Adopción de perrita complicada: no juega, no pasea y no se separa de mi
Hace dos semanas me decidí a adoptar a Kira, perra abandonada y recogida en mitad de la carretera por una asociación. El estado de salud no era muy bueno, la tuvieron que operar de urgencia por una infección y quitarla el útero y un riñón. La recuperación está siendo complicada y ha sido ingresada algunos días. Los primeros días la he dedicado las 24 h del día, ya que apenas se podía mover. Ahora la voy dejando a ratos sola y, todo hay que decirlo, se porta muy bien. Ya se va recuperando y por casa camina e incluso corretea siempre detrás de mi. Pero no quiere salir a la calle, se tumba panza arriba y la tengo que llevar cogida hasta el parque, ya no por su estado de salud, creo que no la gusta nada andar, o en el pasado no la han enseñado a disfrutar de los paseos. Por otro lado, es juguetona con los perros de la calle, pero al otro perro que tengo no se acerca, y si lo hace es con el rabo bajo. Por último y no menos importante es la dependencia que tiene de mi, no se separa, haga lo que haga tiene que estar a mi lado ( para mi es gratificante pero se que no es bueno) y me busca constantemente. Se que cuidarla de la intervención habrá fomentado ese apego pero no se en que momento tengo que empezar a intentar educarla. Pese a todo ha traído mucha alegría a casa y yo lo que quiero es que esté bien, juegue y disfrute del paseo y de la amistad de mi otro perrito.