Separación de bienes

Bueno, hoy me ha surgido un problemilla. Mi marido llegó a casa y dijo que ahora tenemos que hacer separación de bienes porque surgió un problema con la empresa de su familia. Llevamos 12 años viviendo juntos, y, en menos de un mes, hace 10 años que estamos casados. Explico un poco más sobre nuestra situación antes de plantar bien las preguntas.
Él se acaba de comprarse el piso (seguimos pagándolo- quedan como 3 años) antes de que empezáramos a vivir juntos. Desde entonces (ya casados), compramos un chalet y ahora alquilamos el piso. También, para explicar la situación bien, tengo que decir que yo vivía en los EEUU (mi padre español y mi madre americana) y saqué un titulo de una carrera en la cual si estuviera en mi país trabajando, podría ganar bastante dinero. Yo vine aquí para estar con él y aquí no he podido homologar el titulo y trabajo cuando encuentro algún trabajo, pero no gano bastante para poder sobrevivir aquí con lo que gano.
Ahora las preguntas- Me dijo hoy lo de la separación de bienes así como si fuera lo más normal y como decisión ya hecha y me dice que sólo afecta la empresa de su familia... ¿Puede qué sea así? Todo lo que veo yo sobre separación de bienes parece que es algo que se hace en el momento de casarse y parece que afecta todo lo que tiene cada persona de la pareja.
Yo he intentado preguntar más del tema y se enfada conmigo y dice que a estas alturas yo debo fiarme de él. ¿Lo qué pasa es que yo estoy pensando lo mismo- a estas alturas por qué cambiar a separación de bienes? No es que yo quiero quedarme con nada de él injustamente, pero ahora que yo he dejado mi carrera y mi manera de poder cuidarme sola, yo también quiero asegurarme que no me quedo sin nada si le pasa algo a él o si decide dejarme por otra más adelante.
Estamos muy bien como pareja (aparte de este tema nuevo)- y me ha sorprendido mucho lo de hoy. Parece que él ya ha hablado con abogados, pero yo no sabía nada de nada. Supongo que todo tiene que ver con el resto de la familia, pero lo he tomado un poco mal. No he visto ningún papel, así que no he firmado nada ni me ha dicho de firmar nada.
Supongo que mis preguntas son varias:
Es verdad que se puede hacer separación de bienes que sólo tiene que ver con una cosa en concreto (en mi caso, ¿la empresa de la familia de mi marido)?
Si se hace la separación de bienes después de estar casados 10 años ya, ¿puede afectar todo adquirido durante todos los años que ya llevamos casados o empieza a partit de ahora?
Si algo le pasara a él (no creo que tenga testamento), qué pasaría con el piso que ya tenía antes de estar conmigo, aunque casi toda la hipoteca se ha pagado entre los dos (aunque más él, ¿por qué no encuentro trabajos fijos aquí yo)?
¿Qué pasaría al chalet donde vivimos ahora?
Si más adelante le pasara algo a él, ¿supongo qué no recibiría nada de su parte en la empresa- y todo iría al hermano? (¿Aunque yo también sufro con las implicaciones de él estar en la empresa familiar)?
¿Supongo qué no habrá podido hacer nada sin que firmara algo yo?
No lo tengo nada claro, y me preocupa bastante porque no tengo a mi familia cerca, no tengo trabajo fijo y no quiero quedarme en la calle si algo le pasa a él o si decide dejarme por otra. Agradezco cualquier ayuda que me pueda dar.
