Mi novio me psicoanaliza a cada instante

Tengo un novio que es psicólogo y yo también pensé que sería perfecto pues tenemos eso en común pero el problema es que cada que le cuento una anécdota o situación, incluso algún sueño, lo analiza como si estuviésemos en terapia y me saca posibles diagnosticos aunque él dice que solo son opiniones pero es incómodo.

Aparte siento que me lleva la contraria en todo y siempre me refuta con bibliografía, autores o documentales, haciéndome sentir como si mis deducciones fueran menos o sin fundamento, por lo tanto, inservibles. Siempre quiere tener la última palabra.

Ya me ha dicho histérica, que tengo el complejo de edipo, reprimida, ansiosa, dependiente, etc. Y cuando le digo que los psicólogos no debemos analizar conocidos porque es poco ético, el me dice que si puede porque Freud lo hacía.

Él está consciente y dice que por eso suele estar soltero pero que él es así. Razón por la cual, cada vez lo quiero ver menos y casi ya no respondo sus mensajes.

¿Qué me recomiendan hacer?

2 respuestas

Respuesta
1

Pues que analice por qué siempre quiere tener la última palabra, o mejor, que intente mejorarlo guiándose por el bien, lo cual le permitirá sobreponerse a vanidades.
Y también, en general, que se guíe por hacer el bien, y no por el mero gusto de analizar, o hablar del asunto. Y a esto le puedes ayudar haciendo tú lo mismo, con la gracia de Dios, que es lo fundamental, y lo que os ayudará a ser muy buenos psicólogos.

Respuesta
1

Desde el mismo momento que creíste que "por compartir la misma profesión" serían mas compatibles te creaste altas expectativas y ahora te das golpes contra la pared porque tu imaginario de una relación perfecta se fue por el drenaje. Pasa la página y continua tu vida tomando como experiencia que "las reglas de juego se establecen desde el mismo momento que inicia una relación" y solo para aclararlo: Mis dos hijos son super inteligentes y como sabía de sus capacidades también sabía que si ambos se decidían por la misma área del conocimiento nunca serían amigos porque siempre estaría presente la rivalidad entre ellos (ya que la naturaleza humana nos exige ser competitivos) por tanto encamine a mi hijo menor hacia las ciencias aplicadas (ayudándome en el taller mucho más frecuente que al mayor), pero los cuentos en la noche antes de dormir, las batallas con lego y ver caricaturas juntos estuvieron siempre presentes durante toda su infancia. El mayor es ahora comunicador social y el menor es ingeniero eléctrico, pero cada uno sigue perfeccionándose en su misma área.

Añade tu respuesta

Haz clic para o

Más respuestas relacionadas