¿Ustedes creen en los santos?

Yo soy una persona catolica que cree en Dios, la virgen y los santos. Pero no todos comparten estas mismas creencias y hasta niegan la existencia de estos seres. Existen muchos santos en este mundo, y si te interesa saber sobre sus historias y como llegaron a convertirse en santos, en santoportal esta muy bien explicada.

7 respuestas

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Concuerdo con Pilar..., los santos fueron personas muy especiales que en algunos casos quedaron en la mente colectiva de los pueblos por sis labores de caridad con otras personas... por ejemplo san francisco de asís que amo´a los animales y nos enseño que debemos amarlos y darles el trato digno y respetuoso que merece todo ser viviente...

Pero considero que es un error admirarlos... la bibilia y los mandamientos de Dios son claros al respecto:

"No tendrás ninguna clase de ídolos, no idolatraras no veneraras ni te arrodillaras frente a ningún otro ser que no sea a la persona de Dios"...

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Los santos no "existen". Existieron, como personas, muy especiales tal vez, pero murieron, como cualquier ser humano.

No pueden existir ya y mucho menos responder a peticiones de creyentes a través de una imagen o figura.

No están vivos. Porque al decir que viven, se les está igualando a Cristo, que es el único que se ha levantado de entre los muertos.

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I. Saludos amigo Gilberto, los santos son los que murieron y ahora están con Cristo en el cielo y a quienes la Iglesia ha reconocido por su sobresaliente virtud y santidad. Otras confesiones religiosas también invocan la ayuda de los santos. Ciertas religiones enseñan que todos sus miembros son santos y están libres del pecado. La Biblia hace muchas referencias a santos. De ese modo se refiere a los 144.000 seguidores de Cristo que han sido ungidos con el espíritu santo de Dios y que se mencionan en Apocalipsis 14:1.

Sí, las Escrituras Sagradas se refieren a ellos, y yo creo lo que está escrito en ellas. Pero me interesa especialmente lo que ellos están haciendo hoy día, y el efecto de ello en nosotros; ¿Verdad qué eso te interesa a ti también?... He hallado algo muy interesante sobre ellos en las Sagradas Escrituras, y desearía compartirlo contigo. Fíjate lo que dice en Apocalipsis 5:9, 10..."Y cantan una canción nueva que dice: “Mereces tomar el rollo y abrir sus sellos, porque fuiste sacrificado y con tu sangre compraste para Dios personas de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Tú hiciste que fueran un reino y sacerdotes al servicio de nuestro Dios. Y ellos reinarán sobre la tierra”.

Fíjate Gilberto que la Escritura dice que "reinarán sobre la tierra", eso quiere decir que gobernarán, de modo que son los que participarán con Jesús en su Reino. De modo que cuando se reza el Padrenuestro se menciona ese Reino con la frase "venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo".

La palabra "Reino" significa "Gobierno". Entonces, la pregunta importante es: ¿Qué es el Reino de Dios? ¿Cómo será la vida bajo ese Gobierno? Me dejas saber para compartir más sobre ese asunto de vital importancia para nosotros. Gilberto, un abrazo.

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Si... claro... recordá que es un nombramiento ...

Así como un CONDE un DUQUE... etc...

MOPE

Todos podemos ostentar ESE titulo...

Pero prefiero El de DOCTOR

MOPE

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No tengo por costumbre rezar a los santos, aunque sé que hay personas que lo hacen. Lo que sí he hecho muchas veces es encender una vela en una capilla de una iglesia, que está dedicada a un Santo. También suelo tener presentes a algunos santos hacia los que siento una especial devoción, como la puedo sentir hacia cualquier persona. La devoción a un santo es distinta solo por la magnitud de su ejemplo. Para mi, santos y personas vivas, son dignos de devoción y eso no entra en conflicto para nada con Dios, sino al contrario, que haciéndolo, justificamos y honramos su presencia y esencia.

Las palabras "idolatrar" o "adorar" nunca me han gustado. Creo que contienen un aspecto materialista que nada tiene que ver con el lenguaje del alma, ni con Dios.