Estoy muy preocupada y pensando si no sería mejor que volviera a
{"lat":38.3461664389691,"lng":-0.484514236450195}

1 respuesta

0
Respuesta de
Separación de bienes
Cada vez es mayor el número de parejas que optan por este régimen que permite a cada cónyuge conservar la propiedad de los bienes que tenía antes del matrimonio
El reparto del patrimonio familiar suele ser la segunda causa de enfrentamiento en una pareja, después de las disputas por la custodia de los hijos. Los conflictos 'económicos' pueden evitarse si la pareja opta por el régimen de separación de bienes. Este sistema simplifica mucho los divorcios porque permite a cada cónyuge conservar la propiedad de los bienes que aporta al matrimonio y de los que adquiera durante el mismo. Otra de las ventajas es que el patrimonio familiar no se pone en riesgo en caso de quiebra o deudas contraídas por uno de los miembros de la pareja. Pero, ¿cómo afecta este régimen a los hijos? ¿Cómo se decide el reparto de los bienes que no tienen factura y que han sido adquiridos durante el matrimonio? ¿Se puede cambiar el régimen durante el matrimonio?
En qué consiste y cómo se puede tramitar
Las parejas casadas se rigen por un régimen económico matrimonial, que consiste en un conjunto de reglas que regulan las relaciones económicas entre los cónyuges, además de las relaciones con terceras personas mientras dura el matrimonio. Hay varios tipos de régimen económico: gananciales, separación de bienes y participación. Cada pareja puede pactar antes del matrimonio o durante el mismo qué tipo de régimen quiere, pero en caso de no precisar nada ante un notario, en la mayoría de las comunidades autónomas de España se aplica con carácter general el régimen de gananciales, que es por esta razón el que más abunda, y que supone que todos los bienes adquiridos a partir del día de la boda son de los dos miembros a partes iguales.
Sin embargo, en algunas comunidades autónomas prevalece el derecho foral, que puede establecer un régimen diferente al de gananciales. Es el caso de Cataluña, Aragón, Islas Baleares, Navarra y algunas zonas del País Vasco, donde los regímenes económicos matrimoniales tienen ciertas particularidades propias. Así, en la mayoría de estos lugares si la pareja no pacta nada antes de casarse, se aplica por defecto el régimen de separación de bienes.
Según establece el Código Civil español, en el régimen de separación de bienes pertenecen a cada cónyuge los bienes que tuviese antes de la celebración del matrimonio, así como los que adquiera durante el mismo. Además le corresponderá a cada uno de ellos el uso y disfrute de esos bienes, pudiendo disponer libremente de ellos. En la práctica esto supone que no necesita consentimiento de su pareja para realizar cualquier tipo de operación, por ejemplo, venta o alquiler de sus propiedades.
El Código Civil también subraya que serán propios de cada uno de los consortes los salarios, sueldos y ganancias que obtenga por servicios personales, por el desempeño de un empleo o en el ejercicio de una profesión, comercio o industria. Por lo tanto el patrimonio personal de cada cónyuge es diferente e independiente del de su esposo o esposa. Pero esta independencia económica no quiere decir que no deban contribuir a los gastos comunes que se generan durante el matrimonio. Ambos cónyuges deben hacerlo, salvo que se pacte otra cosa, en proporción a sus respectivos recursos económicos.
Para concertar este régimen se debe acudir a un notario antes de casarse, donde según explica la abogada Cristina Pérez, del despacho de abogados G. Elías y Muñoz de Madrid, "se deja claro que lo tuyo es tuyo y lo mío es mío. Lo que se establece es que cada uno va a seguir con las mismas propiedades que cuando estaba soltero o soltera. Para ello deben hacer previamente un listado de los bienes que pertenecen a cada uno, e ir completándolo con los que se vayan adquiriendo después". Esta abogada, especialista en derecho de familia, insiste en la importancia de ir al notario antes de casarse, "porque si por ejemplo una pareja no pacta nada, se casa y a los seis meses decide optar por el régimen de separación de bienes, lo que hayan comprado durante ese período de tiempo serían bienes gananciales, es decir, que se repartirían al 50%".
