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quien fue Job y donde vivio?

Experto:
Usuario:
Fecha: 21/10/2005
Valoración: (5,00 sobre 5) Categoría: Religión
20/10/2005
lalikarl, usuario preguntando en Religión
Usuario
Me interesa mucho saber acerca de Job historicamente hablando. Me interesaria saber en que parte del mundo se desarrolla el libro de Job, la epoca, etc. Datos interesantes acerca del libro.

Muchas gracias.

(tal vez sea muy exigente, pero de preferencia me gustaria que me dieran referencias comprobables de los datos... )
20/10/2005
lalikarl, experto respondiendo en Religión
Experto
Puedo aportarTE un estudio SI TE SIRVE.


No se conoce con exactitud quién es el autor del libro de Job. Algunos eruditos lo atribuyen a Moisés. Otros, a uno de los antiguos sabios, quizás hasta al propio Salomón, cuyos escritos pueden encontrarse en Proverbios
Autor
No se conoce con exactitud quién es el autor del libro de Job. Algunos eruditos lo atribuyen a Moisés. Otros, a uno de los antiguos sabios, quizás hasta al propio Salomón, cuyos escritos pueden encontrarse en Proverbios
DATOS ESENCIALES:
PROPÓSITO:
Demostrar la soberanía de Dios y el significado de la fe verdadera. Plantea la pregunta «¿Por qué sufre el justo?»
AUTOR:
Desconocido, posiblemente Job. Se han sugerido los nombres de Moisés, Salomón o Eliú
FECHA:
Desconocida. Registra hechos que ocurrieron probablemente durante la época de los patriarcas, aproximadamente entre los años 2000?1800 a.C.
MARCO HISTÓRICO:
La tierra de Uz, probablemente localizada al noreste de Palestina, tierra casi desierta entre Damasco y el río Éufrates
VERSÍCULO CLAVE:
«Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me has incitado contra él para que lo arruinara sin causa?» (2.3).
PERSONAS CLAVE:
Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, Zofar naamatita, Eliú buzita
CARACTERÍSTICAS PARTICULARES:
Job es el primero de los libros poéticos de la Biblia hebrea. Algunos creen que este es el primer libro de la Biblia que se escribió. El libro nos da indicios de la obra de Satanás. Ezequiel 14.14, 20 y Santiago 5.11 mencionan a Job como un personaje histórico. LOS ÁRBOLES se quiebran como palillos de dientes o vuelan hacia arriba, arrancados de la tierra. Techos enteros navegan a la deriva, automóviles dan volteretas como si fueran juguetes, paredes se derrumban y una montaña de agua salta desde la playa y sepulta la tierra. Un huracán corta y hace pedazos, y sólo los cimientos sólidos sobreviven a su furia incontrolable. Pero esos cimientos pueden usarse para la reconstrucción después de la tormenta.
Para cualquier edificio, los cimientos son críticos. Deben ser lo suficientemente profundos y sólidos para soportar el peso del edificio y otras presiones. Las vidas son como los edificios, y la calidad de sus cimientos determinará la calidad del resto. Con demasiada frecuencia se usan materiales de calidad inferior y, cuando vienen las pruebas, la vida se desmorona.
Job fue probado. Con una vida llena de prestigio, posesiones, y personas, de repente fue asaltado por todos lados, devastado, desmantelado hasta sus cimientos. Pero su vida estaba construida en Dios, y resistió.
Job, el libro, cuenta la historia de Job, el hombre de Dios. Es un drama interesante sobre la riqueza perdida y luego recuperada, un tratado teológico acerca del sufrimiento y de la soberanía divina, y un ejemplo de fe que perdura. Cuando lea Job, analice su vida y revise sus cimientos. Y quizás, cuando todo haya desaparecido y sólo quede Dios, pueda decir: «Él es suficiente».
Job era un próspero granjero que vivía en la tierra de Uz. Tenía miles de ovejas, camellos y ganado, una familia grande y muchos sirvientes. Repentinamente Satanás, el acusador, llegó ante Dios declarando que Job confiaba en Él solo porque era rico y todo le salía bien. Y entonces comenzó la prueba de fe para Job.
Se le permitió a Satanás destruir a los hijos, a los siervos, al ganado, a los pastores y la casa de Job; pero él continuó confiando en Dios. Después, Satanás atacó a Job físicamente, llenándolo de diviesos dolorosos. La mujer de Job le dijo que maldijera a Dios y muriera (2.9), pero él sufría en silencio.
Tres de los amigos de Job ?Elifaz, Bildad y Zofar? llegaron para visitarlo. Al principio se lamentan con Job en silencio. Pero, cuando comienzan a hablar acerca de las razones de las tragedias de Job, le dicen que el pecado causó su sufrimiento y que debe confesar sus pecados y volverse a Dios. Pero Job mantiene su inocencia.
Incapaces de convencerlo de su pecado, los tres hombres permanecieron en silencio (32.1). En este punto, otra voz ?del joven Eliú? entró en el debate. A pesar de que su argumento fracasó en convencer a Job, preparó el camino para que Dios hablara.
Finalmente, Dios habló por medio de un torbellino. Confrontado con el gran poder y majestad de Dios, Job cayó, sin habla, en humilde reverencia ante Él. Dios reprendió a los amigos de Job y el drama terminó con Job que ha recuperado su felicidad y su riqueza.
Es muy fácil pensar que tenemos todas las respuestas. En realidad, sólo Dios sabe exactamente por qué las cosas suceden de un modo determinado, y debemos someternos a Él como nuestro Soberano. Cuando lea este libro, imite a Job y decida confiar en Dios sin importar lo que suceda.
BOSQUEJO
A. JOB ES PROBADO (1.1?2.13)
Job, un hombre rico y justo, pierde sus posesiones, sus hijos y su salud. Job no comprendió por qué estaba sufriendo. ¿Por qué permite Dios que sus hijos sufran? Aunque hay una explicación, quizá no la sepamos entretanto estamos aquí en la tierra. Mientras tanto, siempre debemos estar listos para las pruebas que se presenten en nuestra vida.
B. TRES AMIGOS CONTESTAN A JOB (3.1?31.40)
1. Primera ronda de discusión
2. Segunda ronda de discusión
3. Tercera ronda de discusión Los amigos de Job supusieron equivocadamente que el sufrimiento siempre viene como resultado del pecado. Con esto en mente trataron de persuadir a Job para que se arrepintiera de su pecado. Pero los tres amigos estaban equivocados. El sufrimiento no es siempre resultado directo de algún pecado personal. Cuando experimentamos un duro sufrimiento, es posible que no sea nuestra culpa, de modo que no tenemos por qué añadir a nuestro dolor el sentimiento de culpa de que algún pecado escondido esté causando nuestro problema.
C. UN JOVEN CONTESTA A JOB (32.1?37.24)
Un joven llamado Eliú, quien había estado escuchando toda la conversación, criticó a los tres amigos por no ser capaces de contestar a Job. Él dijo que aunque Job era un hombre bueno, se había puesto orgulloso, y Dios lo estaba castigando para humillarlo. La respuesta era parcialmente correcta debido a que el sufrimiento purifica nuestra fe. Pero, Dios está más allá de nuestra comprensión y no podemos saber por qué permite cada instancia de sufrimiento en nuestra vida. Lo que nos toca hacer a nosotros es simplemente permanecer fieles.
D. DIOS CONTESTA A JOB (38.1?41.34)
Finalmente, Dios mismo contestó a Job. Dios tiene el control del mundo y sólo Él entiende por qué se le permite sufrir al bueno. Esto se nos aclara únicamente cuando vemos a Dios por lo que Él es. Debemos aceptar con valor lo que Dios permite que nos suceda y permanecer firmemente comprometidos a Él.
E. JOB ES RESTAURADO (42.1-17)
Job aprendió finalmente que cuando no quedaba nada, él tenía a Dios, y eso era suficiente. Por medio del sufrimiento, aprendemos que Dios es suficiente para nuestra vida y nuestro futuro. Debemos amar a Dios sin importar si permite que nos lleguen bendiciones o sufrimientos. La prueba es difícil, pero a menudo tiene como resultado una relación más profunda con Él. Aquellos que pasan la prueba de la fe experimentarán al final las grandes recompensas de Dios.
MEGATEMAS
TEMA EXPLICACIÓN IMPORTANCIA
Sufrimiento Sin ninguna razón atribuible a él, Job perdió su riqueza, sus hijos y su salud. Hasta sus amigos estaban convencidos de que los sufrimientos se los había acarreado él mismo. Para Job, la prueba más grande no fue el dolor o la pérdida, sino no poder ser capaz de comprender por qué Dios le había permitido sufrir. El sufrimiento puede ser un castigo por el pecado, aunque no siempre es así. De la misma forma, la prosperidad no siempre es una recompensa por ser bueno. Aquellos que aman a Dios no están exentos de problemas. Aunque quizás no podamos comprender completamente el dolor que experimentamos, nos puede llevar a redescubrir a Dios.
Ataques de Satanás Satanás intentó sembrar cizaña entre Job y Dios al intentar que Job creyera que la forma de Dios de gobernar al mundo no era justa ni buena. Satanás tuvo que pedirle permiso a Dios para quitarle a Job su riqueza, sus hijos y su salud. Estaba limitado en su actuar a lo que Dios le permitiera. Debemos aprender a reconocer y a no temer a los ataques de Satanás ya que no puede exceder los límites que Dios establece. No permita que ninguna experiencia abra una brecha entre usted y Dios. Si bien no puede controlar la forma en la que Satanás ataca, siempre puede elegir la forma en la que responderá cuando esto suceda.
Bondad de Dios Dios es omnisciente y omnipotente. Su voluntad es perfecta aun cuando no siempre actúe en una forma que podamos comprender. El sufrimiento de Job no tenía sentido debido a que todos pensaban que la gente buena debía prosperar. Cuando Job estaba al borde de la desesperación, Dios le habló, mostrándole su gran poder y sabiduría. Aunque Dios está presente en todas partes, en momentos nos puede parecer muy distante. Esto puede hacer que nos sintamos solos y dudar de que se interese en nosotros. Debemos servir a Dios por quién es Él, no por lo que sintamos. Nunca es insensible a nuestro sufrimiento. Porque Dios es suficiente debemos asirnos de Él.
Orgullo Los amigos de Job tenían la certeza de que su juicio hacia Job era correcto. Dios los reprendió por su soberbia y arrogancia. La sabiduría del hombre siempre es parcial y temporal, por lo tanto, la indebida soberbia respecto de nuestras propias conclusiones es pecado. Debemos tener cuidado de no juzgar a los que sufren. Podremos estar demostrando el pecado del orgullo. Debemos ser cautos en mantener la certeza de nuestras propias conclusiones acerca de la forma en la que Dios nos trata. Cuando nos felicitamos a nosotros mismos por tener razón, nos volvemos orgullosos.
Confianza Sólo Dios sabía el propósito detrás del sufrimiento de Job, y aun así nunca se lo explicó a él. A pesar de eso, Job nunca renunció a Dios, aun en medio del sufrimiento. Nunca depositó su esperanza en su sabiduría, experiencia, en sus amigos o en su riqueza. Siempre se centró en Dios. Job mostró la clase de confianza que debemos tener. Cuando perdamos todas las cosas, debemos reconocer que Dios es todo lo que realmente tenemos. No debemos pretender que Dios nos explique todo. Él se nos da a sí mismo, pero no nos da todos los detalles de sus planes. Debemos recordar que esta vida, con todo su sufrimiento, no es nuestro destino final.
Capítulo 1
