No poder ver a mi hijo

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Usuario
Hola mi pregunta es.- ¿Estoy en paro y dejado de pasar la manutención a mi ex-mujer diciéndole mi situación y me dice que si no le pago que no me deja ver a mi hijo eso es posible o lo tiene que decir un juez(claro esta no me he negado a pagarle solo que mi situación es complicada)?
Experto
Necesidad de denunciar
Lo primero que hay que tener muy pendiente es que todo incumplimiento del
régimen de visitas a nuestros hijos debe de ser denunciado, sin excepciones.
Los motivos son los siguientes:
- Normalmente no suele ser un problema puntual, cuando hay
incumplimiento y no hay ningún tipo de consecuencia, la tendencia es a volver
a repetirlo habitualmente.
- La denuncia de hoy nos evitará las denuncias del mañana y contribuirá a la
solución del problema. El mensaje a dirigir es que no hay impunidad, que el
incumplimiento no sale gratis, tiene consecuencias inmediatas (de momento
una denuncia judicial).
- El tiempo que no pasamos en compañía de nuestros hijos es
irrecuperable, por ello cuanto antes le demos solución, y menos tiempo dure
la falta de contacto, antes se podrán recomponer los vínculos cuando se
reanuden las visitas. El tiempo corre en nuestra contra.
- Las denuncias por incumplimiento del régimen de visitas pueden venirnos
muy bien posteriormente en el caso de que nos acusen de maltrato y/o abuso
sexual hacia nuestros hijos, o de coacciones o maltrato hacia nuestro
cónyuge, ya que pone de manifiesto una situación irregular y una posible
animadversión por las denuncias que pueden ser la explicación a su denuncia
contra nosotros. Esto ocurre bastante a menudo.
- La denuncia no requiere de abogado ni procurador, es decir no nos cuesta
nada de dinero, lo único que requiere es un poco de nuestra atención y
tiempo (no así su recurso de apelación que requiere firma de letrado, pero en
el caso de ser condenatoria seguramente no se recurrirá puesto que costará
más la minuta del abogado que la cuantía de la multa)
- Las sentencias condenatorias por lo penal pueden venirnos muy bien
posteriormente para solicitar un cambio de custodia, alegando la
obstrucción por parte del custodio del régimen de visitas. Hay varias
sentencias en ese sentido. También nos pueden venir bien para plantear un
maltrato emocional al menor (S.A.P.), con solicitud también del cambio de
custodia.
- Es importante en el ámbito de estrategia global que los jueces y fiscales
reciban el mayor número posible de denuncias por incumplimientos del
régimen de visitas que se produzcan, aunque les resulte molesto, para que se
conciencien de su magnitud y den solución al problema cuanto antes. Por el
bien de todos.
iii- incumplimiento de la visita
Las situaciones de hecho en el incumplimiento pueden ser muy variadas,
desde no encontrarse en el domicilio el custodio ni el hijo, hasta alegar alguna
supuesta enfermedad, o el más típico de alegar que es el menor el que no
quiere llevar a cabo las visitas.
INSIRV(V. 2).doc 6/15
Otra de las estrategias de incumplimiento del régimen de visitas suele ser la de
cambiar la residencia familiar del menor para que al padre le resulte más
gravoso el cumplimiento de las visitas.
En estos casos es recomendable alegar, si se puede demostrar, que la
motivación del cambio de residencia corresponde a la única intención de
obstruir el régimen de visitas el cambio de custodia. En caso contrario, que los
inconvenientes producidos por el régimen de visitas con el progenitor no
custodio, al ser un derecho atribuible al menor, deberán ser soportados
por iguales partes, tanto en su aspecto económico como temporal, más
cuando han sido producido por la libre voluntad del progenitor custodio, por lo
que hacer recaer todo el coste de las mismas en el no custodio nos
encontraríamos con una evidente falta de equidad.
Como estable la Sentencia de la Audiencia Provincial de Álava núm.
148/2005 (Sección 1ª), de 10 octubre, (JUR 2006\76720 ): "No ofrece unas
razones y justificaciones suficientes de este cambio, sin que podamos
olvidar, para alumbrar los hechos probados, que desgraciadamente, como
nos enseñan la práctica judicial y la experiencia, y confirma la literatura
científica, no es inhabitual que ciertas madres realicen estos cambios
para obstaculizar o directamente impedir la comunicación del padre con
los hijos." (FJ 1º)
En este sentido la Sentencia de la Audiencia Provincial de las Islas
Baleares núm. 230/2006 (Sección 5), de 19 mayo, (JUR 2006\190404),
establece que las visitas ante el cambio de residencia de la madre serán las
siguientes: un fin de semana al mes se desplazará el padre al lugar de
residencia del menor, un fin de semana al mes se desplazará la madre y el
menor al lugar de residencia del padre siendo a cargo de cada progenitor sus
desplazamientos y los del menor. Durante los periodos de Navidad, vacaciones
y Semana Santa los gastos producidos por los desplazamientos serán
satisfechos por mitad e iguales partes.
