Otro vez poliacordes

De nuevo Rafa, aquí estoy queriendo saber un poco más (y gracias, como siempre, por tu pronta respuesta).
Recuerdo que te pregunté sobre atonalidad y tú sugeriste lo de la politonalidad y la modalidad como principio para experimentar, también sugeriste poliacordes como recurso. Pero, si estoy realmente interesado en sonar atonal, ¿es verdaderamente efectivo el uso de poliacordes? Evidentemente, la sonoridad global de un poliacorde puede resultar totalmente externa a cualquier tonalidad, no hay más que coger dos triadas de regiones armónicas muy lejanas, pero la construcción de estos poliacordes, al ser triádica, sugiere elementos estructurales de la tonalidad...
¿Debo buscar otros poliacordes compuestos por acordes no tonales?
¿Debo, por ejemplo, en vez de centrarme en los acordes componentes, buscar combinaciones de intervalos que pudieran resultar de algún modo idiomáticas en una obra en particular y trabajar sobre esos intervalos (para favorecer la unidad del discurso) desarrollando las ideas musicales que con ellos puedan surgir?
¿Hay qué olvidarse totalmente de las funciones armónicas?
¿Cuál es el elemento que pueda ayudar a "dirigir", ordenar o, si lo prefieres, equilibrar una armonía atonal?
Pregunto esto porque una total libertad puede ser un arma de doble filo, más para inexpertos como yo...
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Respuesta
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Disculpa que haya tardado algo más pero es que ando bastante liado y no siempre se puede.
Bueno, te veo muy interesado en el tema;me alegra, a ver si puedo ayudarte a encontrar lo que buscas.
No necesariamente se trata de encontrar un tipo de acorde para sonar atonal, de hecho usando los doce sonidos, la serie, lo conseguirías pero no tengo muy claro que sea la dodecafonía lo que te interesa, si es así, házmelo saber.
En la quinta Sinfonía, primer movimiento, Prokofiev consigue atonalismo armonizando nota a nota, con acordes perfectos mayores y menores, no en una secuencia tradicionalmente cadencial, sino buscando el color que le interesa en cada una de ésas notas. Lo que ocurre, es que en atonalismo, también hay gustos;puedes hacer una textura muy disonante como explica Messien en un tratado, y de hecho él mismo hace, o deslizarte con suavidad contrapuntísticamente manteniendo ésa atonalidad, sin una impresión de disonancia necesariamente, al estilo de Hindemith;la una y la otra no tienen mucho que ver. Todo depende del grado de dureza que pretendas.
Si tienes un teclado, prueba lo siguiente: superpón dos acordes, un La bemol menor abajo y un Sol menor arriba;te quedará el siguiente poliacorde, La bemol-Si natural-Mi bemol-Sol-Si bemol-Re natural.
Bien, ése será nuestro primer acorde.
Ahora, superpones un Re mayor, sobre un Mi bemol menor;te quedará el poliacorde, Mi bemol-Sol bemol-Si bemol-Re-Fa sostenido-La natural.
Muy bien, ya tenemos dos poliacordes. Toca el primero,(con fundamental en La bemol), y encadénalo con el segundo,(con fundamental en Mi bemol), descendiendo de cuarta. ¿Dónde está la impresión de tono?. Sencillamente no existe.
Claro que si sobre el primero tocas la escala de La bemol menor, y sobre el segundo la de Mi bemol menor, de algún modo estás aferrando cada poliacorde, a un orden escalístico determinado, vinculado a un orden tonal, y por lo tanto la atonalidad se suaviza, y seguimos siendo presos del tono. Si mueves la melodía huyendo de éstas escalas, conseguirás lo que quieres. Puedes montarte tu propia escala artificial, y utilizarla como universo "tonal", de hecho éstos grandes maestros lo hicieron.
Ya ves que en nuestro ejemplo, los acordes están construidos con acordes perfectos, pero éso no es un problema. El problema es qué vas a escribir a continuación. Prueba con más poliacordes y encuentra el color que te gusta;ya ves por qué te insistía tanto con lo del teclado.
Algo que debes tener muy muy claro antes de nada, es qué tipo de textura deseas. ¿Es una melodía acompañada con acordes?,¿O una secuencia de acordes, sean varios o simkplemente dos acordes que se repiten a modo de obstinato, como en el Sacrificio de La consagración? ¿Se trata de una textura contrapuntística? O ¿Es una textura compleja en la que combinarás varias de las anteriores? O ¿Se trata de una simple melodía sin acompañamiento?. Son la primeras preguntas que debes responderte. Te aconsejo que practiques en la escritura de melodías, (sin acordes), procurando eludir la sensación de tono. Si además deben tener una cierta expresión artística, verás que no es fácil en absoluto. Por otro lado, ve construyendo poliacordes, prueba todas las posibilidades, mayores, menores, con tritono, semidisminuídos, y procura ir enlazándolos con un cierto sentido musical;verás la de posibilidades que descartas. Se trata de éso, de ponerte manos a la obra empezando por los dos elementos a los que estás más habituado: melodía y armonía.
El contrapunto atonal, te lleva bien a la serie, bien al sistema explicado por Hindemith en su tratado,(por cierto muy difícil), o tal vez a otras posibilidades que no conozco.
Si debes olvidarte de las funciones armónicas, pues te llevarían al lugar del que justamente quieres huir.
El elemento que te ayudará a dirigir tu armonía, será por un lado, el movimiento de fundamentales y por el otro, el grado de tensión-relajación, y lo que acercas o distancias esos grados entre sí.
Buscar combinaciones de intervalos como dices, sin que sean acordes propiamente dichos, es otro recurso, Armonía compuesta;creo que es más asequible empezar por poliacordes ya que al menos tienes un punto de partida, los acordes de siempre.
Te insisto una vez más en que no hay reglas, y solo si te empleas a fondo, "pegas bien la oreja" y sobre todo, escuchas las obras de los grandes, llegarás a buen puerto. De momento, eso es todo. Espero que tengas las ideas un poco más claras.
Por cierto, ¿de dónde eres?.
Un abrazo.

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