1.1 Al leer el libro de Job, contamos con información que los protagonistas de la historia no tenían. Job, el personaje principal del libro, pierde todo lo que tenía sin haber cometido falta alguna. Mientras lucha por entender por qué le está sucediendo todo esto, se hace evidente que no conocería las razones. Enfrentaría la vida sin respuestas ni explicaciones. Solo entonces se desarrollaría plenamente su fe. Debemos experimentar la vida como lo hizo Job: un día a la vez y sin respuestas completas para todas las preguntas de la vida. ¿Confiaremos nosotros en Dios, como lo hizo Job, sin importar lo que suceda? ¿O nos rendiremos ante la tentación de decir que realmente no le importamos a Dios?
1.1 La ubicación de la tierra de Uz es incierta. Solo sabemos que Uz tenía muchos pastizales y campos de cultivo (1.3), que estaba localizada cerca de un desierto (1.19), y estaba lo suficientemente cerca de los sabeos y de los caldeos como para ser atacada (1.14?17). Además de en Job, se menciona a Uz en Jeremías 25.19, 20. La mayoría de los eruditos piensan que Uz estaba localizada al este del río Jordán, cerca de Canaán (Israel), donde vivían los judíos (aquellos a quienes Dios se les había revelado antes).
1.1ss Cuando vemos calamidad y sufrimiento en el libro de Job, debemos recordar que vivimos en un mundo caído donde no siempre es recompensado el buen comportamiento ni castigadas las malas acciones. Cuando vemos prosperar a un notorio criminal o a un niño inocente sufrir, decimos: «Eso está mal». Y lo está. El pecado ha torcido la justicia y ha hecho que nuestro mundo sea imprevisible y feo.
El libro de Job nos muestra a un buen hombre sufriendo sin ninguna razón aparente. Tristemente, nuestro mundo es así. No obstante, la historia de Job no termina en la desesperación. A lo largo de la vida de Job podemos ver que tener fe en Dios tiene sentido, aun cuando nuestras situaciones parecen no tener esperanzas. La fe basada en recompensas o prosperidad es una fe hueca. Para ser firme, la fe debe ser edificada sobre la confianza de que se llevará a cabo el propósito supremo de Dios.
LAS FUENTES DEL SUFRIMIENTO Fuentes Quién es responsable Quién se afecta Acción requerida
Mi pecado Yo Yo mismo y otros Arrepentimiento y confesión a Dios
El pecado de otros La persona que pecó y los que permitieron el pecado Probablemente muchas personas, incluyendo a los que pecaron Resistencia activa a la conducta pecaminosa, pero aceptando al pecador
Desastre físico (o natural) evitable Las personas que ignoran los hechos y se niegan a tomar precauciones La mayoría de los que estuvieron expuestos a la causa Prevenirlos si es posible, estar preparado si ellos no pueden ser prevenidos
Desastre físico (o natural) inevitable Dios, Satanás La mayoría de los que estuvieron presentes Confianza activa en la fidelidad de Dios
Cuando surgen problemas o sufrimiento, ¿siempre vienen de Satanás? En la historia de Job, su serie de tragedias vinieron de Satanás, pero no siempre es así. El cuadro de arriba demuestra las cuatro causas principales del sufrimiento. Cualesquiera de ellas o una combinación puede originarlo. Si conocer el porqué de nuestro sufrimiento nos enseñara a evitar la causa, valdría la pena conocerlo. Sin embargo, es más importante saber la manera de responder ante el sufrimiento.
1.5 No se sabe con certeza, pero probablemente Job vivió durante los días de los patriarcas (Abraham, Isaac, Jacob) antes de que Dios diera su Ley o designara a los sacerdotes como líderes religiosos. Durante los días de Job, el padre de familia era el líder religioso. Debido a que no había sacerdotes que lo instruyeran en las leyes de Dios, Job actuaba como el sacerdote y ofrecía sacrificios a Dios para pedir perdón por los pecados que él y su familia habían cometido. Esto significa que Job no se consideraba a sí mismo como alguien que no pecaba. Job hacía esto por convicción y por amor a Dios y no únicamente porque era su obligación como cabeza del hogar. ¿Llevamos a cabo los deberes espirituales debido a que se espera que los hagamos, o nos brotan de una manera espontánea desde un corazón devoto?
1.5 Job mostró una gran preocupación por el bienestar espiritual de sus hijos. Temeroso de que hubieran pecado por ignorancia, ofrecía sacrificios por ellos como parte de sus celebraciones de cumpleaños. Los padres de familia de la actualidad pueden mostrar el mismo interés al orar por sus hijos. Esto significa «sacrificar» algún tiempo cada día para implorar que Dios los perdone, los ayude a madurar, los proteja y los auxilie para llevar una vida agradable a Él.
1.6 La Biblia habla de otros concilios celestiales en donde los ángeles planean sus actividades en la tierra y donde se requiere que los ángeles den cuenta de sus acciones (1 Reyes 22.19?23). Debido a que Dios es el Creador de todos los ángeles, tanto de los buenos como de los malos, tiene el poder y la autoridad total sobre ellos.
1.6, 7 Satanás era originalmente un ángel de Dios, sin embargo, su propia soberbia lo corrompió. Ha sido malo desde su rebelión en contra de Dios (1 Juan 3.8). Satanás considera a Dios como su enemigo. Trata de obstaculizar la obra de Dios en la gente, pero está limitado por el poder de Dios y sólo puede hacer lo que le es permitido (Lucas 22.31, 32; 1 Timoteo 1.19, 20; 2 Timoteo 2.23?26). A Satanás se le llama el adversario, o el acusador porque busca activamente a las personas para atacarlas con la tentación (1 Pedro 5.8, 9) y porque quiere hacer que la gente odie a Dios. Esto lo lleva a cabo por medio de mentiras y engaños (Génesis 3.1?6). Job, un hombre justo e irreprochable que había sido grandemente bendecido, era el blanco perfecto para Satanás. Cualquier persona que esté comprometida con Dios debería esperar los ataques de Satanás. Este odia a Dios y también a su pueblo.
1.6?12 De esta conversación, aprendemos mucho sobre Satanás. (1) Él debe rendir cuentas ante Dios. Todos los seres angelicales, buenos y malos, tienen obligación de presentarse delante de Dios (1.6). Dios sabía que Satanás quería atacar a Job. (2) Satanás puede estar sólo en un lugar a la vez (1.6, 7). Sus demonios lo ayudan en su trabajo, pero como ser creado es limitado. (3) Satanás no puede penetrar en nuestra mente o predecir el futuro (1.9?11). Si pudiera, hubiera sabido que Job no se quebrantaría bajo presión. (4) Debido a que Satanás no puede hacer nada sin el permiso de Dios (1.12), la iglesia puede vencer sus ataques por medio del poder de Dios. (5) Dios siempre pone limitaciones a lo que Satanás puede hacer (1.12; 2.6). La respuesta de Satanás a la pregunta de Dios (1.7) nos dice que Satanás es real y muy activo en la tierra. Saber esto acerca de nuestro adversario debe hacer que permanezcamos cerca del único que es mayor que él: Dios mismo.
1.7ss Algunas personas sugieren que este diálogo fue inventado por el autor de este libro. ¿Pudo haberse llevado a cabo realmente esta conversación entre Dios y Satanás? Otros pasajes bíblicos nos dicen que Satanás tiene, indudablemente, acceso a Dios (véase Apocalipsis 12.10). Recuérdese que según Zacarías 3.1, 2 incluso fue ante la presencia de Dios para hacer acusaciones en contra de Josué, el sumo sacerdote. Si esta conversación no se llevó a cabo, entonces las razones del sufrimiento de Job no tienen sentido y el libro de Job no es más que una ficción.
1.8,12 Job era un modelo de confianza y obediencia a Dios. Por lo tanto, Dios permitió que Satanás lo atacara de una manera especialmente severa. Si bien Dios nos ama, nuestra fe y obediencia a Él no nos protegen de las calamidades de la vida. Los reveses, las tragedias y las penas golpean de igual manera a los cristianos como a los inconversos. Pero en medio de esas pruebas, Dios espera que expresemos nuestra fe al mundo. ¿Cómo responde usted a los problemas? ¿Le pregunta a Dios «por qué yo»? ¿o le dice «¡úsame!»?
1.9 Satanás atacó las motivaciones de Job al acusarlo de ser recto sólo por no tener razón alguna para volverse en contra de Dios. Desde que comenzó a seguir a Dios, todo le había salido bien. Satanás quería probar que Job adoraba a Dios no por amor, sino porque Dios le había dado mucho.
La declaración de Satanás a Dios es un análisis preciso del porqué mucha gente confía en Dios. Estos son creyentes por interés, siguen a Dios solo cuando todas las cosas van bien o por lo que puedan obtener. La adversidad destruye esta fe superficial. Pero también fortalece la fe verdadera al hacer que los creyentes profundicen sus raíces en Dios para poder soportar las tormentas.
1.12 Esta conversación entre Dios y Satanás nos enseña un hecho importante acerca de Dios: Él está absolutamente consciente de cada uno de los intentos de Satanás para hacernos sufrir y provocarnos dificultades. Aun cuando Dios nos permita sufrir por alguna razón más allá de nuestro entendimiento, nuestros problemas nunca lo toman por sorpresa y siempre tiene misericordia de nuestra situación.
1.15-17 Los sabeos eran del sudoeste de Arabia. Los caldeos eran de la región al norte del Golfo Pérsico.
1.16 «Fuego de Dios» puede ser una frase poética para describir rayos (1 Reyes 18.38; 2 Reyes 1.10?14). En este caso, tuvo que ser inusualmente poderoso para matar siete mil ovejas.
1.20-22 Job no ocultó el pesar que lo abrumaba. La demostración de sus sentimientos no significó que había perdido su fe en Dios. Más bien, mostró que era humano y que amaba a su familia. Dios creó nuestras emociones, y no es pecado o inapropiado expresarlas como lo hizo Job. Si ha experimentado una gran pérdida, una desilusión o angustia, admita sus sentimientos ante usted y ante los demás, y deje salir la aflicción.
1.20-22 En la primera prueba de Satanás, Job perdió sus posesiones y a su familia, pero reaccionó correctamente hacia Dios al reconocer su soberana autoridad sobre todo lo que Él le había dado. Satanás perdió el primer asalto. Job pasó la prueba y demostró que la gente puede amar a Dios por lo que Él es, no por lo que da.
Capítulo 2
2.3-6 ¿Puede Satanás persuadir a Dios para que cambie sus planes? Al principio, Dios dijo que no quería que se dañara físicamente a Job, pero luego decidió permitirlo. Satanás no puede persuadir a Dios para que vaya en contra de su carácter: Dios es completa y eternamente bueno. Pero en este caso estuvo dispuesto a proseguir con el plan de Satanás debido a que conocía el final de la historia de Job. Dios no puede ser engañado por Satanás. El sufrimiento de Job fue una prueba para él, Satanás y nosotros, no para Dios.
2.4, 5 «Piel por piel» fue el comentario de Satanás respecto de la respuesta de Job a la pérdida de su familia. Satanás continuaba con la opinión de que Job era fiel debido a las bendiciones de Dios. Y creía que Job era tan egoísta que no había sido conmovido por la pérdida de su familia. El siguiente paso de Satanás, por lo tanto fue provocarle un sufrimiento físico a Job para probar su acusación original (1.9).
2.6 Una vez más Satanás tuvo que buscar el permiso de Dios para causar sufrimiento a Job. Dios limita a Satanás y, en este caso, no le permitió destruirlo.
JOB