La mencionada Sentencia también estable: "SEGUNDO.- Siguiendo un orden
lógico, el primer aspecto que debe tratarse es si el deseo de Dª Milagros de
trasladar su residencia desde Mallorca a Guadalajara, y que constituye un
derecho constitucional recogido en el artículo 19 de la Constitución Española,
tiene un móvil espurio, manifiesta falta de justificación o se halla guiado con el
único objetivo de provocar un alejamiento de la menor respecto de su padre."
(FJ 2º)
"./. Compartiendo la Sala la conclusión del Ministerio Fiscal de que la
madre no puede pretender que su decisión de traslado de residencia no le
implique ningún inconveniente de horarios y costes. Es de reseñar que una
vez confirmada la continuación de la guarda y custodia de la madre tras el
cambio de residencia de ésta a Guadalajara, debe fijarse un régimen de visitas
lo más amplio posible y adecuado a dicha distancia física, atendidas las
circunstancias expresadas en el dictamen de la psicóloga Dª Marisol de una
especial relación del progenitor con la niña y su base de seguridad, y
especialmente tendentes a evitar un hipotético y progresivo alejamiento de la
menor de su padre con sustitución por otro - el compañero sentimental de la
madre-, y en este sentido es preocupante la manifestación de la menor, quien
INSIRV(V. 2).doc 7/15
Ante la indicada psicóloga, dice tener "dos papás" y su apreciación de indicios
(Marcha de la madre a Guadalajara durante la pendencia de la litis en primera
instancia sin despedirse la menor del padre) de los que infiere que en el futuro
pueda producirse un síndrome de alienación parental, que, por el momento no
se ha consumado, pues la menor no se niega a estar con su padre". (FJ 3º)
En el mismo sentido la Sentencia 63/07 de la Audiencia Provincial de
Barcelona (Sección 12ª), de 25 de enero de 2007 establece: "./.el padre
es el responsable, de recoger a la menor en Barcelona (los viernes por la tarde)
Y es responsabilidad de la madre recogerla en Llivia los domingos a las 16
horas ./." (Fallo)
Debe destacarse también que en las sentencias de separación suele ser
conveniente establecer que será el no custodio el que deberá acudir a
recoger al menor al domicilio del mismo, pero que para la entrega deberá de
ser el custodio el que se desplace al domicilio del no custodio. Con ello se
logra una mejor distribución de las cargas del derecho del menor a las visitas
con el no custodio, se visualiza mejor que las visitas no son sólo un derecho del
no custodio sino también del menor, y se deja la vía abierta para que en el caso
de traslado de la residencia familiar por el custodio la distribución de gastos e
inconvenientes sea por mitades e iguales partes.
En el supuesto primero de no encontrarse nadie en el domicilio a la hora de
recogida habrá que documentarlo mediante una solicitud de personación de la
Policía Local, Policía Nacional, Autonómica o de la Guardia Civil, etc., para
tener constancia escrita del cumplimiento por nuestra parte, habrá que solicitar
posteriormente un documento escrito en el que conste lo actuado, para
adjuntarlo a la denuncia.
En este supuesto, para que el custodio no pueda posteriormente en el juicio
alegar ignorancia, es conveniente notificarle mediante burofax nuestra
intención de pasar a recoger al menor el día concreto a la hora determinada,
según el Convenio Regular. El servicio de burofax es un servicio de Correos
que permite por una parte tener justificación de la entrega (cuando y a quién)
(Acuse de recibo) y por otra parte del texto que se notifica (certificado de
contenido del texto). No hace falta que ni el remitente ni el destinatario
disponga de fax. Para ello prepararemos el escrito de notificación, lo
firmaremos, haremos dos copias, las llevaremos a Correos, rellenaremos el
formulario de burofax en la opción con acuse de recibo, lo entregaremos todo
en la ventanilla, dejando una copia texto del mismo al funcionario encargado
para su archivo, para el caso de ser necesario posteriormente solicitar un
certificado del texto, para su presentación en el juicio de faltas.
En el supuesto de alegar enfermedad habrá que solicitar al cónyuge custodio
algún tipo de certificado o documento de la misma, así como la su gravedad
para valorar si impide razonablemente la visita. En el caso de que este tipo de
hechos se repitan habría que estar con el pediatra para alertarle de la
posibilidad de que esté siendo usado/manipulado para justificar el
incumplimiento de visitas, de cara a que sea más riguroso a la hora de
constatar la supuesta enfermedad del menor así como sus limitaciones para
llevar a cabo las visitas. En este caso si el incumplimiento es puntual y
justificado no será necesario recurrir a la denuncia.
INSIRV(V. 2).doc 8/15
El caso más corriente es el que mediante manipulación del menor,
mediatización, lavado de cerebro, conflicto de lealtades, chantaje emocional o
como se le quiera denominar, el progenitor custodio consigue que sea el propio
menor el que manifieste que no quiere llevar a cabo la visita. Aún en estos
casos, sobre todo cuanta menor sea la edad de los menores, las visitas deben
de celebrarse para dar cumplimiento al Convenio o Sentencia de Separación.
