salir por unos 5000?, pero que se puede hacer de varias maneras para no pagar tanto, que si hacerlo a nombre de uno solo, que con nietos, si parejas, no lo entiendo bien, tal y como me contaron la conversación, ¿entonces yo quisiera saber si se quedo el tramite a medias en su momento?
Si heredar una vivienda valorada en 60.000 en la manifestación de herencia entre cuatro hijos, y querer venderla ya por esos 60.000 tiene alguna forma de hacerlo en la que se paguen los menos impuesto y gastos posibles. Porque me dicen que parece ser que hay opciones pero no conozco cuales concretamente y su repercusión futura. Porque habría que tener en cuenta que el ahorro de hoy no sea un gasto mañana. Necesitamos arreglar esto con urgencia para no perder al comprador de la vivienda.
Espero vuestra respuesta y gracias
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Impuesto de sucesiones y donaciones
El Impuesto de Sucesiones y Donaciones cierra el marco de la Imposición directa con el carácter tributario complementario del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas; grava las adquisiciones gratuitas de las personas físicas y su naturaleza directa, que ya se predicaba del hasta ahora vigente Impuesto General sobre las Sucesiones, resulta, asimismo, en la configuración de la Ley al quedar determinada la carga tributaria en el momento de incrementarse la capacidad del pago del contribuyente, se aprobó por Ley 29/1987, de 18 de diciembre.
Se destaca que el mismo grava y se configura como un gravamen cuyo sujeto pasivo es la persona física; de ahí que los incrementos gratuitos obtenidos por sociedades y entidades jurídicas se sometan al Impuesto sobre Sociedades, quedando de esta forma coordinado el tributo con el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, de modo que determinadas adquisiciones en lugar de tributar por este Impuesto, lo hacen por el de Sucesiones y Donaciones, cuyo carácter especial con respecto al general queda así resaltado.
El Impuesto de Sucesiones es un tributo que debe abonarse por los herederos y legatarios cuando una persona fallece. Por otra parte, cuando recibimos una donación u obsequio que supere un determinado importe, también la persona o personas que lo reciben están obligados a pagar por el Impuesto sobre Donaciones a la Hacienda Estatal o Autonómica una parte del mismo, mediante el llamado Impuesto de Donaciones.
En la práctica, ambos tributos que, en principio, tienen una naturaleza distinta, se pagan a través del mismo impuesto, el de Sucesiones y Donaciones.
Desde el punto de vista técnico, se trata de un impuesto directo, personal, subjetivo y progresivo que grava los incrementos patrimoniales obtenidos a titulo lucrativo por personas físicas.
En cualquier caso, convendrá consultar a un abogado para obtener asesoramiento fiscal específico en función de las circunstancias de cada caso.
El hecho imponible del Impuesto de Sucesiones y Donaciones lo constituyen:
Las adquisiciones de bienes y derechos por herencia, legado o cualquier otro titulo sucesorio.
La adquisición de bienes y derechos por donación o por cualquier otro negocio jurídico a titulo gratuito e "inter vivos".
La percepción de cantidades por los beneficiarios de contratos de seguros de vida, cuando el contratante sea persona distinta al beneficiario.
Los sujetos pasivos de este impuesto son
Los herederos: En el caso de las adquisiciones "mortis causa", esto es, por el fallecimiento de una persona.
El donatario o el beneficiario: En las donaciones y demás transmisiones lucrativas "inter vivos", o entre personas que no están vivas.
Los beneficiarios: En los seguros de vida, siempre y cuando el beneficiario sea una persona distinta a la persona que contrató el seguro.
La Base Imponible, está constituida:
En las transmisiones "mortis causa": por el valor neto de la adquisición individual de cada heredero, esto es, el valor real de los bienes y derechos, menos las cargas y los gastos deducibles.
