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Hola Mara,
Bueno, por lo que veo en tu respuesta tus salidas son bastante lights.
Generalmente una salida que comienza a la mañana y termina por la tardecita/noche casi no lleva de una preparación extraordinaria, salvo que se trate de buscar o generar situaciones de "aventura", pero es importantísimo contemplar algunos consejos.
Desconozco el fin real de tus salidas, pero voy a suponer que lo haces por un verdadero interés por la vida en la naturaleza y por las actividades que te sometan a ciertos retos físicos y conocimiento de vos misma, de tu cuerpo y de tus propias capacidades.
Con el tiempo la práctica del senderismo te va abriendo caminos nuevos y te da una perspectiva de la naturaleza totalmente distinta a la que estamos acostumbrados. Pero eso se logra si tenemos nuestra mente abierta a descubrir cada escenario como un lugar propicio para la aventura y el aprendizaje.
Cuando uno sale sin vehículo debe pensar dos cosas fundamentales. Este pensamiento es igual para una salida de unas horas como para una de varios días, a la cual de acuerdo a cada circunstancia se le van agregando condicionantes.
1º Nosotros seremos nuestro propio medio de transporte y todo lo que llevemos estará cargado en nuestros hombros y por lo tanto nuestra preparación física es totalmente condicionante.
2º Cuales son los riesgos más importantes del lugar hacia el que nos dirigimos, tanto durante su trayecto como en el lugar de llegada (camino dificultoso, cruce de arroyos, frío, viento, serpientes u otros animales peligrosos, etc.)
Una vez definido esos dos puntos podemos comenzar a organizar nuestra salida.
Cuando uno sale en vehículo lo más importante es revisar que el mismo esté en condiciones para viajar. Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo. Debemos asegurarnos que esté en condiciones de poder cubrir el trayecto deseado sin generar perjuicios o complicaciones para nuestra salud. Siempre creemos que podemos y es demasiado torturante quedar a mitad de camino por habernos confiado en nuestra resistencia. Es mejor ir de a poco.
Luego veremos el equipo a llevar y el peso máximo que destinaremos para este. Cuando se trata de senderismo, muchos cometen el error de meter toneladas de ropa en la mochila suponiendo distintas dificultadas (frio / calor / lluvia / rotura, etc). Pero el análisis para la preparación de la ropa se hace en base al cuidado de nuestro cuerpo. Por ejemplo, lo primero que debemos pensar es que parte de nuestro cuerpo es el motor que nos impulsa y por ende cual es la que más debemos cuidar. Obviamente que son nuestros pies los que nos llevarán y traerán de regreso y muchas veces preferimos llevar dos o tres remeras (camisetas) y ningún par de medias adicional (calcetines). Pero en realidad debemos priorizar en garantizar que nuestros pies no se vean descuidados, eligiendo un buen calzado que proteja hasta los tobillos y medias adicionales en caso de mojarlas. Los pies mojados se lastiman y enfrían más rápidamente. Incluso si pretendemos hacer senderismo cruzando arroyos o lugares con piedras filosas, es preferible llevar un calzado adicional y no prendas innecesarias. Aunque el cruce de arroyos para una travesía corta sólo se convierte en problema en estaciones realmente frías.
Una vez que elegimos lo apropiado para cuidar nuestros pies, agregamos solamente un abrigo que cumpla con la función de capa de lluvia, es decir impermeable. Para un sólo día nos podremos arreglar fácilmente con la ropa puesta, salvo que haga mucho frío podremos agregar algún abrigo adicional, gorro y guantes.
Con respecto a la comida, para todo un día de caminata no es la prioridad. Cualquier cosa que llevemos estara bien (comida enlatada, barritas de cereal, etc.). Debemos enfocarnos en que la cantidad de agua sea la suciciente. Es preferible que sobre agua y no pasar sed o correr riesgo de deshidratación. Cada cuerpo requiere de agua en cantidades diferentes, pero lo importante es no tomar agua permamentemente, preferentemente cada una hora de marcha y sólo lo necesario. Un buen ritmo de marcha es de aproximadamente 6 km/h en camino sin obstáculos.