De todas formas este régimen no obliga a que todo sea de propiedad individual y que no se pueda compartir nada en el matrimonio. La pareja puede decidir compartir ciertos bienes, por ejemplo la propiedad de la vivienda. Pero según apunta Cristina Pérez, en este caso no serían bienes gananciales, sino que se estaría compartiendo una copropiedad, de la misma forma que dos personas solteras pueden hacerlo. "Dicho de una forma más coloquial, es como si ponemos un bote común del que disfrutamos los dos miembros de la pareja, pero el resto de lo que tenemos no se comparte". Estos casos donde se comparten ciertos bienes se denominan separación de bienes parcial y cuando no hay ningún bien compartido se llama separación de bienes absoluta
Cambiar de régimen durante el matrimonio
Durante los últimos años se ha constatado un incremento del número de parejas que se decanta por este régimen debido a las ventajas que ofrece, sobre todo cuando uno de los dos consortes tiene algún negocio o empresa. No obstante, sigue siendo una opción minoritaria que elige sólo alrededor de un 20% de los matrimonios. En el despacho de abogados G. Elías y Muñoz han observado que además de los empresarios, cada vez más parejas jóvenes se deciden por esta opción. "Se debe principalmente a un cambio de mentalidad y a que la gente se casa más tarde y suele tener ya un piso de su propiedad. Por esta razón muchos prefieren seguir como propietarios únicos después del matrimonio", señala la abogada Cristina Pérez.
Entre las ventajas de la separación de bienes los expertos en Derecho de Familia destacan la independencia económica y la simplificación en caso de divorcio, porque la mayoría de los problemas y enfrentamientos surgen por la confusión de patrimonios. Por eso se aconseja este régimen a las personas que tienen un gran patrimonio anterior que podría verse afectado si se separan.
Los empresarios también encuentran importantes ventajas en este régimen, tal y como explica la abogada Ana Rodrigo, de Vitoria. "Es beneficioso para los matrimonios donde uno de los dos es empresario con trabajadores a su cargo porque en caso de quiebra o deudas, al tener patrimonios independientes, las obligaciones contraídas por cada cónyuge son de su cargo y responde sólo con su patrimonio". No obstante, si se da la circunstancia de que uno de los dos es declarado en quiebra, hay que tener en cuenta que la ley establece que salvo que pueda probarse lo contrario, se presume que durante el año anterior los bienes adquiridos por el otro cónyuge han sido donados en su mitad al declarado en quiebra. La abogada Cristina Pérez aclara que esto se hace para evitar que se intenten ocultar los bienes adquiridos por la empresa. "Normalmente una situación de quiebra no se produce de un día para otro, sino que viene de atrás. De esta forma se intenta averiguar si los bienes que se adquieren dentro del plazo de un año, que se considera razonable, no suponía un intento de descapitalizar un poco la empresa y salvar así los trastos".
En cuanto a las desventajas que puede conllevar el régimen de separación de bienes, algunos especialistas afirman que puede darse cierto desequilibrio económico entre los dos miembros de la pareja, que suele hacerse patente sobre todo a raíz del divorcio, una situación que durante el matrimonio no es tan evidente, pero que tras el divorcio la persona con menos dinero queda en una situación inferior.
El régimen económico matrimonial puede pactarse antes o después de casarse, ya que cabe la posibilidad de cambiar de régimen en cualquier momento si la pareja lo considera oportuno. Estas modificaciones, según confirma la letrada Ana Rodrigo, deben hacerse a través de las llamadas capitulaciones matrimoniales en un notario, donde establecerán el régimen que más les convenga, ya sea gananciales, participación o separación de bienes. En este último caso, las capitulaciones deben incluir un inventario de los bienes de que sea dueño cada esposo en ese momento, además de una nota especificada de las deudas que tenga cada consorte.