Los niños nunca se cansan de preguntar «¿por qué?» Mientras más crecemos, menos nos gusta preguntar. Los niños preguntan acerca de todo, los adultos se preguntan acerca del sufrimiento. Es evidente que el mundo funciona de acuerdo a un sistema de causa y efecto, sin embargo, hay algunos efectos para los que no podemos encontrar una causa clara y algunas causas que no nos llevan a los efectos esperados. Era de esperar que la riqueza y la familia de Job le darían una vida muy feliz y, por un tiempo, se la dieron. Pero la pérdida y el dolor que experimentó nos impacta. Los dos primeros capítulos de su historia son algo más de lo que podemos soportar. Para aquellos que ante el más pequeño problema preguntan rápidamente «¿Por qué?», la fidelidad de Job les parecerá increíble. Pero hasta Job tuvo algo que aprender. Nosotros podemos aprender con él.
Nuestra era, en donde todo es «instantáneo», nos ha hecho perder la capacidad de esperar. Pretendemos adquirir paciencia en forma instantánea, y en nuestra prisa, pasamos por alto la contradicción. De todo lo que queremos ahora, el consuelo para el dolor está al principio de nuestra lista. Queremos una cura instantánea para todo, desde el dolor de muelas hasta las angustias del corazón.
Aunque algunos dolores han sido curados, seguimos viviendo en un mundo donde mucha gente sufre. Job no estaba esperando respuestas instantáneas para el intenso dolor físico y emocional que soportó. Pero al final, lo que quebrantó su paciencia no fue el sufrimiento, sino el no saber por qué sufría.
Cuando Job expresó su frustración, sus amigos tenían listas sus respuestas. Creían que la ley de causa y efecto se aplicaba a todas las experiencias de la gente. Su punto de vista acerca de la vida se redujo a: las cosas buenas le suceden a la gente buena y las cosas malas a la gente mala. Debido a esto, sintieron que su rol era ayudar a Job a que admitiera que lo malo que había hecho había originado su sufrimiento.
En realidad, Job miraba la vida casi de la misma manera que sus amigos. Lo que no pudo comprender era por qué estaba sufriendo tanto cuando tenía la seguridad de que no había hecho nada para merecerlo. El último de sus amigos, Eliú, ofreció otra explicación para el dolor al señalar que Dios estaría permitiendo el sufrimiento para purificar a Job. Pero eso fue útil sólo en parte. Cuando finalmente Dios habló, no le dio una respuesta a Job. En cambio, recalcó que es mejor conocer a Dios que conocer las respuestas.
A menudo sufrimos las consecuencias de malas acciones y decisiones equivocadas. La disposición de Job para arrepentirse y confesar lo que sabía que había hecho mal es una buena pauta para nosotros. A veces el sufrimiento nos moldea para un servicio especial hacia los demás. A veces el sufrimiento es un ataque de Satanás en nuestra vida. Y a veces, no sabemos por qué sufrimos. En todas esas ocasiones, ¿estamos dispuestos a confiar en Dios aunque nuestras preguntas no tengan respuesta?
Puntos fuertes y logros:
? Era un hombre de fe, paciencia y resistencia
? Era conocido como una persona generosa y sensible
? Era muy rico
Debilidades y errores:
? Permitió que su deseo de entender por qué sufría lo abrumara y lo llevó a dudar de Dios
Lecciones de su vida:
? Conocer a Dios es mejor que conocer las respuestas
? Dios no es arbitrario ni insensible
? El dolor no es siempre un castigo
Datos generales:
? Dónde: Uz
? Ocupación: Propietario adinerado de tierras y ganado
? Familiares: Esposa y primeros diez hijos no nombrados. Hijas de su segundo grupo de hijos: Jemima, Cesia, Keren-hapuc
? Contemporáneos: Elifaz, Bildad, Zofar, Eliú
Versículos clave:
«Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo» (Santiago 5.10, 11).
La historia de Job se relata en el libro de Job. Además se menciona en Ezequiel 14.14, 20 y Santiago 5.11.
2.9 ¿Por qué fue respetada la vida de la esposa de Job, cuando el resto de su familia fue destruida? Es posible que su sola presencia causara a Job aun más sufrimiento por sus reproches o debido a su propia pena por todo lo que habían perdido que si hubiese muerto.
2.10 Mucha gente piensa que creer en Dios la protege de los problemas, de modo que cuando las calamidades vienen, se rebelan contra la bondad y la justicia de Dios. Pero el mensaje de Job es que usted no debe renunciar a Dios sólo porque le suceden cosas malas. La fe en Dios no garantiza la prosperidad personal, y la falta de fe no garantiza problemas en la vida. Si eso fuera así, la gente creería en Dios sólo para hacerse rica. Dios es capaz de rescatarnos del sufrimiento, pero también puede permitir que este venga por razones que no podemos entender. Es en momentos como este que Satanás emplea su estrategia de llevarnos a dudar de Dios. Job nos muestra aquí una perspectiva más amplia que su propia comodidad personal. Si siempre supiéramos por qué sufrimos, nuestra fe no tendría espacio para crecer.
2.11 Elifaz, Bildad y Zofar no eran sólo amigos de Job, también eran conocidos por su sabiduría. Al final, sin embargo, se notó que su sabiduría era incompleta y ponía de manifiesto una mente estrecha.
2.11 Al saber de las dificultades de Job, tres de sus amigos llegaron para consolarlo. Más tarde veremos que sus palabras de consuelo no lo consolaron, pero al menos estuvieron allí. Si bien Dios los reprendió por lo que dijeron (42.7), no los reprendió por lo que hicieron. Hicieron el esfuerzo de acercarse a alguien que tenía necesidad. Desafortunadamente, cuando llegaron su consuelo fue muy deficiente porque eran soberbios en su propio consejo e insensibles ante las necesidades de Job. Cuando alguien tenga necesidad, vaya a él, pero sea sensible en la manera en la que lo consuela.
2.13 ¿Por qué sus amigos llegaron y se sentaron en silencio? De acuerdo con la tradición judía, la gente que llega a consolar a alguien que está de luto no habla sino hasta que esa persona hable. A menudo, la mejor respuesta hacia el sufrimiento de otra persona es el silencio. Los amigos de Job se dieron cuenta de que su dolor era demasiado profundo para consolarlo con meras palabras, por lo que no dijeron nada. (¡Si tan solo hubieran continuado así, sentados en silencio!) Con frecuencia, sentimos que tenemos que decir algo espiritual y atinado a un amigo que sufre. Quizá lo que más necesita es tan solo nuestra presencia, y mostrarle que nos interesa. Respuestas preparadas y citas trilladas dicen mucho menos que empatía manifestada por medio del silencio y del compañerismo afectuoso.
Capítulo 3
3.1ss La respuesta de Job a esta segunda prueba (aflicción física) estuvo en severo contraste con su actitud después de la primera prueba (1.20?22). Job continuó sin maldecir a Dios, pero maldijo el día de su nacimiento. Sentía que hubiera sido mejor no haber nacido que ser desechado por Dios. Job estaba luchando de manera emocional, física y espiritual. Su miseria era profunda e intensa. Nunca subestime lo vulnerable que somos durante tiempos de sufrimiento y dolor. Debemos asirnos fuerte de nuestra fe aun cuando no tengamos alivio.
3.8 En los días de Job, se contrataba gente para echar maldiciones. Job dice que le habría gustado que los adivinos hubiesen llamado a Leviatán, el monstruo del mar, para que se lo tragara el día que había nacido.
3.11 Job estaba experimentando un dolor físico extremo así como también el dolor de haber perdido a su familia y sus posesiones. No se le puede culpar por desear estar muerto. El dolor de Job colocó su fe en una encrucijada, al desbaratar muchas de las ideas erróneas que tenía acerca de Dios (tales como: lo hará rico, siempre le evitará problemas y dolor, o protege a sus seres queridos). Su desesperación más profunda lleva a Job de regreso a los fundamentos de su fe en Dios. Sólo tenía dos opciones: (1) maldecir a Dios y rendirse, o (2) confiar en Dios, obtener su fortaleza y continuar adelante.
3.23?26 Job había tenido cuidado de no adorar a sus posesiones materiales sino únicamente a Dios. Ahora estaba abrumado por todas estas calamidades que se burlaban de su precaución, y se quejó de las pruebas que habían llegado, a pesar de su vida recta. Todos los principios bajo los cuales había vivido estaban desmoronándose, y Job comenzó a perder su perspectiva. Las pruebas y el sufrimiento, ya sean temporales o duraderos, no destruyen el propósito real de la vida. La vida no se nos da simplemente para una felicidad o una realización personal, sino para servir a Dios y honrarle. El valor y el significado de la vida no se basan en lo que sentimos, sino en la única realidad que nadie nos puede quitar: el amor de Dios hacia nosotros. No suponga que porque Dios lo ama, le evitará sufrimientos. Es más, lo opuesto puede ser cierto. El amor de Dios no puede ser medido o limitado por lo mucho o poco que podamos sufrir. Romanos 8.38, 39 nos enseña que nada nos puede separar del amor de Dios.
Capítulo 4
4.1ss Elifaz afirmó que le había sido dado conocimiento secreto por una revelación especial de Dios (4.12?16), y que había aprendido mucho de su experiencia personal (4.8). Argumentó que el sufrimiento era un resultado directo del pecado, y que si tan solo Job confesara el suyo, su sufrimiento terminaría. Elifaz veía el sufrimiento como un castigo de Dios que debe ser bien recibido para poder conducir a una persona de regreso a Dios. En algunos casos, por supuesto, esto puede ser cierto (Gálatas 6.7, 8), pero no era así con Job. Aun cuando Elifaz hizo muchos comentarios buenos y acertados, hizo tres conjeturas equivocadas: (1) Una persona buena e inocente nunca sufre. (2) Aquellos que sufren están siendo castigados por sus pecados pasados. (3) Debido a que estaba sufriendo, Job habría hecho algo malo ante los ojos de Dios. (Para mayor información acerca de Elifaz, véase el cuadro en el capítulo 28. Temán era una ciudad comercial en Edom, considerada un lugar de sabiduría, véase Jeremías 49.7.)
4.7, 8 Parte de lo que Elifaz dijo es verdad, y parte es falso. Es cierto que aquellos que promueven el pecado y los problemas finalmente serán castigados. Es falso que cualquiera que sea bueno e inocente nunca sufrirá. Todo el material registrado y citado en la Biblia está ahí por decisión de Dios. Algunos son registros de lo que la gente decía y hacía, pero no un ejemplo que debamos seguir. Los pecados, las derrotas, los pensamientos malos y las ideas equivocadas acerca de Dios son todos parte de la divinamente inspirada Palabra de Dios, pero eso no significa que debamos seguir esos ejemplos equivocados sólo porque están en la Biblia. La Biblia nos da enseñanzas y ejemplos de lo que debemos hacer así como de lo que no debemos hacer. Los comentarios de Elifaz son un ejemplo de lo que debemos tratar de evitar: la tendencia a hacer falsas conjeturas acerca de otros, basados en nuestras propias experiencias.
Abrumado por el sufrimiento, Job no fue consolado sino condenado por sus amigos. Cada uno de sus puntos de vista representan una forma bien conocida de comprender el sufrimiento. Dios prueba que cada una de las explicaciones dadas por los amigos de Job son menos que una respuesta completa. CONSEJO DE LOS AMIGOS
Quiénes eran Dónde hablaron Cómo ayudaron Cómo explicaron el dolor de Job Su consejo a Job Respuesta de Job Respuesta de Dios a los amigos de Job
Elifaz el temanita Job 4, 5, 15, 22
Job está sufriendo porque ha pecado Acude a Dios y encomiéndale tu causa (5.8)
Retira tus falsas acusaciones (6.29)