En las donaciones y demás transmisiones lucrativas "inter vivos": por el valor neto de los bienes y derechos adquiridos, esto es, el valor real de los bienes y derechos, menos las cargas y los gastos deducibles.
En los seguros de vida: por las cantidades percibidas por el beneficiario. Estas cantidades se liquidan acumulando el importe recibido por el seguro al importe del resto de los bienes y derechos que integran la porción hereditaria del beneficiario.
Las cargas, deudas y gastos deducibles:
Las deudas que dejase contraídas el causante de la sucesión siempre que puedan ser acreditadas de alguna forma; se excluyen las deudas que el fallecido hubiese dejado contraídas a favor de alguno de los herederos, legatarios, ascendientes, descendientes o hermanos aunque éstos renuncien a su herencia.
Las cantidades que adeudase el fallecido en concepto de tributos al Estado, Comunidades Autónomas o Corporaciones Locales, a la Seguridad Social y que sean satisfechas por los herederos, albaceas o administradores del caudal hereditario, aunque correspondan a liquidaciones giradas después del fallecimiento.
Los gastos de última enfermedad, entierro y funeral así como los derivados de los juicios que puedan originarse en relación a la herencia.
La base Liquidable del Impuesto, se obtiene aplicando a la base imponible las reducciones que son establecidas legalmente y dependen del grado de parentesco y afectividad que tuviese o tenga el fallecido o donante, con el beneficiario.
Las reducciones a aplicar dependiendo del grado de parentesco son las siguientes:
Grupo I: Descendientes y adoptados menores de veintiún años. Podrán deducirse de la cuota resultante la cantidad de 2.271.500 Ptas. (13.651,99?), más otras 568.000 Ptas. (3.413,75?) Por cada año que al descendiente o adoptado le falten hasta cumplir los 21 años, con el límite máximo de 6.813.000 Ptas. (40.946,96?)
Grupo II: Descendientes y adoptados de veintiuno o más años, cónyuges, ascendientes y adoptantes. La reducción que podrá aplicarse será de 2.271.500 Ptas. (13.651,99?)
Grupo III: Colaterales de segundo y tercer grado, ascendientes y descendientes por afinidad. La reducción que podrá aplicarse será de hasta 1.136.000 Ptas. (6.827,50?)
Grupo IV: Colaterales de cuarto grado, grados más distantes y extraños. En estos casos no será aplicable ninguna reducción.
En las adquisiciones por personas con minusvalía física, psíquica o sensorial, se aplicará una reducción de 6.813.000 Ptas. Independiente de la que pudiera corresponder en función del grado de parentesco con el causante.
El tipo de gravamen y la cuota tributaria, para calcular la cuota tributaria que debe hacerse efectiva, a la base liquidable se le aplica el porcentaje que en su caso haya establecido la Comunidad Autónoma correspondiente, y en su defecto, el que figura en la siguiente escala, que ha sido y es objeto de actualizaciones:
La deuda Tributaria del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, se calcula aplicando a la cuota tributaria resultante, el coeficiente multiplicador que se establece a continuación y que también depende de grado de parentesco, esto es, de la relación del causante con el beneficiario.
Patrimonio
Grupos de parentesco
I y II
III
IV
De 0 a 402.678,11 ?
1,0000
1,5882
2,000
¿Hasta 2.007.038,43?
1,0500
1,6676
2,100
¿Hasta 4.020.720,98?
1,1000
1,7471
2,200
Más de 4.020.720,98 ?
1,2000
1,9059
2,400
La prescripción del Impuesto de Sucesiones y donaciones de La Comunidad Autónoma correspondiente dispondrá de un plazo de 4 años para exigir el pago del impuesto; transcurrido el mismo se entenderá que ha prescrito y por tanto no será exigible.
Lugar de pago del Impuesto: Los documentos y autoliquidaciones relativas a este Impuesto pueden presentarse en cualquiera de las Delegaciones Provinciales de la Consejería de Economía y Hacienda, de la Comunidad Autónoma correspondiente que será:
Cuando se trate de adquisiciones "mortis causa", la de la residencia habitual del causante.
