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Respecto a montar una franquicia, respecto del sector no podemos generalizar y globalizar, es evidente que hay sectores que están en plena caida general pero el de la asesoría empresarial es un sector que más o menos mantiene la actividad aunque en ciertas zonas está viéndose penalizada por el cierre de empresas por el crack del ladrillo. Asi pués, es necesario, a parte de disponer del documento del franquiciador respecto de las condiciones de rentabilidad declaradas, realizar un estudio de mercado de la zona y un plan de negocio a un horizonte mínimo de 3 años, la zona, el sector, el espacio, la presencia de competencia, el tipo de empresas, la especialización, las dotes comerciales y la cuota de mercado, son elementos que son variables cambiantes que implican que un mismo modelo de negocio funcione bien en unas ocasiones y mal en otras.
En todas las enseñas, hay empresarios de éxito que se convierten en multifranquiciados y otros que fracasan y dejan de prestar esos servicios que en muchos casos revierten o recompra la propia cia para evitar publicidad negativa de un cierre.
La recuperación de la inversión, es decir, el punto de equilibrio depende de factores que no son generales, como pretenden demostrar las centrales de franquicia, sino de cada negocio, dependerá del volumen de facturación global que consiga y de los costes que tenga, ahi influirá, el alquiler, los gastos fijos y los variables, asi como otras magnitudes que deben ser estudiadas caso por caso, emprender amparado en los planes que nos da la franquicia es poco menos que un suicidio, además, tendrá que pensar que ellos la tratarán igual el día 1 que el 365, es decir, sus obligaciones son las mismas desde el minuto uno asi como una gran parte de sus gastos, mientras que por otro lado, hasta que consiga una cartera de clientes que le permita cubrir costes pasará un cierto tiempo, eso quiere decir, que necesitará preveer la liquidez de la tesorería, circulante suficiente para encarar los primeros meses sin los clientes suficientes y cubriendo los costes, asi como tener en cuenta los gastos financieros de la inversión en base a las condiciones reales de los préstamos que obtenga y a los intereses reales que deba devengar.
Respecto al momento, siempre es buen momento, y en estos momentos puede aplicarse la máxima de "a rio revuelto ganancia de pescadores", lo importante es tener una clara tendencia emprendedora, querer montar una empresa, querer ser empresario, si uno tiene una pasión por ser empresario siempre es buen momento emprender, si lo que se pretende es el autoempleo, no lo aconsejo, es preferible tener una nómina y menos responsabilidades, en el caso de un negocio, el trabajo no empieza al abrir la puerta del local y al cerrarla, sino que continua después y empieza antes, hipoteca en cierto sentido nuestra vida hasta que el negocio marcha sólo, en este caso, hay que preveer que un negocio es como un hijo que inicialmente requiere de nuestra atención hasta que puede valerse por si mismo y otros, en base al principio de delegación, pueden empezar a descargarnos paulatinamente de las responsabilidades del negocio.
Asi que, inicialmente, decida si quiere ser emprendedora, analice las motivaciones que le llevan a esta decisión y si no encuentra peros, decida la forma jurídica y realice un buen plan de negocio más allá del que le ofrece el franquiciador antes de decidirse. No decline la posibilidad de hablar con otros franquiciados y contrastar su experiencia de arranque del negocio y posterior desarrollo del mismo, son personas que ya han pasado por esta experiencia y sus sensaciones son las que mejor pueden relatar las dificultades y los logros.
Un cordial saludo
Jaime Feiner
j.feiner.catocc@gmail.com
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