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Eras muy jovencita cuando lo conociste, unos 17 o 18 años ¿no?. Es probable que ahora con 26 te hayas convertido casi en otra persona, y que tus necesidades afectivas sean otras. Da la impresión de que estás "mudando de piel", como se suele decir. El hecho de que siempre hayas sido apática sexualemnte indica que te faltan cosas por vivir y conocer, y que esa relación, que probablemente es la única que has conocido, es más infantil que adulta. El hecho de que señales las penas que habeis tenido que pasar juntos (muertes, enfermedades...) en lugar de las alegrías, las experiencias enriquecedoras, indica que un tipo de vínculo afectivo más basado en el apoyo y la necesidad de compañía que en la auténtica dádiva amorosa. La lista de síntomas que haces al final son obsesiones que indican que tu vida es un desierto de goce. Si algo bueno te sucede, como pasarlo bien con las amigas, no te lo permites. ¿Quién es él para que tú te prives de tu propia vida? Tú eres responsable de tu vida, no de la de él. Por otra parte, ¿quién eres tú para imponerte como imprescindible en la vida de un chico al que no amas o deseas? Él también tiene derecho a encontrar algo mejor, si es que lo aprecias. Así que ya ves, tendemos a sentirnos imprescindibles para los demás, sin darnos cuenta de que eso puede ser la crueldad misma, lejos de toda generosidad o bondad. No te sientas culpable por querer avanzar, cambiar de vida. El paso por la soledad es duro, pero es imprescindible para alcanzar una vida adulta, responsable y abierta al amor. La depresión indica que el duelo por la muerte de tu madre no ha concluido. Eso absorve toda tu capacidad amorosa. Cuando una persona querida muere tendemos a "convertirnos en esa persona", nos identificamos con su personalidad y defectos, y hasta podemos llegar a morir interiormente. Por eso, si la depresión se alarga sería bueno que pudieras hablar con un psicoanalista de tu madre y de tu relación con ella. Lo que sucede con las relaciones de pareja es que suelen repetir modelos ya conocidos. Quiero decir que ese desamor mezclado con afecto, y la consiguiente incapacidad para la separación puede indicar que estás repitiendo el modelo de tus padres o bien tu relación con tu madre. Has de comprender también que no amar a ningún hombre, el que sea, es una forma de seguir unida a tu madre. Eres joven y hallarás la fuerza y los recursos para realizar cambios. Ánimo. Un saludo, Ana
(Yo soy una joven psicoanalista en Madrid, por si te fuera de utilidad: 679348292)
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