Cuando se trate de adquisiciones "inter vivos", la del lugar en el que se encuentren situados los bienes inmuebles o, en su defecto por la residencia habitual del adquirente.
El plazo para presentar el impuesto será:
En las sucesiones: 6 meses a contar desde el fallecimiento o la declaración de fallecimiento del causante. Puede solicitarse prórroga para la presentación por un plazo de otros 6 meses, con devengo del interés de demora.
En las donaciones: 30 días hábiles a contar desde el día que se cause el acto o contrato.
Documentos que deben aportarse en la Liquidación de los Impuestos de Sucesiones y Donaciones
Junto al impreso oficial deberá acompañarse la siguiente documentación:
En el caso de las sucesiones:
Si existe testamento, se presentará la primera copia y copia simple del mismo, y las copias del N.I.F. de todos los herederos o legatarios.
Si no existe tal documento, deberá acompañarse:
Los certificados de defunción del causante y del Registro General de Actos de Ultima Voluntad.
Testimonio de la declaración de herederos.
Los contratos de los seguros de vida contratados o certificación expedida por la Compañía aseguradora.
Justificación documental de las cargas, gravámenes, deudas y gastos que se pretendan deducir.
Documental que acredite la titularidad de los bienes inmuebles del fallecido: Notas simples registrales, recibo del IBI... etc.
Las copias del N.I.F. de todos los herederos o legatarios.
En el caso de las donaciones:
Primera copia y copia simple de la escritura pública o documento en que conste la donación que se pretende liquidar y del N.I.F. o C.I.F. del donante y del beneficiario.
En todos los casos, si en la transmisión estuviesen incluidos bienes inmuebles, debe acompañarse copia del último recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (I.B.I.), o en su defecto, certificado del valor catastral.
El Reglamento del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, aprobado por Real Decreto 1629/1991, de 8 de noviembre, en su artículo 3, establece los supuestos de no sujeción al impuesto, que son:
"a) Los premios obtenidos en juegos autorizados.
b) Los demás premios y las indemnizaciones exoneradas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
c) Las subvenciones, becas, premios, primas, gratificaciones y auxilios que se concedan por Entidades públicas o privadas con fines benéficos, culturales, deportivos o de acción social.
d) Las cantidades, prestaciones o utilidades entregadas por corporaciones, asociaciones, fundaciones, sociedades, empresas y demás entidades a sus trabajadores, empleados y asalariados, cuando deriven directa o indirectamente de un contrato de trabajo, aunque se satisfagan a través de un seguro concertado con aquellas.
e) Las cantidades que en concepto de prestaciones se perciban por los beneficiarios de Planes y Fondos de Pensiones o de sus sistemas alternativos, siempre que esté dispuesto que estas prestaciones se integren en la base imponible del Impuesto sobre la Renta del perceptor.
f) Las cantidades percibidas por un acreedor, en cuanto beneficiario de un contrato de seguro sobre la vida celebrado con el objeto de garantizar el pago de una deuda anterior, siempre que resulten debidamente probadas estas circunstancias."
La verdad es que leyendo todo, no entiendo lo de las reducciones, ¿en este caso de 13651?, como seria con el caso en concreo, ¿si el valor del bien a heredar es de 60.000? Y los herederos son 4 personas, ¿qué se reduce en 13651? ¿Por cada persona y sobre eso se calcula el porcentaje? No entiendo como tengo que calcular lo que habría que pagar con estas cantidades, y si solo se le adjudica la herencia a uno de los hijos, ¿habría qué pagar a igual?, ¿Qué si fuera a los 4?
No me podría poner un ejemplo practico con los datos que le aporto o de otra manera para que entienda como calcularlo.
1. Cuestiones generales. Sujeto pasivo
1.1 Cuestiones generales
1.1.1 ¿Dónde está regulado el impuesto?