Bildad el suhita Job 8, 18, 25
Se sentaron en silencio con Job durante siete días (2.11?13)
Job no admite que ha pecado, por lo tanto seguirá sufriendo ¿Hasta cuándo, oh Job, seguirás así? (8.2)
«Diré a Dios[...] hazme entender por qué contiendes conmigo» (10.2)
Dios reprende a los amigos de Job (42.7)

Zofar el naamatita Job 11, 20
El pecado de Job merece aún más sufrimiento que el que ha experimentado Líbrate de tus pecados (11.13?14)
Sé que seré reivindicado (13.18)

Eliú el buzita Job 32?37
Dios está usando el sufrimiento para moldear y capacitar a Job «Calla, y te enseñaré sabiduría» (33.33)
No hubo respuesta Dios no se dirige directamente a Eliú.
Dios Job 38?41
Confrontó a Job con la necesidad de contentarse sin conocer el porqué de su sufrimiento No explicó la razón del sufrimiento ¿Todavía quieres seguir discutiendo con el Omnipotente? (40.2)
Yo hablaba de cosas que no entendía (42.3?5)

4.12, 13 Aunque Elifaz afirmó que su visión había sido divinamente inspirada, es dudoso de que haya venido de Dios, dado que Dios mismo más tarde lo critica por no haber hablado la verdad acerca de Él (42.7). Cualquiera que fuere la fuente de la visión, esta se resume en 4.17. En apariencia, esta afirmación es completamente cierta. Un simple humano no puede compararse con Dios ni debe tratar de cuestionar sus acciones y motivos. Sin embargo, Elifaz tomó este pensamiento y lo explicó más tarde exponiendo sus propias opiniones. Su conclusión (5.8) muestra una comprensión limitada del sufrimiento de Job. Es muy fácil para los maestros, consejeros, y amigos bien intencionados comenzar con una porción de la verdad de Dios y luego irse por la tangente. No limite a Dios con su perspectiva y comprensión finita de la vida.
4.18,19 ¿Cometen realmente errores los ángeles? Recuerde que era Elifaz el que estaba hablando, no Dios. Así que debemos tener cuidado de no construir nuestro conocimiento del mundo espiritual sobre las opiniones de Elifaz. Además, la palabra traducida «necedad» tiene un significado incierto. Podemos salvar la credibilidad de Elifaz al decir que se refería a los ángeles caídos; sin embargo, este pasaje no intenta enseñar nada acerca de ellos. Lo que Elifaz estaba diciendo era que los seres humanos pecadores están muy por debajo de Dios y de los ángeles. Tenía razón acerca de la grandeza de Dios, pero no entendía los grandes propósitos de Dios respecto al sufrimiento.
Capítulo 5
5.8 Los tres amigos de Job cometieron el error de suponer que Job había cometido un gran pecado y que esa era la causa de su sufrimiento. Ni ellos ni Job sabían acerca de la conversación de Satanás con Dios (1.6?2.8). Es inherente a la naturaleza humana el culpar a la gente por sus propios problemas, pero la historia de Job deja muy claro que no siempre la culpa está asociada con quienes son atribulados por problemas.
5.13 Pablo citaría más adelante parte de este versículo (1 Corintios 3.19) y es la única vez en la que se menciona concretamente a Job en el Nuevo Testamento. Aun cuando Dios reprendió a Elifaz por haberle dado un mal consejo a Job (42.7), no todo lo que él dijo era incorrecto. La parte que citó Pablo fue correcta: los hombres a menudo caen en sus propias trampas («en la astucia de ellos»). Esto ilustra cómo deben usarse las Escrituras para explicar y hacer comentarios de sí mismas. Debemos familiarizarnos con la intención completa de la Palabra de Dios para poder comprender adecuadamente las porciones difíciles que hay en ella.
5.17 Elifaz estaba en lo correcto: es una bendición ser disciplinado por Dios cuando hacemos algo malo. Su consejo, sin embargo, no se aplicaba a Job. Como sabemos desde el principio del libro, el sufrimiento de Job no era el resultado de algún gran pecado. En ocasiones damos a la gente consejos excelentes sólo para darnos cuenta que no se aplican a ellos y que, por lo tanto, no son útiles. Todos aquellos que dan consejos a partir de la Palabra de Dios deben tener cuidado de comprender totalmente la situación de una persona antes de dar su consejo.
5.17?26 Las palabras de Elifaz en 5.17, 18 muestran un punto de vista de disciplina que casi ha sido olvidado en la actualidad: el dolor puede ayudarnos a crecer. Estas son palabras adecuadas para recordar cuando nos enfrentemos a alguna pérdida o a tiempos difíciles. Debido a que Job no comprendía el porqué de su sufrimiento, su fe en Dios tuvo la oportunidad de crecer. Por otro lado, no debemos cometer el error de Elifaz. Dios no elimina todas las dificultades cuando lo seguimos muy de cerca, y el buen comportamiento no siempre es recompensado con la prosperidad. Recompensas por hacer el bien y castigos por hacer lo malo están en las manos de Dios y son dados de acuerdo con su tiempo. El complot de Satanás es hacernos dudar de la buena voluntad de Dios hacia nosotros.
Capítulo 6
6.6, 7 Job dijo que el consejo de Elifaz era como comer la insípida clara de huevo. Cuando las personas atraviesan por pruebas duras, un consejo imprudente es desabrido. Quizás lo escuchen por cortesía, pero en su interior se sienten disgustados. Piense antes de dar un consejo a los que sufren. A menudo, más que un consejo, necesitan compasión.
6.8, 9 En su dolor, Job quería rendirse, ser liberado de esta pena y morir. Pero Dios no le concedió su petición. Tenía un plan mayor para él. Nuestra tendencia, como la de Job, es querer rendirnos y escapar cuando las cosas se tornan difíciles. Confiar en Dios en los tiempos buenos es plausible, pero confiar durante los tiempos difíciles nos prueba hasta nuestros límites y ejercita nuestra fe. En sus luchas, ya sean pequeñas o grandes, confíe en que Dios tiene el timón y que Él cuidará de usted (Romanos 8.28).
6.29, 30 Job se refirió a su propia integridad, no porque estuviera libre de pecado, sino porque tenía una relación correcta con Dios. No era culpable de los pecados que lo acusaban sus amigos (véase en Job 31 el resumen de la clase de vida que llevaba). Esto también se podría traducir «mi rectitud sigue en pie». Rectitud no es lo mismo que sin pecados (Romanos 3.23). Nadie, a excepción de Jesucristo, ha estado sin pecados, libre de todo mal pensamiento o acción. Incluso Job necesitó hacer algunos cambios en su actitud hacia Dios, como lo veremos al final del libro. No obstante, fue recto (1.8). Obedeció cuidadosamente a Dios lo mejor que pudo en todos los aspectos de su vida.
Capítulo 7
7.11 Job sentía profunda angustia y amargura, y habló sinceramente con Dios sobre sus sentimientos para dejar salir sus frustraciones. Si expresamos nuestros sentimientos a Dios, podremos manejarlos sin estallar con palabras duras y acciones, posiblemente hiriendo a otros y a nosotros mismos. La próxima vez que las emociones fuertes amenacen con abrumarlo, expréselas abiertamente a Dios en oración. Esto le ayudará a obtener una perspectiva eterna de la situación, capacitándole mejor para lidiar con ellas constructivamente.
7.12 Job dejó de hablar con Elifaz y habló directamente con Dios. Aunque Job había vivido una vida recta, estaba comenzando a dudar del valor de haber vivido así. Al hacerlo, se estaba acercando peligrosamente a sugerir que a Dios no le importaba y que no estaba siendo justo. Más tarde, Dios reprobó a Job por esa actitud (38.2). Satanás siempre explota estos pensamientos para conseguir que abandonemos a Dios. Nuestro sufrimiento, como el de Job, puede no ser resultado del pecado, pero debemos tener cuidado de no pecar como resultado de nuestro sufrimiento.
7.20 Job se refirió a Dios como un observador de la humanidad. Estaba expresando sus sentimientos de que Dios parecía su enemigo: alguien que lo observaba sin misericordia retorcerse en su miseria. Sabemos que Dios vela por todo lo que nos sucede. Nunca debemos olvidar que nos mira con compasión, y no con escrutinio crítico. Sus ojos son ojos de amor.
Capítulo 8
8.1ss Bildad estaba molesto porque Job seguía afirmando que era inocente mientras objetaba la justicia de Dios. La base del argumento de Bildad (la justicia de Dios) era correcta, pero su idea de la justicia de Dios no lo era. El argumento de Bildad era así: Dios no puede ser injusto, y Él no castigaría a un hombre justo. Por lo tanto, Job debe ser injusto. Bildad sintió que no había ninguna excepción a su teoría. Bildad, al igual que Elifaz, creía equivocadamente que las personas sufrían sólo como resultado de sus pecados. Bildad fue aun menos compasivo y sensible, al decir que los hijos de Job murieron a causa de sus maldades. (Para más información acerca de Bildad, véase el cuadro del capítulo 28.)
8.14, 15 Bildad se equivocó al suponer que para su seguridad, Job estaba confiando en otra cosa y no en Dios, así que declaró que tal soporte se derrumbaría («su confianza es tela de araña»). Una de las necesidades básicas del hombre es la seguridad, y la gente hará casi cualquier cosa para sentirse segura. En última instancia, sin embargo, nuestro dinero, posesiones, conocimiento y relaciones fracasarán o se desvanecerán. Sólo Dios puede dar una seguridad perdurable. ¿En qué ha confiado usted para su seguridad? ¿Cuán duradero es eso? Si usted tiene un cimiento seguro en Dios, entonces sus sentimientos de inseguridad no pueden minarlo.
Capítulo 9
9.1ss Bildad no le dijo nada nuevo a Job (9.2). Job no ignoraba que finalmente, el malo perecería, pero su situación lo confundía. ¿Por qué, entonces, él estaba pereciendo? Job no creía que su vida mereciera tal sufrimiento, así que quería llevar su caso ante Dios (9.35). Reconoció, sin embargo, que discutir con Dios era fútil e improductivo (9.4). Job no pretendía ser perfecto (7.20, 21; 9.20), pero sí afirmaba ser bueno y fiel (6.29, 30). Aunque se mostró impaciente con Dios, nunca lo rechazó ni lo maldijo.
9.9 La Osa, el Orión y las Pléyades son constelaciones estelares.
9.20, 21 «Si yo me justificare, me condenaría mi boca». Job estaba diciendo: «A pesar de mi vida recta, Dios está determinado a condenarme». Conforme continuaba su sufrimiento, se volvía más impaciente. Aunque Job permaneció leal a Dios, hizo declaraciones que más tarde lamentaría. En tiempos de enfermedades prolongadas o mucho dolor, es natural que las personas duden, se desalienten o se vuelvan impacientes. En esos momentos, necesitan a alguien que los escuche, que los ayude a elaborar sus sentimientos y frustraciones. Su paciencia ante la impaciencia de ellos les ayudará.
Capítulo 10
10.1 Job comenzó a hundirse en la autocompasión. Cuando nos enfrentamos a una aflicción desconcertante, nuestro dolor nos induce a la autocompasión. En este punto, estamos a sólo un paso de sentirnos extremadamente justos y buenos, y es ahí donde mantenemos un registro de todas las injusticias de la vida y decimos: «Mira lo que me sucedió. ¡Qué injusticia!» Podemos sentirnos con deseos de culpar a Dios. Recuerde que las pruebas de la vida, ya sean permitidas o enviadas por Dios, pueden ser los medios para desarrollarnos y refinarnos. Cuando enfrente tribulaciones, pregunte: «¿Qué puedo aprender y cómo puedo crecer?» en vez de: «¿Quién me hizo esto y cómo puedo salir de esta situación?»
10.13, 14 En su frustración, Job llegó a la falsa conclusión de que Dios buscaba atraparlo. Las conjeturas erróneas nos llevan a conclusiones erróneas. No deberíamos usar nuestras experiencias limitadas para llegar a conclusiones acerca de la vida en general. Si se encuentra dudando de Dios, recuerde que usted no tiene acceso a todos los hechos. La verdad es que Dios sólo quiere lo mejor para su vida. Mucha gente soporta gran sufrimiento, para encontrar que al final, trajo consigo un gran beneficio. Cuando esté sufriendo, no asuma lo peor.
10.20?22 Job estaba expresando el punto de vista de la muerte que era común en los tiempos del Antiguo Testamento, que los muertos iban a un lugar oscuro y lúgubre llamado Seol. En el Seol no había ni castigo, ni recompensa, ni se podía escapar de él. (Para una ilustración más amplia del punto de vista de Job acerca de la muerte, véase la nota a 19.26.)
