¿Por qué la iglesia oculto los apócrifos?

Soy un simple joven de 18 años que ha estado leyendo y buscando información sobre los apócrifos, pero como es normal no tengo acceso a ella tan fácil como usted pues no he vivido lo suficiente como para tener los contactos necesarios, ademas cuando hablo con sacerdotes o pastores noto en su tono de voz algo que no me permite tener total confianza en sus respuestas.

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Estimado amigo, la paz de Cristo sea en tu alma. Le agradezco su pregunta y la oportunidad del compartir este tema tan poco conocido y sí muy manipulado.
En su correo usted comenta que, es un joven que ha buscando información sobre los libros apócrifos y que no ha tenido el éxito en ello, que no le ha sido fácil y que además las personas que ha consultado no le han inspirado confianza. Bueno, trataré de darle algunos alcances a fin que pueda tener una idea general, clara y objetiva del tema en mención.
Usted pregunta ¿Por qué la iglesia ocultó los libros apócrifos? Le aclaro, No es que la iglesia los ocultó, sino que la iglesia prohibió su lectura.
Vea usted, Apócrifos : Etim: del griego apokryphos, quiere decir "oculto."
ORIGINALMENTE se llamaban apócrifos Aquellos libros sagrados cuyo contenido era demasiado sublime para que lo comprendiera el público en general... ese fue el sentido Original que se le dio a ésta palabra.
PERO, el término "apócrifo" fue tomando un matiz peyorativo, puesto que iban apareciendo escritos que con mucha frecuencia resultaba discutible la veracidad y coherencia de estos libros.
Es así que los Padres de la Iglesia llegaron a aplicar el término "apócrifo" a las obras heréticas cuya lectura era prohibida por el bien de los creyentes.
Padres de la Iglesia = pastores, generalmente obispos (no siempre), de la Iglesia de los primeros siglos. Estos eran los discípulos de los Apóstoles y directamente instruidos por ellos. Por citarle Sólo un ejemplo : San Policarpio discípulo directo de San Juan, y San Juan apóstol directo de JESUCRISTO.
En tiempos de San Jerónimo (c.400), el término "apócrifo" Adquirió un Nuevo Sentido. Desde entonces se llaman apócrifos A los libros que PRETENDEN ser revelados (inspiración Divina) pero que no forman parte del canon bíblico.
Brevemente, mire usted los Santos Evangelios, se escribieron para contemporáneos de Jesús. Los hechos que narran eran conocidos de todos; bien por haberlos visto personalmente, bien por haberlos oído a quienes los vieron. No pudieron, por lo tanto, desfigurar nada de la realidad. En este caso hubieran sido desmentidos, y no hay huella alguna de rectificaciones. Ni una sola, ni Una. ¿Se da cuenta de eso?
«Los tres primeros Evangelios fueron escritos, ciertamente, cuando aún vivían muchos de los que presenciaron los sucesos allí narrados, y que estaban en condiciones de contradecir sus afirmaciones, si lo tenían a bien».
Si los evangelistas hubieran dicho lo que no es verdad, sus Evangelios hubieran sido rechazados por aquella generación que era testigo de los hechos. No existe ningún documento histórico que muestre este rechazo.
En cambio los Evangelios Apócrifos, que carecen de rigor histórico, fueron comúnmente rechazados. Son relatos fantasiosos e inverosímiles. Contienen errores en la geografía de Palestina, y les falta fidelidad al marco histórico.
Los Evangelios falsarios llamados «Evangelios Apócrifos» nunca han sido aceptados por la Iglesia, por no estar contenidos en el Canon de Muratori que es una lista de los libros inspirados que hizo la Iglesia en el siglo II.
El canon del Nuevo Testamento incluyen todos los libros verdaderos y sólo los verdaderos.
Los datos que dan los Evangelios sobre la geografía del país, situación política y religiosa, y sobre las costumbres, concuerdan con lo que sabemos de todo esto por otras fuentes. Además, los evangelistas murieron por defender la verdad de lo que decían; y NADIE da su vida por lo que sabe que es mentira, Nadie da su vida por lo que sabe que es una patraña...
