Homosexualidad y religión católica

Sé que la iglesia católica (léase Vaticano) rechaza la homosexualidad. Quisiera saber, en concreto, si el fundamento bíblico neotestamentario rechaza la homosexualidad. Me parece contradictorio que la iglesia diga que hay que acoger con amor al homosexual pero, al mismo tiempo, rechaze la homosexualidad. Esto es como decirle al homosexual: "te acepto pero no te permito ser homosexual". ¿Qué opinas? Gracias de antemano: [email protected]
1

1 Respuesta

25.525 pts.
Primero debo decir que no todos los textos que tocan este y otros problemas deben tomarse literalmente. Hay que interpretarlos a la luz del conjunto de la Revelación y de la Tradición, para individualizar el hilo constante del mensaje bíblico.
Algunos pasajes considerados clásicos sobre el tema, debe tomarse con reservas porque el autor sagrado tiene como mira ante todo la condena de otro pecado. Es el caso del texto que ha dado el nombre tradicional a la "sodomía", es decir, el capitulo 19 del Génesis, donde algunos habitantes de Sodoma piden a Lot que les entregue los huéspedes "angélicos" "para que podamos abusar de ellos". El horror del autor sagrado y la condena se refieren a la violación de la ley sagrada de la hospitalidad -algo similar se encuentra en Jc 19-. No se excluye, además, una referencia polémica contra la idolatría cananea, que en sus cultos de la fertilidad conocían la homosexualidad (lee Deut 23, 18-19 donde aparecen los "prostitutos sagrados" que son definidos despectivamente como "perros").
Sin embargo, existe un hilo conductor dentro de la Biblia, a lo largo del cual el tema se va haciendo más directo y explícito. En el libro del Levítico se leen advertencias indiscutibles: "No tendrás relaciones sexuales con un hombre como se tiene con una mujer; es una cosa abominable". "Si uno tiene relaciones sexuales con un hombre como se tiene con una mujer, los dos han cometido una abominación; deberán ser condenados a la muerte" (Lev 18, 22; 20, 13). Quiero que entiendas que la pena de muerte en el antiguo Israel tenía un valor teológico además de jurídico: era en la práctica la sanción de la "excomunión" de la comunidad.
En esta perspectiva hay que considerar también un texto paulino, deteniéndonos, aquí sí, a los textos neotestamentarios. En la lista de los vicios que excluyen del reino de Dios, el Apóstol introduce dos clases de personas: los 'malakoi' literalmente "los tiernos, los dulces", es decir, los afeminados, el compañero homosexual pasivo; y los 'arsenokoitai', palabra desconocida en el griego clásico pero etimológicamente clara que indica a los homosexuales activos (1 Cor 6, 9-10).
En esta línea se puede citar también la lista de vicios contrarios al Evangelio mencionada en 1 Tim 1-10. Aparece la fornicación en sentido amplio, los arsenokoitai ya mencionados y los 'andrapadistai', es decir, los secuestradores de jóvenes para la pederastia.
Finalmente, al tesis confirmada por Pablo en su famoso relato de las miseria moral y religiosa del mundo pagano, representado en Rom 1, 26-27. Aquí claramente se halla en cuestión la homosexualidad: "las mujeres han cambiado las relaciones sexuales normales por relaciones contra la naturaleza. Igualmente os hombres, abandonando la relación natural con la mujer, se apasionaron unos por otros, practicando hechos ignominiosos hombre con hombres". También en este texto la degeneración sexual es vista como consecuencia de la desviación religiosa.
Ahora bien, vale realmente la pena llamar la atención de un punto. Hay que reconocer que la Biblia NO CONSIDERA LAS IMPLICACIONES PSICOLÓGICAS Ni LOS MEANDROS ANTROPOLÓGICOS DE LA HOMOSEXUALIDAD. Su juicio es EXCLUSIVAMENTE TEOLÓGICO y se apoyan -como sucede siempre cuando se afronta la cuestión moral revelada- en las raíces fundamentales de la moral de la alianza: la relación con el proyecto divino sobre el ser humano, creado por Dios "Varón y Mujer" (Gn 1, 27).
Entonces esta es la argumentación Bíblica que tiene en su predicación la iglesia. -Aunque también existe una argumentación teológica y biológica-
Cuando se dice que se rechaza al ACTO homosexual pero no al individuo con inclinaciones homosexuales, es similar que decir que se rechaza la fornicación (o el adulterio) pero no así a los heterosexuales.
Ahora bien, hoy tenemos mayor conocimiento sobre la implicancia emocional en estos actos. Por lo que la iglesia aborda de otro modo esta problemática. Nadie, absolutamente nadie que se llame seguidor de cristo debe condenar 'a priori' la moral DE UNA PERSONA con inclinaciones homosexuales, pero todo cristiano que se diga seguidor de Cristo tiene la obligación de presentar la enseñanza cristiana que tiene como objetivo peregrinar hacia la perfección (Mt 5, 48).
La iglesia siempre debe predicar la perfección, la radicalidad que Jesús mismo presento. Pero si Jesús no condeno a la mujer adúltera (Jn 8, 11) así tampoco la iglesia debe condenar; pero así como Jesús dijo también a la adultera que no pecara más (Jn 8, 11) así también la iglesia tiene la obligación de predicar el mismo consejo.
No seremos juzgados por haber sido perfectos o no, sino por caminar hacia ella con deseo, amor y fidelidad.
Y recuerda que entre los frutos del Espíritu que el cristiano recibe coloca también "el dominio de sí mismo (Gal 5, 23).
Espero que haya quedado bastante claro para ti querido "migongo".
Un abrazo y que el Altísimo te bendiga.

Añade tu respuesta

Haz clic para o

Más respuestas relacionadas