En este caso hay que acudir siempre a intentar la visita. Ser firmes en nuestra
intención de llevar a cabo la misma, pero cautos y serenos a la vez, porque
nuestra actitud puede hacer que recibamos alguna denuncia del progenitor
custodio y que pretenda hacer confundir la situación de conflicto provocada por
él con una situación de maltrato, violencia, machismo, etc. Esto último suele ser
lo más corriente, por lo que habrá que tener mucho cuidado y extremar al
máximo las precauciones (mantener distancia con el otro progenitor, no elevar
el tono, no proferir amenazas ni insultos, etc.). Para solucionar este problema
pueden darse dos soluciones que pueden ser complementarias:
- Suele ser conveniente hacerse acompañar por algún testigo o testigos (que
no sea pariente), vecino, etc., para que se puedan acreditar posteriormente
los hechos, aunque es difícil de conseguir. En el caso de que se prevea
mucha hostilidad por parte del custodio puede ser conveniente hacerse
acompañar por la policía (mejor de paisano) para que puedan certificar la
intención del no custodio de proceder a la visita, los hechos ocurridos, y si
se ha producido o no algún tipo de violencia. Algún afectado ha llegado a
contratar a personas para que le acompañen en la recogida de los menores
para luego poder tener testigos ante posibles denuncias de malos tratos al
excónyugue y/o para el juicio de incumplimiento.
- Es muy conveniente, casi obligatorio, llevar algún tipo de grabadora oculta
(Un grabador de mp3 puede ser lo más indicado) para que no se falseen
posteriormente los hechos. No es ilegal, no hace falta avisar de que se esta
grabando (lo que constituye ilícito penal es la grabación de conversaciones
de otras personas sin permiso judicial no la grabación de conversaciones
propias con otras personas cuando se puede estar cometiendo un delito
penal. Lo que es así mismo ilegal es la difusión a terceras personas de las
grabaciones efectuadas). Sí la licitud de este comportamiento ofrece dudas
os animamos a mirar la siguiente dirección: www.secuestroemocional.
org/main/Licitud-Grabacion.htm El inconveniente es que se
pueden grabar las palabras pero no las acciones.
- Si no denunciamos nosotros y dejamos constancia de que la visita no se ha
producido por causas ajenas a nuestra voluntad, puede que los
denunciados por el incumplimiento de visitas seamos nosotros mismos.
Se recomienda que para proceder a la recepción se esté un tiempo intentando
convencer al hijo de que se proceda a la misma, es decir, que no se abandone
a la primera tentativa, pero eso sí, todo ello sin forzar mucho la situación. Habrá
que recordar la obligación legal de proceder a la misma al otro cónyuge y
animar al hijo para que esta se lleve a cabo. Ello normalmente suele ser en
vano, pero así se podrá aducir en la denuncia que se intento durante tantos
minutos el llevar a cabo la visita, es decir que no se desistió a la primera
negativa, que lo que estaba de nuestra parte para cumplir la visita se cumplió
con creces y sin ninguna tacha que hacer. Hay que ser modélico en esto para
poderlo aducir en la denuncia más adelante. Cuanto mayor sea nuestra
insistencia para proceder a efectuar la visita mayores serán las trabas que
INSIRV(V. 2).doc 9/15
Pondrá el otro cónyuge para impedir la misma, y esto es lo que esta penado por
la Ley. Hay que proceder a exigir los derechos de visita del niño y los nuestros
pero sin que ello pueda dar lugar posteriormente a una denuncia falsa en
nuestra contra. Desgraciadamente nunca se puede estar del todo seguro de
que esto último no vaya a ocurrir.
Es corriente en estos casos es que bien uno u otro de los progenitores acabe
llamando a la policía, bien por no llevarse a cabo la visita y dejar constancia de
tal hecho por parte del progenitor no custodio, bien como medida de
amedrantamiento por parte del progenitor custodio para que el no custodio
desista del intento de visita.
Después del intento infructuoso de visita nuestra moral estará por los suelos,
parecerá que el progenitor custodio se ha salido con la suya, y sentiremos que
hemos llevado a cabo un gran derroche de energías en vano, lo que nos pedirá
el cuerpo será olvidarnos del desagradable trance lo más pronto posible. En
realidad lo que ha pasado es que el progenitor custodio ha cruzado una
línea muy peligrosa para él que nosotros tenemos que desenmascarar.
