Bruja leyendo una barra de labios
Estoy en mi dormitorio. De repente, despierto y veo en mi mesilla de noche una barra de labios.
Una bruja que está allí, me pregunta por la barra de labios, como si se tratara de algo de lo que yo debiera desconfiar.
Yo le digo que puede ser sexo. Se conoce que lo he dicho con inquietud, porque la bruja me dice que "¿qué tiene de malo?".
Le respondo que nada, y le explico que mi inquietud es porque me gusta alguien y temo despertar envidia, que los demás lo puedan notar.
La barra de labios tiene la hendidura típica que tienen las barras de labios cuando empiezan a usarse, pero es muy puntiaguda. Y la bruja hace hincapié en eso, como si el hecho de que estuviera tan puntiaguda, tuviera un significado maligno.
Entonces, como si estuviera hablando del chico que me gusta, dice que no me conviene, que es feo y bajito y que sólo hay ternura.
Cuando me lo está diciendo, yo estoy acostada y ella está a los pies de mi cama.