Ayuda ¡Ardor en las plantas de los pies

¿Hola qué tal quisiera que me ayudaran desde hace tiempo empecé a sufrir de que cuando me acuesto por las noches antes de ir a dormir me comienzan a arder las plantas de los pies y después este ardor se va hacia las rodillas y pues es muy molesto y no me deja dormir últimamente es más intenso el ardor y ya no lo aguanto ayúdenme que sera?

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El Síndrome de Piernas Inquietas es una de las causas más frecuentes de insomnio en personas mayores y, al mismo tiempo, una de las más ignoradas tanto por los propios pacientes como por los médicos que les atienden. Aunque fue descrito en el siglo XVII por el médico inglés Willis, el avance en su conocimiento científico se detuvo prácticamente hasta los años 40 cuando el neurólogo sueco Ekbom realizó la primera descripción moderna del cuadro. No obstante, a lo largo de los últimos años, impulsado por el creciente interés de la Medicina por las enfermedades relacionadas con el sueño, se ha producido un gran avance en el conocimiento sobre este cuadro y sobre su tratamiento.
La principal característica clínica del Síndrome de Piernas Inquietas es la presencia de molestias (disestesias) en la porción distal de las extremidades inferiores, aunque a veces pueden producirse también en los brazos. El tipo de molestias puede ser variado: pinchazos, hormigueos, dolor, inquietud, etc. En ocasiones los pacientes afectados encuentran dificultades para describir el tipo de sensación que notan. No obstante, una característica común a todas las personas que lo sufren es la necesidad imperiosa de mover las piernas, presentando grandes dificultades para permanecer inmóviles.
Según explica el Dr. Diego García-Borreguero, Médico Adjunto responsable de la Unidad de Sueño del Servicio de Neurología, debido a que el Síndrome de Piernas Inquietas se produce al atardecer y sobre todo por la noche (en este sentido, se trata de una enfermedad que se manifiesta según un "ritmo horario"), los pacientes afectados tienen grandes dificultades para conciliar el sueño. En ocasiones, los síntomas se manifiestan con un cierto retraso, llegando incluso a hacerlo de madrugada, por lo que los pacientes se despiertan con las citadas molestias. Suele ser típico que, de manera instintiva, las personas que sufren este cuadro busquen todo tipo de alivios momentáneos para sus síntomas, tales como mover las piernas en la cama, caminar, duchas con agua fría, masajes en la pantorrilla, etc.
Los síntomas de la enfermedad persisten incluso durante el escaso tiempo que el paciente permanece dormido manifestándose en forma de sacudidas que se producen de manera periódica en las piernas a modo de ráfagas que tienen lugar cada 20-40 segundos. Aunque por la mañana suele producirse una mejoría relativa o completa de los síntomas mencionados, debido a la falta de sueño nocturno las personas afectadas notan un gran malestar general y se encuentran cansadas, irritables e, incluso, soñolientas. Pese a lo que comúnmente se ha creído, el Síndrome de Piernas Inquietas es una enfermedad frecuente. De hecho, es una de las patologías del sueño más frecuentes. Diversos estudios epidemiológicos realizados a lo largo de la última década han situado su prevalencia en la población adulta entre el 9 y el 15%. Es más, éste cuadro tiende a producirse con una frecuencia mayor en la población de mayor edad. Así, entre el 20 y el 40% de las personas de más de 65 años reúne criterios epidemiológicos de sufrir esta enfermedad. Por otro lado, se atribuye a esta causa cerca del 20% de los casos que acuden por insomnio a una Unidad de Sueño.
Avance en el tratamiento.
A lo largo de los últimos años se ha producido un gran avance en el tratamiento de esta enfermedad. Sin duda las formas menos severas requieren simples medidas "conservadoras", como podrían ser hábitos de sueño más saludables (horarios regulares, evitar el déficit de sueño, etc.), o la práctica de ejercicio físico moderado al atardecer, abstención de café, medidas de fisioterapia, etc.
En otras situaciones puede ser necesario realizar un tratamiento de sustitución de hierro, ácido fálico, vitamina B12, o magnesio. No obstante, los casos menos leves requieren tratamiento farmacológico, principalmente con fármacos agonistas dopaminérgicos, anticonvulsivantes o benzodia- zepinas, siendo los primeros extraordinariamente efectivos para disminuir o suprimir las molestias.
El Síndrome de Piernas Inquietas representa una de las parcelas del insomnio dónde el avance se está produciendo con mayor espectacularidad. Una vez diagnosticado (suele ser conveniente realizar un estudio de sueño) el cuadro, la calidad de vida de las personas afectadas puede cambiar drásticamente en cuestión de poco tiempo. Pese a ello, es muy común ver pacientes que han sufrido este cuadro durante años noche tras noche. Y es que, de hecho, la ignorancia puede ser el mayor enemigo de quien padece este problema
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