El peso de la mochila para una caminata de un solo día nunca puede pasar los diez kilos como máximo. En ese peso debe estar la ropa, alimento, agua, un mini botiquín, y algún otro equipo complementario si hiciera falta como podría ser un soguín resistente a peso de nuestro cuerpo.
Un buen consejo es tener además de la mochila una riñonera de supervivencia. Es algo de vital importancia. Muchas veces suponemos que por salir a lugares conocidos o cercanos no corremos riesgo y ese es un error gigante. Por eso debemos estar preparado para todo, incluso para asistir a algún otro senderista que se encuentre en dificultades. La riñonera de supervivencia lleva un mínimo de elementos básicos e indispensables para garantizar salir de una situación de emergencia. Algunos de esos elementos pueden ser:
1.- Una cajita de fósforos dentro de una bolsa de nylon.
2.- Un espejo para señales
3.- Una cortaplumas o navaja tipo Victorinox
4.- Una lupa
5.- Algunos anzuelos y tanza
6.- Hilo y aguja para reparación.
7.- Una botellita con goterito de más o menos 10 ml con cloro
8.- Un rollito de alambre fina
Además, recordar incluir en la mochila un mini botiquín, sólo para cosas eventuales. Pero sí o si debe contener "tiras de tela para vendajes", desinflamatorio muscular, antidiarréico, analgésico, agua oxigenada, gasas o apósitos estériles, yodo, alcohol y un adhesivo para cortes. Todo en envases pequeños, necesario sólo para un día de caminatas. Ese botiquín debe guardarse y no usarse para otra cosa, ya que siempre cometemos el error de usar los elementos en nuestra casa y nunca reponerlos y a la hora de realmente necesitarlos, en el medio de la nada, no los tenemos.
Recordemos que ningún accidente se puede predecir, pero si se puede estar preparado y evitar que sus consecuencias sean tan drásticas. Una dobladura o esguinse de tobillo en el medio de un bosque, a sólo 500 mts de una ruta puede convertirse en una situación realmente fea.
Nunca olvidemos avisar a nuestros familiares de nuestras salidas, donde vamos y preferentemente "cuando pensamos regresar". Incluso, cuando hacemos recorridos largos muchas veces atravesamos varios pueblos en nuestro camino. Aunque te parezca una tontería es totalmente aconsejable que por cada pueblo que cruces avices al destacamento policial que están de paso, de donde vienen y cual es el próximo pueblo al que se dirigen o hasta donde piensan caminar. Yo personalmente hago eso y siempre tuve una buen recibimiento por parte de la policía. Son sólo cinco minutos a modo de brindar esa información a la policía. En caso de sucederte algo y quedar incomunicada, tus familiares, a los que avisaste que llegabas a la noche, se preocuparán si no lo haces y comenzarán a rastrearte. Si nunca avisaste de tu paso a los distintos destacamentos policiales no habrá forma de seguir tu rastro y ayudarte, pero utilizando esa modalidad de aviso seguro podrán asistirte mucho más rápido. Estas son reglas propias de un senderismo "Responsable y Seguro".
Saliendo un poco de lo drástico y elemental de una caminata, sería bueno que le des un fin a cada una. Que las tomes como un desafío físico, que te intereses por la naturaleza o que simplemente disfrutes de la misma y la complementes llevando algo tan sencillo como una cámara fotográfica.
Otro consejo es que trates de hacer senderismo haciendo noche en algún lado, pero ese solo cambio implica un montón de consejos más. Pero realmente la magia de un fuego y el misterio de la noche en la naturaleza convierten las horas de la noche en momentos únicos.
Espero te haya servido de algo
Te deseo buena suerte en tus aventuras y recordá que lo importante es tener lo justo y necesario, nunca llevar peso demás y aprender a conocer nuestro cuerpo día a día.
Slds,
Sebastián A. Balbi
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