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09/06/2003
Experto
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la conclusión es que
lo fundamental es hacer aprender las destrezas
básicas que permiten alcanzar las más complejas.
La forma para lograr que una persona domine las
aptitudes, los conceptos y destrezas básicas,
consiste en hacerle pasar poco a poco del pensamiento
concreto a la utilización de modos de
pensar cada vez más conceptuales. ??El meollo
del proceso educacional estaría, en el continuo
ensanchamiento y profundización del conocimiento
en términos de ideas básicas y generales?
(Bruner, 1972).
Para Bruner la educación debe hacer el esfuerzo
de adaptarse a las características evolutivas de los adultos
Un elemento que considero muy importante es
quela escuela produce cambios
fuertes en las formas lógicas, en el desarrollo del
pensamiento; entonces no basta con que una persona
llegue a ser adulta para que ya por esto haya
desarrollado un tipo de pensamiento abstracto,
formal.
Esto me hace pensar que hay unas formas de
pensar propias de las personas que no pudieron
estudiar en su niñez y que sin embargo tampoco
son niños mentalmente, pero su pensamiento no
estaría impregnado de la lógica ?descontextua-
lizada? que se desarrolla en la educación
escolarizada. Su lógica estaría muy ligada a la vida
inmediata, contextualizada; sus formas de aprender
están muy ligadas a la imitación en el trabajo
práctico, más ligadas como dice Bruner a la acción
que al lenguaje. A través de ese aprendizaje directo,
cada individuo aprende a cómo vivir, cómo
comportarse, cómo sobrevivir.
Entonces el paso del pensamiento concreto al
pensamiento abstracto en la educación de adultos
hay que saberlo hacer, no puede ser algo brusco,
porque el adulto estará buscando un conocimiento
muy utilitario, que sirva para ya, que tenga
aplicabilidad inmediata.
Podemos sacar
otra serie de consecuencias para orientar los procesos
pedagógicos:
-La educación es ?una negociación
de sentido?, ya que el estudiante no es un recipiente
vacío. Para hacer una
buena educación los maestros debemos dejar de
ver a los estudiantes como minusválidos deóntica
y mentalmente. Esta apreciación es muy válida
para la educación de adultos, porque menospreciamos
a los adultos simplemente porque no han
estudiado formalmente, escolarmente; lo más
seguro es que ellos saben muchas cosas, pero lo
saben de otra forma. La educación como negociación
de sentido nos abre una amplia perspectiva
metodológica y nos llama a un cambio de
actitud, nos llama a una educación donde no se dé
la imposición sino una interacción basada en el
diálogo.
Según Bruner, las sociedades deben fomentar el
interés por aprender. Este problema era menor
cuando el aprendizaje se llevaba a cabo en la vida
y a través de la acción, pero se vuelve mayor
cuando hay que aprender en la escuela y a través
de la abstracción.
El interés por aprender no se debe basar en
motivos externos tales como títulos; los motivos
para aprender son mucho más fructíferos cuando
se basan en el interés de lo que se va aprender:
??una actividad debe tener una estructura significativa
para estimular una capacidad algo superior
a la que el individuo posee y que será alcanzada
mediante el ejercicio del esfuerzo? (Bruner,
1972). Esta idea parte del concepto de Bruner de
desarrollo como esfuerzo.
Bruner trabaja la idea de conocimiento significativo,
porque lo significativo es lo que despierta
el interés. Pero lo significativo no es obligatoriamente
lo familiar, lo cotidiano, sino de lo que se
trata es que los contenidos de las materias despierten
los sentimientos, las fantasías y los valores del que
aprende: ?El problema no estriba tanto en el
aprendizaje por sí mismo como en el hecho de que
lo que la escuela impone frecuentemente no despierta
las energías naturales que dan pie al
aprendizaje espontáneo: la curiosidad, el deseo de
competencia, el afán de emular a un modelo y una
entrega completa a la reciprocidad social? (Bruner,
1972).
Cuando el aprendizaje no es significativo se
priva al que aprende de una de las más poderosas
motivaciones para aprender: el sentir que el
aprender es por sí mismo recompensador.
Bruner piensa que hay una estructura fundamental
de cada materia que se enseña. Lo que ante
todo debe asimilar quien se acerque al estudio de
la materia de que se trate es el núcleo básico, sus
ideas fundamentales. Esta idea se deriva de su
forma de pensar acerca del pensamiento, el cual
no puede asimilar toda la información del medio,
ante lo cual tiene que ser selectivo. La comprensión
de las estructuras fundamentales hace una
materia más asequible, pues proporciona un cuadro
general en cuyo interior los detalles son más
comprensibles y las relaciones entre ellos más
claras. Es importante manejar en las clases unas
representaciones simplificadas de la información
básica de una materia: ?Cuanto más fundamental
o básica sea la idea que se aprende, casi por
definición, tanto mayor será su alcance de
aplicabilidad a nuevos problemas? (Bruner, 1972).
La comprensión de la estructura fundamental de
una materia es el requisito para la aplicabilidad del
saber.
Bruner cree que ?el fracaso del hombre moderno
para entender las matemáticas y las ciencias es,
posiblemente,52
para Bruner. De ahí saca la conclusión de que
lo fundamental es hacer aprender las destrezas
básicas que permiten alcanzar las más complejas.