Cada denuncia por incumplimiento es como un hilo de cuerda, que por sí sólo
no tiene mucha solidez y se puede romper fácilmente, pero todas juntas forman
una cuerda de gran resistencia.
iv- materialización de la denuncia
En diferentes ámbitos es fácil escuchar opiniones en el sentido de que si el
menor manifiesta que no quiere dar cumplimiento al régimen de visitas éste no
debe llevarse a cabo. Es un error. No debemos creernos las mentiras de la otra
parte. En principio los Convenios/Sentencias de Separación están para
cumplirlos, en ellos se establecen los régimen de visitas y salvo que se
justifique que la negativa del menor es razonable y fundada y mientras estén en
vigor las medidas anteriores no cabe sino su cumplimiento o atenerse a las
sanciones previstas en la Ley.
Las posibilidades de éxito en este supuesto aumentan cuanto menor sea la
edad del menor, y cuanto mejor se documente y se haga ver al juez que en el
incumplimiento no existe ninguna situación de malos tratos ni de desatención al
menor sino que lo que existe es una falta de permiso emocional del progenitor
custodio para que el menor acceda a las visitas.
La denuncia se puede presentar en cualquier comisaría de policía,
manifestando al agente encargo verbalmente los hechos y él procederá a
rellenar el formulario adecuado, nos lo dará a leer, si estamos conformes nos lo
dará a firmar, nos dará una copia y a continuación lo remitirá al juzgado.
Nuestro consejo de todas maneras es que sea el propio cónyuge
interesado redacte la denuncia y la presente. Ello por varios motivos:
- No entraña especial dificultad.
- Posibilita incluir en el escrito de denuncia tranquilamente todos los
detalles y documentación que se considere conveniente, en lugar de la
escueta denuncia en que suele consistir el escrito hecho en comisaria.
INSIRV(V. 2).doc 10/15
Esto hará que el Juez se tome el asunto más en serio y tenga menos
posibilidades de archivo/sobreseimiento de la denuncia.
- No es necesario esperar colas en comisaria ni andar contando tu
historia al policía de turno (ahorro de tiempo y energías)
- El trato en comisaria nos siempre es el adecuado.
Es importante hacer constar en la denuncia todos los antecedentes de
nuestra separación, informes de nuestra idoneidad parental, etc. que reflejen
que no somos en ningún caso ningún peligro, sino todo lo contrario para
nuestro hijo. Así mismo habrá que hacer en el mismo todas las alegaciones
que se consideren convenientes a nuestro favor (en el juicio normalmente no
se podrán hacer) y un relato de los hechos acaecidos el día de la visita,
procurando dar los máximos datos y detalles posibles para darle los mayores
visos de verosimilitud (duración de los mismos, verbalizaciones de las partes,
etc.).
No es aconsejable mencionar directamente el Síndrome de Alienación Parental
(S.A.P.) En la denuncia porque los jueces normalmente exigirán que ello sea
diagnosticado por algún especialista, cosa que en estos primeros
incumplimientos será harto difícil. Lo mejor es describir los síntomas del mismo
que se den en los incumplimientos o en otros momentos, pero sin mencionarlo
directamente, si no se puede diagnosticar por especialista competente.
También es muy conveniente presentar algún párrafo de artículo
periodístico o de libro sobre manipulación del menor mediante
incumplimientos del régimen de visitas en padres separados en los que
nos hallamos visto identificados y en los que se mencionen las tácticas y
estrategias que los progenitores incumplidores emplean, para que ilustren en
cierta forma al Juez y al fiscal sobre lo que suele ser triste realidad en estos
asuntos (por si no tienen ya conocimiento de ello). No importa que se hable
también de S.A.P. en estos artículos, pero no con exclusividad.
Una vez confeccionada la denuncia habrá que proceder a su presentación. Se
puede hacer bien entregándola en el Registro del Juzgado del partido judicial
donde han ocurrido los hechos o bien remitirla por correo certificado al mismo
juzgado. En ambos casos es necesario presentar dos ejemplares (original y
fotocopia), ambos serán sellados por el funcionario correspondiente, uno nos
será devuelto para que conste en nuestro poder y el otro será tramitado por el
funcionario del Juzgado o metido en sobre y remitido al Juzgado por el
funcionario de Correos. Este último caso es el más recomendado por su
comodidad, bajo costo y más amplio horario.
v- Juicio de faltas
El Juez encargado examinará la denuncia y si estima que los hechos
constituyen un delito de falta convocará a las partes a la vista del Juicio, en
caso contrario ordenará el archivo/sobreseimiento, normalmente sin notificarlo
siquiera a la parte denunciante. De ahí la importancia de que la denuncia sea lo
más completa y detallada posible
Una vez notificado el día y hora de la vista, es conveniente que unos días antes
de la misma preguntemos en el juzgado que lleve el asunto si la parte
INSIRV(V. 2).doc 11/15
Denunciada ha presentado algún escrito de alegaciones, para hacernos una
idea de cual será su argumento de absolución. Aunque se puede presentar
cualquier nuevo escrito o prueba el día de la vista oral lo mejor es hacerlo antes
para que el asunto pueda ser estudiado por fiscal y Juez.
