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En verdad me causa apatía la teoría de alguien que encara a la Biblia, y en particular el poema del Génesis, en lenguaje científico en modo de «eras geológicas». Para quien se dice estudioso de la Biblia y no entiende que la visión bíblica del origen del mundo no tiene nada que ver con lo que trata la ciencia moderna, no merece demasiada cuidado.
La ciencia moderna busca algo que siempre le preocupó al hombre que es el origen fáctico, material, en los hechos, en las cosas. En la antigüedad no tenían herramientas para elaborarlo como lo hacemos nosotros. En la actualidad tenemos herramientas, cálculos matemáticos complejísimos y elaboramos imágenes fácticas sobre el origen del mundo y que no tiene nada que ver con la pregunta que recorre Génesis 1 que es qué quiere decir que haya mundo en lugar de que no haya nada. Es lo que se pregunta el Génesis, qué quiere decir que hay un universo en lugar de no haber nada y qué quiere decir que ese universo que hay no está porque sí, sino porque alguien dijo ?Haya luz y hubo luz?. Es eso sobre lo que trabaja Génesis 1, y cada afirmación tiene que ver con eso y no con cómo ocurrió.
El esquema en 7 días no tiene absolutamente nada que ver con 7 períodos cósmicos, ni con ninguna cosa que ocurra en 7 momentos. Y ocurre igual con Gn 1 y 2 al querer concordar con el argumento de una supuesta era geológica.
Sí uno le pone al Génesis 7 ciclos como hicieron algunos interpretes, sobre todo en la primera mitad del S. XX, que querían contemporizar la ciencia con la Biblia, entonces decían: «bueno, los 7 días son 7 períodos cósmicos», en realidad estamos tergiversando el texto porque el texto no habla de períodos cósmicos, nos habla CONCRETAMENTE de días.
Todo esto me recuerda a un intento de encarar la interpretación bíblica desde el «concordismo». Ante el progreso de las ciencias naturales se intentó hacer concordar estos con las escrituras. Los preocupados concordistas se preguntaron ¿cómo hacer que las ciencias no contradijeran a las narraciones bíblicas?, ante esta pregunta nació, entonces, un nuevo intento de solución a través del concor-dismo. ¿Qué decía este método? Como la ciencia no podía contradecir la palabra de Dios, había que hacer concordar las afirmaciones de la Biblia con los descubrimientos científicos. Y de esta teoría interpretativa surgió la idea que dije más arriba, la de interpretar los 7 días en un lapso más largo, cuando la Biblia habla únicamente de días y no de meses o eras geológicas y no sé que otra quimera más.
Por supuesto, esto daba lugar que se leyera la Biblia con tanta elasticidad que se le podía hacer decir a la Biblia cualquier cosa. Por tanto, está ingenua solución no hacia mas que demostrar dos cosas: 1. Que traía más problemas que soluciones y 2. Que los concordistas no tenían mucha idea de los géneros literarios, cosa elemental para encarar el estudio de los textos.
Bueno, aunque parece que no te contesté el tema principal de Satanás, en verdad si lo hice implícitamente.
Repito, nada, desde el TEXTO del Génesis, nos indica sobre el «tiempo de la caída de Satanás».
Muchos suponen que fue después de la creación, pero esta solo es una especulación, a mi humilde parecer, sin importancia alguna.
Pero por supuesto, quien cree en estas cosas, ningún argumento le convencerá de lo contrario.
Le mando un cordial abrazo.
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