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El martes, 19 de febrero, intervinieron a mi gata para esterilizarle. Como se estresaba mucho, le hemos administrado el antibiótico por vía oral en lugar de con inyección. El sábado, 23, llamé a la veterinaria para decirle cómo le veía a la gata, pero no estaba y le dejé el mensaje en el contestador, en la clínica, en horario de trabajo. No me llamó. La madrugada del 24 al 25, la gata comenzó a supurar sangre y líquidos, con fuerte hedor. La veterinaria tiene señalado un teléfono de urgencias las 24 horas. A las 6'25 h. de la madrugada comencé a llamarle. El móvil, respondía que estaba apagado o fuera de cobertura. Me ví obligada a llamar por teléfono a otro veterinario. Fué quien me atendió y me dijo lo que podía ser y cómo abordar. Diciéndome que sería una infección de un punto y cómo actuar. Continué llamando a mi veterinaria y su servicio de urgencia, hasta las 10,30 h. de la mañana del 25, en que me respondió. Ella ya estaba en la consulta de la clínica veterinaria. Le hemos llevado y ha tenido que volverle a abrir, para limpiar la infección y verlo. Hemos tenido suerte y la gran infección era a nivel de piel y musculatura y no ha ido a más. Era rechazo del organismo a el hilo de los puntos.
Mi pregunta, es si tengo algún derecho legal y puedo solicitar una indemnización, por no tener la atención del teléfono de urgencias, por el mal rato que hemos pasado y por tener que haber llamado a otro veterinario, para buscar la solución que ella no me podía dar por no tener el móvil.
Si es así, ¿cómo me debería de conducir?
Saludos.
Mª Sol.
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