En lo que se refiere a la legislación estatal, el impuesto sobre sucesiones y donaciones (en adelante, ISD) se encuentra regulado en la Ley 29/1987, de 1 8 de diciembre (Ley del Impuesto) y Real Decreto 1629/1991, de 8 de noviembre (Reglamento del Impuesto).
1.1.2 ¿Qué grava el Impuesto?
La adquisición de bienes y derechos por herencia, legado o cualquier otro titulo sucesorio.
La adquisición de bienes y derechos por donación o cualquier otro negocio jurídico a titulo gratuito e inter vivos (por ejemplo, la condenación de deuda con ánimo de liberalidad o la renuncia de derechos a favor de persona determinada).
La percepción de cantidades por los beneficiarios de contratos de seguros sobre la vida, cuando el contratante (el que paga) sea persona distinta del beneficiario (el que recibe), salvo que estas cantidades deban tributar como rendimientos del trabajo en el IRPF.
Ejemplo
Don Nicolás suscribió un plan de pensiones, sistema individual. A los 59 años fallece y siguiendo las especificaciones del plan suscrito, queda como beneficiario de las percepciones, su hijo Alonso. Además, es contratante y asegurado también, de un seguro sobre la vida individual concertado con una entidad de seguros, para caso de muerte, dejando como beneficiario del mismo, según el propio contrato, a su otro hijo Lucas.
Solución
Si bien contratante (don Nicolás) y beneficiario (Alonso), son personas distintas, al tratarse la prestación recibida por el beneficiario del plan de pensiones de uno de los supuestos previstos por la legislación del IRPF para tributar como rendimientos del trabajo, queda la cantidad recibida por Alonso fuera del ámbito del ISD.
En cuanto a las percepciones recibidas por Lucas, por el fallecimiento de don Nicolás (contratante-asegurado la misma persona), dado que contratante-asegurado y beneficiario son personas distintas y no tributan las cantidades percibidas como rendimiento del trabajo en el IRPF, debe tributar Lucas por el ISD, concepto seguro sobre la vida. La cantidad percibida por Lucas se sumará a la porción hereditaria individual que reciba por herencia.
En cuanto a las relaciones del ISD con otros impuestos, debemos decir que en cuanto al IRPF la relación con el ISD es de total incompatibilidad (no se puede gravar una misma renta por los dos impuestos).
En virtud de lo anterior, en caso de duda sobre la tributación por uno de los dos impuestos, debemos acudir en primer lugar a los conceptos gravados en el ISD y en su defecto, a la normativa del IRPF, de manera que el IRPF opera como cajón de sastre o gravamen de cierre.
Por lo que respecta al impuesto sobre sociedades, los incrementos de patrimonio a que se refiere el ISD, obtenidos por personas jurídicas, no están sujetos al mismo y se someterán al Impuesto sobre Sociedades (así, por ejemplo, la donación de 15.000 euros a una sociedad mercantil tributa en el impuesto sobre sociedades).
Ejemplo
Una persona posee 300.000 euros en una cuenta corriente bancaria a su nombre y los transfiere a una nueva cuenta corriente mancomunada, a su nombre y el de su hijo.
Solución
La transferencia de una cantidad de dinero de la cuenta corriente abierta a nombre de una persona determinada a una nueva cuenta mancomunada abierta a nombre de dicha persona y de su hijo, no implica que se trate, a efectos del ISD, de una donación del padre al hijo que se entienda realizada por el mero hecho de la transferencia, pero sí es base suficiente para que la Administración pueda presumir la existencia de una donación, al amparo de lo dispuesto en la Ley del Impuesto (presunción de existencia de transmisión lucrativa por disminución del patrimonio en el padre y simultáneamente incremento patrimonial en el hijo).