Conviene que el mismo día del juicio le demos un repaso a nuestras
alegaciones y a nuestras argumentaciones para refrescarnos los hechos y
mentalizarnos de nuestra razón, lo cual nos dará una mayor seguridad, fuerza,
celeridad y credibilidad en nuestras afirmaciones.
Nosotros hemos acudido a la recepción del menor, pero la visita no se ha
producido por la no entrega del progenitor custodio, por lo que él es el único
causante del incumplimiento de la visita. Debemos demostrar que el causante
de que no se produzca la visita es el cónyuge custodio por su actitud dolosa e
intencionadamente obstruccionista, dirigida a impedir el correcto desarrollo de
las relaciones paternofiliales. Ya que como establece el Juzgado de Familia
de Madrid nº 24, en Auto de 28 de diciembre de 2.005: la obligación del
progenitor custodio de hacer entrega de los hijos menores al progenitor
apartado de los hijos, para que permanezcan con éste los periodos
establecidos en el régimen de visitas, comunicaciones y estancias fijado en el
convenio o en una resolución judicial, es una obligación de carácter
personalísimo e implica un deber de leal colaboración por parte del
progenitor custodio, sin el cual resultaría difícil, por no decir imposible
que la obligación se cumpliera.
El bien jurídico conculcado es el derecho del progenitor no custodio a tener a
su hijo menor en su compañía y a visitarlo, que al mismo tiempo se solapa o
está confundido con el derecho del menor a estar en su compañía. El artículo
618.2 del Código Penal castiga una actitud dolosa e intencionadamente
obstruccionista por parte del progenitor custodio dirigida a impedir el
correcto desarrollo de las relaciones paternofiliales. Establece
textualmente lo siguiente: "El que incumpliere obligaciones familiares
establecidas en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en
los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del
matrimonio, proceso de filiación o proceso de alimentos a favor de sus
hijos, que no constituya delito, será castigado con la pena de multa de 10
días a dos meses o trabajos en beneficio de la comunidad de uno a 30
días. ". (Art. 618.2 C.P.)
Como establece la Sentencia Audiencia Provincial Álava núm. 92/2006
(Sección 2ª), de 20 abril, (JUR 2006\188752): "Conviene empezar la presente
resolución con una precisión que debería holgar, pero que la experiencia
demuestra como necesaria en supuestos de conflictividad de carácter familiar:
Ningún ciudadano, en ejercicio de sus funciones de progenitor, goza de
capacidad para decidir a su libre albedrío cuando conviene al hijo menor
que se cumpla la sentencia reguladora del régimen de visitas. El
particular entender del progenitor custodio sobre lo que más conviene al
menor no prevalece sobre los pronunciamientos judiciales, y el
incumplimiento de éstos supone una conducta de tan evidente
antijuridicidad, que serán extraños los supuestos de error que excluyan la
punibilidad. Ahora bien, el progenitor custodio e incumplidor puede en su
descargo acreditar que los actos obstativos al régimen de visitas no se
basaban únicamente en su particular opinión, sino en hechos que justificaban
INSIRV(V. 2).doc 12/15
Un razonable temor de que el contacto del niño con el otro progenitor podía
serle perjudicial, y si así logra probarlo, no concurrirá la antijuridicidad, porque
habrá actuado en ejercicio de su deber de velar por el menor, que la misma
sentencia le atribuyó de manera reforzada al asignarle la guarda junto a las
funciones de la patria potestad." (FJ 1º)
En este mismo sentido la Sentencia de la Audiencia Provincial de León
núm. 84/2005 (Sección 3ª), de 10 mayo (JUR 2005\128557),establece: "./.
Admitido por la denunciada en el juicio que se celebró el 29.06.04 que no dejó a
su hijo en el Centro Aprome a disposición del padre, la excusa de una
supuesta voluntad del menor Arturo contraria al régimen de visitas no
constituye suficiente justificación dada su edad (7 años), y si el sistema
establecido en la sentencia civil 114/04, de 25 de marzo, supone un conflicto de
mayor calado y plazo, lo que podría hacer será instar la correspondiente
modificación de medidas, pero no decidir unilateralmente qué es lo más
beneficioso para el niño o para ella misma." (JF 2º)
En el mismo sentido también la Sentencia de la Audiencia Provincial de
Gipuzkoa núm. 97/2005 (Sección 3ª), de 18 julio, (JUR 2005\237676)
Establece: "Alega el letrado que su patrocinada para nada desplegó
conducta activa o positiva en aras a evitar que el padre de la niña Mari
Jose pudiera gozar de su compañía conforme al régimen de visitas
establecido en el pertinente Convenio.
Y en la línea de lo expuesto refiere como la niña, hoy con 11 años, según
informe remitido por la psicóloga clínica Antonieta. Padece un trastorno
adaptativo de ansiedad, al parecer en relación con los tiempos en que la niña
ha estado o debido estar con su progenitor.
La contraria amén de apoyarse puntualmente en la argumentación del juzgador
de instancia hizo hincapié en la responsabilidad de la madre como persona
que ejercía la guarda y custodia sobre la hija y en la "parcialidad" de la
psicóloga que informó en el Juzgado.