Aparte de que como están inspirados por Dios no pueden equivocarse ni mentir.
Los evangelistas han visto lo que escriben y mueren por confesar lo que han visto. Mueren mártires confesando los hechos y la doctrina de Jesús.
Entonces si vemos, que alguien escribe algo, y después vemos que se deja matar por mantener lo que ha escrito, ya se le puede creer.
Por otra parte, los cuatro Evangelios narran los mismos hechos, coincidiendo en lo fundamental y diferenciándose en lo accidental. Si cada uno por su lado se hubiera propuesto engañar, no hubieran coincidido tanto; y si se hubieran puesto de acuerdo para engañar, se hubieran evitado las diferencias llamativas.
Cada uno ha narrado sinceramente los hechos recogiendo los detalles que a él más le habían impresionado. Cada evangelista hizo su selección de materiales y acontecimientos, e incluso la sucesión de los hechos, según su finalidad catequética. «Cada evangelista presenta desde un ángulo de visión personal la figura y doctrina de Jesús». «El Evangelio de Mateo, dirigido a una comunidad cristiana proveniente del judaísmo, y el Evangelio de Lucas dirigido a una comunidad proveniente de la gentilidad, muestran enfoque diverso».
Las narraciones evangélicas son diversas, los detalles de cada uno son diferentes, sin que ninguno falte a la verdad. Lo narrado por cada uno es armonizable con el relato de los demás.
Los Evangelios ofrecen diferencias debidas a que no siempre citan textualmente las palabras de Jesús, ni cuentan las cosas con la exactitud rigurosa que exigimos modernamente.
Cada uno cuenta lo que recuerda a su modo, según su punto de vista, el fin que pretende y según su propio estilo: unos se limitan a lo esencial, otros se extienden más en los detalles, sin destacar claramente los elementos esenciales; unos tienen una narración más abstracta, otros más concreta o popular, etc.
Varía mucho la narración de un hecho según la psicología del narrador, de su modo de observar, de su memoria, de su imaginación, de su carácter y del auditorio al que se dirige. Teniendo en cuenta que no se trata de observadores o narradores de psicología occidental y moderna de hoy día, sino de un mundo antiguo, de cultura y mentalidad muy simple, en que domina más el elemento imaginativo.
Pero como son libros inspirados, todo lo que dicen tiene la aprobación de Dios, que respeta la peculiaridad del escritor-instrumento, y no le dicta como a un mecanógrafo las cosas que tiene que decir, sino que respeta su modo de hablar, y tan sólo le detiene ante el error.
Dicho claramente, los libros apócrifos son los libros que escribieron los herejes al principio de la iglesia para difundir sus errores o herejías. Con fin de Engañar a la gente, los presentaban como palabra de Dios, diciendo que fueron escritos por tal o cual apóstol.
De una forma oculta, los herejes querían difundir sus errores presentándolos como palabra de Dios. Como ahora los protestantes, falsas religiones y diversas sectas lo hacen, que con la excusa de presentar un mensaje de parte de Dios, enseñan muchos errores, sirviéndose de folletos, cassettes, cd's, libros, etc.
Lutero quitó varios libros de la Biblia con el pretexto de que los consideraba "apócrifos. Es por eso que a la Biblia protestante le faltan libros (No esta completa)
Los católicos consideramos como "apócrifos" una serie de libros judíos o de otros grupos pertenecientes al periodo bíblico, incluyendo también aquellos libros que pretenden pasar como pertenecientes a ese periodo pero que no han sido aceptados por la Iglesia como parte de las Sagradas Escrituras.
Se trata pues, de muchos libros con diferentes temas y características. Entre ellos hay evangelios pseudónimos que llevan nombres de personajes famosos de la Iglesia primitiva (Apóstoles, discípulos, La Virgen María, Nicodemo, etc.); otras veces, el titulo se refiere al contenido de la obra (Evangelio de la Verdad) o a su origen (evangelios atribuidos a Marción, a Cerinto).
Estos evangelios APÓCRIFOS los hay de todo tipo y muy variados.
Como le comenté antes, por regla general estas supuestas revelaciones tienen poca o nada en semejanza con el pensamiento o doctrina de Jesucristo que nos presentan en los auténticos evangelios y la enseñanza de los apóstoles.