Para mí la palabra correcta es Amar. Si empleamos este término, todo se pone en su lugar y no hay conflictos ya que uno puede amar a discreción, siempre que ame a Dios, por encima de todas las cosas. Creo que ésta expresión ofrece pocas dudas y que no se podía encontrar una forma más clara de decir algo. Si seguimos buscando los tres pies al gato, es para hacer lo que queremos a pesar de saber lo que tenemos que hacer y eso en realidad es un modo de infringir esa ley.

Si interpretásemos Bien a Dios, con dos leyes que siguiéramos al pie de la letra, sería suficiente. El único motivo por el que existen miles de leyes hechas por el hombre, es porque el hombre es incapaz de seguir esas dos leyes. El ser humano ha construido un mundo a su medida dentro de este mundo, y para ese mundo ha dictado sus propias leyes, a conveniencia de algunos y en perjuicio de otros. Es la complejidad del mundo creado por el hombre, del que se culpa a Dios, lo que hace necesarias tantas leyes.

Para conducirse por la vida con arreglo a la ley de Dios, hace falta bien poco, de hecho no hace falta más que un don con el que ya venimos al mundo que es la razón. No hay que haber ido a la universidad, ni haber obtenido títulos. Todo eso y otras muchas cosas, resultan necesarias solo para vivir en el mundo que el hombre ha creado.

Las leyes que podríamos considerar "justas", en base a la ley de Dios, lo son lógicamente por defender algún principio que ya está enunciado en la ley de Dios. De modo que lo único que hace el hombre es apropiarse de esa ley a conveniencia.

No haría falta repetir hasta la saciedad que todos somos iguales, si simplemente hiciéramos caso de la ley de Dios, que es algo que en la Biblia se dice a gritos. Para qué repetirlo entonces y llenar la ley con tantos derechos, sino es para burlar esa ley.

La palabra de Dios, si se quiere escuchar, es bien sencilla de oír. Para oírla, no hace falta ir a la iglesia ni tener un don distinto a los demás, ya que todos llevamos dentro esa capacidad. Es este mundo en el que vivimos, lo que hace que dudemos de su validez o de su existencia y esto permite eso que está tan claro, se convierta en un objeto que se puede manipular. El hecho de que se pueda manipular, prueba ya que existe, y que se conoce, así que el único error está en cómo la interpretan y en cómo la utilizan.

Con todo esto vengo a decir, que lo que hace falta más que una definición en un libro, es guiarse por el sentido de las cosas ya que al final de ese sentido está claro lo que es correcto y lo que no, y solo cuando lo correcto no coincide con lo que desearíamos hacer empezamos a plantearnos cuestiones que no tienen sino el objeto de burlar lo que es correcto.

Ciertamente puede resultar difícil saber qué es lo correcto si tenemos en cuenta el mundo en el que vivimos pero tenemos la facultad apropiada para hacerlo, la cuestión es decidir que queremos seguir los dictados de esa facultad. El sentido común, es un sentido que apela no solo a la lógica sino muy especialmente a los problemas que la lógica tradicional no puede enfrentarse que es la lógica humana. Se utilizamos el sentido común correctamente, entonces siempre sabremos qué hacer. Puede que todas estas palabras suenen como algo relativo o inconcreto pero no hay nada de relativo en el Bien, si se entiende como debe.

San Agustín, fue un importe filósofo de la edad media, al que precisamente la iglesia debe mucha de su doctrina. San Agustín, tenía un elevado concepto del ser humano para encontrar a Dios y explicaba los dos medios o capacidades con que el ser humano está dotado para llevar a cabo tal fin, es decir, mantenerse en el camino correcto.

En primer lugar, denomina "libre albedrío" a nuestra capacidad para discernir el Bien. En segundo lugar denomina "libertad" a nuestra capacidad para ejercer eso que previamente ya hemos visto que es el Bien.

Ahora viene el aspecto clave que hay que entender correctamente.