La existencia de esta presunción significa que la carga de la prueba de la inexistencia de la donación se desplaza al administrado que, a requerimiento de la Administración, deberá manifestar su disconformidad con la existencia del hecho imponible, formulando cuantas alegaciones tenga por conveniente en plazo de 15 días, con aportación de las pruebas o documentos pertinentes. Transcurrido este plazo, la oficina compete dictará la resolución que proceda girando, en su caso, las liquidaciones que correspondan a los hechos imponibles que estime producidos.
La resolución de las cuestiones que se plantean en el ejemplo, sobre la cuantía por la que el impuesto se debe liquidar en estos casos, estará en función de las pruebas aportadas por los interesados.
Como pruebas para desvirtuar la donación podrían aportarse las declaraciones por el impuesto sobre el patrimonio (quien declara los 300.000 euros) o por el IRPF (quien declara los intereses) y el origen de los fondos empleados en la misma (quien los ha ganado). La cuenta bancaria mancomunada no implica copropiedad.
1.1.3 ¿Cuál es el ámbito de aplicación territorial del impuesto?
El ISD se exigirá en todo el territorio español. No obstante lo anterior, en el País Vasco, las distintas Diputaciones Forales han aprobado su propia normativa estableciendo amplias exenciones a favor de determinados familiares, tanto en materia de adquisiciones hereditarias y seguros como en materia de donaciones. En la Comunidad Foral de Navarra también con normativa propia, distinta de la estatal, se ha hecho uso del mecanismo de la exención para facilitar las transmisiones lucrativas sin coste fiscal.
Por lo que respecta al resto de las Comunidades Autónomas, el ISD es un impuesto estatal, cuyo rendimiento se cede a las mismas, haciéndose cargo por delegación del Estado de la gestión y liquidación, recaudación, inspección y revisión en vía administrativa. También pueden asumir determinadas competencias normativas. Así, pueden regular las reducciones de la base imponible, la tarifa del impuesto, las cuantías y coeficientes del patrimonio preexistente, las deducciones y bonificaciones de la cuota y aspectos de gestión y liquidación. (Pueden aprobar, por ejemplo, sus propios modelos de autoliquidación). Dada la diversidad legislativa autonómica que nos podemos encontrar y con el propósito de evitar que por motivos fiscales se cambie la residencia habitual al territorio de otra Comunidad Autónoma más benévola fiscalmente, el legislador ha introducido diversas medidas en la normativa aplicable en una herencia o donación, a los herederos o donatarios residentes en España (a los que no residan en España se les aplica la normativa estatal) que pasamos a comentar en los siguientes ejemplos:
Ejemplo
Don Feliciano fallece en Tortosa el día 3 de abril de 200 7, habiendo residido toda la vida en dicha localidad.
Solución
La normativa aplicable a la sucesión de don Feliciano será la normativa autonómica de Cataluña, ya que el causante ha tenido su residencia habitual en Tortosa durante los cinco años anteriores contados de fecha a fecha, que finalicen el día anterior al de devengo (día del fallecimiento), es decir desde el 2 de abril de 2002 (día anterior al fallecimiento) hasta el 2 de abril de 2007, tiene su residencia habitual en Cataluña.
Evidentemente en lo no regulado por la ley propia de Cataluña se aplicará la normativa del Estado. No debemos olvidar que las competencias normativas que pueden asumir las Comunidades Autónomas son limitadas.
Ejemplo
Don Oscar fallece en Vinaròs, el día 2 de febrero de 2007, residiendo desde 1 de enero de 2004 en Vinaròs y anteriormente en Madrid siempre.
Solución
La normativa aplicable a la sucesión de don Oscar será la del Estado, ya que el causante no ha tenido su residencia habitual durante los 5 años anteriores contados de fecha a fecha, que finalicen el día anterior al de devengo, en la Comunidad Valenciana.