La forma para lograr que una persona domine las
aptitudes, los conceptos y destrezas básicas,
consiste en hacerle pasar poco a poco del pensamiento
concreto a la utilización de modos de
pensar cada vez más conceptuales. ??El meollo
del proceso educacional estaría, en el continuo
ensanchamiento y profundización del conocimiento
en términos de ideas básicas y generales?
(Bruner, 1972).
Para Bruner la educación debe hacer el esfuerzo
de adaptarse a las características evolutivas de los
Ideas de Bruner en la educación y en
particular en la educación de adultos
Un elemento que considero muy importante es
que Bruner piensa que la escuela produce cambios
fuertes en las formas lógicas, en el desarrollo del
pensamiento; entonces no basta con que una persona
llegue a ser adulta para que ya por esto haya
desarrollado un tipo de pensamiento abstracto,
formal.
Esto me hace pensar que hay unas formas de
pensar propias de las personas que no pudieron
estudiar en su niñez y que sin embargo tampoco
son niños mentalmente, pero su pensamiento no
estaría impregnado de la lógica ?descontextua-
53
Jerome Bruner y la educación de adultos / Jorge Jairo Posada
lizada? que se desarrolla en la educación
escolarizada. Su lógica estaría muy ligada a la vida
inmediata, contextualizada; sus formas de aprender
están muy ligadas a la imitación en el trabajo
práctico, más ligadas como dice Bruner a la acción
que al lenguaje. A través de ese aprendizaje directo,
cada individuo aprende a cómo vivir, cómo
comportarse, cómo sobrevivir.
Entonces el paso del pensamiento concreto al
pensamiento abstracto en la educación de adultos
hay que saberlo hacer, no puede ser algo brusco,
porque el adulto estará buscando un conocimiento
muy utilitario, que sirva para ya, que tenga
aplicabilidad inmediata.
De las ideas de Bruner también podemos sacar
otra serie de consecuencias para orientar los procesos
pedagógicos:
Con Bruner la educación es ?una negociación
de sentido?, ya que el estudiante no es un recipiente
vacío. Bruner nos recuerda que para hacer una
buena educación los maestros debemos dejar de
ver a los estudiantes como minusválidos deóntica
y mentalmente. Esta apreciación es muy válida
para la educación de adultos, porque menospreciamos
a los adultos simplemente porque no han
estudiado formalmente, escolarmente; lo más
seguro es que ellos saben muchas cosas, pero lo
saben de otra forma. La educación como negociación
de sentido nos abre una amplia perspectiva
metodológica y nos llama a un cambio de
actitud, nos llama a una educación donde no se dé
la imposición sino una interacción basada en el
diálogo.
Según Bruner, las sociedades deben fomentar el
interés por aprender. Este problema era menor
cuando el aprendizaje se llevaba a cabo en la vida
y a través de la acción, pero se vuelve mayor
cuando hay que aprender en la escuela y a través
de la abstracción.
El interés por aprender no se debe basar en
motivos externos tales como títulos; los motivos
para aprender son mucho más fructíferos cuando
se basan en el interés de lo que se va aprender:
??una actividad debe tener una estructura significativa
para estimular una capacidad algo superior
a la que el individuo posee y que será alcanzada
mediante el ejercicio del esfuerzo? (Bruner,
1972). Esta idea parte del concepto de Bruner de
desarrollo como esfuerzo.
Bruner trabaja la idea de conocimiento significativo,
porque lo significativo es lo que despierta
el interés. Pero lo significativo no es obligatoriamente
lo familiar, lo cotidiano, sino de lo que se
trata es que los contenidos de las materias despierten
los sentimientos, las fantasías y los valores del que
aprende: ?El problema no estriba tanto en el
aprendizaje por sí mismo como en el hecho de que
lo que la escuela impone frecuentemente no despierta
las energías naturales que dan pie al
aprendizaje espontáneo: la curiosidad, el deseo de
competencia, el afán de emular a un modelo y una
entrega completa a la reciprocidad social? (Bruner,
1972).
Cuando el aprendizaje no es significativo se
priva al que aprende de una de las más poderosas
motivaciones para aprender: el sentir que el
aprender es por sí mismo recompensador.
Bruner piensa que hay una estructura fundamental
de cada materia que se enseña. Lo que ante
todo debe asimilar quien se acerque al estudio de
la materia de que se trate es el núcleo básico, sus
ideas fundamentales. Esta idea se deriva de su
forma de pensar acerca del pensamiento, el cual
no puede asimilar toda la información del medio,
ante lo cual tiene que ser selectivo. La comprensión
de las estructuras fundamentales hace una
materia más asequible, pues proporciona un cuadro
general en cuyo interior los detalles son más
comprensibles y las relaciones entre ellos más
claras. Es importante manejar en las clases unas
representaciones simplificadas de la información
básica de una materia: ?Cuanto más fundamental
o básica sea la idea que se aprende, casi por
definición, tanto mayor será su alcance de
aplicabilidad a nuevos problemas? (Bruner, 1972).
La comprensión de la estructura fundamental de
una materia es el requisito para la aplicabilidad del
saber.
Bruner cree que ?el fracaso del hombre moderno
para entender las matemáticas y las ciencias es,
posiblemente, menos una cuestión de habilidades
por parte del estudiante que nuestro fracaso para
comprender cómo enseñar tales materias? (Bruner,
1984). menos una cuestión de habilidades
por parte del estudiante que nuestro fracaso para
comprender cómo enseñar tales materias? (Bruner,
1984).
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