Facilita la resolución de los divorcios
Los divorcios se resuelven con mayor facilidad si se tiene separación de bienes, porque cada cónyuge sigue conservando la propiedad de sus bienes, y sólo se deben repartir entre los dos los que habían sido comunes. Sin embargo, optar por este régimen implica ciertas consecuencias relacionadas con la separación cuando hay hijos en el matrimonio. En primer lugar la separación de bienes no exime en absoluto del pago de la manutención u otras obligaciones con los hijos que establezca el juez. Los hijos no tienen nada que ver con el régimen económico, recuerda Ana Rodrigo. "Hay obligación de dar pensión de alimentos al cónyuge que se quede con los niños e incluso una pensión compensatoria a aquel cuyo interés sea el más necesitado de protección".
Esa pensión compensatoria tiene como fin compensar el desequilibrio económico por una ruptura matrimonial, algo fácil de determinar en caso de separación de bienes. Según comenta Cristina Pérez, un juez puede obligar a que uno de los dos cónyuges tenga que pasar una pensión al otro porque nunca ha podido trabajar debido a que se ha dedicado siempre a cuidar a los hijos, mientras su pareja ha trabajado fuera de casa y ha hecho el patrimonio. Esto se debe a que la ley considera el trabajo realizado para el hogar familiar como contribución a las cargas del matrimonio, y da derecho por tanto a esa pensión, que se fijará judicialmente cuando se extinga el régimen de separación de bienes.
Por otro lado hay que tener en cuenta que la vivienda familiar está vinculada a los hijos, lo que significa que tienen derecho al uso y disfrute de la casa, y por extensión también el progenitor que se queda con su guardia y custodia. Así esta persona tendría derecho a seguir viviendo en la casa con los hijos hasta que sean mayores de edad aunque la propiedad sea del otro cónyuge.
En algunos casos de divorcio puede ocurrir que no sea posible determinar a quién pertenece un determinado bien o derecho, como cuadros, joyas, muebles, etc., del que no se dispone factura o justificante que demuestre la titularidad. Si el supuesto dueño no aporta factura, el juez optará por repartirlo a partes iguales entre los dos.
Por otro lado, si durante el matrimonio la pareja adquiere algo en común por donación, herencia legado o por don de la fortuna (sorteo de la lotería), hasta que no se haga la división esos bienes serán administrados por ambos o por uno de ellos con acuerdo y consentimiento del otro. Pero en este caso el que lo administre será considerado mandatario y se le puede exigir responsabilidades por una mala actuación.
Mira esta página web
links
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/familia/2005/05/25/142246.php
Aunque está información generalizada es interesante, no me contesta las preguntas específicas que he preguntado-
Lo que realmente quiero saber es:
¿Es posible que lo de separación de bienes sólo se aplica a una cosa en concreto- en mi caso la empresa de la familia de mi marido?
Se puede cambiarlo sin que yo firme algo- si no estoy de acuerdo, ¿qué pasa?
Si cambiáramos a separación de bienes, como afecta las cosas que ya tenemos- se puede escribir unas normas particulares para nuestra situación o es bien o separación de bienes o gananciales.
No me parece muy justo que se cambie a estas alturas a ponerme en una situación el la cual saldría perjudicada si nos separarámos, especialmente considerando que yo dejé la carrera para estar con él. Como ves, a mi no me interesa cambiar a separación de bienes. Al habérmelo dicho antes de casarnos, podría de haber decidido si me interesara o no y si casarme o no, pero ya ha pasado mucho tiempo desde entonces.
¿Lo puede cambiar sin que yo esté de acuerdo?
Separaciones de bienes, abogados
Rellene los siguientes datos para solicitarnos
información o realizarnos cualquier consulta. Si lo prefiere puede contactarnos telefónicamente (91 523 01 04 - 660 18 57 56) o por e-mail (info@civilisabogados.es). Estamos encantados de atenderle.
Mira esta página web
links
http://www.civilisabogados.es
http://www.civilisabogados.es/contacto.html
Añade un comentario a esta respuesta
Añade tu respuesta
Haz clic para o
Escribe tu mensaje
¿No es la respuesta que estabas buscando? Puedes explorar otras preguntas del tema Derechos y deberes o hacer tu propia pregunta: