|
Es normal que la separación de tus padres te haya alterado, aunque tú no lo hayas notado al principio. Creo que el afrontrar los problemas de cara, llamar a las cosas por su nombre y decir lo que te sucede, además de ser lo más franco y positivo para ti, pero es lo que puede demostrar a ellos que ya no eres una niña y que eres responsable y adulta, aunque no les guste lo sucedido.
El esconderte y que lo puedan descubrir por otro lado, y ten por seguro que tarde o temprano lo van a hacer, sólo te traerá problema, y mucho más gordos y lo peor es que les estás demostrando que no eres responsable ni coherente con tus actos. Si has cometido un error, simplemente se asume y se rectifica, no se esconde uno.
Coge a tu padre, siéntale y dile que no te sientes bien, que desde que ellos se han separado tú pensabas que estabas bien, pero que no es así, que te duele esa situación y que estás intentando adaptarte, pero te cuesta, que estás triste y que no sabes cómo enfrentarte a esto, y que crees que este estado de ánimo se está viendo en tu rendimiento escolar. Que no se lo has dicho antes porque no estabas preparada para una discusión, y que ahora tampoco lo estás, que sólo quieres un poco de tolerancia por su parte, porque quieres seguir estudiando, pero que algo se ha alterado y necesitas su ayuda para reestablecerlo todo de nuevo a la normalidad y poder volver a concentrarte como antes. Luego le vas contando todo poco a poco, pero empezando por aquí para que él pueda estar abierto al diálogo y a entenderte.
TAmbién podrías hablar con el psicólogo del cole para que él te eche un cable a la hora de explicárselo a tu padre, o por si ve necesario que tu padre vaya a verle para interceder por ti, sería desde luego un medio bueno también para poder iniciar un diálogo y no una regañina.
|