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Dices muy bien. Si hay una persona que nace en una cultura musulmana, donde no tiene la posibilidad de elegir con libertad de conciencia y abrazar con amor la religión cristiana. Si ésta persona esta controlada por un estado e inmersa en una cultura que considera al cristianismo como una blasfemia contra Dios y no tiene posibilidad cierta de conocer a fondo a Cristo ¿Cómo puede condenarse? ¡Eso sí es una blasfemia contra la misericordia de Dios!.
¡Y digo más! Estoy casi seguro querido hermano, que si yo fuera un judío del siglo I y ardiente seguidor de la Ley probablemente hubiese predicado contra Jesús. Si yo fuera un musulmán, ¡seguramente predicaría contra el cristianismo!. Y aún así Jesús no me hubiera condenado ni me condenaría por ignorancia.
Lo que Jesús no toleraba era la hipocresía, y fue muy duro cada vez que se enfrentaba a los fariseos que se apegaban a la letra de la Biblia y se olvidaban del prójimo.
«Misericordia quiero, no sacrificios»? (Mateo 9, 13).
Y Jesús agrega: Entonces los JUSTOS brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga . (Mateo 13, 43)
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