Capítulo 11
11.1ss Zofar es el tercer amigo de Job en hablar, y el menos cortés. Lleno de ira, atacó ferozmente a Job, diciendo que merecía más castigo, no menos. Zofar tomó la misma posición de Elifaz (capítulos 4, 5) y de Bildad (capítulo 8) de que Job sufría debido al pecado, pero su discurso fue mucho más arrogante. Zofar era la clase de persona que tenía una respuesta para todo: fue totalmente insensible a la situación única de Job. (Para más información acerca de Zofar, véase el cuadro en capítulo 8.)
11.11 Al tratarlo de «mentiroso» Zofar estaba acusando a Job de estar ocultando faltas y pecados. Aunque su conjetura estaba equivocada, explicó con mucha precisión que Dios lo ve y lo sabe todo. A menudo nos vemos tentados a pensar, «¡nadie se enterará!» Quizá podamos ocultar ante los demás algunos pecados, pero no podemos hacer nada sin que Dios lo sepa. Debido a que nuestros mismos pensamientos son conocidos por Dios, por supuesto que se dará cuenta de nuestros pecados. Job entendía esto al igual que Zofar, pero no se aplicaba al dilema de ese momento.
Capítulo 12
12.1ss Job respondió al argumento de Zofar con gran sarcasmo: «Con vosotros morirá la sabiduría». Continuó diciendo que sus tres amigos no necesitaban explicarle la naturaleza de Dios, ni le habían dicho nada que él no supiera (12.7?9; 13.1, 2). Siguió sosteniendo que sus amigos habían mal interpretado completamente la razón de su sufrimiento (13.7). Él tampoco lo sabía, pero tenía la certeza de que las razones que sus amigos le daban eran incorrectas y manifestaban un criterio estrecho. Una vez más, apeló a Dios para que le respondiera (13.3).
12.24,25 Job afirma que ningún líder tiene sabiduría real, a excepción de Dios. Ninguna investigación o informe puede valer más que la opinión de Dios. Ningún descubrimiento científico o avance médico lo toma por sorpresa. Cuando buscamos dirección en nuestra vida, debemos reconocer que la sabiduría de Dios es superior a cualquiera que el mundo nos pueda ofrecer. No permita que sus consejeros terrenales apaguen su deseo de conocer mejor a Dios.
Capítulo 13
13.4 Job comparó a sus tres amigos con doctores que no sabían lo que estaban haciendo. Eran como cirujanos del ojo que pretendían llevar a cabo una operación de corazón abierto. Muchas de las ideas acerca de Dios eran ciertas, pero no se aplicaban a la situación de Job. Tenían razón al decir que Dios es justo. Tenían razón al decir que Dios castiga el pecado. Pero estaban equivocados al suponer que el sufrimiento de Job era un castigo justo por su pecado. Tomaron un principio verdadero y lo aplicaron incorrectamente, ignorando las grandes diferencias de las circunstancias humanas. Debemos ser cuidadosos y compasivos en cómo aplicamos la condenación bíblica en la vida de los demás. Debemos ser lentos para juzgar.
Capítulo 14
14.1ss La vida es breve y está llena de problemas, Job se lamenta en sus declaraciones finales. La enfermedad, la soledad, la desilusión y la muerte hicieron que Job dijera que la vida no era justa. Algunos entienden que los versículos 14 y 15 significan que, aun en su pesimismo, Job tenía la esperanza de la resurrección de los muertos. Si esto fuera cierto, entonces Job había entendido la única verdad que pondría su sufrimiento en perspectiva. La solución de Dios para los creyentes que viven en un mundo injusto es garantizarles vivir con Él para siempre. No importa cuán injusto parezca su mundo presente, Dios le ofrece la esperanza de estar en su presencia por toda la eternidad. ¿Ha aceptado esta oferta?
14.7?22 El Antiguo Testamento no nos dice mucho acerca de la resurrección de los muertos. Esto no debe sorprendernos, ya que Jesús aun no había conquistado la muerte. El pesimismo de Job acerca de la muerte es comprensible. Lo que es notorio es su esperanza floreciente (14.14). ¡Si Dios lo escondiera con los muertos y luego lo volviera a sacar a la vida! ¡Si pudiera morir y volver a vivir! Cuando tenemos que soportar el sufrimiento, tenemos una ventaja sobre Job, sabemos que los muertos resucitarán. Tenemos esperanza que se basa en la promesa de Cristo en Juan 14.19.
14.22 El profundo discurso de Job en este capítulo ilustra una gran verdad: no basta con tener un conjunto correcto de doctrinas. Saber en qué creer no es todo lo que se requiere para agradar a Dios. La verdad que no se ha probado por medio de las experiencias de la vida puede volverse estática e inactiva. El sufrimiento puede traer una calidad dinámica a la vida. Al igual que la sequía lleva las raíces de un árbol a buscar agua en la profundidad, así el sufrimiento nos puede llevar más allá de la aceptación superficial de la verdad a la dependencia en Dios para una esperanza y para la vida misma.
Capítulo 15
15.1ss Una vez concluida la primera ronda de discusión, cada uno de los amigos de Job, en el mismo orden, insistió en sus argumentos. De nuevo Job replicó a cada uno de ellos (capítulos 15?31). Esta vez, Elifaz fue más rudo, más vehemente y más amenazador, pero no dijo nada nuevo. (Véase su primer discurso en capítulos 4, 5.) Comenzó diciendo que las palabras de Job eran vacías e inútiles. Luego reafirmó su opinión de que Job debía ser un gran pecador. De acuerdo con Elifaz, la experiencia y la sabiduría de sus antepasados tenían más valor que los pensamientos individuales de Job. Elifaz creyó que sus palabras eran tan ciertas como las de Dios. No es difícil descubrir su arrogancia.
15.15, 16 «Ni aun los cielos son limpios delante de sus ojos». Elifaz estaba repitiendo su argumento de que ninguna cosa creada, sean ángeles (los santos) u hombre, es base suficiente de confianza y esperanza. Solo en Dios podemos estar seguros. (Véase la nota a 4.18, 19.)
Capítulo 16
16.1ss Se suponía que los amigos de Job debían consolarlo en su dolor. En cambio, lo condenaron por haber propiciado su propio sufrimiento. Job comenzó su réplica a Elifaz al llamarlo a él y a sus amigos «consoladores molestos». Las palabras de Job revelan varias maneras para llegar a ser un mejor consolador para aquellos que sufren: (1) no hable sólo por hablar, (2) no dé sermones al dar respuestas amables, (3) no acuse ni critique, (4) póngase en el lugar de la otra persona y (5) ofrezca ayuda y aliento. Pruebe las sugerencias de Job, con el conocimiento de que fueron dadas por una persona que necesitaba un gran consuelo. Los que pueden consolar mejor son aquellos que saben algo acerca del sufrimiento personal.
16.19 Job tenía miedo de que Dios lo hubiese abandonado. Aun así, apeló directamente a Dios (su testigo) ya que Dios conocía su inocencia. Un testigo es aquel que ha visto lo que sucedió, y mi testimonio es como un abogado que habla a nombre del querellante. Al usar estos términos, Job mostró que él había depositado en el Dios de los cielos toda su esperanza de una defensa justa, porque probablemente moriría antes de que sucediera en la tierra. En el Nuevo Testamento aprendemos que Jesucristo intercede a nuestro favor (Hebreos 7.25, 1 Juan 2.1), por lo tanto, no tenemos nada que temer.
Capítulo 17
17.10 Los tres amigos de Job tenían la reputación de ser sabios, pero Job no pudo encontrar sabiduría en ninguno de ellos. Dios respaldó la afirmación de Job en 42.7, condenando a estos hombres por la descripción falsa que hicieron de Él. Obviamente estos hombres tenían una visión defectuosa de la sabiduría. Asumían que porque eran prósperos y exitosos, Dios debía estar complacido con la forma en que vivían y pensaban. Job, sin embargo, les dijo que estaban comenzando con una idea equivocada porque los éxitos y la prosperidad terrenales no son prueba de la fe en Dios. De la misma manera que los problemas y las aflicciones no prueban la infidelidad. El hombre verdaderamente sabio sabe que la sabiduría proviene solo de Dios, no de los éxitos o fracasos humanos. El hombre verdaderamente sabio nunca abandona a Dios. La sabiduría de Dios prueba ser superior a la de Job y todos sus amigos.
17.15 Job renunció a la esperanza de una restauración futura de su riqueza y de su familia, y se encerró en pensamientos de muerte y en el descanso prometido de la pena y el dolor. Las recompensas de las que hablaban los amigos de Job estaban todas relacionadas con la vida presente. Guardaron silencio acerca de la posibilidad de la vida después de la muerte. No debemos evaluar la vida solo en términos del mundo presente, ya que Dios promete un futuro maravilloso y eterno para aquellos que son fieles a Él.
Capítulo 18
18.1ss Bildad pensó que sabía cómo debía gobernarse el universo y vio la vida de Job como una ilustración de las consecuencias del pecado. Rechazó la parte de la historia correspondiente a Job porque no encajaba en su punto de vista acerca de la vida. Es fácil condenar a Bildad ya que sus errores son obvios; desafortunadamente, sin embargo, a menudo nosotros reaccionamos de la misma manera cuando nuestras ideas se ven amenazadas.
18.14 El «rey de los espantos» es una figura del discurso que se refiere a la muerte. Bildad veía a la muerte como un gran devorador (18.13), pero la Biblia nos enseña que Dios tiene el poder de devorar incluso a la muerte (Salmo 49.15; Isaías 25.8; 1 Corintios 15.54?56).
Capítulo 19
19.3-5 Es muy fácil señalar los defectos o los pecados de alguien. Los amigos de Job lo acusaron de pecador para hacerlo sentir culpable, no para alentarlo ni corregirlo. Si sentimos que debemos reprender a alguien, debemos asegurarnos de que estamos confrontando a esa persona porque la amamos, no porque estemos enojados, incomodados o porque estemos buscando culparlo.
19.6 Job sintió que Dios estaba tratándolo como un enemigo cuando, en realidad, Dios era su amigo y lo tenía en alta estima (1.8; 2.3). En medio de la dificultad, Job señaló a la persona equivocada. Era Satanás, no Dios, el enemigo de Job. Debido a que los israelitas ponían mucho énfasis en la causa final de las cosas, creían que tanto el bien como el mal provenían de Dios. También pensaban que la gente era responsable por sus propios destinos. Sin embargo, el poder maligno que anda suelto en este mundo es el culpable de mucho del sufrimiento que experimentamos. En el versículo 7, Job continúa clamando para que Dios lo escuche.
19.25?27 En el corazón mismo del libro de Job surge su afirmación resonante de confianza: «Yo sé que mi Redentor vive». En el antiguo Israel un redentor era un miembro de la familia que liberaba a un esclavo o que se hacía cargo de una viuda (véase la nota a Rut 3.1). Qué tremenda fe tenía Job, especialmente a la luz del hecho de que no estaba consciente de la conferencia que habían tenido Dios y Satanás. Job pensaba que Dios era el causante de todos esos desastres que habían caído sobre él. De cara a la muerte y a la decadencia, Job seguía esperando ver a Dios, y lo esperaba mientras estuviera en su cuerpo. Cuando el libro de Job fue escrito, Israel no tenía una doctrina bien desarrollada de la resurrección. A pesar de que Job luchó con la idea de que Dios estaba en contra de él en ese momento, creía firmemente que al final Dios estaría de su lado. Esta creencia era tan fuerte que Job llegó a ser el primero que habló acerca de la resurrección del cuerpo (véase también Salmo 16.10; Isaías 26.19; Daniel 12.2, 13).
19.26 Job dijo: «En mi carne he de ver a Dios». En la situación que se encontraba, parecía imposible para él que pudiera ver a Dios en su carne. ¡Y esta es la clave de la fe de Job! Tenía la confianza de que la justicia de Dios triunfaría, aun cuando para lograrlo se requiriera de un milagro como la resurrección.
Capítulo 20
20.1ss El discurso de Zofar reveló una vez más su falsa conjetura al basar su argumento exclusivamente en la idea de que Job era un hipócrita malvado. Zofar dijo que aunque Job había estado bien por un tiempo, no había vivido una vida recta, por lo tanto Dios le había arrebatado su riqueza. De acuerdo con Zofar, las calamidades de Job probaban su maldad.