El Ministerio Fiscal en su correspondiente informe insistió en que la
recurrente debía ser sancionada como autora de una falta del art. 618.2 del
C.P. Dado que de manera reiterada había infringido el régimen de visitas
judicialmente aprobado, al ser ella la persona adecuada para posibilitar las
visitas establecidas a favor del padre.
Concluyendo en el sentido de resultar inadecuado escudarse ni en la
voluntad de la menor ni en la existencia del trastorno adaptativo de la
misma." (FJ 1º"
./. "Recogía el juzgador en su resolución tras plantearse como calificar la
conducta, más bien pasiva de la ahora recurrente, que claramente podía
observarse una voluntad incumplidora.
No es la primera vez ni será la última en que este Tribunal ponga de manifiesto
algo tan obvio y que sin embargo permanentemente se deja de lado, como es,
que siempre se ha de evitar que los niños en los casos de separación o
ruptura matrimonial, sean utilizados como arma arrojadiza.
INSIRV(V. 2).doc 13/15
Las desavenencias, los rencores y desafectos deben de circunscribirse a
los adultos, y aunque ello sea fácil de decir, incluso de plasmar, otra cosa
es llevar ello a la práctica.
Por la reiteración con que se producen los desencuentros ahora estudiados
puede concluirse, estando plenamente de acuerdo con el T. a quo, que no es
viable dejar a una niña de 11 años disponer como si de una adulta se
tratase, máxime porque hoy sería el corte quizás de raíz con el padre, pero
nadie podría asegurar que tiempo después, escaso tiempo después, por mero
capricho pretendiera cortar con su madre en base a cualquier discusión de
adolescente."
./. "Por el momento las cosas no funcionan así, y la conducta de la madre
es susceptible de un mínimo reproche penal, reproche totalmente
correcto y ponderado, reproche en donde este Juzgador poco puede añadir a
los razonamientos ya vertidos, lamentando solamente que de permanecerse
en esta vía será fácil salir del campo de las faltas para caer en el de los
delitos, sin que con ello podamos reconocer el verdadero problema resuelto.
Dice el letrado, no sin reconocible habilidad, que su clienta no hace nada en
positivo, olvidando quizás que conforme al art. 1 del C.P. son
sancionables tanto las acciones como las omisiones y que en la vida
diaria, podemos con nuestra simple inactividad producir un sin fin de
consecuencias." (FJ 2º)
Ya en el momento de la celebración del juicio oral, el Juez una vez comprobado
que se hallan presentes las dos partes, cederá la palabra al Ministerio Fiscal
para que interrogue al denunciante, posteriormente le interrogará él si lo
considera oportuno. Posteriormente se interrogará a la parte denunciada, en el
mismo orden, es decir primero por el fiscal y luego por su señoría. Al no contar
con asistencia letrada (abogado) no podemos tomar la palabra más que
para contestar a las preguntas de fiscal y Juez, es ahí donde deberemos
recordar nuestros argumentos expuestos en las alegaciones expresadas
en el escrito de denuncia presentado.
Quizá convenga recordar lo establecido por Sentencia del Tribunal Supremo:
"./.Es el juzgador de instancia quien se halla en condiciones óptimas
para decidir sobre la credibilidad que ha de darse a lo oído y visto en el
juicio oral, pues cuando el medio de prueba es una persona, la convicción
judicial se forma también por los gestos, expresión facial, tono de voz,
firmeza, duda en las manifestaciones, inseguridad o incoherencia en las
mismas, a tenor de lo dispuesto en el art. 741 de la Ley de Enjuiciamiento
Criminal, y cuando en el acto del juicio oral se producen varias
declaraciones, la determinación de cual es la verdadera depende
claramente de la inmediación con la que esta prueba es recibida por el
juzgador que la preside".
En este mismo sentido la Sentencia de la Audiencia Provincial de La
Coruña núm. 165/2001 (Sección 4ª), de 19 diciembre establece (JUR
2002\68337): "Pese a los esfuerzos de la defensa, lo cierto es que el juez
sentenció después de oír personalmente en el juicio a unos y otros,
recibiendo sus manifestaciones, comprobando su postura, gestos y modo
INSIRV(V. 2).doc 14/15
De responder, así como su firmeza o sus vacilaciones o debilidad
argumental, etc, además de examinar la documental aportada." (FJ 2º)
Dicho de en otras palabras el fiscal y el Juez valorarán tanto la credibilidad que
pueden ofrecer dichas declaraciones de denunciante y denunciado, como los
datos objetivos que corroboren o acrediten, de manera aún indiciaria, la
veracidad de una y otra versión.