En otras palabras vasta conocer elementalmente el evangelio de Jesucristo o algunos de los escritos de los primeros cristianos para darse cuenta que libros llamados apócrifos carecen de absoluta veracidad y seriedad en materia religiosa.
Otros libros apócrifos buscan suplir por los detalles de la vida de Jesús que no aparecen en los Evangelios canónicos.
La curiosidad de la gente hace que estos sean muy populares. El problema de esto es que la gente que desconoce las sagradas escrituras y las enseñanzas de los primeros cristianos son presas fáciles de caer en muchísimos errores, mentiras y sofismas... Y si adicionalmente, estas personas son bombardeadas con abundante desinformación o información manipulada, prácticamente quedan vulnerables al error y la mentira. Convirtiéndose sin quererlo en propagadores de errores, mentiras y calumnias.
Por ejemplo, el evangelio de Judas que no mucho tiempo atrás estaba en boca de todos. Pues, este evangelio de Judas es apócrifo, es decir, es falso.
Fue escrito por un gnóstico cien años después de morir Judas. Así la afirmó San Ireneo en el siglo segundo. ¿Se da cuenta de eso?
Lo que hoy se nos presenta es una copia de este evangelio escrita en el siglo cuarto.
No tiene sentido que se le dé tanta importancia. Evangelios apócrifos hay muchos, como se lo he dicho antes. Y usted lo podrá ver en la obra de A. Santos titulada EVANGELIOS APÓCRIFOS, publicada por la BAC (nº148) que lleva ya, creo, cinco o cuatro ediciones.
Hoy hay interesados en reivindicar a Judas. Quieren hacernos creer que Judas no fue responsable de su traición, sino que se limitó a cumplir la Escritura que había profetizado que Jesús iba a ser traicionado.
Pero Judas sí fue responsable de lo que hizo libre y voluntariamente, por eso Jesús dijo de él que "más le valía No haber nacido". Estaba profetizado porque Dios conoce el futuro y sabía que Judas lo iba a traicionar.
Amigo, CUALQUIER libro o mensaje, que se le atribuya inspiración u origen Divino. Ya sea de manera publica o privada tiene que ser coherente con TODA la Revelación. No puede haber contradicción ni en lo más mínimo con lo que el mismo Dios revela y enseña.
Dios no puede ser y no ser al mismo tiempo... Dios no puede afirmar una cosa y luego negarlo, no puede contradecirse lo que me comunica por la revelación publica y lo que me comunica por la revelación privada, Dios no puede enseñar una verdad y en otro momento enseñar todo lo contrario.
Por eso se dice que : cualquier supuesta revelación. Sea de quien sea y viniere de quien viniere, tiene que ser coherente con TODA la Revelación. No se puede aceptar, ni creer cualquier revelación así porque si... por más reputación o credibilidad que tenga la persona o grupo que dice poseer dicha revelación...
San Pablo dijo :
Pero aunque viniéramos nosotros o viniera del cielo algún ángel para anunciarles el Evangelio de otra manera que lo hemos anunciado, sea maldito... Gálatas 1,7-9
Por tal motivo debemos ser muy cautos y prudentes, y No creer todo lo que sale por allí, Siempre debemos preguntarnos: ¿Quién dice eso? ¿Cuán fiable es esa información? ¿Qué tan confiable es su fuente? ¿En qué sustenta lo que afirman? ¿Cuál es la intención del comentario o escrito?, etc.
Por eso amigo, no crea a buenas y a primeras todo lo que se dice, se escribe o sale por allí. Venga de donde venga. Lo vuelvo a repetir, siempre preguntarnos: ¿Cuál es su sustento, que tan seria, que tan confiable o que tan fidedigna es su fuente? Hay que ver bien, para no dejarse sorprender.
Hasta aquí creo haber respondido a su inquietud.
Antes que me olvide... si usted u otra persona, le es difícil o no sabe donde conseguir cualquier evangelio o literatura apócrifa, busque en su ciudad una buena librería católica. Allí encontrará este tipo de libros.
Saludos en los corazones de Jesús y María
ASJ
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