20.6, 7 A pesar de que Zofar estaba equivocado al dirigir su perorata contra Job, tenía razón al hablar del final de las personas malas. Al principio, el pecado parece atractivo y se disfruta. Mentir, robar u oprimir a otros a menudo trae un beneficio temporal para aquellos que practican estos pecados. Algunos incluso viven largas vidas con un beneficio mal habido. Pero al final, la justicia de Dios prevalecerá. Lo que Zofar no pudo ver es que el juicio por esos pecados quizá no venga durante la vida de un pecador. El castigo puede ser aplazado hasta el juicio final, cuando los pecadores serán cortados de la presencia de Dios. No debemos impresionarnos por el éxito y el poder de la gente perversa. El juicio de Dios sobre ellos es seguro.
Capítulo 21
21.1ss Job refutó la idea de Zofar de que los malos nunca tendrán riquezas y felicidad, diciendo que en el mundo real el malvado sí prospera. Dios hace lo que le place con los individuos (21.22?25), y la gente no puede emplear sus circunstancias para medir su propia bondad o la de Dios, algunas veces (pero no siempre) están relacionadas. El éxito de los amigos de Job estaba basado en su realización exterior. Sin embargo, el éxito para Dios está en el corazón de las personas.
21.22 A pesar de estar confundido por las razones de su sufrimiento, Job afirmó la superioridad de la sabiduría de Dios al preguntar: «¿Enseñará alguien a Dios sabiduría?» La manera en que usted responde a sus luchas personales indica su actitud hacia Dios. En vez de enojarse con Dios, continúe confiando en Él, sin importar cuáles sean sus circunstancias. Aun cuando parezca muy difícil de creer, Dios está en control. Debemos comprometernos con Él y así no nos resentiremos por el tiempo en que Él actúe.
21.29?33 Si la gente mala se enriquece a pesar de su pecado, ¿por qué debemos tratar de ser buenos? Puede parecer que los malos pequen y no les pase nada, pero hay un Juez superior y un juicio futuro (Apocalipsis 20.11?15). El establecimiento final de la justicia no vendrá en esta vida, sino en el más allá. Lo más importante es cómo una persona ve a Dios a través de la prosperidad o la pobreza, y no la pobreza o la prosperidad en sí mismas.
Capítulo 22
22.1ss Este es el tercero y último discurso de Elifaz a Job. Cuando habló a Job por primera vez (capítulos 4, 5), aplaudió las buenas obras de Job y sugirió gentilmente que quizás Job necesitaba arrepentirse de algún pecado. Si bien en esta ocasión no dijo nada nuevo, fue más específico. No pudo librarse de la idea de que el sufrimiento era un castigo de Dios por malas acciones, por lo tanto sugirió algunos posibles pecados que Job pudo haber cometido. Elifaz no trataba de destruir a Job; al final de su discurso prometió que Job recibiría paz y restauración si admitía su pecado y se arrepentía.
22.12-14 Elifaz declaró que el punto de vista de Job acerca de Dios era demasiado pequeño, y lo criticó por pensar que Dios estaba demasiado lejos de la tierra para interesarse en él. Y dijo que si Job sabía del interés intenso y personal de Dios en él, no se atrevería a tomar sus pecados tan a la ligera. Elifaz tenía razón en esto: algunas personas toman el pecado a la ligera porque piensan que Dios está demasiado lejos como para no darse cuenta de lo que hacemos. No obstante, su observación no se aplicaba a Job.
22.21?30 En varias oportunidades, los amigos de Job mostraron un conocimiento parcial de la verdad y del carácter de Dios, pero tuvieron problemas en aplicar con precisión esta verdad a la vida. Tal fue el caso de Elifaz, quien dio un hermoso resumen del arrepentimiento. Tenía razón al decir que debemos pedir a Dios perdón cuando pecamos, pero sus palabras no se aplicaban a Job que ya había buscado el perdón de Dios (7.20, 21; 9.20; 13.23) y había vivido en un contacto íntimo con Él a lo largo de su vida.
Capítulo 23
23.1?24.25 Job continuó su réplica, diciendo que su sufrimiento sería más soportable si supiera el porqué del mismo. Si hubiera algún pecado por el cual necesitara arrepentirse, ¡lo hubiera hecho! Sabía que los malos habrían de ser castigados; sabía que Dios lo reivindicaría si él lo decidía. De todos los ejemplos de maldad en el mundo, su gran deseo era que Dios limpiara su nombre, probara su rectitud y explicara por qué había sido elegido para recibir todas estas calamidades. Job trataba de hacer que sus amigos vieran que las preguntas acerca de Dios, de la vida y de la justicia no son tan simples como ellos suponían.
23.10 En el capítulo 22, Elifaz había tratado de condenar a Job al identificar algún pecado secreto que pudiera haber cometido. Aquí Job declara su confianza en su propia integridad y en la justicia de Dios. Siempre tenemos la posibilidad de tener pecados escondidos en nuestra vida, pecados que ni siquiera conocemos, especialmente cuando los estándares de Dios son tan altos y nuestro desempeño tan imperfecto. Si somos verdaderos creyentes, todos nuestros pecados nos son perdonados debido a lo que Cristo hizo en la cruz a nuestro favor (Romanos 5.1; 8.1). La Biblia también nos enseña que aun si nuestro corazón nos condena, Dios es más grande que nuestros corazones (1 Juan 3.20). Su perdón y su limpieza son suficientes; invalidan las dudas que perturban nuestra mente. El Espíritu Santo en nosotros es nuestra prueba de que somos perdonados ante los ojos de Dios a pesar de que nos sintamos culpables. Si nosotros, al igual que Job, estamos buscando verdaderamente a Dios, podemos enfrentarnos a las acusaciones de otros así como a nuestras propias dudas. Si Dios nos ha perdonado y nos ha aceptado, verdaderamente hemos sido perdonados.
Capítulo 24
24.18-21 Repentinamente, Job parecía estar discutiendo del lado de sus amigos. Por tal motivo, algunos comentaristas piensan que fue uno de los amigos de Job que dijo esas palabras. Pero no debemos esperar que Job presentara un argumento lógico. Se sentía confundido. No estaba discutiendo que, en cada caso, Dios recompensara al malvado y castigara al recto. Simplemente estaba aseverando que, en esta situación, un hombre recto estaba sufriendo.
Capítulo 25
25.1ss La respuesta final de Bildad era débil. Evadió los ejemplos de Job acerca de la prosperidad del malvado. En vez de tratar de refutarlo, Bildad lo acusó de soberbio debido a que estaba proclamando que su sufrimiento no era resultado del pecado. Job nunca dijo que no tuviera pecados, sino solamente que su pecado no podría haber causado el problema presente.
25.6 Es importante entender que Bildad, no Dios, estaba llamando al hombre un gusano. Los seres humanos han sido creados a la imagen de Dios (Génesis 1.26, 27). Salmos 8.5 dice que el hombre es «poco menor que los ángeles». Bildad pudo haber usado simplemente una descripción poética para comparar nuestro valor con el valor y el poder de Dios. Para ir a Dios no necesitamos arrastrarnos como gusanos. Podemos acercarnos con plena confianza (Hebreos 4.16).
Capítulo 26
26.1ss Job se distingue por ser el que da el discurso más largo en el libro (seis capítulos) entretejiendo ejemplos del misterio y del poder de Dios en un hermoso poema de confianza. Comenzando con tachar la última respuesta de Bildad como irrelevante (capítulo 25), Job le dice entonces a Bildad y a sus amigos que no es posible que conozcan todo acerca de Dios. La sabiduría no se origina en esta vida o en la mente humana, sino que proviene de Dios (28.27, 28). Luego, Job defiende su vida recta y sincera. Sin duda que él había buscado seguir el estilo de vida de Dios. Aunque admite que no es perfecto, sostiene que sus motivos eran justos.
26.2-4 Con gran sarcasmo, Job atacó los comentarios de Bildad. Sus explicaciones teológicas no le proporcionaron ningún consuelo, ya que fueron incapaces de convertir su sabiduría en consejos útiles. Cuando trate con la gente, es más importante amarla y entenderla que analizarla o darle un consejo. La compasión produce resultados mayores que la crítica o el culpar a otros.
Capítulo 27
27.6 En medio de todas las acusaciones, Job fue capaz de declarar que su conciencia estaba limpia. Sólo el perdón de Dios y una determinación a vivir una vida recta delante de Él pueden producir una conciencia limpia. Cuán importante llegó a ser su hoja de vida cuando estaba siendo acusado. Al igual que Job, no podemos declarar que no hay pecado en nuestra vida, pero sí podemos declarar que tenemos vidas perdonadas. Cuando confesamos nuestros pecados a Dios, somos perdonados y podemos vivir con conciencias limpias (1 Juan 1.9).
27.13-23 Job estuvo de acuerdo con sus amigos de que el fin del malo será el desastre, pero no estuvo de acuerdo en que él era malo y que se merecía el castigo. La mayor parte de los castigos que enumeró Job nunca los sufrió él. Así que no se estaba incluyendo dentro de los malvados. Por el contrario, continuamente pedía a Dios que viniera y lo reivindicara.
Capítulo 28
28.13 Job declaró que la sabiduría no se puede encontrar entre los vivientes. Es natural para la gente que no comprende la importancia de la Palabra de Dios que busque la sabiduría aquí en la tierra. Se vuelven a los filósofos y a otros líderes para que les ayude a vivir. Aun así Job dijo que la sabiduría no se encuentra aquí. Ningún líder o grupo de líderes puede producir el suficiente conocimiento o razonamiento para explicar la totalidad de la experiencia humana. La interpretación final de la vida, de quiénes somos y a dónde nos dirigimos, debe provenir de afuera y por encima de nuestra vida mortal. Cuando busque una guía, busque conocer la sabiduría de Dios como lo establece la Biblia. Para ser elevados por encima y más allá de las fronteras de la vida, debemos conocer y confiar en el Señor de la vida.
¿DÓNDE SE PUEDE ENCONTRAR LA SABIDURÍA?
Job y sus amigos diferían en sus ideas sobre cómo un hombre podía llegar a ser sabio. Persona Su fuente de sabiduría Actitud hacia Dios
Elifaz La sabiduría se adquiere al observar y experimentar la vida. Basó el consejo que le dio a Job en su conocimiento de primera mano (4.7, 8; 5.3, 27).
«He observado personalmente la forma en la que Dios trabaja y puedo ahora explicarlo».
Bildad La sabiduría se hereda del pasado. El conocimiento fidedigno es de segunda mano. Basó el consejo que le dio a Job en los proverbios y refranes tradicionales que con frecuencia citaba (8.8, 9; 18.5?21).
«Aquellos que se han ido antes que nosotros han conocido a Dios y todo lo que tenemos que hacer es usar su conocimiento».
Zofar La sabiduría pertenece a los sabios. Basó su consejo en su sabiduría que no tenía ninguna otra fuente que él mismo (11.6; 20.1?29).
«Los sabios saben cómo es Dios, pero no hay muchos como nosotros».
Job Dios es la fuente de sabiduría y el primer paso hacia la sabiduría es el temor de Dios (28.20?28).
«Dios revela su sabiduría a aquellos que humildemente confían en Él».
28.16 El oro de Ofir era considerado el más fino que se podía conseguir. Ofir estaba localizada probablemente en África, a lo largo de la costa arábiga o en India. Donde fuera que estuviera, era una buena distancia desde Israel, ya que los barcos del rey Salomón tardaron tres años en completar el viaje (1 Reyes 9.28; 10.22).
28.28 El «temor del Señor» es un tema clave en la literatura acerca de la sabiduría que hay en la Biblia (desde Job hasta Cantar de los cantares). Significa tener respeto y reverencia hacia Dios y sentir un temor reverente de su majestad y poder. Este es el punto para comenzar a encontrar la sabiduría verdadera (véase Proverbios 1.7?9).
Capítulo 29
29.6 Leche y aceite eran símbolos de prosperidad material en una sociedad agrícola. Los ganados y los olivos de Job eran tantos que todo parecía fluir en abundancia.
