Que son los sistemas financieros

Saludos...
Estoy realizando una investigación sobre los sistemas financieros. Es con relación a un tema especifico pero necesito que me oriente sobre estos sistemas en forma general.
Concretamente quisiera su opinión en cuanto a que son los sistemas de información (Definición), como se administran los mismos y como es el trabajo con respecto a la toma decisiones de los proyectos en dicho sistema.

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Sistemas financieros estables
Tradicionalmente, la importancia de un sistema financiero para el desarrollo económico de un país ha sido aceptada desde hace tiempo. Un sistema financiero es un todo estructurado, compuesto por un conjunto de instituciones, activos, mercados y técnicas específicas, cuyo objetivo principal es canalizar el ahorro desde las unidades económicas con superávit (prestamistas) hacia aquellas unidades que tienen déficit (prestatarios). De esta manera, la función última de su existencia es ajustar el comportamiento de las variables ahorro e inversión mediando entre las decisiones tomadas por los ahorradores e inversores y, también, facilitar los pagos e intercambios en el sistema económico nacional e internacional.
Sin embargo, la trascendencia del sistema financiero hay que situarla en relación a los efectos que se derivan de su funcionamiento sobre oferentes y demandantes de fondos. Es claro que las implicaciones entre la economía real y el sistema financiero son mutuas e intensas. Una estructura financiera estable y eficiente acelera el crecimiento económico, desde el momento en que facilita la movilidad de los fondos hacia su mejor uso, pero no es menos cierto que el grado de desarrollo de un país condiciona sustancialmente el de sus sistemas de financiación, tanto en lo que hace a su dimensión cuantitativa e innovación como a la diversificación de instituciones y activos financieros.
En este sentido, los sistemas financieros de los países en desarrollo se caracterizan por la reducida gama de activos financieros y por la ausencia o debilidad de los mercados secundarios. Esta situación conlleva que la financiación a medio y largo plazo no esté lo suficientemente desarrollada -según los países, la financiación a medio y largo plazo prácticamente no existe-, y esto es de gran trascendencia para el buen funcionamiento de las empresas y muy especialmente para las pymes. Este problema es algo que aún reclama una solución eficaz y perdurable, si se desea que las empresas cuenten con la financiación adecuada para su viabilidad empresarial y económica. Sin esta premisa, no habrá competitividad empresarial posible, ni en los mercados nacionales ni mucho menos en los internacionales.
La renovación de los sistemas financieros iberoamericanos, debería fijar como objetivo central alcanzar una estabilidad monetaria y financiera, lo cual supondría llevar a cabo al menos dos tipos de medidas: Primero, establecer reformas precisas, que permitan alcanzar la flexibilidad suficiente para que las instituciones puedan adaptarse a las necesidades de la política financiera. En segundo lugar, dotar a las autoridades financieras de los instrumentos suficientes para poder llevar a cabo el control monetario.
Políticas de liberalización
Además, el éxito en la reforma del sistema financiero aumentará la efectividad de otras reformas de política económica. Las políticas de liberalización de precios y de flujos comerciales tienen como objetivo el cambio en los precios relativos, de modo que los países puedan dedicar más recursos a aquellas áreas en las que disfruten de ventajas comparativas. Los enormes cambios en los precios relativos que están teniendo lugar en los países de la región alentarán reestructuraciones en gran escala, que, a su vez, van a requerir una masiva reasignación de capital y trabajo. Un sistema financiero mejorado elevará la efectividad de esas políticas de liberalización de precios y flujos comerciales al facilitar la reasignación eficiente de los capitales hacia los sectores más productivos.
Asimismo, la potenciación de los sistemas financieros estimulará el desarrollo, tanto al incrementar la tasa de acumulación de capital como al aumentar la eficiencia con la que la economía lleva a cabo la asignación de los recursos. En la medida que es probable que las economías generen mayor crecimiento mediante la mejora en la asignación de recursos, una pronta mejora de los mercados financieros debe acelerar de modo significativo el crecimiento económico durante las próximas décadas.
Otra consideración importante es que las reformas financieras son cruciales para afrontar y vencer la volatilidad macroeconómica, y conseguir la eficiencia de los sistemas financieros para apoyar el crecimiento de los distintos sectores económicos y de empresas grandes y pequeñas. Me refiero, al conjunto de instituciones que hacen posible que se desarrollen las relaciones de crédito, lo cual no sólo requiere bancos sólidos y bien vigilados. Además es necesario que existan las instituciones que otorguen confianza para incluir en última instancia las obligaciones pactadas en los contratos financieros. De especial importancia son las normas que posibilitan el uso de garantías, tales como la adecuada titulación de propiedades y la existencia de mecanismos expeditos y transparentes de apropiación de esas garantías en caso de incumplimiento del deudor. También será necesario abordar la forma en que los sistemas financieros incentiven en los próximos años una recuperación masiva de la formación de ahorro privado, que complemente los logros alcanzados por muchos países en materia de ahorro público y que permita superar el persistente estancamiento de la propensión media al ahorro interno global de las economías de la región, que continúa deprimida por debajo del 21% del PIB, comparada con más del 26% en 1980. Mientras persista la baja propensión al ahorro de parte del sector privado, será difícil corregir el déficit corriente de la balanza de pagos, la dependencia del ingreso de capitales extranjeros y la alta vulnerabilidad financiera externa que aqueja al continente.
Un eficiente sistema financiero se convierte en un determinante factor dinamizador del desarrollo económico. Es necesario que la interacción entre los efectos de las políticas económicas y otras encaminadas al fomento del crecimiento sean las que identifiquen aquellas políticas financieras que son importantes para el proceso de crecimiento económico. Esto se viene aplicando en Iberoamérica y fomenta el desarrollo, mediante aumentos en la eficiencia con la que se utilizan los recursos. El hecho de que la estabilidad de los sistemas financieros puede mejorar la eficiencia económica, constituirá muy probablemente un alto estímulo para el desarrollo económico sostenible en Iberoamérica. Esto lleva a contrastar que la realidad de los países en los que el sistema financiero funciona más eficientemente, demuestra que también serán mejores en la evaluación de los empresarios y de las innovaciones.
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