De todas formas, la experiencia así lo acredita, nuestra principal baza será la
declaración de la parte denunciada, la cual normalmente suele caer en
absurdas justificaciones de sus hechos, dejando en evidencia su verdadera y
última intención de no propiciar en absoluto las visitas del otro cónyuge,
incumpliendo con ello sus obligaciones como cónyuge custodio. Es su
falta de verosimilitud para explicar por qué el hijo no quiera cumplir las visitas,
salvo causa debidamente justificada que permita entender su negativa o la
imposibilidad de hacerlo, así como su poca creíble incapacidad para hacérselas
cumplir (lo cual por otro lado le cuestiona como progenitor custodio, si no
puede hacer cumplir las obligaciones/derechos del menor). Ello hace que la
versión del no custodio sea mucho más creíble que la del custodio.
En la misma vista oral el Ministerio Fiscal calificará los hechos como una
infracción al código penal, si así lo considera conveniente, solicitando además
la pena que considere oportuna.
El Juez dejará el asunto visto para sentencia, la cual será comunicada
próximamente.
Para recurrir la sentencia hará falta firma de abogado, por lo que normalmente
ninguna de las dos partes recurrirá.
En el caso de que la sentencia sea absolutoria habrá de estarse a lo que
estable la Sentencia Audiencia Provincial Álava núm. 92/2006 (Sección 2ª),
de 20 abril, (JUR 2006\188752): "No obstante, ha de hacerse una última
precisión: las sentencias dictadas en este proceso resuelven sólo el objeto del
mismo, los hechos acaecidos el 4 de noviembre de 2005; no autorizan a la
denunciada a dejar en suspenso el régimen de visitas acordado
judicialmente, y si insiste en negárselas al padre del niño, habrá de
afrontar cuantas denuncias quiera interponerle éste y tratar de acreditar la
justificación de su conducta tantas veces sea citada a juicio, mientras no
exista una nueva resolución judicial que modifique la que establecía el
régimen de visitas." (FJ 2º)
Vi- conclusiones
Esto es lo que la experiencia ha demostrado que da resultado en la mayoría de
los casos, y que con un bajo coste, se consigue una condena penal del
cónyuge custodio, con lo que ello conlleva.
La condena penal resulta importante de cara a intentar detener los
incumplimientos de visitas. Efectivamente, el cónyuge custodio se percata de
que no goza de impunidad para hacer con su hijo lo que quiera y puede que
reconsidere su postura de interferir las visitas ya que en un futuro las
INSIRV(V. 2).doc 15/15
Sentencias condenatorias serán más fáciles de conseguir, dados los
antecedentes, con un mínimo coste para el denunciante, ya que la denuncia ya
esta básicamente redactada, y alto para el denunciado.
La condena es así mismo muy útil para documentar, en un futuro, la
actitud perversa de quien no facilita, como es su deber, las relaciones de
sus hijos con el otro progenitor. Tanto en el caso de que existan denuncias
de malos tratos, abusos sexuales, como en el de que los incumplimientos no
cesen y haya que acudir a una demanda de ejecución de sentencia con
posibilidad de solicitud de cambio de custodia, resulta muy conveniente haber
denunciado, y sobre todo conseguido, una condena del cónyuge custodio.
Espero que lo anteriormente expuesto sea útil para los progenitores que se
encuentran en estas desdichadas situaciones y constituya un recurso eficiente
para paliar, en la medida de lo posible, su situación.
Así pues, en vez (o además) de lamentarse se aconseja encarecidamente
seguir los consejos aquí descritos en la confianza de que ellos nos ayudarán a
revertir la lamentable situación en la que nos encontramos. Recordando aquí
un consejo prestado: vale más un progenitor inteligente que cien quejosos.
Si se quiere hacer algún comentario o aclaración sobre las consideraciones
aquí establecidas se puede hacer a: atsegin04@yahoo.es.
Un saludo.
13 de junio de 2007.
Joseba Ruiz
 
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http://www.amnistia-infantil.org/actuarfrentealosincumplimientos.pdf
 
 
 
Experto
Derecho de Visitas y Comunicaciones
Tras la separación o el divorcio, el cónyuge o progenitor (parejas de hecho) al que no le ha sido otorgada la guardia y custodia de los hijos o incapacitados por la sentencia judicial que en su caso se dicte, tiene derecho a visitarlos físicamente y a comunicarse con ellos (teléfono, correo).
La duración de estas visitas así como el tiempo y el lugar en que pueden realizarse, se determinan en esta sentencia.
Por descontado, lo más aconsejable en interés del niño o del incapaz es que los padres alcancen un acuerdo sobre cómo van a desarrollarse esas visitas en un marco de flexibilidad y diálogo.
En todo caso y principalmente cuando éste no es posible, se establecerá un régimen que, en la mayor parte de las ocasiones, consistirá en atribuir al progenitor con quienes los menores o incapaces no conviven, el derecho a tenerlos en su compañía los fines de semana alternos y la mitad de los periodos de vacaciones.
El régimen se establecerá según las circunstancias del caso en concreto y así por ejemplo, en los casos de visitas a menores que aún se encuentran en periodo de lactancia pueden limitarse a 2 o 3 tardes sin que el padre pueda llevárselos los fines de semana, o en los casos en los que el progenitor reside lejos se permite acumular el disfrute de varios fines de semana seguidos.