29.7ss Job estaba caminando por una línea muy fina entre la jactancia por logros pasados y el recuerdo de las buenas acciones para poder contestar los cargos que pesaban en su contra. La única debilidad de Job a lo largo de sus conversaciones es que se acercó muy peligrosamente al orgullo. El orgullo es muy engañoso cuando estamos actuando correctamente. Nos separa de Dios al hacernos pensar que somos mejores de lo que realmente somos. Luego surge la tendencia a confiar en nuestras propias opiniones, lo que nos lleva a otras clases de pecados. Si bien no es malo recordar hechos pasados, es mucho mejor hacer un recuento de las bendiciones que Dios ha derramado en nosotros. Esto nos ayudará a evitar que caigamos inadvertidamente en el orgullo.
29.7-17 Por la descripción que se hace del trabajo de Job, algunos comentaristas creen que Job era un juez. En los días de Job, un juez servía tanto de consejero de la ciudad como de magistrado, y ayudaba a gobernar a la comunidad y a resolver las disputas. En la mayoría de los casos, era un puesto de tiempo parcial que se establecía sobre la base del respeto y la reputación de uno en el área.
Capítulo 30
30.1ss Era humillante sufrir una pérdida de la magnitud que sufrió Job. Pero enfrentarse al abuso por parte de hombres jóvenes añadía insultos a la humillación. Job había perdido familia, posesiones, salud, posición y buen nombre. Ya ni siquiera era respetado por sufrir con valentía. Desafortunadamente, a veces la gente joven se ríe y se aprovecha de los ancianos y de aquellos que están limitados de alguna manera. En vez de eso, deberían darse cuenta que todas nuestras habilidades y atributos físicos duran poco y que a todos Dios los ama por igual.
Capítulo 31
31.1?4 Job no sólo había evitado cometer un pecado grave como el adulterio, sino que ni siquiera había dado el primer paso hacia ese pecado al mirar a una mujer con un deseo lujurioso. Job dijo que era inocente tanto de los pecados externos como de los internos. En el capítulo 29, repasa sus buenas acciones. En este capítulo 31 hace una lista de los pecados que no ha cometido: ni en su corazón (31.1?12) ni en contra de sus vecinos (31.13?23) ni contra Dios (31.24?34).
31.24-28 Job afirma que depender de la riqueza para la felicidad es idolatría y es negar al Dios del cielo. Disculpamos la obsesión que tiene nuestra sociedad con dinero y posesiones como un mal necesario o «la manera en la que las cosas funcionan» en el mundo moderno. Pero todas las sociedades en cada época han valorado el poder y el prestigio que acarrea el dinero. Los verdaderos creyentes deben librarse del deseo arraigado de mayor poder, más prestigio y más posesiones. Tampoco deben negarse a compartir sus recursos con vecinos cercanos y lejanos que se encuentren en desesperadas necesidades físicas.
31.33, 34 Job dijo que no había tratado de esconder su pecado como lo hacen los hombres con frecuencia. El temor de que nuestros pecados sean descubiertos nos lleva a patrones de engaño. Nos cubrimos con mentiras para parecer buenos ante los demás. Pero no podemos escondernos de Dios. ¿Procura usted que la gente no pueda ver su verdadero yo? Reconozca sus pecados y libérese para poder recibir perdón y una nueva vida.
Capítulo 32
32.1 Si Job era realmente un buen hombre, sus tres amigos tendrían que renunciar a su teoría de que el sufrimiento siempre es un castigo de Dios por las malas acciones. Pero en lugar de considerar otro punto de vista, interrumpieron la discusión. Estaban convencidos de que Job tenía alguna falla o pecado oculto, así que no había nada más que hablar si él no confesaba su pecado. Pero Job sabía que había vivido correctamente ante Dios y los demás (capítulo 29) y había evitado tener pensamientos y acciones malos (capítulo 31). ¡No pensaba inventar un pecado para satisfacer a sus amigos!
32.2ss Cuando Elifaz, Bildad y Zofar no tuvieron ya nada que decir, Eliú se convirtió en la cuarta persona en hablar a Job. Fue la primera y única vez que habló. Aparentemente era un espectador y era mucho más joven que los demás (32.6, 7), pero presentó un nuevo punto de vista. Mientras que los tres amigos dijeron que Job estaba sufriendo por un pecado pasado, Eliú dijo que el sufrimiento de Job no se iría sino hasta que se diera cuenta de su pecado presente. Según Eliú, Job no estaba sufriendo debido al pecado, sino que estaba pecando debido al sufrimiento. Dijo que la actitud de Job se había vuelto arrogante al tratar de defender su inocencia. También dijo que el sufrimiento no intenta castigarnos sino corregirnos y restaurarnos para mantenernos en el buen camino.
Hay mucha verdad en el discurso de Eliú. Estaba exhortando a Job para que viera su sufrimiento desde una perspectiva diferente y con un propósito mayor en mente. Si bien su discurso tenía un nivel mucho más espiritual que los otros, Eliú continuaba equivocado al pensar que una respuesta correcta ante el sufrimiento siempre llevaba a la sanidad y restauración (33.23?30) y que el sufrimiento siempre está conectado de alguna manera al pecado (34.11).
32.7-9 «El soplo del Omnipotente le hace que entienda». No basta con reconocer una gran verdad, debe ser vivida cada día. Eliú reconoció la verdad de que Dios era la única fuente de sabiduría real, pero no la utilizó para ayudar a Job. Si bien reconoció de dónde provenía la sabiduría, no buscó los medios para adquirirla. Llegar a ser sabio es una búsqueda progresiva y dura toda la vida. No se contente con sólo saber acerca de la sabiduría; hágala parte de su vida.
Capítulo 33
33.13 Estar informado trae un sentido de seguridad. Es natural querer saber lo que está sucediendo en nuestra vida. Job quería saberlo, quería saber por qué estaba sufriendo. En capítulos anteriores, sentimos su frustración. Eliú declaró que tenía la respuesta para la gran pregunta de Job, «¿por qué Dios no me dice qué es lo que pasa?» Eliú dijo a Job que Dios estaba tratando de responderle, pero que él no estaba escuchando. Eliú juzgó mal a Dios en este punto. Si Dios fuera a responder a todas nuestras preguntas, no seríamos probados adecuadamente. ¿Qué hubiera sucedido si Dios hubiera dicho: «Job, Satanás te va a probar y te va a afligir, pero al final serás sanado y se te regresará todo»? La prueba más grande de Job no era el dolor, sino el no saber por qué sufría. Nuestras pruebas más grandes pueden ser que debamos confiar en la bondad de Dios aun cuando no comprendamos por qué nuestra vida va en cierta dirección. Debemos aprender a confiar en Dios y su bondad, y no en la bondad de la vida.
33.14?24 El punto de Eliú era que Dios había hablado una y otra vez. Habló en sueños y visiones (33.15?18), por medio del sufrimiento (33.19?22), y por ángeles mediadores (33.23, 24). Job ya sabía eso. Eliú acusó a Job de no escuchar a Dios, lo que no era cierto.
Capítulo 34
34.10-15 Eliú afirmó que Dios nunca peca y nunca es injusto. A lo largo de este libro todos (Elifaz, Bildad, Zofar y Eliú) tenían elementos de verdad en sus discursos. Desafortunadamente, las pizcas de verdad están enterradas bajo capas de conjeturas y conclusiones falsas. Aun cuando tengamos una riqueza de conocimiento bíblico y experiencias de la vida, debemos asegurarnos de que nuestras conclusiones sean coherentes con toda la Palabra de Dios, no sólo con porciones de ella.
CÓMO NOS AFECTA EL SUFRIMIENTO El sufrimiento es útil cuando: El sufrimiento es dañino cuando:
Nos volvemos a Dios para recibir entendimiento, resistencia y liberación Nos endurecemos y rechazamos a Dios
Hacemos preguntas importantes y quizás no nos tomamos el tiempo para pensar en ellas en una forma rutinaria y normal Nos negamos a hacer preguntas y nos perdemos las lecciones que pueden ser de beneficio para nosotros
Nos prepara para identificarnos con los que sufren y consolarlos Permitimos que eso nos haga egoístas y egocéntricos
Nos abrimos para que otros que están obedeciendo a Dios nos ayuden Nos apartamos de la ayuda que otros nos pueden brindar
Estamos listos para aprender de un Dios digno de confianza Rechazamos el hecho de que Dios puede cambiar una calamidad en un bien
Nos damos cuenta de que podemos identificarnos con lo que Cristo sufrió en la cruz por nosotros Acusamos a Dios por ser injusto y quizá llevemos a otros a rechazarlo
Nos sensibilizamos por la cantidad de sufrimiento en el mundo Rehusamos estar abiertos a cualquier cambio en nuestra vida
Capítulo 35
35.1ss En ocasiones nos preguntamos si la fidelidad a nuestras convicciones realmente nos hace algún bien. Eliú habló acerca de esto. Su conclusión era que Dios sigue interesado aun cuando no interviene inmediatamente en cada situación. Dios ejecuta la justicia. Tenemos su promesa de que lo hace. No pierda la esperanza. Espere en Dios. Él sabe de su manera recta de vivir y de su fe.
Capítulo 36
36.26 Un tema en la literatura poética de la Biblia es que Dios es incomprensible; no podemos conocerlo completamente. Podemos tener algún conocimiento de Él porque la Biblia está llena de detalles acerca de quién es Dios, cómo podemos conocerlo y cómo podemos tener una relación eterna con Él. Pero nunca podremos saber lo suficiente como para contestar todas las preguntas de la vida (Eclesiastés 3.11), predecir nuestro propio futuro o manipular a Dios para nuestros propios fines. La vida siempre tiene más preguntas que respuestas, y debemos ir constantemente a Dios para obtener algunas pistas frescas acerca de los dilemas de la vida (véase 37.19?24).
Capítulo 37
37.2 Nada se puede comparar con Dios. Su poder y su presencia son imponentes, y cuando Él habla, debemos escuchar. Muy a menudo presumimos hablar por Dios (como lo hicieron los amigos de Job), ponemos palabras en su boca, lo tomamos a la ligera o interpretamos que su silencio significa que está ausente, o desinteresado. Pero a Dios sí le interesa. Él tiene el control y hablará. Esté listo para escuchar su mensaje: en la Biblia, en su vida a través del Espíritu Santo, y en las circunstancias y relaciones.
37.21?24 Eliú concluye su discurso con la tremenda verdad que la fe en Dios es mucho más importante que el deseo de Job de una explicación por su sufrimiento. Él estuvo muy cerca de ayudar a Job pero luego continuó por el camino equivocado. Significativamente, es aquí que Dios mismo interrumpe la discusión para dar las conclusiones correctas a esta importante verdad (38.1ss).
37.23 Eliú subrayó la soberanía de Dios sobre toda la naturaleza como un recordatorio de su soberanía sobre nuestra vida. Dios está en control. Él dirige, preserva, y mantiene su orden creado. A pesar de que no podamos verlo, también Dios está gobernando divinamente los asuntos morales y políticos de la gente. Dedicar un tiempo para observar la majestuosidad y las partes intrincadas de la creación de Dios, nos ayuda a recordar su poder en cada uno de los aspectos de nuestra vida.
Capítulo 38
38.1ss Dios habló desde un torbellino o una tremenda tormenta. Sorprendentemente, no respondió ninguna de las preguntas de Job. Las preguntas de Job no estaban en el corazón del asunto. Por el contrario, Dios utilizó la ignorancia de Job acerca del orden natural de la tierra para revelar su ignorancia del orden moral de Dios. Si Job no podía entender la manera de trabajar de la creación física de Dios, ¿cómo podría comprender el carácter y la mente de Dios? No existe un criterio o punto de vista mayor que el de Dios por el cual se pueda juzgar. Dios mismo es el estándar. Nuestra única opción es someternos a su autoridad y descansar en su cuidado.
A quién habló Lo que dijo Referencia DIOS HABLA
En diferentes ocasiones del Antiguo Testamento, Dios decidió comunicarse en forma audible con los individuos. Dios siempre encontrará una forma para ponerse en contacto con aquellos que quieren conocerlo. Algunas de esas ocasiones se enumeran aquí.
Adán y Eva Los confrontó acerca de su pecado Génesis 3.8?13