Que tengamos esa capacidad no significa que dicha elección nos venga impuesta. De hecho es fácil comprender que si tal cosa fuera cierta no tendría ningún sentido la capacidad en sí misma, elegiríamos siempre sin tener opción.

El ser humano en cambio tiene elección y esas facultades lo demuestran. De modo que en cierta medida somos "libres" aunque eso no significa que de igual lo que se haga. Cada camino tiene sus consecuencias.

Si no usamos la razón, como se debe usar para que de buenos resultados, es culpa nuestra, no de Dios ni de la naturaleza. De donde podemos entender que los únicos responsables de nuestros actos somo nosotros, es decir, no podemos culpar a nadie de lo que hagamos.

Resumiendo hay que tener la voluntad de ver lo que está bien, al margen de nuestros intereses, influencias o lo que podamos saber de las consecuencias así como para eso no necesitamos ninguna ley del hombre.

El segundo paso es tener la voluntad de hacer eso que está bien, para lo cual necesitaremos hacer uso del valor y nuestra necesidad de hacer lo correcto. Si todo esto tiene sentido es porque el ser humano no puede desprenderse de su alma a voluntad ni de librarse de sus leyes. Si a pesar de todo, lo hace y obra en contra del Bien, entonces debe apechugar con las consecuencias y esto no es una venganza ni un castigo, es solo el precio de no haber hecho aquello para lo que está capacitado y que es lo mejor para él.

Digamos que el camino del Bien, es nuestra mejor opción y que todo cuanto se aparte de ese camino, va a tener consecuentemente un efecto nocivo para nosotros. Si las flores nacen en la parte del jardín cultivada, regada y soleada, no es por casualidad ni por fe, es porque es de modo natural la mejor opción para la vida de una flor. Es decir, en la naturaleza de la flor, está ya dispuesto el entorno en que esa flor será todo lo que su naturaleza y vida le permiten. Por consiguiente sea lo que sea que la aparte de ese entorno ideal se manifestará como una carencia de lo que podía haber sido y no es. La flor no tiene elección ya que es la naturaleza la que elige por ella, pero el ser humano sí la tiene.

El ser humano puede "entrar y salir" de eso para lo que en última instancia ha nacido que es, hacer el bien. Hacer el bien está en la naturaleza del ser humano, porque esa es la naturaleza del alma.

Así pues, nuestras opciones son, hacer el bien, o no hacerlo. Todas las cosas que existen "son" el bien, en sí mismas, pero no pueden "hacer" el bien.

Ese don, ha sido concedido al ser humano por una razón y no hacer algo para lo que estás capacitado es ya en sí un acto antinatural, ya que en la naturaleza, todo cuanto existe tiene su propósito.

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Los Santos si es que existieron ya están muertos🤷‍♂️, es una perdida de tiempo orar a un santo o a cualquier otra cosa, como el Gauchito Gil, que san expedito, por favor, es una falta de respeto a Dios, si yo voy a orar a alguien va a ser al ser todopoderoso, no a un santo que está muerto o a un Gauchito Gil que ni lo conozco

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En principio seria muy aconsejable determinar exactamente a que nos referimos al usar la palabra “santo”.

Por una parte, está el criterio de la Iglesia Católica Romana que se atribuye el derecho de determinar que ciertas personas sean consideradas “santas” en función de ciertos méritos contraídos durante su vida.

Por otra parte, ciñéndonos al uso que da la Sagrada Escritura a la palabra “santo” se aprecia cierta diferencia.

De cualquier manera, el atribuir a cualquier persona méritos o atribuciones que la colocan, hasta cierto grado, por encima del resto de la gente, siempre es un riesgo, porque valorar conductas ajenas, en positivo o en negativo, está sujeto a un grado razonable de subjetividad.

De todos modos, el culto o veneración que se hace a los llamados “santos” está totalmente en contra de enseñanza que hay en la Sagrada Escritura que, aunque si habla de los “santos” lo hace en un sentido muy diferente.

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