Aunque el régimen de visitas y comunicaciones se contiene en una sentencia judicial, puede ser modificado tras la tramitación del oportuno procedimiento y limitarse o incluso suspenderse en el caso de que se considere que es perjudicial para el menor o en incapaz.
Siempre resulta conveniente obtener el consejo de un abogado quien le asesorará sobre cuáles son sus derechos y deberes al respecto.
 
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http://www.divorciosseparaciones.com/divorcioderechodevisitas.html
 
Experto
Régimen de visitas
 
 
El régimen de visitas es una situación que se plantea en caso de separación o nulidad de un matrimonio o en casos de hijos extramatrimoniales, o sea, cuando los padres no conviven. El otorgamiento de la tenencia a uno de los padres, salvo casos excepcionales, como cuando está en juego la seguridad o la salud física o psíquica de los menores, no le priva al otro progenitor su contacto con el hijo, ni el derecho de supervisar su educación, además de la obligación de cumplir la cuota alimentaria. La Convención de los Derechos del Niño, que tiene jerarquía constitucional en la Argentina, según lo dispuesto por el art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional, dispone en el artículo 9 inciso 3, que es obligación de los Estados que forman parte de esta Convención, en caso de un niño de padres separados, que estos tengan con él contacto regular y personal salvo que no sea conveniente para el niño.
Solicitada la separación personal o el divorcio vincular, puede en el mismo escrito donde se presente la demanda conjunta, presentarse un acuerdo sobre tenencia y régimen de visitas (art. 236 C.C. argentino).
El artículo 231, establece que en casos de urgencia, antes de deducida la demanda de divorcio, o luego de ella, puede establecerse que algunos de los cónyuges deba abandonar el hogar conyugal o ser reintegrado y a quien le corresponde la guarda de los hijos.
Hasta los cinco años, salvo causas graves, los hijos quedan a cargo de la madre, y los mayores de esa edad a cargo de quien el Juez considere más idóneo. El otro cónyuge es el que gozará de las visitas con el objetivo de preservar el vínculo paterno filial, constituyendo un derecho-deber, y no solo un derecho para el padre. Un Juez de Rosario obligó a un padre que no cumplía con su régimen de visitas, por residir en España por cuestiones laborales, ante una demanda presentada por la madre del menor, a comprarle una computadora y una cámara Web para que realice visitas virtuales. En caso de no cumplir se le solicitaría una retención de su salario. El magistrado se basó en el artículo 264 inc. 2 del C.C. que habla de una adecuada comunicación del cónyuge no conviviente en caso de separación, aunque lo da como un derecho del padre, y en la Convención sobre los Derechos del Niño, destacando que debería haber una legislación más específica en el país sobre el tema, como sí existe en Estados Unidos y Venezuela. En este último país se dictó una ley en 1998 que establece literalmente que las comunicaciones no solo pueden ser personales, sino por carta, teléfono, por vía telegráfica o por computadora.
Si los padres llegan a un acuerdo sobre las visitas, es importante que queden señalados para evitar malos entendidos los día de semana, con los horarios en que se efectuarán las visitas, y con quién pasará el niño las vacaciones y los días festivos. No es obligación fijar judicialmente el régimen de visitas, pues pueden los padres acordarlo en forma privada, pero en este caso será más difícil probar el incumplimiento. Si los padres no llegan a un acuerdo sobre el régimen de visitas será el Juez quien resuelva la cuestión, en vistas a las particulares circunstancias de caso y en interés del menor.
En caso de ser necesario se puede ordenar que las visitas sean supervisadas por asistentes sociales del Tribunal si estuviera en riesgo el menor. Los Tribunales de Familia cuentan con personal especializado, psicólogos y asistentes sociales, para evaluar cada caso en particular y escuchar y asesorar a las partes.
En muchos casos conflictivos se ordena judicialmente la consulta y atención psicológica de las partes.
El ejercicio del derecho de visita puede tener lugar en el domicilio del menor, en el del padre o en otro lugar, según sea lo más adecuado para el menor. Lo dispuesto en los acuerdos o en las resoluciones judiciales, pueden ser objeto de modificación si varían las circunstancias.
El artículo 376 bis dispone el derecho de visita también para los parientes que tienen la obligación de prestar alimentos, o sea que también pueden reclamar el derecho de visita los abuelos y demás ascendientes del menor, y los hermanos y medio-hermanos que no vivan con él.
En el año 1993 se dictó la ley 24.270, para sancionar con penas de prisión, a aquel padre, o tercero, que teniendo la tenencia del menor impida al otro no conviviente, el contacto con el hijo.">Separación o nulidad de un matrimonio o en casos de hijos extramatrimoniales, o sea, cuando los padres no conviven.
 
 
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http://derecho.laguia2000.com/derecho-de-familia/regimen-de-visitas