Para aplicar la normativa de la Comunidad Valenciana hubiera tenido que residir en la misma desde el 1 de febrero de 200 2 al 1 de febrero de 2007 y en el enunciado se nos dice que sólo tiene residencia en la Comunidad Valenciana desde 1 de enero de 2004 .
Tampoco puede aplicarse la normativa de Madrid ya que si bien en la Comunidad de Madrid sí ha tenido la residencia por más de cinco años, no han sido los cinco años anteriores al 1 de febrero de 2007.
Ejemplo
Un padre con residencia habitual en la Comunidad de Extremadura dona a su hijo residente en la Comunidad de Castilla-La Mancha, un apartamento situado en Tenerife y valorado a efectos del impuesto en 400.000 euros.
Solución
Se aplicará la normativa de Canarias (comunidad autónoma donde radica el inmueble).
Ejemplo
Don Alfredo con residencia habitual en la Comunidad de Castilla y León dona a su hijo Pedro residente en la Comunidad de Madrid, dinerario por importe de 800.000 euros.
Solución
La normativa aplicable a la citada donación será la de la Comunidad de Madrid (Comunidad Autónoma de residencia del donatario, pero siempre que hubiere tenido el donatario en la Comunidad de Madrid la residencia habitual durante los cinco años anteriores, contados de fecha a fecha, que finalicen el día anterior al de devengo)
Si, por ejemplo, la donación se hubiera efectuado el 20 enero de 2007 (devengo del impuesto), desde 19 de enero de 2002 hasta 19 de enero de 2007 debería haber residido Pedro en la Comunidad de Madrid, si no hubiera sido así se aplicará la normativa del Estado. Recordemos que la Comunidad de Madrid tiene, desde 1 de enero de 2006, una bonificación del 99% en la cuota por la donación a descendientes.
1.2 Sujeto pasivo
Están obligados al pago del impuesto a titulo de contribuyentes, cuando sean personas físicas:
En las transmisiones mortis causa, los causahabientes.
En las donaciones y demás transmisiones lucrativas e inter vivos, el donatario o el favorecido por ellas.
En los seguros sobre la vida, los beneficiarios.
A los contribuyentes que tengan su residencia habitual en España (determinada según las reglas del IRPF), se les exigirá el impuesto por obligación personal, con independencia de dónde se encuentren situados los bienes o derechos que integren el incremento de patrimonio gravado.
A los contribuyentes que no tengan su residencia habitual en España, se les exigirá el impuesto, por obligación real, por la adquisición de bienes y derechos, cualquiera que sea su naturaleza, que estuvieran situados, pudieran ejercitarse o hubieran de cumplirse en territorio español, así como por la percepción de las cantidades derivadas de contratos de seguros sobre la vida cuando el contrato haya sido realizado con entidades aseguradoras españolas o se haya celebrado en España con entidades extranjeras que operen en ella.
Ejemplo
Una persona residente en Holanda fallece el día 2 de marzo de 2007. En el caudal hereditario figuran bienes situados en territorio español. El causahabiente (hijo del fallecido) también reside en Holanda.
Solución
En primer lugar hay que señalar que entre España y Holanda no existe convenio para evitar la doble imposición en el Impuesto sobre Sucesiones. Dado que el causante, reside en Holanda, tenía bienes en España, siendo el causahabiente residente en Holanda, deberá tributar en España por obligación real, sólo sobre el valor de los bienes y derechos situados en España. Aunque el causante hubiera residido en España, también el hijo tributaría en España sólo por obligación real, al no ser residente en territorio español. La legislación aplicable en ambos casos sería la estatal.
Si el hijo hubiera sido residente en España tributaría por obligación personal (se gravarían en España todos los bienes adquiridos independientemente de donde se encuentren situados, en España u otro país), siendo indiferente el lugar de residencia de su padre (la residencia del padre sólo influiría para la determinación de la normativa aplicable a la herencia: la estatal si no reside en España o la de determinada comunidad autónoma, en su caso, si reside en España).
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