Noé Dio instrucciones para construir el arca Génesis 6.13?22; 7.1; 8.15?17

Abraham Le ordenó seguir la guía de Dios y prometió bendecirlo. Génesis 12.1?9

Probó su obediencia al ordenarle que sacrificara a su hijo Génesis 22.1?14

Jacob Le permitió ir a Egipto Génesis 46.1?4

Moisés Lo envió a sacar al pueblo de Egipto. Éxodo 3.1?10

Le dio los Diez Mandamientos Éxodo 19.1?20.20

Moisés, Aarón y María Dictó juicio en un problema familiar Números 12.1?15

Josué Le prometió estar con él como lo estuvo con Moisés Josué 1.1?9

Samuel Lo escogió para ser su vocero 1 Samuel 3.1?18

Isaías Lo envió al pueblo con su mensaje Isaías 6.1?13

Jeremías Lo alentó para ser su profeta Jeremías 1.4?10

Ezequiel Lo envió a Israel para advertirles del juicio que habría de venir Ezequiel 2.1?8

38.22, 23 Dios dijo que Él estaba reservando los depósitos de nieve y granizo para tiempos de problemas y guerras. Dios usó el granizo para ayudar a que Josué y los israelitas ganaran una batalla (Josué 10.11). Así como los ejércitos guardan sus armas en el depósito de armas, Dios tiene todas las fuerzas de la naturaleza bajo su control. Algunas veces las usa para confundir a los que se oponen a Él o a su pueblo. Job ni siquiera podía empezar a conocer todos los recursos de Dios.
38.22-35 Dios dijo que tenía todas las fuerzas de la naturaleza bajo su mando y que podía desatarlas o reprimirlas a voluntad. Nadie puede comprender completamente hechos tan comunes como la lluvia o la nieve, y nadie puede mandarlas. Sólo Dios, quien las creó, tiene ese poder. El punto de Dios era que si Job no podía explicar esos hechos tan comunes de la naturaleza, ¿cómo podría explicar o cuestionar a Dios? Y si la naturaleza está más allá de lo que podemos entender, los propósitos morales de Dios tampoco son lo que nos imaginamos.
Punto de vista equivocado Punto de vista correcto JUSTICIA DE DIOS

Hay una ley de justicia o equidad que es más alta y más absoluta que Dios. Es obligatoria hasta para Dios. Él debe actuar en respuesta a esa ley para poder ser justo. Nuestra respuesta debe ser apelar a esa ley. Dios mismo es el estándar de justicia. Él usa su poder según su propia perfección moral. Así, lo que sea que Él haga es justo, aun cuando no lo entendamos. Nuestra respuesta debe ser apelar a Él directamente.
38.31, 32 Estas son constelaciones estelares y están todas bajo el control de Dios.
Capítulo 39
39.1ss Para poder demostrarle cuán limitado era realmente su conocimiento, Dios hizo a Job varias preguntas acerca del reino animal. Él no estaba buscando que Job le respondiera. Por el contrario, estaba haciendo que reconociera y se sometiera al poder de Dios y a su soberanía. Sólo entonces podría él escuchar lo que realmente Dios le estaba diciendo.
Capítulo 40
40.2-5 ¿Cómo discute con o acusa usted al Dios Todopoderoso? ¿Le exige respuestas cuando las cosas no salen a su manera, pierde un trabajo, alguien cercano a usted se enferma o muere, las finanzas están apretadas, fracasa o surgen cambios inesperados? La próxima vez que se vea tentado a quejarse con Dios, considere cuánto le ama y recuerde la reacción de Job cuando tuvo su oportunidad para hablar. ¿Está en una situación mejor que la de Job o es acaso más justo que él? Dé a Dios la oportunidad de revelarle sus propósitos mayores, pero recuerde que pueden ocurrir durante el curso de su vida y no en un momento dado.
40.4 A lo largo de su sufrimiento, Job deseó tener una oportunidad para defender su inocencia ante Dios. Ahora Dios se le apareció y le dio esa oportunidad. Pero Job decidió quedarse callado porque ya no era necesario que hablara. Dios le había mostrado que, como ser humano limitado, no tenía ni la capacidad para juzgar al Dios que creó el universo ni el derecho de preguntar por qué. Las acciones de Dios no dependen de las nuestras. Él hará lo que sepa que es mejor, a pesar de lo que creamos que es justo. Es importante notar, sin embargo, que Dios vino a Job, demostrando así su amor y su interés por él.
CUATRO PUNTOS DE VISTA SOBRE EL SUFRIMIENTO Punto de vista de Satanás La gente cree en Dios sólo cuando está prosperando y no está sufriendo. Esto es un error.
Punto de vista de los tres amigos de Job El sufrimiento es el juicio de Dios por el pecado. Esto no siempre es verdad.
Punto de vista de Eliú El sufrimiento es la forma en la que Dios nos enseña, disciplina y refina. Esto es verdad, pero es una explicación incompleta.
Punto de vista de Dios El sufrimiento hace que confiemos en Dios por quien Él es, no por lo que hace.
40.15 Behemot era un enorme animal de tierra, posiblemente un elefante o un hipopótamo.
Capítulo 41
41.1 Aunque en la mitología cananea leviatán usualmente se refiere a un monstruo marino de siete cabezas, aquí probablemente se refiera a un cocodrilo.
41.9-11 Es muy tonto para las personas pensar que le pueden hacer frente a Dios cuando tienen miedo a enfrentar a un cocodrilo. ¡Cuánto más poderoso es Dios! Es mejor someterse a la autoridad amorosa de Dios que enfrentarse a su ira.
Asunto Referencia en Job Cómo es Jesús la respuesta JOB Y JESÚS
El libro de Job está íntimamente ligado al Nuevo Testamento debido a que los problemas y preguntas de Job se contestan perfectamente en Jesucristo.
Alguien nos debe ayudar a acercarnos a Dios 9.32, 33
1 Timoteo 2.5

¿Hay vida después de la muerte? 14.14
Juan 11.25

Hay alguien en el cielo trabajando a favor nuestro 16.19
Hebreos 9.24

Hay alguien que puede salvarnos del juicio 19.25
Hebreos 7.24, 25

¿Dónde encontramos a Dios? 23.3?5
Juan 14.9

¿Qué es importante en la vida? 21.7?15
Mateo 16.26; Juan 3.16

Capítulo 42
42.1ss A lo largo del libro, los amigos de Job le pidieron que admitiera su pecado y que pidiera perdón. Y finalmente, Job sí se arrepintió. Irónicamente, el arrepentimiento de Job no era la clase de arrepentimiento que sus amigos querían. No pidió perdón por pecados secretos, sino por poner en duda la soberanía y la justicia de Dios. Job se arrepintió de su actitud y reconoció el gran poder y la perfecta justicia de Dios. Pecamos cuando preguntamos enojados «si Dios tiene el control, ¿por qué permite que esto suceda?» Debido a que estamos atrapados en el tiempo, y no somos capaces de ver más allá del día de hoy, no podemos conocer las razones de todo lo que pasa. ¿Confiará en Dios aun cuando sus preguntas no sean contestadas?
42.2?4 Job citaba las preguntas que el Señor le había hecho anteriormente (38.2, 3). Abierta y sinceramente admitió que él había sido el necio. ¿Está usando lo que no puede comprender como una excusa para su falta de confianza? Admita delante de Dios que ni siquiera tiene la fe suficiente para confiar en Él. La verdadera fe comienza con ese tipo de humildad.
42.7, 8 Dios dejó muy claro que los amigos de Job estaban equivocados. El hecho de que Dios no mencionara ningún pecado específico muestra que confirmaba la afirmación de Job de haber llevado una vida devota y obediente. Los amigos de Job habían cometido el error de suponer que su sufrimiento era originado por un gran pecado. Lo estaban juzgando sin saber lo que Dios estaba haciendo. Debemos ser cuidadosos y evitar hacer juicios acerca de una persona, porque Dios puede trabajar en formas que desconocemos.
42.8-10 Después de recibir mucha crítica, Job todavía era capaz de orar por sus tres amigos. Es muy difícil perdonar a alguien que lo ha acusado de malas acciones, pero Job lo hizo. ¿Está orando por aquellos que le han hecho daño? ¿Puede perdonarlos? Siga las acciones de Job, a quien Dios llamó un hombre bueno, y ore por aquellos que le han hecho daño.
CUANDO SUFRIMOS
Aquí hay seis preguntas que nos debemos hacer cuando sufrimos, y lo que debemos hacer si la respuesta es afirmativa. Preguntas Nuestra respuesta
¿Me está castigando Dios por algún pecado? Confiese el pecado conocido
¿Está atacándome Satanás mientras trato de sobrevivir como cristiano? Clame a Dios para que le dé fortaleza
¿Es esta una preparación para un servicio especial, donde puedo aprender a ser compasivo con otros que sufren? Resista la autocompasión. Pida a Dios que abra puertas de oportunidad y lo ayude a descubrir a otros que sufren al igual que usted
¿He sido seleccionado específicamente para ser probado, como Job? Acepte la ayuda del cuerpo de creyentes. Confíe en que Dios llevará a cabo su propósito a través suyo
¿Es mi sufrimiento resultado de consecuencias naturales por las cuales no soy directamente responsable? Reconozca que en un mundo pecaminoso, tanto las personas buenas como las malas sufrirán. Pero las personas buenas tienen la promesa de Dios de que su sufrimiento llegará un día a su fin
¿Sufro por alguna razón desconocida? No se retraiga por el dolor. Proclame su fe en Dios, sepa que Él se interesa por usted, y espere pacientemente su ayuda
42.10, 11 ¿Hubiera cambiado el mensaje de Job si Dios no lo hubiera restaurado a sus bendiciones anteriores? No. Dios sigue siendo soberano. Jesús dijo que cualquiera que renunciare a algo por el Reino de Dios sería recompensado (Lucas 18.29, 30). Nuestra restauración puede o no ser igual a la de Job, que fue tanto espiritual como material. Nuestra restauración completa puede no ser en esta vida, pero sucederá. Dios nos ama y es justo. No sólo restaurará lo que hemos perdido injustamente, sino que nos dará más de lo que podamos imaginar cuando vivamos con Él eternamente. Tómese fuertemente de su fe a lo largo de sus pruebas, y también será recompensado por Dios, si no ahora, en el más allá.
42.17 La pregunta principal del libro de Job no tiene vencimiento: «¿Por qué los creyentes experimentan problemas y sufrimientos?» A través de un largo debate, los amigos de Job, supuestamente sabios, no pudieron contestar esta pregunta. En lugar de eso cometieron un error serio por lo que Dios los reprendió. Pensaron que los problemas surgían por el pecado de las personas. Vemos el mismo error hoy en día en aquellos que aseveran que la enfermedad y la falta de bendiciones materiales son señales de pecados no confesados y de falta de fe. Aunque normalmente (pero no siempre) seguir a Dios conduce a una vida más feliz, y que rebelarse contra Dios normalmente (pero no siempre) conduce a una vida infeliz, Dios está en control. En nuestro mundo invadido por el pecado, calamidades y sufrimientos pueden venir a los buenos y a los malos por igual.
Esto no quiere decir que Dios sea indiferente, despreocupado, injusto y poco poderoso para protegernos. Las cosas malas suceden porque vivimos en un mundo caído, un mundo en el que tanto creyentes como inconversos son golpeados por las consecuencias trágicas del pecado. Dios permite el mal por un tiempo, aunque a menudo lo convierte en bien para nosotros (Romanos 8.28). Quizá no tengamos respuestas de por qué Dios permite el mal, pero podemos estar seguros de que es Todopoderoso y sabe lo que está haciendo. La próxima vez que se enfrente a pruebas y dilemas, véalas como oportunidades para buscar la fortaleza de Dios. Encontrará a un Dios que sólo desea mostrarle su amor y compasión. Si puede confiar en Él en su dolor, confusión y soledad, tendrá la victoria y eliminará la duda, uno de los más grandes obstáculos de Satanás en su vida. Si Dios es su cimiento, nada lo apartará de su amor.
21/10/2005
lalikarl, experto respondiendo en Religión
Experto
No te olvides de valorar la respuesta.. Gracias estoy a tus ordenes
21/10/2005
lalikarl, usuario preguntando en Religión
Usuario
Muchisimas gracias, esta muy interesante lo que me envias, quedo muy satisfecho.

gracias
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